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Su estrella hemos visto en el Oriente
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Su estrella hemos visto en el Oriente

Muy buenas noches, Erica, América, y Yahannah, que ya están acá en Puerto Rico en estos días, Dios les bendiga grandemente; también misionero Miguel Bermúdez Marín y su esposa Ruth y cada uno de los ministros presentes y sus congregaciones allá en sus países, y también todos los ministros y sus congregaciones en diferentes países. Que las bendiciones de Cristo, el Ángel del Pacto, sean sobre todos ustedes. Y también doctor Salomón Cunha y Kélita Machado allá en Israel, en Jerusalén, que Dios les bendiga grandemente y les use grandemente allá en Jerusalén y en todo Israel.

Les deseo a todos un feliz y próspero año nuevo 2011, en el cual esperamos grandes bendiciones de Dios; y le damos gracias a Dios por este año 2010 que ha sido un año lleno de grandes bendiciones para el Cristianismo, para el Judaísmo, para el Islam y para todas las religiones, todos los seres espirituales que buscan a Dios, que saben que Dios existe y que por naturaleza son espirituales y saben que hay un mundo espiritual. Y para los que no tienen esa experiencia o sentir, que Dios les ayude y se les revele en este año 2011, que va a comenzar en esta noche de acuerdo al calendario gregoriano, el cual se usa en el continente Americano, y también en Europa y otras naciones.

Les felicito a todos ustedes por el respaldo, el empujón tan grande que le han dado al proyecto de La Gran Carpa-Catedral en Puerto Rico y que Dios les bendiga grandemente por el esfuerzo que hicieron en este año 2010, y lo coronaron en estos días con el esfuerzo de navidades, de navidad, y todavía han continuado aumentando ese esfuerzo, Dios los bendiga grandemente y les aumente el conocimiento del proyecto de La Gran Carpa-Catedral, pues hay promesas, hay Escrituras y hay profecías que hablan de una Gran Carpa-Catedral que va a existir en medio del Cristianismo y será conforme al Programa Divino, en la etapa, tiempo y edad a la cual corresponde esa bendición que será de beneficio para los creyentes en Cristo en donde van a estar siendo abiertos muchos misterios divinos; y también por consiguiente, estaremos escuchando la Voz de Cristo por medio de Su Espíritu Santo hablándonos, revelándonos Su Palabra y por consiguiente llenándonos de conocimiento divino y de fe, porque queremos estar listos para nuestra transformación, pues en todos los tiempos los creyentes en Cristo han estado esperando la transformación de sus cuerpos y la resurrección de los muertos creyentes en Cristo.

Por lo tanto, no es de extrañar que hayan personas esperando su transformación, para lo cual necesitamos tener la fe para ser transformados y llevados con Cristo a la Cena de la Bodas del Cordero, entonces todos seremos a imagen y semejanza de Dios; seremos iguales a Jesucristo con cuerpos glorificados. Esa es la promesa divina y eso es lo que Dios va a cumplir en cierto momento cuando se complete Su Iglesia y resucite a los creyentes en Él; para lo cual se estará sonando, tocando la Trompeta final o gran Voz de Trompeta, o sea, el mensaje final de Dios estará siendo proclamado, que es el mensaje del Evangelio del Reino como dijo Cristo: “Y será predicado este Evangelio del Reino para testimonio a todas las naciones y entonces vendrá el fin.” (San Mateo, capítulo 24, verso 14).

Es el mismo Evangelio que viene predicando el Ángel que viene con el Evangelio eterno para predicarlo a los moradores de la Tierra, en Apocalipsis, capítulo 14, verso 6 al 7.

Y ahora, es importante que la Iglesia del Señor Jesucristo conozca el Programa Divino y conozca la trayectoria del Espíritu Santo desde la tierra de Israel hasta llegar al lugar, al punto final, donde estará cumplimiento las profecías del Día Postrero y de ahí se extenderán esas profecías, el cumplimiento de ellas, a otras naciones.

