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La Venida del Señor a Su Iglesia como ladrón en la noche
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La Venida del Señor a Su Iglesia como ladrón en la noche

Muy buenos días, amados amigos y hermanos presentes y ministros y también los que están a través del satélite Amazonas en diferentes naciones; que las bendiciones de Cristo, el Ángel del Pacto, sean sobre todos ustedes.

Un especial saludo y también un feliz cumpleaños para Daniel Sifontes, “Danielito,” como cariñosamente le conocemos; que Dios te bendiga Danielito y que Dios te restaure la salud y te use grandemente en Su Obra en este tiempo final, te bendiga a ti junto a tu familia, y siempre te use grandemente en Su Obra, y también a tu hijo lo use grandemente en Su Obra. Continúa pasando un feliz cumpleaños junto a todos los que te acompañan allá donde te encuentras recuperándote de salud.

El proyecto: “Los Pueblos del Mundo escriben la Biblia,” se está llevando a cabo aquí en Colombia, y todavía tienen oportunidad todos los que faltan por escribir un versículo de la Biblia, la cual va a ser luego colocada en Jerusalén, y cuando ustedes vayan a Jerusalén, podrán ver el versículo que usted escribió, pues también recibirá un certificado con su nombre y el versículo que usted escribió.

O sea, la cita bíblica del versículo que usted escribió, y por lo tanto, lo buscará allá, lo verá y sabrá que ese fue el verso bíblico que usted escribió, es una oportunidad única que tienen todos los colombianos en estos días mientras se llega al número o a la cantidad en donde ya se detendrá esta oportunidad, pues solamente son unos treinta y algo, treinta mil y algo de versos bíblicos, y cuando se llegue a esa cantidad, ya aunque la persona quiera, ya se acabaron los versos bíblicos, los versículos que están disponibles para ser escritos.

Por lo tanto, así como todos desearían haber escrito un verso bíblico, un versículo de la Biblia, y que usted supiera que usted lo escribió, pues ahora tiene la oportunidad de hacerlo en esta Biblia que se está escribiendo acá en Colombia con puño y letra de las personas que participan en este proyecto, y en donde todos los colombianos tienen la oportunidad de escribir un versículo de esta Biblia que se está escribiendo de puño y letra de individuos que así lo desean.

Luego también en este mes tendrá la oportunidad de Venezuela, los venezolanos escribir un versículo de la Biblia; ya este mes se comenzará en Venezuela. Es un proyecto que viene de Israel y que AMISRAEL lo auspicia, lo lleva a cabo en diferentes países.

Así que en Venezuela prepárense para en este mes comenzar escribiendo un versículo de la Biblia. Todos los hermanos y amigos están invitados.

En este domingo, pues en las diferentes iglesias, congregaciones hay la facilidad, tienen la facilidad de escribir un versículo de la Biblia a puño y letra que será luego cuando se complete la Biblia que se está escribiendo, será llevado a Jerusalén.

Así que, hablen con el pastor donde ustedes se encuentran en estos momentos en la República de Colombia, para que así puedan escribir el versículo bíblico que está disponible para usted escribir. No podemos dejar de pasar esta oportunidad tan hermosa.

En el Brasil hoy domingo, día de la República, se estará llevando a cabo una concentración en cada uno de los estados de la República del Brasil, donde está AMISRAEL, ya fueron invitados y yo les digo nuevamente que están invitados los que están allá en la República del Brasil; les reitero esa invitación que es muy importante.

Así que, AMISRAEL les invita a todos los que están en la República del Brasil a estar en esas actividades que AMISRAEL está llevando a cabo hoy, día de la República del Brasil, en todos los Estados que está AMISRAEL trabajando.

Mi cordial saludo para los doctores Salomón Cunha y Kélita Machado de Cunha en la República del Brasil. Que Dios les bendiga grandemente, les use grandemente en Su Programa correspondiente a este tiempo final.

Aprecio y agradezco mucho todo lo que ustedes ministros y sus congregaciones han estado haciendo por y en AMISRAEL, que Dios les bendiga y les guarde por ese respaldo que le están dando a AMISRAEL, y también aprovecho para extenderle mi agradecimiento y aprecio por todo el respaldo que le están dando al proyecto de la gran Carpa-Catedral en Puerto Rico, la cual pronto va a estar lista, pero todavía queda mucho trabajo por llevar a cabo.

Así que, en estos meses, dos meses que faltan del año, pues se estará haciendo el esfuerzo máximo, un esfuerzo mayor y luego también el próximo año, porque todos deseamos que se complete ese proyecto de La gran Carpa-Catedral.

