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Saludo en reunión de damas
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Saludo en reunión de damas

Muy buenas tardes, damas, hermanas, y también algunos hermanos que están con nosotros. Es para mí un privilegio grande estar con ustedes en respuesta a la invitación que me extendieron para estar en esta ocasión con ustedes. Muchas gracias por la invitación.

Como ustedes han podido notar, hay personas de diferentes países de la Embajada Mundial de Activistas por la Paz, trabajando en los programas de la Embajada Mundial de Activistas por la Paz, preparando todo para la ejecución de esos programas, que son de beneficio para la familia humana en todos los campos de la sociedad.

Y tenemos entre ellos la donación de sangre; tenemos también otros programas universitarios, como los Foros Universitarios, también los Foros Judiciales; y tenemos el proyecto de la música, porque no puede faltar la música en medio de la familia humana.

¿Cómo sería la raza humana sin música? Pero la raza humana trae la música por dentro, y por eso sale de adentro la música, en medio de la raza humana.

Ya este mismo año estarán más al tanto de todo lo relacionado al proyecto de la música que estamos preparando para su ejecución en todas las esferas de la sociedad: en la esfera académica, en la esfera religiosa y en la esfera artística, en todas las esferas, como también la del Medio Ambiente; porque la música influye en todo, influye hasta en el humor de las personas.

Algunas veces cuando están de mal humor, escuchan alguna música y se ponen contentos; se les fue el ambiente malo que tenían; o viceversa. Por eso la música debe ser positiva, para que produzca frutos positivos en el corazón, en el alma, la mente de las personas, incluyendo los niños; y también en todas las esferas de la sociedad.

Antes de las personas aprender a hablar, pueden aprender a disfrutar la música, porque todos nacen entendiendo la música; aunque no la puedan explicar, hasta los bebés se ponen contentos al escuchar la música, porque es algo que entra al alma y al espíritu de la persona. Por eso usted ve a los niños, cuando hay música, moviendo los pies o las manos, y no han leído música; ni saben hablar algunos de ellos. Así que no necesitamos saber escribir música para disfrutar de ella.

Y la música ha sido establecida por Dios en medio de Su pueblo para las actividades espirituales religiosas, porque la música abre dimensiones. Si es mala la música, si no es la que agrada a Dios, pues abre la quinta dimensión. Si es la que está de acuerdo al Programa Divino, abre la sexta dimensión y llega hasta la presencia de Dios, y Dios se manifiesta en medio de Su pueblo y envía Sus bendiciones.

El mismo Dios estableció la música en medio de Su pueblo, en el campo espiritual o religioso, a tal grado que cuando iban – el pueblo iba viajando, el arca del pacto la llevaban en los hombros de los sacerdotes, pero delante de ellos encabezaba esa caminata los cantores, los músicos. O sea, que abre puertas.

Por lo tanto, tenemos que aprovechar esas virtudes de la música, ¿para qué?, para sacarle el provecho espiritual que todos deseamos.

A tal grado es la música, vean ustedes, atrae o saca fuera espíritus malos o buenos. Si la música es mala, aleja el Espíritu de Dios y a los ángeles de Dios, pero atrae a los espíritus malos. Si la música es buena, echa fuera los espíritus malos, como echó fuera y echaba fuera el espíritu malo que atormentaba al rey Saúl. Pero mientras David, el pastor de ovejas David, interpretaba piezas musicales con su arpa, el espíritu malo que estaba en Saúl se apartaba de él; o sea, que le cogía miedo a la música de David.

Y atrae las bendiciones de Dios, atrae el Espíritu de Dios la música que es conforme a la voluntad de Dios. Espanta los espíritus malos, pero atrae al Espíritu de Dios y a los espíritus, los ángeles, de la sexta dimensión, de la dimensión de esas huestes celestiales.

O sea, que la música tiene ciertas virtudes que no se encuentran en otras materias o artes de la familia humana. Por lo tanto, debemos aprovechar esa bendición y privilegio que tenemos como seres humanos, de escuchar música buena.

La buena semilla produce buenos frutos, la mala semilla produce malos frutos. Tan sencillo como eso. Esa es la ley de la siembra y de la cosecha.

Por eso es importante también enseñarle a nuestros niños cosas buenas. Como dice la Escritura: “Instruye al niño en su carrera, y aun cuando sea mayor, viejo, no se apartará de ella.” [Proverbios 22:6] O sea, va a llevar frutos buenos. ¿Por qué? Porque la semilla que sembró era buena.

En la misma parábola de la siembra del trigo y de la cizaña encontramos que el fruto que produce la cizaña es malo; y eso está hablando de personas, de seres humanos comparados con la cizaña. Y el fruto que produce el trigo que fue sembrado, esa semilla que fue sembrada, es bueno, gente buena; y sobre todo, gente buena para Dios; porque una persona puede ser buena para otra persona, pero sin embargo puede ser que no sea tan buena o que sea buena para Dios. Lo importante es cómo Dios lo ve a usted y a mí.

Por lo tanto, aprovechemos nuestra estadía de vida en esta Tierra para recibir las bendiciones de Dios sembrando buena semilla en todos los campos de la vida del ser humano.

Si se siembra semilla de la profesión de ingeniero o de abogado o de médico, ¿cuál va a ser el fruto? Un abogado o un médico o un ingeniero. Si no se atiende esa etapa de los hijos, cualquiera va a sembrar mala semilla y no va a producir buenos frutos nuestros hijos. Todos queremos tener buenos hijos, que amen a sus padres y amen a Dios y amen a su prójimo.

Por lo tanto, aprovechemos la parte de la música teniéndoles buena música cuando estemos en los hogares, para que no se cuele una música negativa en los hogares; porque música mala hay en todos los lugares, pero depende de usted si la deja entrar a su casa. Por lo tanto, aprovechemos para tener buena música en el campo espiritual también.

Ha sido para mí un privilegio grande estar con ustedes en esta ocasión, saludándoles a todos ustedes que están presentes y a los que escucharán estas palabras de saludo. Pasen todas y todos muy buenas tardes.

Dejo con ustedes al reverendo Joel Lara; y nos vemos mañana, Dios mediante, a la hora acordada del reverendo Lara con ustedes.

Y los veré… muchos de ustedes un poco al frente, al frente; otros… y a los que lleguen de último, ¿donde los veré? Al final. Es que vamos a estar donde deseemos estar sentados; para lo cual uno llega a la hora en donde puede obtener el asiento que desea. No puede llegar a lo último y esperar que le tengan separados los asientos del frente.

Bueno, les veré mañana, Dios mediante, en el tema correspondiente para mañana que es… ¿Cuál fue el de ayer? “EL DÍA DEL HIJO DEL HOMBRE Y LAS OBRAS QUE HARÁ EN SU VENIDA.”

Ya vieron lo que es la promesa del Hijo del Hombre y Su Venida, y mañana estaremos viendo un poquito más las obras que estará llevando a cabo, que son las que están prometidas que llevará a cabo en el tiempo final.

Ya les dije lo que estará haciendo el Hijo del Hombre en Su Venida: cumpliendo lo que está prometido que el Hijo del Hombre hará en Su Venida.

Mañana veremos con más detalles cuáles son esas obras; y le pedimos a Dios que nos abra las Escrituras y también nos abra el entendimiento para comprender.

Bueno, gracias a Joel por darme unos minutitos más (te los puedo devolver mañana si acaso, donde sea).

Bueno, que Dios les bendiga y les guarde, y continúen pasando una noche o tarde feliz.

“SALUDO A LAS DAMAS.”

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