Leamos un pasaje muy importante de la Escritura, el cual encontramos en San Mateo, capítulo 2, muy conocido y más en este tiempo, conocido y recordado por unos dos mil años y todavía continuamos recordando el evento más grande que ocurrió allá en Belén de Judea. Dice el capítulo 2 de San Mateo, verso 1 en adelante:

“Cuando Jesús nació en Belén de Judea en días del rey Herodes, vinieron del oriente a Jerusalén unos magos,

diciendo: ¿Dónde está el rey de los judíos, que ha nacido? Porque su estrella hemos visto en el oriente, y venimos a adorarle.

Oyendo esto, el rey Herodes se turbó, y toda Jerusalén con él.

Y convocados todos los principales sacerdotes, y los escribas del pueblo, les preguntó dónde había de nacer el Cristo.

Ellos le dijeron: En Belén de Judea; porque así está escrito por el profeta:

Y tú, Belén, de la tierra de Judá,

No eres la más pequeña entre los príncipes de Judá;

Porque de ti saldrá un guiador,

Que apacentará a mi pueblo Israel.

Entonces Herodes, llamando en secreto a los magos, indagó de ellos diligentemente el tiempo de la aparición de la estrella;

y enviándolos a Belén, dijo: Id allá y averiguad con diligencia acerca del niño; y cuando le halléis, hacédmelo saber, para que yo también vaya y le adore.

Ellos, habiendo oído al rey, se fueron; y he aquí la estrella que habían visto en el oriente iba delante de ellos, hasta que llegando, se detuvo sobre donde estaba el niño.

Y al ver la estrella, se regocijaron con muy grande gozo.

Y al entrar en la casa, vieron al niño con su madre María, y postrándose, lo adoraron; y abriendo sus tesoros, le ofrecieron presentes: oro, incienso y mirra.

Pero siendo avisados por revelación en sueños que no volviesen a Herodes, regresaron a su tierra por otro camino.”

Dios bendiga nuestras almas con Su Palabra y nos permita entenderla.

“SU ESTRELLA HEMOS VISTO EN EL ORIENTE.”

Esta estrella que vieron los magos estando ellos en el Oriente, digamos por Ur de los Caldeos, todo ese territorio que está por el área de Babilonia, Ur de los Caldeos y todos esos lugares de donde Abraham había salido y había llegado a la tierra de Canaan, llamada la tierra de Israel, encontramos que estos magos, digamos astrólogos, personas que estudiaban las estrellas y sabían que cuando Dios va a hacer algo en la Tierra, primero lo anuncia en el cielo, aparece en el cielo esa señal, como en la Biblia: cuando Dios va a hacer algo en la Tierra encontramos que ya está anunciado en la Biblia; porque las cosas que ocurren es el cumplimiento de la Palabra de Dios.

Tenemos la Biblia escrita, tenemos también la Biblia celestial, la Biblia… el firmamento con todas esas estrellas y sobre todo el Zodíaco, esa es la primera Biblia. Por lo cual, cuando Abraham no tenía hijos y no quería que su siervo le heredara, Dios le había prometido que le daría un hijo, y le dice: “Mira…” (en una noche estrellada), le dice, lo sacó afuera y le dice: “Ahora mira hacia el cielo, mira las estrellas y cuéntalas si las puedes contar; porque así será tu simiente, tu descendencia.”