Ya también, pues se tiene en cuenta las personas que van a estar invitadas para la dedicación de esa gran Carpa-Catedral, y quizás haya grandes sorpresas para ese tiempo de la dedicación de esa gran Carpa-Catedral.

Para esta ocasión leemos en San Mateo, capítulo 24, versos 37 al 47, que nos dice… comenzamos un poco antes ya que es muy importante este pasaje, dice verso 36 en adelante:

“Pero del día y la hora nadie sabe, ni aun los ángeles de los cielos, sino sólo mi Padre.

Mas como en los días de Noé, así será la venida del Hijo del Hombre.

Porque como en los días antes del diluvio estaban comiendo y bebiendo, casándose y dando en casamiento, hasta el día en que Noé entró en el arca,

y no entendieron hasta que vino el diluvio y se los llevó a todos, así será también la venida del Hijo del Hombre.

Entonces estarán dos en el campo; el uno será tomado, y el otro será dejado.

Dos mujeres estarán moliendo en un molino; la una será tomada, y la otra será dejada.

Velad, pues, porque no sabéis a qué hora ha de venir vuestro Señor.

Pero sabed esto, que si el padre de familia supiese a qué hora el ladrón habría de venir, velaría, y no dejaría minar su casa.

Por tanto, también vosotros estad preparados; porque el Hijo del Hombre vendrá a la hora que no pensáis.

¿Quién es, pues, el siervo fiel y prudente, al cual puso su señor sobre su casa para que les dé el alimento a tiempo?

Bienaventurado aquel siervo al cual, cuando su señor venga, le halle haciendo así.

De cierto os digo que sobre todos sus bienes le pondrá.”

Que Dios bendiga nuestras almas con Su Palabra y nos permita entenderla.

“LA VENIDA DEL SEÑOR A SU IGLESIA COMO LADRÓN EN LA NOCHE.”

La Venida del Señor es el misterio más grande de todos los misterios de la Biblia. La Venida del Señor tiene dos partes, que son: la primera parte como Cordero de Dios para quitar el pecado del mundo, la cual ya se cumplió dos mil años atrás con la aparición de un joven llamado Jesús, en el cual se cumplieron las profecías correspondientes a la primera Venida del Señor, del Mesías en el tiempo correspondiente a la semana número setenta, en donde Él en Su ministerio de tres años y medio cumplió esos primeros tres años y medio de la semana número setenta.

Recuerden que cada semana consta de siete años, son semanas de años; las setenta semanas, pues son cuatrocientos noventa años. Ahora, dice la Escritura que hasta el Mesías Príncipe serían siete semanas más sesenta y dos semanas, que son cuatrocientos ochenta y tres años.

O sea, que el Mesías Príncipe luego de cumplirse cuatrocientos ochenta y tres años de esas semanas de años, de esas setenta semanas de años, cuando se cumplieran cuatrocientos ochenta y tres años, entonces ahí aparecería el Mesías en Su ministerio mesiánico, y luego más adelante la vida al Mesías le sería quitada, lo cual ocurrió con la muerte de Jesús en la Cruz del Calvario.

Ya esa primera parte de la Venida del Señor se cumplió como Cordero muriendo en la Cruz del Calvario para quitar el pecado del mundo. Juan el Bautista dijo señalando a Jesús: “He aquí el Cordero de Dios que quita el pecado del mundo,” y también Isaías dice en el capítulo 53, verso 10:

“Con todo eso, Jehová quiso quebrantarlo, sujetándole a padecimiento. Cuando haya puesto su vida en expiación por el pecado, verá linaje, vivirá por largos días, y la voluntad de Jehová será en su mano prosperada.

Verá el fruto de la aflicción de su alma, y quedará satisfecho; por su conocimiento justificará mi siervo justo a muchos, y llevará las iniquidades de ellos.”

Esta profecía en su cumplimiento pleno corresponde al Mesías, en la primera parte de Su Venida, lo cual ya se cumplió en Jesús. Por eso la vida al Mesías le sería quitada como dijo Dios por medio del profeta Daniel, en el capítulo 9, versos 21 al 27, y luego más adelante el templo que estaba en Jerusalén sería destruido; primero la muerte del Mesías y después más adelante el templo sería destruido, lo cual se cumplió cuando el general romano Tito Vespaciano cercó a Jerusalén por dos años, y esa era la señal de que la destrucción de Jerusalén había llegado, el tiempo para la destrucción.

