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El pueblo regocijado de que sus nombres están escritos en los Cielos – Introducción
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El pueblo regocijado de que sus nombres están escritos en los Cielos – Introducción

Muy buenas noches, amables amigos y hermanos presentes, y todos los que están en diferentes naciones. Reciban un saludo también, la Orquesta Sinfónica, su director Osmín y todos los presentes aquí; a todos los Activistas por la Paz también, que han llegado hasta el Paraguay con el objetivo de respaldar las actividades de la organización de la CUMIPAZ.

Quiero agradecer también, de corazón, por todo el apoyo que están brindando para que la Cumbre sea un éxito total. Voluntarios de Venezuela, Chile, Colombia, Puerto Rico, México, Brasil y Bolivia ya están presentes, y con el grupo del Paraguay, como un solo equipo.

En unidad y bien coordinados vamos a obtener el éxito, vamos a hacer historia en Paraguay y en el mundo entero; porque estamos trabajando por la paz de la familia humana.

Para esta ocasión leemos en San Lucas, capítulo 10, versos 17 al 20:

“Volvieron los setenta con gozo, diciendo: Señor, aun los demonios se nos sujetan en tu nombre.

Y les dijo: Yo veía a Satanás caer del cielo como un rayo.

He aquí os doy potestad de hollar serpientes y escorpiones, y sobre toda fuerza del enemigo, y nada os dañará.

Pero no os regocijéis de que los espíritus se os sujetan, sino regocijaos de que vuestros nombres están escritos en los cielos.”

“EL PUEBLO REGOCIJADO DE QUE SUS NOMBRES ESTÁN ESCRITOS EN LOS CIELOS”, es nuestro tema de introducción para la escuela bíblica del próximo domingo.

A través de la Escritura encontramos que hay un Libro que contiene nombres de personas que vivirán eternamente. Un Libro que tiene dos secciones muy importantes: el Libro de la Vida del Cordero y el Libro de la Vida. Es el mismo Libro, pero con dos secciones diferentes.

Por eso es que encontramos que se habla de que el nombre puede ser quitado del Libro de la Vida. De esa sección sí puede ser quitado el nombre de alguna persona que haga algo por lo cual está establecido que será quitado el nombre de la persona que esté ahí escrita, y haga algo que esté enmarcado en aquello por lo cual puede ser quitado un nombre del Libro de la Vida, de esa sección del Libro, que contiene nombres de personas, un Libro de Dios.

Hay otra sección, llamada el Libro de la Vida del Cordero, que son los nombres de los creyentes en Cristo que desde antes de la fundación del mundo están escritos en el Libro de la Vida del Cordero y que no pueden ser borrados. Esos son llamados los escogidos de Dios, los predestinados de Dios, los hijos e hijas de Dios, los primogénitos escritos en el Cielo, en el Libro de la Vida del Cordero.

Es una bendición grande y privilegio grande tener el nombre escrito en el Libro de la Vida del Cordero, en la sección que es imborrable. Pero ahí usted no lo escribió, sino que lo escribió Dios desde antes de la fundación del mundo. Las personas escritas ahí son genes del pensamiento divino; estaban en Cristo eternamente para ser manifestados en esta Tierra y ocupar su posición en el Cuerpo Místico de Cristo; son los descendientes del segundo Adán, que es Jesucristo nuestro Salvador.

Para Él darnos vida eterna nos da el nuevo nacimiento primero, en donde recibimos el Espíritu de Cristo; y así nacemos en el Reino de Dios, en el Reino de Cristo; y luego nos dará el cuerpo físico, eterno, inmortal, incorruptible y glorificado (como el cuerpo glorificado que Él tiene) y joven para toda la eternidad.

Ese es el Programa de Dios que Cristo ha estado llevando a cabo para vida eterna de todos esos pensamientos divinos, genes divinos, genes del pensamiento de Dios, que serían manifestados en esta Tierra. Esas personas son las que formarían la Iglesia del Señor Jesucristo, son los herederos de Dios y coherederos con Cristo, de los cuales habla San Pablo en Romanos, capítulo 8, versos 14 al 39. Son la clase de personas que tendrán juventud eterna, cuerpo eterno glorificado, y serán iguales a Jesucristo nuestro Salvador, por cuanto serán a imagen y semejanza de Dios.

Ser parte de la Iglesia del Señor Jesucristo, de los primogénitos de Dios, es el privilegio más grande que puede tener una persona. Su Iglesia ha estado siendo formada de edad en edad por esas personas escritas en el Cielo, en el Libro de la Vida del Cordero.

Para nuestro tiempo son llamados los últimos escogidos de Dios en el Cuerpo Místico de Cristo en la Edad de Piedra Angular. En cada edad o etapa de la Iglesia fueron recogidos los escogidos correspondientes para formar el Cuerpo de Cristo, Cuerpo Místico de Cristo nuestro Salvador.

Y ahora nos ha tocado a nosotros, en la América Latina y el Caribe, el llamado para entrar al Cuerpo Místico de Cristo, subir a la Edad de Piedra Angular y ocupar nuestra posición correspondiente en el Cuerpo Místico de Cristo.

Por lo cual, hay un pueblo regocijado de que sus nombres están escritos en los Cielos.

¿Y dónde están esas personas? Somos nosotros.

Por lo cual, le damos gracias a Dios por esa bendición tan grande que nos ha dado en la América Latina y el Caribe; bendición que se extiende a otras naciones también. Por lo tanto, agradecemos a Dios por bendición tan grande que nos ha tocado. “Las cuerdas nos han caído en lugares deleitosos y grande es la heredad que nos ha tocado.”

“EL PUEBLO REGOCIJADO DE QUE SUS NOMBRES ESTÁN ESCRITOS EN LOS CIELOS.”

Ese ha sido el tema de introducción para la escuela bíblica del próximo domingo, que también llevará el nombre: “EL PUEBLO REGOCIJADO DE QUE SUS NOMBRES ESTÁN ESCRITOS EN LOS CIELOS.”

Que Dios les bendiga y les guarde; y continúen pasando una noche feliz, llena de las bendiciones de Cristo nuestro Salvador.

¡Y bienvenidos! Bienvenidos al Paraguay y a las actividades que se están llevando a cabo ya, y que se llevarán a cabo también en y con la EMAP.

Pasen todos muy buenas noches.

Dejo con ustedes al reverendo Nino, y en cada país dejo al ministro correspondiente.

“EL PUEBLO REGOCIJADO DE QUE SUS NOMBRES ESTÁN ESCRITOS EN LOS CIELOS.”

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