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La Voz de Dios a través de Su Angel
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La Voz de Dios a través de Su Angel

Muy buenas noches, amables amigos y hermanos, ministros y parte de sus congregaciones presentes, y los ministros y sus congregaciones que están en otras ciudades u otras naciones.

Que las bendiciones de Cristo, el Ángel del Pacto, sean sobre todos ustedes y sobre mí también.

Para esta ocasión leemos un pasaje muy importante de la Escritura que nos habla de un tema o que tiene un tema muy, pero que muy importante, y del cual hay poca información teológica, y es sobre el Ángel del Señor Jesucristo. Hay más información del Ángel de Dios en el antiguo Pacto o Antiguo Testamento, el cual libertó al pueblo hebreo a través del profeta Moisés; hay más información allá quizás de la que hay en el Nuevo Testamento, y para encontrar la que hay en el Nuevo Testamento, hay que buscarla bien.

Leemos en Apocalipsis, capítulo 22:

“Yo Jesús he enviado mi ángel para daros testimonio de estas cosas en las iglesias. Yo soy la raíz y el linaje de David, la estrella resplandeciente de la mañana.

Y el Espíritu y la Esposa dicen: Ven. Y el que oye, diga: Ven. Y el que tiene sed, venga; y el que quiera, tome del agua de la vida gratuitamente.”

Luego en el capítulo *22 también nos habla, verso 6 al 7, diciéndonos:

“Y me dijo: Estas palabras son fieles y verdaderas. Y el Señor, el Dios de los espíritus de los profetas, ha enviado su ángel, para mostrar a sus siervos las cosas que deben suceder pronto.

¡He aquí, vengo pronto! Bienaventurado el que guarda las palabras de la profecía de este libro.”

Que Dios bendiga nuestras almas con Su Palabra y nos permita entenderla.

“LA VOZ DE DIOS A TRAVÉS DE SU ÁNGEL.”

Encontramos que esta promesa divina dada por Cristo a Su Iglesia y a todas las iglesias, corre paralela a la promesa del Ángel de Dios en el Antiguo Testamento o antiguo Pacto, así, como Dios el Padre, encontramos que nos habla allá en el libro del Éxodo, capítulo 23, versos 20 al 23, diciéndonos:

“He aquí yo envío mi Ángel delante de ti para que te guarde en el camino, y te introduzca en el lugar que yo he preparado.

Guárdate delante de él, y oye su voz; no le seas rebelde; porque él no perdonará vuestra rebelión, porque mi nombre está en él.

Pero si en verdad oyeres su voz e hicieres todo lo que yo te dijere, seré enemigo de tus enemigos, y afligiré a los que te afligieren.

Porque mi Ángel irá delante de ti, y te llevará a la tierra del amorreo, del heteo, del ferezeo, del cananeo, del heveo y del jebuseo, a los cuales yo haré destruir.”

Aquí podemos ver que Dios en el libro del Éxodo nos habla de Su Ángel, el Ángel que le envió al profeta Moisés, el Ángel que también le había aparecido a Jacob, con el cual Jacob luchó y no lo soltó hasta que recibió la bendición del Ángel (capítulo 32, versos 24 al 32 del Génesis). Jacob quiso saber el nombre de ese Ángel pero no le fue concedida esa bendición, pero sabía que era el Ángel de Dios.

Luego encontramos que a Abraham le aparecieron tres ángeles, y comieron con Abraham por allá por el capítulo 17 del Génesis y 18; almorzaron con él, y parece que no eran vegetarianos, y Abraham tampoco, porque le ofreció una ternera, un becerro tierno con panes, mantequilla también, y demás cosas que se le ofrece en una buena comida; en un buen almuerzo a un invitado especial, uno busca lo mejor para esa persona. Y él sabía que ése era Dios con Sus Arcángeles Gabriel y Miguel.

Fue aceptada la invitación, Abraham mandó a su siervo que preparara una ternera que Abraham tomó, y se diera prisa, y a su esposa Sara le dijo, le dio la orden de buscar harina y hacer panes en la estufa antigua que tenían, que de seguro o no sabemos si tenían la más moderna de aquel tiempo, la normal de esos tiempos pasados eran tres piedras casi siempre, y leña, otras veces carbón; si preparaban el carbón, pero la comida quedaba buena.

La forma de allá y la forma de nuestro tiempo es lo mismo, lo único que cambia es un poco la sazón y también la estufa, pero las de allá y las de acá cocinan también, producen calor; unas con leña, otras con carbón, otras con gas y otras con electricidad. La cosa es que se come, carne, arroz, frijoles y de todo lo que necesita el cuerpo.

Este Ángel, de los tres que le aparecieron a Abraham, es Dios, pues le dice a Abraham que la promesa que le había hecho de darle un hijo se va a cumplir ya para el próximo año (ya dio fecha). Y el hijo prometido es el Mesías, tipifica el Mesías, Isaac tipifica el Mesías; por eso el hijo de Abraham según la carne, que le nació a Abraham fue Isaac, tipo y figura del Mesías que vendría como descendiente de Abraham, y por consiguiente sería hijo de Abraham también de una generación, de una generación más adelante, pasados cientos o miles de años después de esa promesa; a través del cual Dios bendeciría todas las naciones. La bendición de Abraham pasaría por medio del Mesías a todas las naciones.

Por eso la bendición de la salvación y Vida eterna, del Espíritu Santo ha venido para todas las naciones bajo el Cielo, por medio de la predicación del Evangelio de Cristo, para que todo aquel que en Él crea no se pierda mas tenga Vida eterna. Esa es la forma para obtener Vida eterna bajo el Nuevo Pacto, es la forma establecida por Dios para todos estar bajo el Sacrificio de Expiación efectuado por Cristo en la Cruz del Calvario.