Jesús dijo que cuando vieran a Jerusalén cercada de ejércitos, había llegado el tiempo, y que el que estuviera a Jerusalén, se fuera de Jerusalén, y el que estuviera fuera de Jerusalén, no entrara a Jerusalén.

Y cuando los discípulos, los creyentes en Cristo, la Iglesia del Señor Jesucristo en Jerusalén vio a Jerusalén cercada de ejércitos, se fueron de Jerusalén, porque esa era la señal de y para la destrucción de Jerusalén, y el general romano Tito dejaba salir de Jerusalén a todo el que quisiera irse de Jerusalén.

Pero luego de dos años de tener cercada con ejércitos a Jerusalén, entró y destruyó a Jerusalén, y miles de judíos fueron crucificados en las murallas, fueron colocados, colocadas las cruces con personas crucificadas sobre las murallas.

Y las murallas luego fueron destruidas, el templo fue destruido, y lo que Jesús había dicho: que no quedaría piedra sobre piedra que no fuera derribada, se cumplió. Era un Profeta mayor, dispensacional, era el Mesías el que estaba profetizando esas cosas, diciendo de ante mano lo que le ocurriría a Jerusalén.

Y ahora, después de la muerte, sepultura y resurrección de Cristo, Él subió al Cielo y se sentó a la diestra de Dios, y en Espíritu Él dijo que estaría con los creyentes en Él: “Estaré con vosotros todos los días, hasta el fin del mundo.” San Mateo, capítulo 28, verso 20, y el Día de Pentecostés vino en Espíritu Santo y comenzó a llenar del Espíritu Santo a los que allí estaban esperando la venida del Espíritu Santo, que eran ciento veinte; como ciento veinte creyentes, unos ciento veinte creyentes en Cristo que estaban en el aposento alto.

Y allí nació la Iglesia del Señor Jesucristo con los primeros que nacieron de nuevo, ciento veinte creyentes en Cristo; eso está en el libro de los Hechos, capítulo 2, verso 1 en adelante.

El profeta Joel en el capítulo 2 dijo que Dios derramaría de Su Espíritu sobre toda carne, y allí comenzó a cumplirse, y el profeta Joel dijo que sería en los postreros días, porque los postreros días delante de Dios son el quinto milenio, sexto milenio y séptimo milenio, de eso es que nos habla el Salmo 90, verso 4 y también Segunda de Pedro, capítulo 3, verso 8: “Porque un día delante del Señor es como mil años, y mil años como un día.”

Y ahora, el día del Señor de la semana es el séptimo día, un día de 24 horas, y comienza el viernes en la tarde a la caída del sol, y termina al otro día del sábado en la tarde. Hay días de 24 horas, hay días tipológicos de trescientos sesenta días conforme al calendario judío, o sea, son días de años; como las setenta semanas de Daniel, son semanas de años, siete años tiene cada semana, y hay días que son o que constan de mil años.

Y ahora, de Adán hacia acá ya son seis mil años, y estamos en el… viviendo el año siete mil, viviendo, cuando se complete, pues se habrá cumplido el año siete mil. recuerden que antes de usted decir que está cumpliendo año, usted tiene que vivir el año que está cumpliendo. Si dice que está cumpliendo y está celebrando su cumpleaños número 50, no es que lo va a vivir de ahí en adelante, sino que ya lo vivió, ya lo cumplió.

Así también es en estos términos espirituales. Conforme al calendario gregoriano ya estamos en el año siete mil, ya hemos entrado a vivir al año siete mil, y por consiguiente hemos entrado al séptimo milenio, o sea, al milenio sabático, porque el sábado es descanso, es el milenio donde la Tierra y en donde la familia humana que entra al Reino del Mesías, descansará de los trabajos o tareas pesadas que ha estado viviendo la familia humana.

Se entrará a ese Reino del Mesías en donde la forma de gobierno y por consiguiente de vida, será diferente a la que se ha estado viviendo por unos cuantos miles de años, será volviendo a como era antes de haber pecado Adán y Eva, será volviendo al Edén, pero que será un Edén todo el territorio de Israel, todo el Medio Oriente y todo el planeta Tierra, porque el Reino del Mesías será mundial, porque Él es el Hijo del Hombre, y como Hijo del Hombre Él es el Rey del planeta Tierra con todo lo que tiene, y como Hijo de David Él es el heredero y por consiguiente el Rey, el heredero del Trono de David y del Reino de David.

