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La visitación angelical a la familia humana
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La visitación angelical a la familia humana

Muy buenos días, amables amigos y hermanos presentes, y todos los que están en diferentes naciones, ministros y congregaciones. Que las bendiciones de Cristo, el Ángel del Pacto, sean sobre todos ustedes y sobre mí también. En el Nombre del Señor Jesucristo. Amén.

Reitero todo lo que dijo el reverendo José Benjamín Pérez con relación a las actividades de la Embajada Mundial de Activistas por la Paz.

1) Apertura de los Foros Universitarios “Educando para No Olvidar. El Holocausto, paradigma del genocidio,” en Colombia, el cual fue realizado en Medellín, Colombia. Este es un corto video.

2) Lanzamiento de los Foros Universitarios “Educando para No Olvidar. El Holocausto, paradigma del genocidio,” en el Congreso de la República del Paraguay. Otro corto documental también, que estaremos viendo dentro de algunos minutos.

3) Presentación de los proyectos de la Embajada Mundial de Activistas por la Paz al Presidente de la República del Paraguay, Horacio Cartes.

Esos son los tres cortos videos que vamos a ver, para que estén al tanto de los trabajos que está llevando a cabo la Embajada Mundial de Activistas por la Paz.

Y ahora, la Embajada Mundial de Activistas por la Paz presentó oficialmente en la Corte Suprema del Paraguay la “Propuesta para la Reforma a la Convención para la Prevención y Sanción del Delito de Genocidio, y el Estatuto de Roma.” Con el propósito de promover esta iniciativa, se estará realizando en todos los países de Latinoamérica el Foro Judicial Internacional: “Nuevas Propuestas para la Prevención y Sanción del Genocidio.” La coordinación de este Foro Internacional en todos los países donde la Embajada desarrolla proyectos, estará a cargo del Dr. Camilo Montoya y el Dr. Francisco Guerra. En los próximos meses estaremos brindando mayor información acerca de este nuevo frente de trabajo en el ámbito judicial.

Así que ya sabemos quiénes estarán a cargo de estos foros judiciales en todos los países: el Dr. Camilo Montoya y el Dr. Francisco Guerra (Dr. Montoya de Colombia, y Francisco Guerra de México). Ellos son los que estarán a cargo de todo este desarrollo de este proyecto. Ellos son miembros del Consejo de Proyectos de la Embajada Mundial de Activistas por la Paz. Así que será un trabajo directo de los miembros de Proyectos de la Embajada Mundial de Activistas por la Paz. Y están invitados todos a estar respaldando este proyecto. Ya se les dirá cómo participar en estos proyectos judiciales, o en estos foros judiciales.

También convoco a todos los activistas y coordinadores para que sumemos esfuerzos y hagamos de estas tres campañas de donación de sangre que inician el mes de abril, la más exitosa de todas. El objetivo principal es promover una cultura voluntaria y habitual de donación de sangre. La Embajada Mundial de Activistas por la Paz ha encontrado en la donación voluntaria de sangre un vínculo para que las personas en diferentes países se sumen solidariamente, mejorando la calidad de vida de millones de pacientes, teniendo seguros y abastecidos los inventarios de sangre. Los invito para que todos sean parte de esta donación voluntaria de sangre “En la Sangre está la Vida. Donando la savia de la vida.”

El próximo jueves, 3 de abril, les invitamos al Foro Universitario en la ciudad de Ponce, en el Auditorio Municipal “Felices Días” (ese es el nombre de este Auditorio Municipal). Ahí estaremos el jueves próximo (¿A qué hora? Es en la mañana, es tempranito, aquí no tengo la hora marcada), 8:30. Así que estaremos tempranito allá. De aquí allá es como una hora de viaje, más o menos, o un poquito más, depende cómo esté el tránsito.

Ahora pasaremos a ver estas tres proyecciones de estos videos informativos que les anuncié en el principio:

1) La Apertura de Foros Universitarios “Educando para No Olvidar. El Holocausto, paradigma del genocidio,” en Colombia, el cual fue realizado en Medellín, Colombia.

2) El Lanzamiento de los Foros Universitarios “Educando para No Olvidar. El Holocausto, paradigma del genocidio,” en el Congreso de la República del Paraguay, donde fue realizado.

3) La presentación de los proyectos de la Embajada Mundial de Activistas por la Paz al Presidente de la República del Paraguay, Sr. Horacio Cartes.

Vamos a ver estos tres videos y luego estaré nuevamente con ustedes.

[Presentación de los videos-documentales]

Hemos visto cómo van los trabajos de la Embajada de Activistas por la Paz, y también cómo van los trabajos del proyecto de la construcción de la Gran Carpa-Catedral. Están bien avanzados, bien adelantados. Y a medida que respaldamos el proyecto de la construcción, más puede adelantarse, para —lo más pronto posible— tener completada la construcción y demás facilidades de la Gran Carpa-Catedral.