Si Él no moría quedaría sólo en la Tierra, pero el resto de los seres humanos tenía que morir. ¿Por qué? Porque en ese día que murió Jesucristo tenía que morir la raza humana, y solamente quedaría Cristo porque no tenía pecado; pero Él tomó nuestros pecados y murió, pagó el precio de la redención y así nos libertó del pecado y por consecuencia de la muerte, o por consiguiente nos libertó, nos libró de la muerte. Si Él no moría no estaríamos aquí nosotros en esta ocasión. Fue la misericordia y el amor de Dios hacia el ser humano. “Porque de tal manera amó Dios al mundo, que ha dado a su Hijo unigénito, para que todo aquel que en él cree, no se pierda, mas tenga vida eterna.” (San Juan, capítulo 3, verso 16).

También nos dice que no vino el Señor, Cristo, el Hijo del Hombre al mundo para condenar al mundo sino para salvar al mundo (San Juan, capítulo 3 también). Para que así “todo aquel que en Él cree, no se pierda más tenga Vida eterna, obtenga la salvación y Vida eterna; porque no hay otro Nombre bajo el Cielo dado a los hombres en que podamos, o podemos ser salvos.” (Libro de los Hechos, por el capítulo 4, verso 12, por ahí, pueden conseguirlo). ¿Capítulo 4, verso 12, Miguel? Ahí usted lo encontrará. No hay otro Nombre, puede ser traducido a diferentes idiomas y sigue siendo el Nombre del Salvador. Porque usted no va a estar esperando que las personas de las diferentes tribus lo vayan a pronunciar como se pronuncia en hebreo, o como se pronuncia en griego, o como se pronuncia en español; puede tener algún cambio pero es el mismo Señor. El Señor no cambia.

Es como el nombre de cada ustedes, puede ser traducido a otros idiomas, pero cuando se usa para usted es el nombre suyo en otro idioma; así que no importa. Ahora si se puede usar en el mismo idioma original, mucho mejor; pero sino, y si se han acostumbrado a usarlo en otro idioma, funciona porque se refiere a Jesucristo el Mesías, a Yeshua.

Así que, Él vino para salvarnos, buscar y salvar lo que se había perdido (San Lucas, capítulo 19, verso 10; y San Mateo, capítulo 18, versos 11 al 14). Ahí en el capítulo 18, verso 11 al 14, compara a esas personas, a esas ovejas o esas personas con ovejas, y Él es el buen Pastor, y el buen Pastor Él dice que dá Su vida por las ovejas. San Juan, capítulo 10, versos 1 al 27, dice: “Mis ovejas oyen mi Voz y me siguen; y Yo las conozco, así como el Padre me conoce y Yo conozco al Padre.” Y Él dice: “Mis ovejas oyen mi Voz y me siguen; y Yo les doy (¿qué?) Vida eterna.” ¿Qué otra persona puede darle Vida eterna al ser humano? Solamente Jesucristo.

Y ya que en estos días se está hablando de donación de sangre, en un proyecto de AMISRAEL en conjunto con la Alcaldía y con la Cruz Roja, ¿y qué más? Secretaría de Salud, una persona que está siendo atendida en un hospital en una intervención quirúrgica, siempre o casi siempre tienen sangre lista para si la necesita. Y algunas veces ya se la tienen conectada de acuerdo al tipo de sangre que le corresponde; algunas veces hay personas que sangran tanto en una cirugía que si quedan con un nivel de sangre muy bajo, hasta pueden morir. Pero alguien que donó sangre donó vida para esa persona.

La Escritura dice: “¿La vida está dónde? La Vida está en la Sangre. Por eso para que el ser humano viva eternamente hubo un donador de sangre: Jesucristo donó Su Sangre en la Cruz del Calvario. Ejemplo nos ha dado para que seamos también donadores de sangre en favor de las demás personas. Allá luego en los hospitales sabrán como la van a usar.

Ahora, ya el domingo (mañana), se concluye ese evento, ese proyecto de AMISRAEL de donación de sangre, se corona domingo, ¿a qué hora? A las 04:00 de la tarde. ¿Ese día no hay donación de sangre? También hay donación de sangre, los que no lo han hecho todavía, mañana domingo pueden hacerlo. Y siempre hacerlo de todo corazón, con amor, pensando que alguna persona la va a necesitar; y mientras más pronto la necesiten, la usen más pronto queda a favor de usted esa donación en favor de la vida de la persona.

Así que mañana estaremos a las 04:00 de la tarde, ¿dónde? En el Parque Simón Bolívar. Así allí nos vemos Dios mediante. Y en la mañana, a las 09:00 de la mañana ¿en dónde? Así que ustedes saben, y aunque yo no sé; quién me va a llevar sabe dónde llevarme. Así que estaré también con ustedes mañana en la mañana.

Respalden todos estos proyectos de AMISRAEL, respalden a AMISRAEL, respalden al doctor Salomón Cunha y a la doctora Kélita, pues al estar respaldándolos estarán respaldando a AMISRAEL y las labores que AMISRAEL lleva a cabo en favor de la humanidad, de la familia humana.

Ustedes han visto los trabajos excelentes que se han llevado a cabo con AMISRAEL, los cuales han sido un éxito total. Y este de donación de sangre ya es un éxito y se corona mañana, Dios mediante. Dios bendiga a Salomón Cunha y a Kélita Machado donde se encuentren en estos momentos si me están escuchando.

Estamos hablando del Ángel de Dios y de la Voz del Ángel de Dios, a través… de la Voz de Dios a través de Su Ángel.

En el antiguo Pacto Dios habla de dos pactos, dice que el primer pacto fue en el monte Sinaí, y luego habla de un nuevo Pacto en el monte de Sión, Jerusalén la Ciudad del Rey. Y allí fue establecido el nuevo Pacto con la muerte de Cristo en la Cruz del Calvario; por eso Cristo en la última Cena con Sus discípulos capítulo 26, versos 26 al 29 de San Mateo, dice: “Tomando el pan, parte y da a Sus discípulos y dice: Comed de él todos; porque este es mi cuerpo.”

San Pablo explicando dice: “Este es mi Cuerpo que por vosotros o por muchos es partido.” Eso está por el capítulo 11 de Primera de Corintios. Y luego tomando la copa de vino y dando gracias al Padre, dice: “Tomad de ella todos, de esta copa de vino; porque esta es mi Sangre del nuevo Pacto, que por muchos es derramada para remisión de los pecados.”