Como Hijo de David Él por consiguiente se sentará en el Trono de David y reinará sobre el pueblo hebreo y sobre todas las naciones, por eso Israel vendrá a ser cabeza de todas las naciones, así como la capital de cada país es la cabeza de la nación como ciudad.

Y así como Jerusalén es la capital de todo el territorio de Israel, siendo que el Reino del Mesías tendrá Su Trono en Israel, en la ciudad de Jerusalén, todo el territorio de Israel será el Distrito federal, y Jerusalén será la Capital no solamente de Israel, sino del mundo entero. Por eso será cabeza de todas las naciones, será la que estará a la cabeza porque será la Capital.

Ahí está la Capital para el Reino del Mesías, ahí está el Trono del Mesías, y desde ahí el Reino del Mesías que será la restauración del Reino de David, se llevará a cabo, y en ese Reino es que Israel recibirá la paz permanente, la paz imperecedera y todo el Medio Oriente, el mundo árabe, todos los que viven en el Medio Oriente, todas las naciones que entrarán al Reino del Mesías, recibirán la paz permanente.

Ya no usarán armas de guerras para pelear los unos con los otros, sino que todo será convertido en herramientas de trabajo para la beneficio de las naciones y por consiguiente de la familia humana, y no solamente el Medio Oriente sino que todas las naciones pertenecerán a ese Reino, las que entren a ese Reino del Mesías, y tendrán justicia social, paz permanente y por consiguiente la felicidad de sus ciudadanos junto a sus naciones.

Ahora, todo eso depende de la segunda Venida del Señor, de la Venida del Señor para el Día Postrero como Rey de reyes y Señor de señores, como Hijo de David e Hijo del Hombre. Por lo tanto, todas las naciones y por consiguiente toda la humanidad está dependiendo de la Venida del Señor para el Día Postrero.

El Día Postrero, el Día Postrero milenial que es el séptimo milenio de Adán hacia acá, que conforme al calendario gregoriano ya estamos en él, y llevamos unos 9 años dentro de ese séptimo milenio de Adán hacia acá, vean ustedes, es ese milenio en donde el Mesías aparecerá. El pueblo hebreo lo está esperando, está esperando un hombre en el cual se cumpla la profecía de la Venida del Mesías, también el Islam cree que Jesús está vivo y que Él vendrá para establecer un Reino.

Con los Jeques o Jeques con los cuales hemos hablado y han sido grabadas las respuestas que han dado con relación al Mesías, con relación a Jesús, aunque no le llamen el Mesías, pues saben que Él está vivo, los que han hablado con nosotros y nos han contado estas cosas, y saben que vendrá para establecer un Reino; y también, pues los que han hablado con nosotros, creen que ellos también van a estar en ese Reino.

Y el Cristianismo también está esperando la Venida del Mesías, para el establecimiento del Reino del Mesías que será la restauración del Reino de David. Por lo tanto, estas tres grandes religiones: Judaísmo, Cristianismo e Islam, están esperando la misma persona, el futuro de ellos y de todas las naciones depende de la venida de este personaje que es identificado como el Mesías Príncipe que vendrá para restaurar el Reino de David, sentarse en el Trono de David.

Ahora, antes de Él restaurar el Reino de David sentándose en el Trono de David, hay un evento que no podemos dejar pasar al por alto, y es que antes de ese evento, hay uno que será, digamos, muy privado, será para un grupo de personas creyentes en Cristo nacidos de nuevo, que cuando Cristo resucite a los muertos creyentes en Él en cuerpos glorificados, transformará a esas personas que estarán vivas y por consiguiente vendrán a ser personas con cuerpos inmortales, cuerpos eternos, incorruptibles, glorificados.

Esos son los escogidos de la Iglesia del Señor Jesucristo que estarán viviendo en el Día Postrero, y los que serán resucitados, los que fueron parte de la Iglesia del tiempo en que vivieron, los cuales recibieron a Cristo como Salvador, fueron bautizados en agua, recibieron el Espíritu de Cristo y obtuvieron así el nuevo nacimiento; ese es un evento que será para los que van a ser arrebatados al Cielo y llevados con Cristo a la Cena de las Bodas del Cordero, y de ese evento es que se nos habla que será como ladrón en la noche.

Su Venida será como ladrón en la noche, y cuando se nos habla de que será como ladrón en la noche, no quiere decir literalmente que va a ser de noche, sino que será como cuando el ladrón va a llegar durante la noche para robar algo, para llevarse algo de alguna casa o de algún negocio.

