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Saludo a los pastores y damas vía telefónica
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Saludo a los pastores y damas vía telefónica

Muy buenas tardes, Oswaldo Aparecido Natale y toda su familia, y también ministros reunidos en estos momentos en San Pablo, Brasil, y también todos los hermanos y hermanas reunidos en esta actividad. Que las bendiciones de Cristo, el Ángel del Pacto, sean sobre todos ustedes.

Es para mí un privilegio grande dirigirme a ustedes para compartir estos momentos de compañerismo alrededor del Programa Divino, de la Palabra de Dios para nuestro tiempo.

Estamos en un tiempo muy importante, en el cual todos necesitamos estar conscientes de cuáles son las promesas divinas correspondientes a este tiempo final, para saber así qué tenemos que estar esperando de parte de Dios, y creyéndolas de todo corazón para que se hagan una realidad en medio de la Iglesia del Señor Jesucristo y en nuestras vidas.

Es importante estar trabajando en la obra misionera y la obra evangelística, hasta que se complete el número de los escogidos de Dios escritos en el Cielo, en el Libro de la Vida del Cordero.

Es importante que todos estemos conscientes de esa labor, conforme a las palabras de Cristo que dijo:

“Id por todo el mundo y predicad el evangelio a toda criatura.

El que creyere y fuere bautizado, será salvo; mas el que no creyere, será condenado.”

Esa es la forma en que Dios da una oportunidad a las personas para que las ovejas escuchen la Voz de Cristo, el Buen Pastor, y lo reciban como único y suficiente Salvador, sean bautizados en agua en Su Nombre y Cristo los bautice con Espíritu Santo y Fuego, y produzca en ellos el nuevo nacimiento; y así nazcan en el Reino de Dios y por consiguiente estén seguros en el Reino de Dios, en el Redil del Señor, el Redil de las ovejas del Buen Pastor, Jesucristo nuestro Salvador.

Es importante saber estas cosas para que así todos estemos alertas trabajando, conscientes del tiempo que nos ha tocado vivir.

Adelante trabajando en la Obra del Señor todos, y que Cristo les use grandemente en Su Obra en este tiempo final; y que pronto se materialice la promesa de la Visión de la Carpa donde Dios va a derramar grandes bendiciones para todos los hijos e hijas de Dios, todos los creyentes en Cristo nuestro Salvador.

Por lo tanto, será de grande bendición para todo el cristianismo el cumplimiento de la Visión de la Gran Carpa-Catedral, y es de bendición para todos aquellos que estén trabajando en el proyecto de la Gran Carpa-Catedral.

Así que Dios les bendiga y les guarde y les use grandemente en Su Obra en este tiempo final. Continúen pasando una tarde feliz, llena de las bendiciones de Cristo nuestro Salvador.

“SALUDO A LOS PASTORES Y DAMAS DE SAN PABLO.”

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