El nuevo Pacto no existe sin la Sangre de Cristo y Su sacrificio en la Cruz del Calvario. Sin Cristo, Jesucristo y Su Sacrificio no hay Nuevo Pacto para ninguna persona. El Nuevo Pacto está ligado a Jesucristo, porque Cristo es el Ángel del Pacto que se hizo carne y habitó en medio del pueblo hebreo.

Y alguna persona puede pensar: “¿Cómo puede ser que Cristo sea el Ángel del Pacto?” Lo único que hay que leer en la Escritura y creer; si no cree lo que la Escritura dice, pues entonces nunca va a entender. Tiene que creer que la Escritura es la Palabra de Dios, es la verdad, y necesitamos que Dios nos revele, porque sin revelación no hay entendimiento, no hay conocimiento; y la fe está basada en la revelación divina que descansa sobre la Palabra. La revelación de Dios es la revelación de la Palabra de Dios. Malaquías, capítulo 3, verso 1 en adelante, dice, hablando de la Venida del Mesías y del precursor que le prepararía el camino al Mesías, dice de la siguiente manera:

“He aquí, yo envío mi mensajero, el cual preparará el camino delante de mí…”

O sea, que antes de venir el Mesías viene un hombre, un profeta preparándole el camino, diciéndole: “El Mesías está por aparecer.” Y también diciendo que es mayor que él, porque siempre el que viene después, que es el Mesías, es mayor que el mensajero que le viene preparando el camino. Siempre el mensajero que le viene preparando el camino es un mensajero de una etapa, de una edad del pueblo, de una edad del pueblo pasando por una etapa final bajo ese Pacto que está viviendo. Pero el que viene después de él es un mensajero dispensacional.

Recuerden que Mesías o Cristo significa “Ungido.” Es el Ungido que viene después del precursor, es el hombre Ungido por el Espíritu de Dios a través del cual la Voz de Dios va a estar siendo escuchada en medio del pueblo de Dios, así como fue escuchada a través del precursor, y tiene que ser en medio del pueblo que está bajo el Pacto divino que está vigente.

Si es para el Cristianismo, ¿entonces dónde tiene que aparecer? En medio del Cristianismo. Y el precursor ¿dónde tiene que aparecer? En medio del Cristianismo. Y aparece el precursor con el Espíritu Santo hablando a través de él y operando el ministerio de Elías como lo operó a través de Elías Tisbita, de Eliseo, de Juan el Bautista y luego para la séptima edad de la Iglesia o séptima etapa lo operó a través del reverendo William Branham, el cual dijo en una ocasión predicando: “Yo no moriré de viejo sin que él esté aquí.” Para los que tienen el libro de “Citas,” la página 119.

Si estuviera vivo todavía en el cuerpo de carne en la Tierra ¿cuántos años tendría? ¿Como 91 ó 101? 101. Para saber lo que él pensaba cuando está hablando eso, entonces hay que saber cuántos años él pensaba que era lo máximo que él iba a vivir en la Tierra en el cuerpo físico, y entonces pues usted sabe a qué se refiere él; del cual él está hablando que viene después de él, es a quién, al cual le está preparando el camino. Por eso así como Juan el Bautista puso una plataforma, una plataforma bien colocada, y cuando aparece Jesús está apareciendo conforme a lo que Juan dijo que sucedería. Y cuando lo ve, dice: “Éste es del cual yo hablaba, y decía que yo no lo conocía, pero ahora lo conozco, sé quién es.” Ahora podía decir: “Ahora sé que es mi primo.” Y como los primos son primos hermanos, o son primos, y también se les llama hermanos, entonces ese es un detalle bien importante: eran de la familia.

Y ahora, luego que aparece, Juan dice: “Éste es Él, éste es del cual yo estaba dando testimonio; éste es el que les va a bautizar. Yo les bautizo en agua, en agua de arrepentimiento, pero Él les va a bautizar con Espíritu Santo y Fuego. Ése es el que bautiza con Espíritu Santo y Fuego. Ése es el que les traerá la transformación interior.”

Y ahora, todo eso pasó y parecía una desgracia, y parecía un grupo que estaba fuera del orden religioso quizás, porque no estaban de acuerdo ni con Juan el Bautista ni con Jesús y los apóstoles, el Concilio del Sanedrín. Por eso los metían presos, les decían que no hablaran más en ese Nombre, pero ellos siguieron hablando. “¿A quién tenemos que obedecer a Dios o los hombres? Si es a Dios, hay que seguir predicando.”

Y la historia no se puede negar; negar la historia es negar la verdad. Lo que fue una herejía para aquel tiempo ha venido a ser la verdad, la verdad para la Dispensación de la Gracia y la bendición para toda la humanidad. Y así es como ha pasado la bendición de Abraham a todas las naciones.

¿Quién era el Ángel del Pacto que le apareció a Moisés, le había aparecido a Abraham, había comido con Abraham? Y aún dos Ángeles más, que son Gabriel y Miguel, los cuales después fueron a Sodoma y le dicen a Lot: “Hemos venido para destruir esta ciudad.” Recuerden que esos Ángeles vienen para bendición o juicio divino, donde aparezcan habrá una bendición pero también vendrá un juicio divino.

Encontramos a Gabriel que tiene que ver con los cambios del imperio de los gentiles, le aparece al profeta Daniel y le dice: “Nadie me ayudó sino vuestro príncipe, el príncipe de los judíos y príncipe de Israel.” En palabras más sencillas, el Ángel guardián del pueblo hebreo fue el que lo ayudó, que es el Arcángel Miguel. Todas las naciones desearían tener como su Arcángel guardián al Arcángel Miguel o a lo menos a Gabriel; por eso es que se colocan las diferentes naciones un nombre de un ángel como el ángel guardián. El de Israel ya sabemos cuál es.

Y ahora, este mensajero que dice Malaquías, capítulo 4 o capítulo 3, que es enviado delante de Él, delante del Señor, viene a ser Juan el Bautista, conforme a las palabras de Jesús el cual dice hablando de Juan el Bautista en San Mateo, capítulo 11, verso 9 en adelante, dice:

“Pero ¿qué salisteis a ver? ¿A un profeta? Sí, os digo, y más que profeta.”