Y ahora, en las estrellas del cielo, que vio Abraham, están representados los descendientes de Abraham; por esa causa encontramos que el profeta que vendió sus derechos de profeta y su primogenitura, Balaam, en el capítulo 24, verso 17 del libro de Números, dice:

“Lo veré, mas no ahora;

Lo miraré, mas no de cerca;

Saldrá ESTRELLA de Jacob,

Y se levantará cetro de Israel…”

Aquí está profetizando de la Venida del Mesías representado en esa estrella que él menciona. Por lo tanto, la estrella que los magos vieron, representaba al Mesías, esa estrella que ellos vieron no era el Mesías, era una alineación planetaria en donde hubo unos tres planetas, esa alineación planetaria se lleva a cabo cada cierta cantidad de tiempo, de años, y ahí en esa alineación planetaria… se lleva a cabo cada 973 años, y esa misma alineación planetaria fue vista en el año 1940, por el tiempo en que los judíos ya estaban siendo perseguidos, tiempo en el cual los judíos habían entrado a una etapa muy difícil en la cual se efectúo el Holocausto o Shoá de los judíos, efectuada por el gobierno de Hitler en Alemania. Duró cierta cantidad de tiempo, y ahora, eso podríamos verlo como lo que hizo Herodes allá en Belén de Judea cuando mandó a matar a todos los niños que estaban allí de dos años hacia abajo, porque la estrella ya llevaba dos años que había comenzado a aparecer.

Por eso en todo el año se puede hablar de la estrella de Belén, porque los magos, cuando llegaron a Jerusalén, ya hacía dos años que ellos estaban viendo en el cielo esa estrella, esa señal. Recuerden que en el Génesis también nos habla del sol, la luna y las estrellas y dice que Dios las ha colocado para señal o señales de tiempos, de estaciones y así por el estilo; y para alumbrar en el día el sol, y en la noche la luna.

En las estrellas, el sol y la luna están representados como personas: en el sol está representado Jacob o Israel, en la luna la esposa de Jacob, Raquel, y en las once estrellas, los once hermanos de José; y José pues es una estrella mayor porque era el que tenía la bendición de la primogenitura y el que nació profeta como su padre; nació con las dos conciencias juntas, y el que vino a ser príncipe entre sus hermanos allá en Egipto, el cual es tipo y figura del Mesías, y los hijos de José son tipo y figura: Manasés de los judíos y Efraín de la Iglesia del Señor Jesucristo; y encontramos que los once hermanos de José representan a once tribus, porque eran los once patriarcas de los cuales vinieron once tribus, una de cada una. Y de José, pues la tribu de José, que consta de la tribu de Efraín y la tribu de Manasés, una doble porción tribal. Esa es la tribu con la bendición de la primogenitura: la tribu de José.

Y ahora, encontramos que las estrellas del cielo representan seres humanos, tipifican seres humanos; por eso encontramos también en Apocalipsis, capítulo 1, verso 12 en adelante, a una persona vestido de una túnica blanca con un cinto de oro sobre su pecho, y su cabello y su barba blanca y en su mano tiene siete estrellas.

Las siete estrellas son los siete ángeles de las siete Iglesias y representan a los siete ministros de esas siete Iglesias en Asia menor, las cuales vienen a ser el tipo y figura de la Iglesia del Señor Jesucristo en siete etapas por las cuales pasaría la Iglesia entre los gentiles. Pero luego, si usted mira bien, vería ocho estrellas, porque está viendo siete en la mano del Hijo del Hombre, del Señor.

Pero, ¿cómo podemos ver a una persona con siete estrellas en su mano y uno ver ocho estrellas? Eso es muy pero que muy sencillo: Apocalipsis, capítulo 22, verso 16, dice:

“Yo Jesús he enviado mi ángel para daros testimonio de estas cosas en las iglesias. Yo soy la raíz y el linaje de David, la estrella resplandeciente de la mañana.”

Cuando usted ve a Jesucristo a través de la Escritura, usted está viendo la Estrella resplandeciente de la mañana representado en la estrella que guió a los magos hasta Belén.