Y cada uno de ustedes presentes y los que están en otros países, tienen una partecita en ese proyecto. Que Dios los bendiga por el aporte, por el respaldo que le están dando al proyecto de la construcción de la Gran Carpa-Catedral, y también por el respaldo que le están dando a la Embajada Mundial de Activistas por la Paz.

Para esta ocasión leemos en San Lucas, capítulo 1, versos 26 al 36, donde nos dice:

“Al sexto mes el ángel Gabriel fue enviado por Dios a una ciudad de Galilea, llamada Nazaret,

a una virgen desposada con un varón que se llamaba José, de la casa de David; y el nombre de la virgen era María.

Y entrando el ángel en donde ella estaba, dijo: ¡Salve, muy favorecida! El Señor es contigo; bendita tú entre las mujeres.

Mas ella, cuando le vio, se turbó por sus palabras, y pensaba qué salutación sería esta.

Entonces el ángel le dijo: María, no temas, porque has hallado gracia delante de Dios.

Y ahora, concebirás en tu vientre, y darás a luz un hijo, y llamarás su nombre Jesús.

Este será grande, y será llamado Hijo del Altísimo; y el Señor Dios le dará el trono de David su padre;

y reinará sobre la casa de Jacob para siempre, y su reino no tendrá fin.

Entonces María dijo al ángel: ¿Cómo será esto? pues no conozco varón.

Respondiendo el ángel, le dijo: El Espíritu Santo vendrá sobre ti, y el poder del Altísimo te cubrirá con su sombra; por lo cual también el Santo Ser que nacerá, será llamado Hijo de Dios.

Y he aquí tu parienta Elisabet, ella también ha concebido hijo en su vejez; y este es el sexto mes para ella, la que llamaban estéril;

porque nada hay imposible para Dios.

Entonces María dijo: He aquí la sierva del Señor; hágase conmigo conforme a tu palabra. Y el ángel se fue de su presencia.”

Este caso histórico no es otra cosa sino una visitación angelical de parte de Dios para la virgen María; así como le había hecho una visitación angelical el Ángel Gabriel al sacerdote Zacarías, dándole la buena noticia de que por medio de su esposa Elisabet, el sacerdote Zacarías iba a tener un hijo, el cual fue Juan el Bautista.

Por lo tanto, Zacarías recibió una visitación; y luego, seis meses después, la virgen María recibió una visitación del mismo Ángel Gabriel, una visitación angelical. En ambos casos era para la venida de un hijo: A Zacarías le dijo que tendría un hijo por medio de su esposa Elisabet, y que le pusiera por nombre Juan, el cual vendría preparándole el camino al Señor como precursor de la Primera Venida de Cristo; y vendría con el espíritu y virtud de Elías. Y a María le fue anunciado que el Espíritu Santo vendría sobre ella y haría sombra sobre ella, y concebiría, y daría a luz un hijo, un niño, y sería llamado Hijo de Dios, Hijo del Altísimo; y que le pusiera por nombre Jesús.

Algunas veces decimos, cuando vamos a tener en la familia un niño: “Señor, dame el nombre para mi niño o para mi niña.” Y vean, aquí Dios por medio del Ángel Gabriel le da el nombre para el hijo que Zacarías y Elisabet van a tener; y también a la virgen María, para el niño, el hijo que va a nacer a través de ella. Dos nombres importantes, pues la misión que tendrían sería muy grande: uno, precursor, preparándole el camino al que vendría después de él: a uno mayor le preparó el camino Juan el Bautista. Por eso Juan decía: “El que viene después de mí es mayor que yo. Yo les bautizo con agua y en agua; pero el que viene después de mí les bautizará con Espíritu Santo y Fuego,” un bautismo mayor.

“LA VISITACIÓN ANGELICAL A LA FAMILIA HUMANA.”

Por cuanto Israel es parte de la familia humana…, y también de Adán en adelante también son miembros de la familia humana, y también los creyentes en Cristo son miembros de la familia humana, como todas las demás personas; cuando Dios envía un Ángel como el Ángel o Arcángel Gabriel, o el Ángel o Arcángel Miguel, por consiguiente es una visitación o visita angelical a la familia humana.

Recordamos las ocasiones que Dios le apareció a Adán, en el cual estaba la simiente para la reproducción del ser humano, de aquel tiempo en adelante; por eso todos los seres humanos descienden de Adán y Eva, y por consiguiente son una familia, son una raza.

Encontramos las ocasiones que visitó Dios a Adán; recordamos también la visita de Dios a Caín y Abel, la visita también de Dios a demás personas de la Biblia, como Enoc, como Matusalén, como Noé; y también la visitación de Dios a Abraham en diferentes ocasiones.