Y Cristo vendrá para llevarse algo de aquí de la Tierra: llevarse a todos los creyentes en Él nacidos de nuevo que estarán viviendo en la Tierra, los cuales Él va a transformar. Pero no será un robo porque le pertenecemos a Él; Él nos redimió, nos volvió a Él, por lo tanto, somos de Él.

Es como un drama que hay acerca de Romeo y Julieta, que coloca una escalera para llevarse a su amada, y Cristo a través de las diferentes etapas de la Iglesia, así como vio Jacob en el sueño que tuvo por el capítulo 28 del Génesis, soñó que una escalera estaba posada en tierra y la parte alta llegaba hasta el Cielo, y por ella él veía Ángeles de Dios que subían y bajaban, y en la parte alta estaba Dios sentado, el cual le habló y le dijo: “Yo soy Jehová.”

Se identificó con Jacob, el nombre Jehová, pues es una traducción hecha que está en muchas Biblias en español y quizás en inglés también, aunque no es la traducción correcta del Nombre de Dios, pero usamos esa traducción y usamos así el Nombre, pero son cuatro consonantes Y (o sea, ‘Y’ griega) H W H, Nombre que escuchó Moisés y que supo cómo se pronunciaba, de lo cual no vamos a explicar mucho por el momento.

Ahora, esa escalera que vio Jacob, tenía Ángeles subiendo y bajando por ella, y por consiguiente esos son los creyentes en Cristo que suben hacia Dios por esa escalera, Cristo mismo dijo: “Yo soy el camino, la verdad, y la vida; y nadie viene al Padre, sino por mi,” o sea, que tipifica a Cristo, y por cuanto Su Iglesia es carne de Su carne, también está representada la Iglesia del Señor.

Por lo tanto, subimos por esa escalera que es Cristo, el cual está en Su Iglesia, y por consiguiente Su Iglesia está de etapa en etapa, de escalón en escalón, cada una de las edades es una edad, y ese es el cuerpo de Cristo, Cristo en forma de Su Iglesia. Y ahora… porque son una sola carne.

Y ahora, la carne de Cristo física, la de Su cuerpo físico ya fue glorificada, y ahora la carne física que Cristo tiene es la suya y la mía, somos carne de Su carne, hueso de Sus huesos, y por medio de Su Iglesia, por medio de carne humana es que Cristo en Espíritu Santo obra de edad en edad, y tiene diferentes mensajeros para cada uno de esos escalones que corresponden a cada una de las edades de la Iglesia, o etapas de la Iglesia por las cuales estaría pasando la Iglesia del Señor.

Pero recuerden que en la parte alta, ahí está la bendición grande, desde la parte alta fue que Dios le habló a Jacob, desde la parte alta es que le hablará a Jacob, a Israel, por eso muchos mensajeros trataron de que Israel como nación los recibiera, y no los recibió, ni el apóstol Pedro ni el apóstol Pablo ni los diferentes mensajeros de las diferentes edades, y aun el reverendo William Branham que amaba y sigue amando a Israel porque aunque murió, su cuerpo físico está vivo en el paraíso, la sexta dimensión.

Él vio en la Escritura que Dios volverá a tratar con el pueblo hebreo, y siendo que a él le aparecía el Ángel (un Ángel que lo acompañaba y le hablaba), él quiso ir a Israel para hablarle al pueblo hebreo, y quiero leerles una partecita, dice en el mensaje: “Reconociendo el Día y Su Mensaje,” predicado el 26 de julio de 1964 en Jeffersonville, Indiana (de Norteamérica), en la página 40 y 41 en español, les voy a leer una partecita. Dice:

“Alguien me había dicho que habría una oportunidad. Yo ya estaba listo. Alguien me dijo que el hermano Arganbright había dicho: ‘Hno. Branham, eso alarmaría a Israel, traiga la señal del profeta ante ellos, ellos lo creerán.’

Dije: ‘Señor, aquí estoy listo. Acepté el dinero, compramos los boletos e hicimos una parada en El Cairo (o sea, en Egipto, en la capital), dije: ‘Sí, Señor, estoy listo.’

El Espíritu Santo me dijo: ‘Este no es tu lugar. Este no es tu tiempo. Te estás adelantando.’

Pensé: Ay de mí, vine toda esta distancia hasta aquí, ahora tengo que ir (o sea, tengo que irme, tengo que regresarme).

Algo me dijo: ‘Párate, no vayas para allá (o sea), no vayas para allá. Vete para la India, pero no vayas para allá.”

O sea, le fue prohibido ir a Israel, y es un profeta.