Y ahora, tenemos que mirar a través de la Escritura para poder ver correctamente. Los magos cuando vieron en el cielo la señal del Mesías, la señal de la Venida del Mesías, la señal del nacimiento del Mesías en la Tierra, estaban en el Este y miraron hacia Israel, por lo tanto miran de Este a Oeste y ven la estrella. Esas tres estrellas que formaron… o planetas que formaron la estrella de Belén, encontramos que también tiene un significado en la tipología, pues siendo que en el Mesías están todos los ministerios, encontramos que en el Mesías allí estaba el ministerio de Moisés, porque era un profeta como Moisés como estaba prometido, el Mesías es un profeta como Moisés y por consiguiente la Palabra de Dios estaba en su boca, por eso las cosas que él hablaba se hacían realidad  fueran sanidades, profecías también; por eso tenemos hasta nuestro tiempo profecías que están siendo cumplidas.

En el Mesías estaba el Espíritu Santo que es el que opera los ministerios, por lo tanto todos los ministerios que fueron manifestados en los profetas, pues estaban en el Mesías, en Jesucristo, el cual nacería a través de una virgen. “Porque la virgen concebiría y daría a luz un hijo; y se llamaría su nombre Emanuel que traducido es: Dios con nosotros.” (Isaías, capítulo 7, verso 14, y también San Mateo, capítulo 1, y capítulo 2).

Y ahora, al mirar de Este a Oeste, encontramos que se ve la señal de la Venida del Mesías en el cielo, la señal en el cielo, de lo que Dios estaría haciendo en la Tierra. Ellos fueron hasta Jerusalén pensando que tenía que nacer en Jerusalén, porque no conocían la profecía que decía que sería en Belén de Judea.

Y ahora, la Venida del Mesías fue allá en el Medio Oriente, en la tierra de Israel, pero ellos fueron, viajaron de Este a Oeste; la primera Venida fue en la tierra de Israel, la segunda Venida será en medio del pueblo que estará representado en la Escritura, el cual estará recibiendo la Lluvia tardía, recibiendo la luz del tiempo de la tarde, que luego vendrá a ser también la luz de la mañana para el pueblo hebreo.

La primera Venida se cumplió al Judaísmo, la segunda Venida la está esperando el Cristianismo. Tan sencillo como eso; aunque el Judaísmo todavía está esperando la Venida del Señor, porque fue necesario en el Programa Divino que no lo vieran, no lo entendieran, no comprendieran que aquel joven llamado Jesús era el Mesías, tenía que ser así para poderse llevar a cabo la Obra, el Programa de Redención para la salvación de la humanidad.

Si no se llevaba a cabo en aquel tiempo la redención con la muerte del Mesías, no estaríamos nosotros aquí en la Tierra, porque en aquel tiempo en que murió Jesús, toda la humanidad, todo ser humano, tenía que morir, era tiempo del juicio divino por causa del pecado del ser humano, así como fue en el tiempo de Noé; pero Dios cargó en Jesucristo el pecado de todos nosotros y se hizo pecado por nosotros, y por consiguiente murió por nuestros pecados y por consiguiente por todos nosotros. Para eso fue que Él vino y murió, vino con una comisión divina. “Porque de tal manera amó Dios al mundo que ha dado a Su Hijo unigénito para que todo aquel que en Él cree no se pierda, más tenga Vida eterna.” Sin Cristo el ser humano no tiene esperanza, no hay esperanza para el ser humano a menos que sea a través de Jesucristo el Salvador del mundo.

Y ahora, aquellos magos cuando llegaron a Belén de Judea, porque ellos estaban buscando a la estrella hecha hombre, hecha un niño, o sea, estaban buscando lo que aquella estrella que vieron en el cielo representaba; esa alineación planetaria, esos tres planetas en línea se veían como si fuera uno solo, gigante, porque así es cada alineación planetaria. Luego ellos llegaron a Belén de Judea y encontraron a la estrella-hombre, a la estrella que estaba en la etapa de un bebé, de un niño de alrededor de dos años de edad.

Es importante ver la señal de la Venida del Mesías en el cielo, la estrella del Mesías es importante verla en el cielo; para el Cristianismo es importante entender esto, porque antes de Dios cumplir la Venida del Señor para el Día Postrero, en el cielo tiene que aparecer la señal de la Venida del Mesías.