En una ocasión le apareció en forma de hombre cuando le apareció como Melquisedec (en el capítulo 14) y bendijo a Abraham, y le dio pan y vino, y lo bendijo. Y también cuando le apareció en el capítulo 18 y 19 del Génesis, apareció en forma de hombre, juntamente con los Arcángeles Gabriel y Miguel hechos carne; porque Dios es el Creador y creó para Sí mismo: un cuerpo para el Arcángel Gabriel, un cuerpo para el Arcángel Miguel y un cuerpo para Sí mismo.

Y aparecieron como dos hombres – como tres hombres de esta Tierra, visitando a Abraham; y comieron de un becerro tierno y también unas tortillas o panes cocidos al rescoldo, también leche (tomaron), y mantequilla; y así por el estilo. Y eso fue una visitación angelical a la familia humana, a la descendencia de Abraham representada en Abraham. Y luego visitaron a Lot, allá en Sodoma; donde Lot era, digamos, el Alcalde de la ciudad.

Cuando hay una visitación angelical, algo grande está por suceder; y más cuando aparecen los Arcángeles Gabriel y Miguel, y aparece Dios velado en Su cuerpo angelical como el Ángel del Pacto o velado en un cuerpo de carne humana.

Lo encontramos apareciendo a Moisés también, pues Dios le había dicho a Abraham (en el capítulo 15 del Génesis) que su descendencia sería esclava en tierra ajena por cuatrocientos años, pero a los cuatrocientos años Dios los libertaría con mano poderosa y castigaría a la nación que los tendría oprimidos, esclavizados. O sea, que en esa visitación que le hace a Abraham le está anunciando una visitación que va a hacerle a la descendencia de Abraham en otra tierra, la cual vino a ser Egipto.

También dice la Escritura que cuando Elohim con Sus dos Arcángeles Gabriel y Miguel (en el capítulo 18) estaban comiendo con Abraham, y Elohim le pregunta a Abraham: “¿Dónde está Sara?”, habiéndole dicho a Abraham que le va a dar un niño a través de Sara, la cual era estéril y tenía 89 años, y Abraham tenía 99 años; cosa imposible humanamente. Pero la pregunta que el mismo Dios hace es: “¿Hay alguna cosa imposible, difícil…? ¿Hay para Dios alguna cosa difícil?” Y si no la hay, entonces lo que Dios promete lo cumple en el tiempo correspondiente. Capítulo 18, verso 14, dice…, el 13:

“Entonces Jehová dijo a Abraham: ¿Por qué se ha reído Sara diciendo: ¿Será cierto que he de dar a luz siendo ya vieja?

¿Hay para Dios alguna cosa difícil? Al tiempo señalado volveré a ti, y según el tiempo de la vida, Sara tendrá un hijo.”

En esa visitación angelical, vean ustedes cómo Dios habla la Palabra de promesa para el hijo que le había prometido a Abraham; y ahora había llegado el tiempo para ser cumplida el año siguiente, cuando Abraham tendría 100 años y Sara tendría 90 años. O sea, que un año antes le dice: “El año próximo Sara tendrá el hijo.”

En el capítulo 21, verso 1 en adelante, dice, del Génesis:

“Visitó Jehová a Sara, como había dicho, e hizo Jehová con Sara como había hablado.

Y Sara concibió y dio a Abraham un hijo en su vejez, en el tiempo que Dios le había dicho.

Y llamó Abraham el nombre de su hijo que le nació, que le dio a luz Sara, Isaac.”

Aquí tenemos una visitación a Sara cuando llegó el tiempo para que quedara embarazada y tuviera el hijo. Para lo cual tenía que ser rejuvenecida después que le fue dada la promesa a Abraham, de que ella tendría un hijo de Abraham.

Encontramos que en la visitación Divina, angelical, hay grandes promesas para los creyentes en Cristo. Viene para bendición de los creyentes en el Dios de Abraham, Isaac, Jacob; y esto es bajo el Pacto Antiguo. Y bajo el Nuevo Pacto estas visitaciones Divinas son en medio de la Iglesia del Señor Jesucristo, la cual está bajo el Nuevo Pacto: es la Casa de Dios, el pueblo de Dios del Nuevo Pacto.

Y mientras está el Nuevo Pacto en medio de la Iglesia, encontramos un sinnúmero de visitaciones Divinas, como era en el tiempo de los patriarcas, de los jueces, de los profetas. Encontramos el caso de Daniel recibiendo por más de una ocasión la visita angelical del Arcángel o Ángel Gabriel; y también la visita de Miguel el Arcángel, en el capítulo 12; y también en el capítulo 10, donde le es dicho al Arcángel Gabriel…, el Ángel Miguel le dice: “Muéstrale, enséñale a éste (a Daniel) la visión.”