O sea, que un precursor es más que profeta. Vamos a ver que más dice de él:

“Porque éste es de quien está escrito:

     He aquí, yo envío mi mensajero delante de tu faz,

     El cual preparará tu camino delante de ti.

De cierto os digo: Entre los que nacen de mujer no se ha levantado otro mayor que Juan el Bautista; pero el más pequeño en el reino de los cielos, mayor es que él.”

Y ahora, esto sí que coloca un signo de interrogación en la mente de las personas, Jesús dice que Juan es el profeta más grande de los nacidos de mujer; en otro lugar dice: “Los profetas hasta Juan profetizaron,” pero Jesús era profeta y vino después de Juan. ¿Qué de Jesús? ¿Entonces no era profeta Jesús? Juan dice: “El que viene después de mí es mayor que yo.” Era mayor que Juan. El profeta de edades de la Iglesia, porque el pueblo hebreo bajo el Pacto que le fue dado en el monte Sinaí es la Iglesia del Antiguo Testamento de ese Pacto que fue dado allá; son los sacados fuera de Egipto. Y la Iglesia del Nuevo Pacto, del Nuevo Testamento, pues son los creyentes en Cristo sacados del mundo, sacados del Egipto espiritual, sacados del reino de las tinieblas. Y a la Iglesia entran judíos y también gentiles, judíos y también hebreos que están en diferentes naciones.

Así que las puertas están abiertas en la Iglesia para todas las personas que desean vivir eternamente. El que no desea vivir eternamente, pues no va a recibir a Cristo y tampoco va a vivir eternamente, porque el que tiene la exclusividad de la Vida eterna es Jesucristo, y Él la dá a aquellos que lo reciben como Salvador. No hay otro Nombre bajo el Cielo dado a los hombres en que podamos ser salvos; solamente hay UNO, y Su Nombre es Señor Jesucristo, no importa en el idioma que lo conozcan.

Y ahora, sigue diciendo Jesús, dice:

“Porque todos los profetas y la ley profetizaron hasta Juan.

Y si queréis recibirlo, él es aquel Elías que había de venir.

El que tiene oídos para oír, oiga.”

El mismo Cristo identificó a Juan el Bautista como el Elías prometido para venir, como el profeta mensajero que le prepararía el camino al Señor.

Y ahora, continuamos aquí en Malaquías… después de este mensajero ¿quién vendría? Vamos a ver lo que está prometido aquí:

“He aquí, yo envío mi mensajero, el cual preparará el camino delante de mí…”

O sea, aquel al cual él le va a preparar el camino es el que lo está enviando. ¿Y cómo puede ser que él va a preparar el camino a aquel que lo está enviando? Eso lo que dice:

“He aquí, yo envío mi mensajero, el cual preparará el camino delante de mí; y vendrá súbitamente a su templo el Señor a quien vosotros buscáis…”

Al Dios de Abraham, de Isaac y de Jacob, al Padre.

“…y el ángel del pacto, a quien deseáis vosotros.”

O sea, que viene el Señor, el Dios de Abraham, de Isaac y de Jacob, y el Ángel del Pacto. ¿Y vendrá a dónde? A Su templo. El templo humano de Dios el Padre y del Ángel del Pacto fue el velo de carne llamado Jesús o Yeshua.

En el capítulo 2, de San Juan, dice Jesucristo frente al templo de piedras que construyó Herodes allá en Jerusalén para el pueblo hebreo, vean lo que dice… esto fue después que Él sacó los comerciantes o mercaderes del templo, se llenó de ira y los sacó. Capítulo 2, verso 18 en adelante, dice de San Juan:

“Y los judíos respondieron y le dijeron: ¿Qué señal nos muestras, ya que haces esto?

Respondió Jesús y les dijo: Destruid este templo, y en tres días lo levantaré.

Dijeron luego los judíos: En cuarenta y seis años fue edificado este templo, ¿y tú en tres días lo levantarás?

Mas él hablaba del templo de su cuerpo.

Por tanto, cuando resucitó de entre los muertos, sus discípulos se acordaron que había dicho esto; y creyeron la Escritura y la palabra que Jesús había dicho.”

El ser humano es un templo y fue creado para ser un templo para Dios, para Dios en Espíritu Santo habitar en el ser humano, en el alma, en el corazón, porque ese es el Lugar Santísimo en la persona como templo humano.

Y ahora, encontramos que cuando fue bautizado Jesús vino el Espíritu Santo sobre Jesús. Y encontramos que en diferentes ocasiones Jesús decía: “Yo no hago nada de mi mismo, el Padre que mora en mí, Él hace las obras.” ¿Dónde estaba el Padre? En Cristo. Y también decía: “El Espíritu del Señor está sobre mí, por cuanto me ha ungido.” Y comienza a decir para que había sido ungido allá en San Lucas, capítulo 4, versos 9 al 17, citando el pasaje profético mesiánico de Isaías, capítulo 61, verso 1 al 3. Y se detuvo luego de leer la Escritura que decía: “Y para predicar el año de la buena voluntad del Señor.” Y ahí se detuvo, a continuación decía: “Y el día de venganza del Dios nuestro.” ¿Y por qué no leyó eso? Porque en la primera Venida del Señor, Él no vino para anunciar juicio divino, no vino para anunciar el juicio divino de la gran tribulación, no vino para anunciar el día de venganza del Dios nuestro, Él vino para anunciar el año de la buena voluntad del Señor. Para anunciar esa era mesiánica de misericordia para el ser humano, en donde todo ser humano por medio del Sacrificio de Cristo sería reconciliado con Dios y recibiría la Vida eterna.

Pero el día de venganza del Dios nuestro es para ser proclamado en la segunda Venida del Señor, y ya vino su precursor y se fue, y dijo: “Yo no moriré de viejo hasta que él esté aquí,” hasta que esté aquel al cual él le está preparando el camino.