El Señor Jesucristo, cuando murió y resucitó, luego dice a Sus discípulos, antes de irse, después de estar unos cuarenta días con Sus discípulos (ya resucitado) les dice: “Todo poder me es dado en el cielo y en la tierra.” (capítulo 28 de San Mateo, versos 16 en adelante, 16 al 20). Y en el verso 20, dice: “He aquí Yo estoy con vosotros todos los días, hasta el fin del mundo.”

Es lo mismo, porque sabemos que Cristo subió al Cielo y está sentado a la diestra de Dios. ¿Y cómo podemos entender que está en el Cielo y también está en medio de Su Iglesia? Pues en la misma forma que cuando Él estuvo hablando y dijo: “Nadie subió al Cielo sino el que descendió del Cielo, el Hijo del Hombre que está en el Cielo,” y estaba en la Tierra, en la misma forma que entiende esa Escritura entenderá cómo estando Él en el Cielo como Sumo Sacerdote, está en la Tierra: está en la Tierra en Espíritu Santo en medio de Su Iglesia, está en esa Columna de Fuego que le apareció a Moisés y que libertó al pueblo hebreo a través del profeta Moisés y que guió al pueblo hebreo por el desierto, de noche era una Columna o un Pilar de Fuego, y de día era una nube que los protegía del sol.

Luego lo encontramos apareciendo a Saulo de Tarso en el camino a Damasco, porque iba Saulo de Tarso a buscar a los Cristianos y llevaba cartas de los sacerdotes, llevaba cartas para tomarlos presos y llevarlos a Jerusalén para juzgarlos, porque estaba prohibido al principio el Cristianismo.

Y ahora, encontramos que le aparece una luz más fuerte que la luz del sol, Saulo cae de su caballo y desde esa luz sale la Voz que le dice: “Saulo, Saulo, ¿por qué me persigues? Dura cosa te es dar coces contra el aguijón.” Saulo sabía que esa Luz y esa Voz era la misma que le había aparecido al profeta Moisés y sabía que era la misma Columna de Fuego o Pilar de Fuego y Voz que había guiado al pueblo hebreo por el desierto, y que era la misma Columna de Fuego y Voz que le hablaba a los profetas; y ahora dice: “Señor,” o sea, que lo reconoce como el Señor, Dios Todopoderoso, Dios de Abraham, de Isaac y de Jacob. Le dice: “Señor, ¿quién eres?” Y esa luz le dice: “Yo soy Jesús a quien tú persigues.” Saulo le dice, le contesta: “Señor, ¿qué quieres que yo haga?” Lo reconoce como el Señor Dios de Abraham, de Isaac y de Jacob para poder decir: “¿Qué quieres que yo haga?” Y le llama: “Señor.”

Y ahora, encontramos que ese es Cristo en Espíritu Santo en medio de Su Pueblo. Él ha viajado del Este, pasó por Asia Menor, pasó por Europa en cinco etapas de la Iglesia, y luego pasó de Inglaterra a Norteamérica, hasta ahí podemos ver claramente la trayectoria de la Columna de Fuego, del Pilar de Fuego, del Espíritu Santo, de Cristo en medio de Su Iglesia.

¿Y de Norteamérica hacia dónde se fue? Esa es la pregunta importante y el que tenga la contestación, tenga el conocimiento de hacia dónde se fue, tendrá el conocimiento de dónde encontrar la Estrella resplandeciente de la mañana, el cual es Cristo en Espíritu Santo en medio de Su Iglesia, es la Columna de Fuego, el Pilar de Fuego, el Espíritu Santo, Cristo en Espíritu Santo en medio de Su Iglesia. Recuerden que Él dijo: “Yo soy la estrella resplandeciente de la mañana.” Y también Él dijo que “Al que venciere (dice) Yo le daré la estrella de la mañana.”