Esas visitaciones Divinas, encontramos que han sido mayormente a los profetas de Dios, mensajeros de Dios de diferentes tiempos; pero también algunas fueron a algunos creyentes en el Dios de Abraham, de Isaac y de Jacob.

En el Nuevo Testamento y para la introducción del Nuevo Testamento, en la lectura que tuvimos vimos la visitación angelical del Arcángel Gabriel al sacerdote Zacarías; y seis meses después, a la virgen María; y nueve meses después, a los pastores allá en Belén de Judea, cuando nació Jesús en Belén de Judea, en un pesebre donde fue colocado.

Y encontramos que luego los creyentes en Cristo, los apóstoles y diferentes mensajeros, han estado teniendo visitación de Dios en diferentes tiempos.

Encontramos también a Israel teniendo la visitación de Dios conforme a San Lucas, capítulo 7, verso 16. Esto fue cuando resucitó a un joven que llevaban para enterrar, sepultar. Jesucristo llegó así a la ciudad de Naín, cuando llegó tuvo compasión de la madre del joven (era viuda y tenía un solo hijo); tocó el féretro, se detuvieron, y le dijo al niño – al joven: “A ti te digo, levántate.” A la madre del joven le dice:

“Y cuando el Señor la vio, se compadeció de ella, y le dijo: No llores.

Y acercándose, tocó el féretro; y los que lo llevaban se detuvieron. Y dijo: Joven, a ti te digo, levántate.

Entonces se incorporó el que había muerto, y comenzó a hablar. Y lo dio a su madre (y Jesús lo entregó a su madre).

Y todos tuvieron miedo, y glorificaban a Dios, diciendo: Un gran profeta se ha levantado entre nosotros; y: Dios ha visitado a su pueblo.”

Así como cuando Dios se aparece a Moisés y le dice que ha descendido porque escuchó el clamor de Su pueblo, el gemido de Su pueblo: “He descendido para libertarlos,” y envía a Moisés allá. Y cuando Moisés llega a Egipto y se reúne con los ancianos de Israel, allí estaba Dios visitando a Su pueblo; el Ángel del Pacto, la Columna de Fuego, Cristo en Su cuerpo de luz, el Ángel visitando a Su pueblo velado y revelado a través de Moisés, a través de un velo de carne.

Cuando Dios envía un profeta, eso es una visitación de Dios a Su pueblo, y por consiguiente, una visitación angelical a la familia humana.

Encontramos también a los creyentes en Cristo el Día de Pentecostés; y aún antes: cuando Cristo resucitó y fueron a la tumba de Él, vieron a dos ángeles vestidos de blanco, y ellos les dieron la nueva de que no estaba allí en el sepulcro, Jesucristo, sino que había resucitado. Una visitación angelical a la familia humana, con buenas noticias para la raza humana.

Luego, el Día de Pentecostés, la visitación de Cristo en Espíritu Santo derramando el Espíritu Santo sobre ciento veinte creyentes que allí estaban reunidos; y luego continuó bautizando a los que lo recibían como Salvador y eran bautizados en agua en Su Nombre. Dios visitando a Su pueblo, bautizando con Espíritu Santo y Fuego, como dijo Juan el Bautista: “He aquí, el que viene después de mí, el cual es mayor que yo, el cual les bautizará con Espíritu Santo y Fuego.” [San Juan 1:29-34]

Luego encontramos a Felipe siendo visitado por el Ángel, hablándole, recibiendo esa visitación. [San Juan 1:43-51]. Luego, encontramos a Pedro también en diferentes ocasiones, como en la cárcel, siendo visitado por el Ángel de Dios, que lo sacó de la cárcel. [Hechos 12:6-19]. También fue visitado en otra ocasión, cuando estaba orando, y le mostró una visión para que fuera a la casa de Cornelio, el cual oraba y al cual también le había aparecido el Ángel y le había dicho que mandara a buscar a Pedro, que él le diría lo que tenía que hacer. [Hechos 10]

Encontramos también a San Pablo siendo visitado cuando iba de camino a Damasco para buscar a los creyentes en Cristo y llevarlos presos, llevarlos a Jerusalén: Le aparece Cristo en esa luz más fuerte que el sol, esa Columna de Fuego; cae del caballo; y desde la luz escucha las palabras: “Saulo, Saulo, ¿por qué me persigues? Dura cosa te es dar coces contra el aguijón.” Y Saulo sabía que esa era la misma Luz, la misma Columna de Fuego que le había aparecido a Moisés en la zarza que ardía y no se consumía (allá en el capítulo 3 del Éxodo).