Así que, así como fue con el precursor y el precursado en Malaquías, capítulo 3, y otros pasajes, será paralelo la venida del precursor de la segunda Venida de Cristo y el precursado, será paralelo, no puede ser de otra forma. Pero vendrá anunciando el día de venganza del Dios nuestro en cierto momento. El día de venganza del Dios nuestro se anuncia en la predicación del Evangelio del Reino, y el día de la buena voluntad del Señor se anuncia en la predicación del Evangelio de la Gracia, del Evangelio de Cristo, del Evangelio de Salvación que está tipificado el Evangelio de Salvación en la Lluvia Temprana; y el Evangelio del Reino está tipificado, representado en la Lluvia Tardía de la cual hablaba el misionero Miguel Bermúdez Marín.

Y ahora, ¿se preguntaría el reverendo William Branham como Juan el Bautista, o diría o pensaría como Juan el Bautista? A lo menos dijo: “Yo no moriré de viejo sin que él esté aquí.” Así que tienen que sacar cuentas, buscar cuántos años él pensaba o esperaba que podía morir de edad ya avanzada, y entonces sacar cuenta para lograr un calculo bastante imparcial.

Cuando Juan el Bautista estaba predicando ya el Mesías llevaba 29 años en la Tierra. Pero vino a ser el Mesías que significa “el Ungido,” pues Cristo significa ¿qué? “El Ungido,” el Ungido con el Espíritu Santo cuando fue bautizado por Juan y recibió el Espíritu Santo allí, vino el Espíritu Santo; de ahí en adelante y vino a ser el Ungido. “El Espíritu del Señor está sobre Mi por cuanto me ha ungido.” De ahí en adelante fue el Ungido, el Cristo, el Mesías. Pero estaba en la Tierra, era un obrero de la construcción, trabajaba en la carpintería y en las demás cosas que tenía José en su taller de trabajo. Ese fue el precursado por Juan el Bautista.

Y ahora ese fue el Ángel del Pacto y el Ángel del Pacto es el cuerpo angelical de Dios en donde habitaba, habita y habitará eternamente Dios; por eso cuando aparecía a diferentes personajes de la Biblia ellos decían: “Hemos visto a Dios cara a cara.” Pensaban que iban a morir, pero lo que vieron fue la imagen de Dios, porque a Dios nadie jamás le ha visto. Dios le dijo a Moisés: “No me verá hombre y vivirá.” Pero muchos han visto el cuerpo angelical de Dios llamado el Ángel de Dios o Ángel del Pacto.

Hemos visto que el Ángel de Dios del cual Dios dice: “He aquí Yo envío mi ángel delante de ti (hablando del pueblo hebreo), para que te introduzca en la tierra.” Y dice: “No le seas rebelde, oye, escucha su voz.” Dice:

“…porque él no perdonará vuestra rebelión, porque mi nombre está en él.”

El Nombre de Dios ¿dónde tiene que estar? En Su cuerpo. Su cuerpo tiene que ser llamado del Nombre de Dios, el cuerpo angelical de Dios tiene que tener el Nombre de Dios; y luego cuando se crea un cuerpo físico de carne y habita Dios con Su cuerpo angelical dentro de ese cuerpo de carne, ahí tiene que estar el Nombre de Dios. Jesús decía: “Yo he venido en Nombre de mi Padre.” En Isaías, capítulo 7, verso 14, dice:

“He aquí que la virgen concebirá, y dará a luz un hijo, y llamará su nombre Emanuel (que traducido es ¿qué? Dios con nosotros.”

La Venida del Mesías es la Venida de Dios con Su cuerpo angelical en un velo de carne. Tan sencillo como eso.

El velo de carne es ungido con el Espíritu Santo, con el Ángel del Pacto morando en él; y en el Ángel del Pacto pues está Dios. Es el misterio de Dios el Padre y de Cristo. El Cristo, el Ángel del Pacto donde está Dios y luego en un cuerpo de carne en donde habita, el cual viene a ser un templo humano; pues todos los seres humanos son templos humanos, y los creyentes son templos humanos donde mora Dios.

Y ahora, ¿cómo vendrá? ¿Dónde vendrá y cómo vendrá el Señor en Su Venida en el Día Postrero? Ese es el misterio contenido en el séptimo Sello de Apocalipsis, capítulo 8, verso 1 en adelante, que causa silencio en el Cielo como por media hora. Cuando es abierto en el Cielo los ángeles que no sabían, no conocían ese misterio, pues el mismo Cristo dice que nadie, “ni los ángeles en el Cielo conocen cuándo será el día y la hora;” eso se refiere a la Venida del Señor en el Día Postrero o tiempo final.

Y ahora, así como Dios habla en el antiguo Pacto de Su Ángel, y luego muestra que vendrá Su Ángel en el cual está Dios, y vendrá a Su templo, Su templo humano, para el Día Postrero, así como el Ángel que estuvo en medio del pueblo hebreo hablando a través de los profetas, usando velos de carne, templos humanos temporeros en lo que llegaba Su templo que Él crearía en el cual cumplirían todas las profecías correspondientes a la primera Venida del Señor.

Y ahora, para el Nuevo Testamento Cristo dice que tiene Su Ángel; ahí está el misterio grande, el misterio grande del Ángel del Señor Jesucristo del Nuevo Pacto como el misterio del Ángel del Pacto antiguo.

Ahora, sabemos que ese Ángel del Pacto es el cuerpo angelical de Dios y por consiguiente es Cristo en Su cuerpo angelical, el cual hablaba a través de los profetas; por eso dice: “El espíritu de Cristo que estaba en los profetas.” Y el espíritu de Cristo es el cuerpo angelical de Cristo. Y dice también que Dios habló por medio de Sus profetas a través ¿de qué? De Su espíritu. El Espíritu Santo es el Ángel del Pacto, el cuerpo angelical de Dios. Cristo en Su cuerpo angelical es el Espíritu Santo. Tan sencillo como eso. Recuerden que un espíritu es un cuerpo de otra dimensión.