Por lo tanto, así como en la trayectoria de la Estrella de la mañana, de Cristo en Espíritu Santo en medio de Su Iglesia, lo podemos ver desde la tierra de Israel, Asia Menor, Europa y Norteamérica, luego la bendición grande en cada edad ha sido verlo, reconocerlo, manifestándose en cada edad a través del mensajero de cada edad. Para este tiempo final la bendición va a estar en verlo en el territorio hacia donde Él se haya ido y a través del instrumento que Él tenga para manifestarse; porque a ese le habrá sido dada la Estrella de la mañana; y estará resplandeciendo la Estrella de la mañana a través del instrumento que Él tenga para el Día Postrero. Ahí estaremos viendo la alineación planetaria hecha una realidad en los ministerios de Moisés, Elías y Jesús; por eso estará resplandeciendo en el Día Postrero en el territorio hacia donde se haya ido Cristo, el Ángel del Pacto, el Espíritu Santo, la Estrella resplandeciente de la mañana, la Columna de Fuego.

Por lo tanto, en donde esté la Columna de Fuego y a quien unja la Columna de Fuego y opere los ministerios, este triple ministerio de Moisés, Elías y Jesús, lo estaremos viendo, estaremos viendo la Columna de Fuego, la Estrella de la mañana, resplandeciendo en este tiempo final en medio del Cristianismo y después en medio del Judaísmo. Tan sencillo como eso es el Programa Divino en donde estaremos viendo también nosotros lo que los magos vieron materializado en medio de la Iglesia del Señor Jesucristo la cual está esperando estas bendiciones que le han sido prometidas y el pueblo hebreo también está esperando esa misma bendición, primero será con el Cristianismo y después con el Judaísmo.

“SU ESTRELLA HEMOS VISTO EN EL ORIENTE.”

Desde el Oriente miraban hacia el Occidente, hacia el Oeste y la veían allá en la tierra de Israel; por eso se fueron de Ur de los Caldeos, de ese territorio se fueron viajando hacia la tierra de Israel en sus camellos para buscar la materialización de aquella estrella siendo materializada en el Mesías prometido, en el Rey de los judíos, que es el Ángel del Pacto, el cual, para manifestarse como Rey, tiene siempre que tener un velo de carne para gobernar a través de ese velo de carne sobre el pueblo hebreo, y gobernará también sobre todas las naciones. Todo es sencillo, no lo podemos complicar, Dios obra siempre en simplicidad.

Y ahora, “SU ESTRELLA HEMOS VISTO EN EL ORIENTE.”

Mirando del Este hacia el Occidente, ellos vieron esa estrella, esa alineación planetaria, y consiguieron al que estaban buscando: al Rey de los judíos. Hay que mirar para ver la trayectoria del Este hacia el Oeste, o sea, que hay que mirar de la tierra de Israel hacia el continente Americano, y el continente Americano consta de Norteamérica y la América Latina.

¿Y cómo vamos a mirar de Este a Oeste? Pues a través de la Biblia, tenemos que mirar y ver a quién estamos esperando en el Día Postrero y tenemos que verlo cómo Él vino dos mil años atrás y la trayectoria que Él tomó.

Por lo tanto, esta bendición grande que el Cristianismo está esperando va a ser cumplida en forma muy sencilla; y estaremos viendo la Estrella resplandeciente de la mañana, esa será la Luz para el Cristianismo en el Día Postrero y para toda la humanidad, porque Él sigue siendo la Luz del mundo, el cual dijo: “Yo soy la luz del mundo, el que me sigue no andará en tinieblas mas tendrá la luz de la vida.” Así dijo Jesucristo, el cual prometió estar en medio de Su Iglesia todos los días hasta el fin del mundo; Él continúa en medio de Su Iglesia.

Para este tiempo Él tendrá Su manifestación final en medio de Su Iglesia, por lo cual hay grandes bendiciones para todos los creyentes en Cristo, y la promesa de recibir la fe, la revelación, para ser transformados y llevados con Cristo a la Cena de las Bodas del Cordero.