Y sabiendo que era el Dios de Israel el que le hablaba, le pregunta: “Señor…,” o sea, que lo reconoce como el Señor Dios Todopoderoso, Dios de Abraham, de Isaac y de Jacob, en el cual él creía. Pero él le pregunta por qué… dice: “Si estoy persiguiendo a estos creyentes en Jesús…, y ahora me dice que yo estoy persiguiéndolo a Él, al Dios de Abraham, de Isaac y de Jacob. Señor, ¿quién eres?”  Y desde esa Columna de Fuego le dice el Señor: “Yo soy Jesús, a quien tú persigues.” [Hechos 9]

Porque estando Cristo en Su Iglesia y en cada uno de los creyentes, el que hace mal “a uno de estos pequeñitos,” a Cristo lo está haciendo; y el que hace bien “a uno de estos pequeñitos,” a Cristo lo está haciendo. Eso está por ahí en San Mateo, capítulo 25, versos 31 al 46: “Por cuanto lo hicisteis a uno de estos mis pequeñitos o a mis hermanos más pequeños, a mí lo hicisteis.” Y también dice la Escritura que el que recibe a uno de estos pequeñitos, al Señor está recibiendo. [San Mateo 10:40]

Por lo tanto, es importante saber estas cosas, para que así estemos conscientes de que lo que se hace para Cristo, se hace a través y con los creyentes en Cristo, en el Cuerpo Místico de Cristo.

“Y el que recibe a profeta, recompensa de profeta recibe.” [San Mateo 10:41] Y Cristo dice: “El que recibe al que yo enviare, a mí me recibe.” San Juan, capítulo 13, verso 20, dice:

“De cierto, de cierto os digo: El que recibe al que yo enviare, me recibe a mí; y el que me recibe a mí, recibe al que me envió (o sea, al Padre).”

Y por consiguiente, ¿está recibiendo qué? Una visitación angelical a través de Cristo en Espíritu Santo en un enviado humano de Cristo, o un ángel celestial. Por ejemplo, tenemos Apocalipsis, capítulo 22 [verso 16], donde dice:

“Yo Jesús he enviado mi ángel para daros testimonio de estas cosas en las iglesias. Yo soy la raíz y el linaje de David, la estrella resplandeciente de la mañana.”

Eso es una visitación angelical para los creyentes en Cristo que forman la Iglesia del Señor Jesucristo; así como para cada etapa de la Iglesia Cristo en Espíritu Santo vino manifestado en el mensajero correspondiente a cada etapa de la Iglesia; y por lo tanto, eso fue una visitación de Dios, una visitación Divina, para llevar a cabo, cumplir lo que Él prometió para cada etapa de Su Iglesia, vivificar esa Palabra prometida, esa promesa divina, hacerla una realidad.

Para el tiempo final también tuvimos una visitación Divina en el séptimo mensajero de la séptima edad de la Iglesia gentil: el reverendo William Branham, llevando a cabo una Obra en favor del ser humano, de la familia humana, en el Programa de Dios para ese tiempo.

Y tenemos la promesa de que habrá otra visitación angelical para la familia humana; para lo cual el reverendo William Branham preparó el camino como precursor de la Segunda Venida de Cristo, preparó el camino con todo lo que él predicó de parte de Dios. Y el que vendrá después de él, estará viniendo de acuerdo a como el Espíritu Santo dijo a través del reverendo William Branham. No podrá venir de otra forma, tiene que venir de acuerdo a como el precursor le preparó el camino.

Tenemos la promesa también, de que habrá una manifestación plena de Dios en medio de Su Iglesia, así como hubo manifestaciones temporales en Su Iglesia, de etapa en etapa, de edad en edad, en donde el Espíritu Santo se manifestó por medio de un mensajero e hizo realidad lo que estaba prometido para cada edad.

Para nuestro tiempo también habrá una visitación angelical, y habrá una manifestación plena de Cristo en Su Iglesia, para coronar el Programa Divino, y coronar así la Iglesia del Señor Jesucristo. Y así completar Su labor con un Sello de Oro en una Edad de Oro, que corresponde a nuestro tiempo.

Será la visitación angelical mayor, que Dios haya llevado a cabo en medio de la familia humana; porque con esa visitación nos va a dar la fe para ser transformados y llevados con Cristo a la Cena de las Bodas del Cordero. Con esa visitación nos revelará el misterio del Séptimo Sello, el misterio de la Segunda Venida de Cristo, que es el misterio más grande de la Biblia. A tal grado que Jesús dijo que nadie, ni en el Cielo, sabía cuándo sería el día y la hora. El día y la hora ¿de qué? De la Segunda Venida de Cristo.

Ese misterio es contenido en la Voz de Cristo clamando como cuando un león ruge, y siete truenos emitiendo sus voces. Los Truenos, que es la Voz de Cristo, revelará en el Día Postrero el misterio más grande de los Cielos y de la Tierra: la Segunda Venida de Cristo viniendo a Su Iglesia en el Día Postrero, en la visitación angelical a la raza humana para la resurrección de los muertos en Cristo y la transformación de nosotros los que vivimos.