Y ahora el misterio para los que saben ya quien es ese Ángel del Pacto que apareció a los profetas del antiguo Testamento, ahora ya ese es un misterio que está abierto, pero ahora el misterio del Ángel del Señor Jesucristo, del cual Cristo dice: “Yo Jesús he enviado mi ángel para daros testimonio de estas cosas en las iglesias.” Ese es un espíritu de profeta que ha estado en medio de la Iglesia del Señor Jesucristo todo el tiempo; y ese ha sido el Ángel de la revelación en medio de la Iglesia del Señor Jesucristo; y algún día lo vamos a ver en medio de la Iglesia con un velo de carne. Y continuará hablando a la Iglesia del Señor Jesucristo, a todas las iglesias de estas cosas que habló a través de estos dos mil años que han transcurrido; y abriendo los misterios que no habían sido conocidos en estos dos mil años. Y confirmando a los creyentes en Cristo en el programa de la Salvación, de Redención y Vida eterna.

Los mantendrá firmes en el Evangelio de la Salvación, en el Evangelio de Cristo, los mantendrá firmes en el Nuevo Pacto. No los va a sacar del Pacto Nuevo para meterlos al Pacto antiguo. No puede hacerlo, no puede caminar hacia atrás, tiene que ir hacia adelante.

Al final del Pacto antiguo… recuerden que luego en el Nuevo Pacto Dios escribe Sus leyes en el corazón de las personas. No es que sean anuladas esas leyes y ordenanzas divinas, es que son escritas en el corazón y la persona es justificada por la fe, porque nadie ha podido cumplir toda la Ley, porque el que falla en una anuló toda la Ley, invalidó toda la Ley. Pero Cristo cumplió la Ley y somos justificados en Cristo nuestro Salvador dentro del Nuevo Pacto en donde hemos sido reconciliados con Dios por medio del Sacrificio de Expiación por nuestros pecados.

Así como al final allá con la Venida del Mesías y Su muerte y resurrección vino una resurrección para los santos del antiguo Pacto, donde resucitaron Abraham, Isaac, Jacob, los profetas y todas esas personas, los patriarcas y todos ellos, y hasta Job que decía. “Yo sé que mi Redentor vive, sé que mi Redentor vive. Y después de desecha esta mi carne, en mi carne he de ver mi Redentor, al Salvador.”

Cuando Cristo resucitó, dice en el capítulo 27, verso 51 en adelante, de San Mateo, que muchos de los cuerpos de los santos resucitaron, y aparecieron a muchos en la ciudad luego de la resurrección de Él, de Cristo. Y luego cuando Cristo subió al Cielo luego de estar 40 días con Sus discípulos apareciendo en diferentes ocasiones, no menos de ocho veces, ocho ocasiones apareció a Sus discípulos, luego de eso con Él subieron los santos del antiguo Pacto o Antiguo Testamento. Y se cumplió lo que dice el Salmo 24: “Alzaos, oh puertas, eternas, y entre el Rey de gloria.” [verso 9] ¿Quién es este Rey de gloria?” Y habla, dice el Nombre. En la traducción que han hecho para el Cristianismo algunas versiones dice: “Jehová,” otras dicen: “Yavé o Yawé,” y otras dicen: “el Señor.”

Esos son los santos que resucitaron con Él y luego de estar con Cristo y estar visitando a sus familiares, luego subieron con Él. Pero ese Salmo tiene la repetición de eso, porque esa segunda parte corresponde al rapto o arrebatamiento de los santos del Nuevo Pacto del Nuevo Testamento, que tienen la promesa de la resurrección en cuerpos inmortales, incorruptibles ¿cuándo? A la final Trompeta, en el Día Postrero. Para el Día Postrero hay grandes bendiciones.

¿Quiénes van a resucitar? Los santos del Nuevo Testamento, los cuales también estarán escuchando la Trompeta final, esa gran Voz de Trompeta, porque en el Paraíso escuchan lo que sucede acá en la Tierra, lo que está sucediendo en medio de la Iglesia del Señor Jesucristo; ellos miran desde esa dimensión hacia acá, y disfrutan los momentos que nosotros también disfrutamos. Y los que van a ser transformados también estarán escuchando la Trompeta final o gran Voz de Trompeta.

¿Qué estarán escuchando los que van a resucitar? La gran Voz de Trompeta o Trompeta final. ¿Qué estarán escuchando los que van a ser transformados? La Trompeta final o gran Voz de Trompeta que es el mensaje del Evangelio del Reino para la Dispensación del Reino en el Día Postrero. Recuerden que la resurrección Cristo la prometió para el Día Postrero; (San Juan, capítulo 6, verso 39 al 58). Y el capítulo 11, de San Juan, versos 21 al 27, Marta le dice a Jesús cuando Jesús le dice: “Tu hermano resucitará.” Cristo le está hablando de ese momento que va a ser resucitado, y ella le dice: “Yo sé que resucitará en la resurrección en el Día Postrero.” Pues esas eran las enseñanzas de Jesús, ella las creía. Y Jesús le dice: “Yo soy la resurrección y la Vida, el que cree en Mi aunque esté muerto vivirá. Y todo aquel que vive y cree en mí no morirá eternamente, no morirá para siempre.” O sea, hay una promesa de una resurrección para los creyentes en Cristo que mueren, y para los que permanezcan vivos la promesa de una transformación.

La Voz de Dios, la Voz de Cristo en Espíritu Santo en medio de Su Iglesia, recuerden que Él dijo: “Yo estaré con vosotros todos los días hasta el fin del mundo.” (San Mateo, capítulo 28, verso 20). Pero Él está con Su cuerpo glorificado allá en el Trono sentado, y todo poder le fue dado en el Cielo y en la Tierra, dice ahí mismo en San Mateo 28, versos 16 al 20. En el Día Postrero todavía permanece en medio de Su Iglesia.

Cristo dice que ha enviado a Su Ángel para manifestar a Sus siervos las cosas que deben suceder pronto. De etapa en etapa este Ángel con esa comisión divina ha estado en medio de Su Iglesia hablando, enseñando, guiando.

Recuerden que en Hebreos, capítulo 1, verso 14, nos dice el apóstol Pablo de la siguiente manera:

“¿No son todos espíritus ministradores, enviados para servicio a favor de los que serán herederos de la salvación?”