Dios nos ha bendecido grandemente en este año 2010, y nos va a bendecir grandemente en el año 2011 también. Por lo cual le damos gracias a Cristo, a Dios por medio de Cristo, por las bendiciones recibidas este año 2010, para lo cual vamos a estar puestos en pie y vamos a darle gracias a Dios por las bendiciones que nos ha dado en este año 2010, y pedirle que nos bendiga en el 2011 también.

Con nuestras manos levantadas a Cristo, al Cielo, todos orando en meditación:

Dios eterno, en el Nombre del Señor Jesucristo nos acercamos a Ti, te alabamos y glorificamos, y te pedimos que pronto venga Tu Reino a la Tierra en la forma literal. Y que pronto los vivos en Cristo, los vivos creyentes en Ti, sean transformados por Ti, y los muertos creyentes en Ti sean resucitados en cuerpos eternos; se cumpla así también Tu Venida a Tu Iglesia que te espera, y nos lleves contigo a la Cena de las Bodas del Cordero. Danos la fe para ser transformados y raptados, Señor.

Te damos gracias por las bendiciones que nos has dado en este año 2010, y te pedimos que todas las labores, las obras que hemos hecho, pasen también al 2011, permanezcan firmes delante de Ti; y nos bendigas grandemente en el 2011, que comienza en esta noche, y nos uses grandemente en Tu Obra en este próximo año que comienza esta noche.

Que, Señor, pronto La Gran Carpa-Catedral que se está construyendo en Puerto Rico (o que se construirá en Puerto Rico), se levantará en Puerto Rico, pronto se complete todo el material que falta, y todos los permisos estén al día, y todas las labores de esa etapa de levantar La Carpa-Catedral comience muy pronto, Señor. Y que Tu bendición esté en esta labor, en este proyecto, todos los días, y Tu cuidado, Tu protección para todos los que estarán trabajando en esa labor, y Tu bendición para todos los que están y estarán apoyando ese proyecto; y que grandes bendiciones sean derramadas sobre todos los que están apoyando, trabajando en ese proyecto, y que sea de bendición para todos los seres humanos, y sobre todo, para Tu Iglesia y para el pueblo hebreo y también para todas las naciones.

Gracias a Dios, por Tus bendiciones. Ayúdanos, danos salud, fuerza, entusiasmo, alegría, amor, felicidad y paz en nuestros corazones, y prosperidad, para que sea completada esta obra de La Gran Carpa-Catedral; y sean confirmados los corazones de todos los creyentes en Ti en Tu Palabra prometida para el Día Postrero. En el Nombre del Señor Jesucristo Te lo ruego, y Te pido Tu bendición para todos los ministros y congregaciones. En el Nombre del Señor Jesucristo Te lo ruego, para quien sea la gloria y la honra por los siglos de los siglos. Amén.

El domingo estaremos nuevamente aquí con ustedes, y estaremos luego del culto o la predicación, luego tendremos Santa Cena y lavatorio de pies también (lavatorio de pies).

Así que, Dios les bendiga y les guarde; y adelante sirviendo al Señor firmes en la Palabra del Señor, en el Evangelio del Señor, y pronto, sabemos, que vamos a ser transformados si permanecemos vivos y con la fe firme en Cristo hasta que ocurra la resurrección de los muertos en Cristo.

Bueno, Dios les bendiga y les guarde y dejo con ustedes por aquí al misionero Miguel Bermúdez Marín, que fue quien me pasó aquí la parte para tener esta plática con ustedes, en donde vimos la estrella, “SU ESTRELLA HEMOS VISTO EN EL ORIENTE.”

Bueno, por aquí vamos a tener a Miguel, el misionero reverendo Miguel Bermúdez Marín con ustedes nuevamente.

“SU ESTRELLA HEMOS VISTO EN EL ORIENTE.”

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