Tenemos también la promesa de que habrá una visitación angelical en una Gran Carpa-Catedral, donde el mismo Ángel del Pacto que libertó al pueblo hebreo, que le apareció a Moisés y los libertó a través del profeta Moisés, y los llevó por el desierto…; y de noche les alumbraba el camino siendo una columna de luz, de fuego, y de día los protegía del sol siendo una nube de sombra sobre el pueblo. Ese mismo Ángel del Pacto que los liberó y les dio las tablas de la Ley en el Monte Sinaí (a Moisés, para el pueblo), estará presente en el cumplimiento de la Tercera Etapa en una Gran Carpa-Catedral que habrá en medio del cristianismo, en el lugar que Dios ha determinado, ha escogido desde antes de la fundación del mundo.

En esa Tercera Etapa, la cual le dice el Ángel al reverendo William Branham, será que la revelación de Cristo por medio de Su Espíritu será en forma plena. Y lo que vimos en parte en el reverendo William Branham (dice él), estará en toda Su plenitud. Allá fue en parte y temporal. En el cumplimiento de la Visión de la Gran Carpa-Catedral será en toda Su plenitud. Y eso será una visitación angelical de parte de Dios, para bendición de todos los creyentes en Cristo que forman la Iglesia del Señor Jesucristo.

Por lo tanto, la Iglesia del Señor Jesucristo en el Día Postrero, en este tiempo final, estará esperando la visitación angelical más grande de la historia del cristianismo y de la historia de la raza humana; porque en esa visitación y con esa visitación habrá una resurrección de los muertos en Cristo en cuerpos glorificados, jóvenes y eternos, iguales al cuerpo de Jesucristo glorificado, y una transformación para los creyentes que estén vivos, que forman la Iglesia del Señor Jesucristo.

Por lo tanto, estemos orando y con los ojos abiertos también, ojos espirituales, bien abiertos; porque estas son las cosas que están prometidas para este tiempo final. ¿Y hay alguna cosa imposible para Dios? No la hay. Como Él ha prometido, así Él hará.

La visitación angelical a la familia humana para el Día Postrero, hemos visto cómo será. Así hemos visto también la visitación de Dios a la familia humana en diferentes tiempos. Hemos visto cómo Dios ha visitado a Su pueblo Israel, así como visitó a Abraham, visitó a Jacob también, y visitó a diferentes profetas, a diferentes creyentes. Y el último vino es el mejor, como el vino en las Bodas de Caná, el último vino es el mejor; porque con ese Vino de revelación divina será que nos dará la fe para ser transformados y raptados, y llevados con Cristo a la Cena de las Bodas del Cordero.

¿En qué año ocurrirá todo eso? No sabemos, pero una cosa sí sabemos: que va a ocurrir. Por lo cual, estemos preparados, con nuestras vidas arregladas delante de Dios; y orando y esperando en lo que Dios ha prometido para este tiempo final. Y esa será la forma en que Jesucristo se revelará a Su Iglesia en el Día Postrero.

Ya estamos viviendo en el Día Postrero, que es el séptimo milenio de Adán hacia acá. Así como el sábado es el día postrero de la semana y es el séptimo día de la semana: el séptimo milenio…, que es el Día Postrero delante de Dios, porque “un día delante del Señor es como mil años, y mil años como un día.” [Segunda de Pedro 3:8]

Por lo tanto, conscientes de que estamos viviendo en el Día Postrero delante de Dios, el séptimo milenio de Adán hacia acá, estemos al tanto de cuáles son las promesas de Dios para el Día Postrero, para esta visitación angelical.

Recuerden que Cristo dijo en San Juan, capítulo 6, versos 39 al 40, hablando de todos los creyentes en Él, dice: “Y yo le resucitaré en el día postrero.” O sea, que señala ese Día Postrero delante de Dios, que es el séptimo milenio de Adán hacia acá.

Así como los días postreros, de los cuales dice Joel que Dios derramará de Su Espíritu Santo sobre toda carne, comenzaron en los días de Jesucristo. Hebreos, capítulo 1, dice que aquellos días ya eran los días postreros. Dice: “Dios…” Capítulo 1 de Hebreos:

“Dios, habiendo hablado muchas veces y de muchas maneras en otro tiempo a los padres por los profetas,

en estos postreros días nos ha hablado por el Hijo…”

¿Cuándo dice que habló por Jesucristo, por el Hijo de Dios? Dice: “En estos postreros días.” O sea, que en los días de Jesucristo ya habían comenzado los días postreros. O sea, cuando Cristo tenía de 7 a 10 años de edad, comenzaron los días postreros, los tres días postreros delante de Dios, que son los tres milenios postreros; y de ahí en adelante hemos estado viviendo en los días postreros. Pero es importante saber en cuál de los días postreros vivió Jesús: en el primero de los días postreros, que era el quinto milenio de Adán hacia acá.