Espíritus ministradores, pero tienen que tener un velo de carne, usar un velo de carne para manifestarse, para hablar, para ministrar la Palabra en cada tiempo.

Cada mensajero de cada etapa de la Iglesia ha sido un espíritu ministrador manifestado en carne humana, como mensajero correspondiente a cada una de las edades de la Iglesia. Cada edad tuvo un mensajero, en las siete edades de la Iglesia hubo un mensajero, el último de las siete edades, el primero de las siete edades fue San Pablo allá en Asia Menor, y le siguieron los otros mensajeros, y el séptimo fue el reverendo William Branham en Norteamérica. Y luego vendrá la etapa de la Edad de la Piedra Angular, la Edad de oro, que es paralela a la etapa del Señor Jesucristo que fue la Edad de Piedra Angular de aquel tiempo. Fue una Edad mesiánica, una Edad de amor divino.

Y ahora, para el Día Postrero tiene que aparecer ese Ángel del Señor Jesucristo en medio de la Iglesia y Dios estará hablando por medio de ese Ángel. Dios por medio de Su espíritu hablando por medio de ese Ángel que va a estar en medio de la Iglesia, y ese va a ser el ángel mensajero para esa Edad de Piedra Angular y para la Dispensación del Reino. En ese ángel va Dios a colocar, Cristo va a colocar el Nombre de Dios, Nombre de la Ciudad de nuestro Dios y Su Nombre Nuevo.

Una persona negar que eso va a ser así, es negar la Biblia. Si no lo entiende, leálo, creálo, y lo que no entiende ahora lo entenderá después, pues será paralelo a lo que fue la Venida del Ángel del Pacto en carne humana dos mil años atrás, en un cuerpo de carne llamado Jesús o Yeshua (como le deseen llamar).

Y ahora, Cristo va a obrar paralelamente a lo que aconteció dos mil años atrás, será paralelo a lo que sucedió en Jesús, el cual decía: “Yo he venido en nombre de mi Padre.” Este Ángel vendrá en el Nombre del Señor Jesucristo, y vendrá en el Nombre del Padre; y vendrá también en el Nombre de la Ciudad celestial. Pues aquí dice:

“He aquí, yo vengo pronto; retén lo que tienes, para que ninguno tome tu corona.

Al que venciere, yo lo haré columna en el templo de mi Dios, y nunca más saldrá de allí; y escribiré sobre él el nombre de mi Dios, y el nombre de la ciudad de mi Dios, la nueva Jerusalén, la cual desciende del cielo, de mi Dios, y mi Nombre Nuevo.”

Y si Cristo dice así, pues así va a suceder.

“El que tiene oído, oiga lo que el Espíritu dice a las iglesias.”

Es el Espíritu Santo hablando para todas las iglesias. Así como vino Jesús en el Nombre del Padre y decía: “El Padre que mora en mí Él hace las obras,” así Jesucristo va a enviar a Su Ángel. En el Día Postrero va a estar en carne humana en medio de la Iglesia y va Cristo a escribir el Nombre de nuestro Dios, del Padre de la Ciudad de nuestro Dios, de la Nueva Jerusalén; la cual desciende del Cielo, de mi Dios y mi Nombre Nuevo.” Ahí es donde vamos a ver el Nombre de Dios, el Nombre de la Ciudad de nuestro Dios, de la Nueva Jerusalén y el Nombre Nuevo del Señor. Si Él dice así, así Él lo va a hacer. ¿Cómo lo va a hacer? Pues lo vamos a ver, y esperamos no tropezar cuando eso lo estemos viendo, porque es una promesa divina y en el Ungido del Día Postrero va a cumplir Dios todas esas promesas.

Y todos estaremos escuchando la Voz de Dios a través de Su Ángel, todos estaremos escuchando la gran Voz de Trompeta o Trompeta final; Voz de Arcángel, Aclamación, Voz de arcángel y Trompeta de Dios. Arcángel pues es ángel mayor, ángel mensajero dispensacional. Y Trompeta de Dios o Voz de Dios, el mensaje de Dios para el Día Postrero. El mensaje del Evangelio del Reino donde están las bendiciones para la resurrección y transformación, para recibir la fe para ser transformado para los creyentes en Cristo, y bendiciones para el pueblo hebreo. Para la restauración del Reino de David, que es la única solución para obtener Israel la paz permanente, y por consiguiente la felicidad. No hay otra promesa divina para Israel recibir la paz permanente. Es en el Reino del Mesías, y no hay otra forma, Dios no puede cambiar lo que Él ha prometido.

Ahora si usted puede conseguir la paz temporera, que ayuda mucho, pero la permanente exclusivamente la traerá el Mesías en Su Reino, el Reino del Mesías, que será un reino judío con capital en Jerusalén y Distrito federal, el D.F. el territorio de Israel. Y eso pues hay que reconocer que eso es así, y eso será la restauración del Reino de David; del cual le preguntaron a Cristo en el libro de los Hechos, capítulo 1: “¿Restaurarás Señor, en este tiempo el reino a Israel.” La restauración del reino de Israel es la restauración del Reino de David; porque el reino de David es el Reino de Dios en la Tierra, y el trono de David es el Trono de Dios en la Tierra; y eso nadie se lo puede quitar al pueblo hebreo, es una bendición que Dios tiene para el pueblo hebreo. Y a través de la predicación del Evangelio del Reino Israel escuchará esa bendición.

La Voz de Dios por medio del Ángel de Jesucristo estará hablando sobre la restauración de Israel, sobre todas esas bendiciones prometidas para Israel, sobre todas esas bendiciones del Reino de Dios que será establecido en la Tierra conocido como la restauración del Reino de David.