Y luego también la Iglesia nació en los días postreros, porque para los días postreros es que Dios derramaría de Su Espíritu sobre toda carne, conforme a Joel capítulo 2; y también el libro de los Hechos, capítulo 2, versos 31 en adelante; y también capítulo 2, verso 1 en adelante, donde derramó de Su Espíritu Santo sobre aquellos que estaban el Día de Pentecostés en el aposento alto, y eran ciento veinte creyentes en Cristo que estaban esperando la Venida del Espíritu Santo.

“…en estos postreros días nos ha hablado por el Hijo, a quien constituyó heredero de todo, y por quien asimismo hizo el universo;

el cual, siendo el resplandor de su gloria, y la imagen misma de su sustancia, y quien sustenta todas las cosas con la palabra de su poder, habiendo efectuado la purificación de nuestros pecados por medio de sí mismo, se sentó a la diestra de la Majestad en las alturas.”

Hemos visto lo que son los días postreros, y hemos visto el día en que estamos viviendo delante de Dios: que es el séptimo milenio de Adán hacia acá, lo cual es el Día Postrero delante de Dios, el milenio postrero delante de Dios.

Ahora, no sabemos en qué año del milenio postrero, del séptimo milenio, se cumplirá todo lo que está prometido para nuestro tiempo. Pero una cosa sí sabemos: Que Dios lo va a cumplir.

Toda bendición prometida para el Día Postrero, para la Iglesia del Señor Jesucristo, Él la traerá en Su manifestación final, en la visitación angelical a la familia humana.

Por eso la Tercera Etapa será para el mundo, para la humanidad, para (también) las vírgenes insensatas, y para la Iglesia-Novia del Señor Jesucristo (que está representada en las vírgenes prudentes). Eso es lo que está prometido.

Es a las vírgenes prudentes que llega el Señor, entran con Él a las Bodas; y luego se cierra la puerta, y ya nadie más puede entrar a las Bodas. Eso está en San Mateo, capítulo 25, versos 1 al 13. Esa será la visitación angelical de Cristo a Su Iglesia. De Cristo el Novio, a Su Novia, Su Iglesia-Virgen.

Por lo tanto, yo continúo esperando esa visitación angelical a la familia humana. ¿Y quién más? Cada uno de ustedes también.

De esa visitación y con esa visitación se materializarán las promesas de la Venida del Señor, de la resurrección de los muertos en Cristo, de la fe para ser transformados y raptados; y por consiguiente la transformación de los creyentes en Cristo que estén vivos en el Día Postrero, y el rapto o arrebatamiento de la Iglesia del Señor Jesucristo para ir a la Cena de las Bodas del Cordero al Cielo.

“LA VISITACIÓN ANGELICAL A LA FAMILIA HUMANA.”

Estemos atentos porque Él está trabajando para el cumplimiento pleno de todas esas promesas divinas. Estemos con nuestros ojos bien abiertos, con la Luz del Día Postrero, que… Así como resplandeció allá en el Este y dijo: “Yo soy la luz del mundo; el que me sigue, no andará en tinieblas, sino que tendrá la luz de la vida.” [San Juan 8:12]

La Luz de la Primera Venida de Cristo resplandeció en el Este, en la tierra de Israel. La Luz de Cristo, la Luz que es Cristo en Su Segunda Venida, resplandecerá en y con Su Iglesia en el Día Postrero. Y por consiguiente, el Oeste, que corresponde al continente americano, que incluye la América Latina y el Caribe, la cual estuvo en la parte norte también, en la manifestación a través del reverendo William Branham: resplandecerá también para los latinoamericanos y caribeños.

“Como el relámpago que sale del Oriente y se muestra (¿dónde?) en el Occidente (continente americano: el Oeste del planeta Tierra), así será la Venida (¿de quién, dice?) del Hijo del Hombre.” [San Mateo 24:27]

Por lo tanto, la Venida o manifestación del Hijo del Hombre plena, para el Día Postrero, Su manifestación final será en el Occidente. Eso será lo que verán los judíos y dirán: “¡Este es el que nosotros estamos esperando!” Y ahí lo vamos a dejar. Y no sé si tendremos que esperar hasta que llegue el momento de la apertura del Séptimo Sello, el cual los Siete Truenos, la Voz de Cristo, abrirá a Su Iglesia en este tiempo final, en la Tercera Etapa, para darnos la fe para ser transformados y llevados con Cristo a la Cena de las Bodas del Cordero.