Así que, el pueblo hebreo, los judíos tienen una bendición grande de parte de Dios. Cuando Dios les abra los ojos ellos verán, y cuando les abra los oídos, escucharán. Eso será la fiesta de las Trompetas; la fiesta de las Trompetas, la Trompeta de Dios o gran Trompeta que estará sonando en el Día Postrero para comenzar un nuevo año, un nuevo ciclo divino para el pueblo hebreo. Y para los creyentes en Cristo también. Comenzar un nuevo ciclo divino en la Dispensación del Reino; esa es la Voz de Dios llamando a Sus hijos a una nueva dispensación: la Dispensación del Reino donde estarán todas las bendiciones para el pueblo hebreo y para la Iglesia también. Donde Dios va a cumplir todas esas promesas que Él a hecho para el Día Postrero.

La Voz de Dios a través de Su Ángel estará hablándonos de todas esas cosas; y lo vamos a conocer porque lo encontraremos hablando sobre todas esas cosas siempre en la Palabra. No se saldrá de la Palabra para dar opiniones humanas o tomar opiniones humanas, sino lo que Dios ya ha hablado por medio de los diferentes mensajeros que Él ha enviado a la Tierra. Y él nos traerá más luz, nos abrirá todas esas Escrituras y entonces entenderemos; sin que nos abra una Escritura no entenderemos, estas Escrituras proféticas correspondientes al Día Postrero.

“LA VOZ DE DIOS A TRAVÉS DE SU ÁNGEL.”

Ese será el mensajero más grande que Dios haya enviado a Su Iglesia en toda la historia de la Iglesia del Señor Jesucristo, como Jesucristo es el mensajero más grande de todos los mensajeros que Dios haya enviado al pueblo hebreo y a toda la humanidad. ¿Por qué? Porque es el Ángel del Pacto que se hizo carne y habitó en medio de la raza humana en el territorio de Israel, y murió por Israel y por toda la humanidad. Por eso dijo estando en la Cruz: “Padre, perdónalos porque no saben lo que hacen.” Pidió perdón para el pueblo hebreo.

Por lo tanto, no condenen al pueblo hebreo, amen al pueblo hebreo, y recuerden que muchos de ustedes son de sangre hebrea; aunque por ahora no lo entiendan, pero así es.

El Programa de Dios para la Dispensación del Reino es en favor del pueblo hebreo. La capital va a ser Jerusalén en ese Reino; va a ser cabeza y no cola, como Dios ha prometido para Israel: que lo pondrá por cabeza, lo principal. Las riquezas de la humanidad, de las naciones serán llevadas a Israel, a Jerusalén. O sea, que la bolsa de valores ¿dónde va a estar? En Jerusalén. Va a ser la nación más rica del planeta Tierra en el Reino del Mesías; y va a ser la nación de donde saldrá la paz para todas las naciones.

Todas las naciones dependen de Israel para la paz mundial, no la podemos ignorar a la nación judía, es la que tiene grandes bendiciones para la Dispensación del Reino.

Por lo tanto, amemos a Israel, trabajemos en favor de los proyectos en pro de Israel que tiene AMISRAEL, porque esos proyectos benefician a toda la humanidad.

Las bendiciones para el Reino del Mesías girarán alrededor del Reino del Mesías, y por consiguiente alrededor de Jerusalén y del Distrito federal; de ahí saldrán la bendición para todas las naciones, “y la Tierra será llena del conocimiento de la gloria del Señor.”

Por lo tanto de Israel, de Jerusalén saldrá la enseñanza del Dios único, del Dios verdadero. Y por eso en Zacarías, capítulo 14, verso 9 en adelante, dice: “Y en aquel día el Señor será uno, y uno Su Nombre; y el Señor será Rey sobre toda la Tierra.” Eso es el Reino del Mesías, y la victoria de la verdad espiritual en favor de toda la humanidad. Todos conocerán al Dios del cual se ha estado hablando en todas las religiones. El Dios único, el Dios verdadero, el Dios de Abraham, de Isaac y de Jacob.

“LA VOZ DE DIOS A TRAVÉS DE SU ÁNGEL.”

La Voz del Señor Jesucristo por medio de Su espíritu en el Día Postrero. La Voz del Señor a través de Su Ángel.

Que Dios les bendiga y les guarde, y continúen pasando una noche feliz llena de las bendiciones de Cristo nuestro Salvador.

Y antes que me olvide, mi aprecio y agradecimiento por el respaldo que le están dando al proyecto de La Gran Carpa Catedral, y también a la obra misionera y evangelística, y a AMISRAEL.

Dios les bendiga y les guarde, y pasen todos muy buenas noches.

El lunes estaré, y están invitados todos a estar en el Congreso, en la Clausura del Concurso “Un Poema para Cristo,” que se llevará a cabo en el Congreso de la República, y los que lleguen primero podrán encontrar asiento, y los otros pues de pie, porque solamente hay doscientas sillas y doscientos asientos, y doscientos más, ¿o trescientos por todo? Trescientos más o menos. Así que están invitados para estar allá; y pueden también obtener el libro que tendrá un costo ¿de cuánto? Ya el doctor Camilo Montoya les dijo el precio también, ¿verdad? Cuarenta mil pesos. Así que allá lo pueden obtener antes de que se acabe allá, aquí no trajeron ¿verdad? Aquí también tienen los que quieran obtenerlo hoy también lo pueden obtener, y ahí podrán tener todos los poemas que fueron escogidos para estar en este libro titulado: “Un Poema para Cristo nuestro Salvador.”

Bueno, aquí lo tienen, y ya nos vemos el lunes allá, Dios mediante ¿a las qué? 8:00 de la mañana estén allí; allí estaremos, Dios mediante. Mañana a las 9:00 en el Colegio “Carmen Teresiano” (Coliseo), donde ya han estado en otras ocasiones; y domingo, mañana en la tarde, a las 4:00 en el Parque Simón Bolívar para la donación que corresponde a Bogotá. Esperamos que allí se lleve a cabo una buena recolecta de donación de sangre para cerrar con ese proyecto mañana domingo.

Aprecio el respaldo que le están dando a ese proyecto ustedes que están presentes y los que están a través del satélite en toda la República de Colombia.

Con nosotros nuevamente el misionero reverendo Miguel Bermúdez Marín para continuar y él terminar nuestra parte en esta ocasión.

Dios les bendiga y les guarde a todos.

“LA VOZ DE DIOS A TRAVÉS DE SU ÁNGEL.”

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