Si alguna persona todavía no ha recibido a Cristo como Salvador, para estar preparado para esa visitación angelical a la familia humana: puede recibirlo en estos momentos, y estaremos orando por usted. Para lo cual puede pasar al frente, ustedes que están aquí presentes y los que están en otras naciones también.

Y los niños de 10 años en adelante también pueden recibir a Cristo como su único y suficiente Salvador; para lo cual puede pasar al frente, y estaremos orando por usted.

Ya estamos cerca de la Semana Santa, estamos esperando grandes bendiciones; y no sabemos qué bendición nos dará en Semana Santa el Señor, pues las fechas de eventos religiosos son muy importantes y no sabemos qué bendiciones nos va a dar Cristo en la Semana Santa. En la Semana Santa allá en Israel, nos dio la Redención y la Resurrección, pagando por nosotros en la Cruz del Calvario, por nuestros pecados.

Vamos a estar puestos en pie para orar por las personas que están recibiendo a Cristo en diferentes naciones, para que Cristo les reciba en Su Reino.

Con nuestros ojos cerrados y nuestros rostros inclinados:

Padre nuestro que estás en los Cielos, santificado sea Tu Nombre. Venga Tu Reino y hágase Tu voluntad, como en el Cielo también en la Tierra; y el pan nuestro de cada día dánoslo hoy; y perdona nuestras deudas así como nosotros perdonamos a nuestros deudores; y no nos dejes caer en tentación, mas líbranos del mal; porque Tuyo es el Reino, el poder y la gloria, por los siglos de los siglos. Amén.

Padre celestial, en el Nombre del Señor Jesucristo vengo a Ti con todas estas personas que en diferentes países están recibiendo a Cristo como único y suficiente Salvador. Recíbelos en Tu Reino. Te lo ruego en el Nombre del Señor Jesucristo. Amén.

Y ahora repitan conmigo esta oración, los que han venido a los Pies de Cristo en diferentes naciones:

Señor Jesucristo, escuché la predicación de Tu Evangelio y nació Tu fe en mi corazón.

Creo en Ti con toda mi alma. Creo en Tu Primera Venida, y creo en Tu muerte en la Cruz del Calvario como el Sacrificio de Expiación por nuestros pecados. Creo en Tu Nombre como el único Nombre bajo el Cielo, dado a los hombres, en que podemos ser salvos.

Reconozco que soy pecador y necesito un Salvador. Doy testimonio público de mi fe en Ti y te recibo como mi único y suficiente Salvador.

Te ruego perdones mis pecados y con Tu Sangre me limpies de todo pecado, y me bautices con Espíritu Santo y Fuego luego que yo sea bautizado en agua en Tu Nombre; y produzcas en mí el nuevo nacimiento. Quiero nacer en Tu Reino. Quiero vivir eternamente.

Sálvame, Señor. Haz una realidad la salvación que ganaste para mí en la Cruz del Calvario. Sálvame, Señor. Haz una realidad esa salvación. Te lo ruego en Tu Nombre Eterno y glorioso, Señor Jesucristo. Amén.

Y ahora, los que han venido a los Pies de Cristo en diferentes naciones, me dirán: “Quiero ser bautizado en agua lo más pronto posible, porque Cristo dijo: ‘Id por todo el mundo y predicad el evangelio a toda criatura. El que creyere y fuere bautizado, será salvo; mas el que no creyere, será condenado.” San Marcos, capítulo 16, versos 15 al 16.

Por cuanto ustedes han creído en Cristo de todo corazón, bien pueden ser bautizados; y que Cristo les bautice con Espíritu Santo y Fuego, y produzca en ustedes el nuevo nacimiento. Y nos continuaremos viendo eternamente en el Reino de Cristo nuestro Salvador.

Ha sido para mí una bendición y privilegio grande estar con ustedes en esta ocasión. Y ya la Semana Santa está cerca, donde vamos a tener las actividades de Viernes Santo, a las 3:00 de la tarde; y la de Domingo de Resurrección a la hora acostumbrada todos los domingos aquí en la Iglesia, y en todos los países.

Queremos estar preparados para la Venida del Señor, la resurrección de los muertos en Cristo y nuestra transformación. Queremos ir pronto a la Cena de las Bodas del Cordero. Es una promesa de parte de Cristo para mí. ¿Y para quién más? Para cada uno de ustedes también.

Continúen pasando todos una tarde feliz, llena de las bendiciones de Cristo nuestro Salvador.

Dejo con ustedes al reverendo José Benjamín Pérez; y en cada país dejo al ministro correspondiente, para que les indique cómo hacer para ser bautizados en agua en el Nombre del Señor Jesucristo.

Pasen todos una tarde feliz, llena de las bendiciones de Cristo nuestro Salvador.

Que Dios les bendiga y les guarde a todos.

“LA VISITACIÓN ANGELICAL A LA FAMILIA HUMANA.”

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