“Caminé allá por detrás de donde guardan los aviones (o sea, el hangar) pensando: ‘¿Por qué?’ Dije: ‘Señor Jesús, ¿qué quiere decir esto?’

 Entonces me dio a conocer que no son Gentiles. Estos profetas son los que tienen que ser de acuerdo con la Escritura: Moisés y Elías, tienen que venir y además la Novia no ha sido tomada todavía. Esos profetas regresarán y ellos harán la señal del profeta! Eso es la Escritura, allí está entonces todo cumplido perfectamente, Israel como una nación nacerá en un día…”

Recuerden que hasta que el niño recibe el espíritu, no está vivo, por lo tanto, recuerden a Ezequiel, capítulo 37, verso 1 al 14, sin el Espíritu de Dios que tiene que regresar a Israel, Israel todavía no está vivo espiritualmente, ¿cómo regresará el Espíritu de Dios a Israel? La presencia de Dios, la Columna de Fuego, la Shekinah que estaba en el Lugar Santísimo sobre el arca del Pacto, sobre el propiciatorio en medio de los dos querubines de oro, regresará en los dos Olivos.

Vean, son los dos Olivos los que tienen el ministerio para con Israel, por lo tanto, eso es muy importante vigilarlo porque ninguna otra persona tendrá éxito con Israel, tiene que tener el ministerio correspondiente, que es el ministerio de Moisés y Elías, y esos ministerios trayendo la Palabra que será el Evangelio del Reino, y lo cual es sonando la trompeta, la Gran Voz de Trompeta o gran trompeta, para juntar a los escogidos de los cuales Cristo dijo también:

“Y enviará sus ángeles con gran voz de trompeta, y juntarán a sus escogidos, de los cuatro vientos, desde un extremo del cielo hasta el otro.”

Y también Isaías, capítulo 27, verso 13, dijo que será “a la gran trompeta.” O sea, que habrá un recogimiento de esos escogidos de las diferentes tribus de Israel, de las doce tribus de Israel, ciento veinte mil de las diez tribus que le llaman las diez tribus perdidas pero que a Dios no se le pierde nada, Dios es el Redentor de Israel, los recogerá, los redimirá, los restaurará a Su lugar, y los juntará con las otras dos tribus para lo cual llamará doce mil de la tribu de Judá, y doce mil de la tribu de Benjamín, y los juntará para traer la restauración del Reino de David.

O sea, que hay algo muy importante para acontecer en el Día Postrero, o sea, en el séptimo milenio, y todo eso está ligado a la Venida del Hijo del Hombre con Sus Ángeles. Lo que es la séptima Trompeta, que son Moisés y Elías para Israel, es el séptimo Sello para la Iglesia; lo que es la Séptima Trompeta para Israel, es el séptimo Sello para la Iglesia: la Venida del Señor.

La Venida del Señor a Su Iglesia será la cosa más sencilla que usted se pueda imaginar. Por lo tanto, Cristo aconsejó a los creyentes en Él y por consiguiente a todo ser humano, que estuvieran vigilando por Su Venida, por la Venida del Hijo del Hombre, por la Venida del Mesías. Por eso Él dice:

“Velad , pues, porque no sabéis a qué hora ha de venir vuestro Señor.

Pero sabed esto, que si el padre de familia supiese a qué hora el ladrón habría de venir, velaría, y no dejaría minar su casa.

Por tanto, también vosotros estad preparados; porque el Hijo del Hombre vendrá a la hora que no pensáis.”

Y ahora, vendrá como ladrón en la noche, no será una noche literal, aunque en algunos países está de noche y a la misma vez en otros países está de día; los que están a un lado de la Tierra o del globo terráqueo, están de día, y en el otro lado, pues están de noche.

Ahora, vamos a ver en Isaías, capítulo 60, verso 1 en adelante dice.

“Levántate, resplandece; porque ha venido tu luz, y la gloria de Jehová ha nacido sobre ti.”

Esta luz que ha venido y la gloria del Señor que ha nacido sobre Su pueblo, es el Mesías, la Venida del Señor. Recuerden que en Su primera Venida Él dijo: “Yo soy la luz, el que me sigue no andará en tinieblas, mas tendrá la luz de la vida.” Sigue diciendo… de aquí es que San Pablo tomó sus palabras de Efesios, capítulo 5, verso 14, donde nos dice:

“Por lo cual dice:

Despiértate, tú que duermes,

Y levántate de los muertos,

Y te alumbrará Cristo.”

La luz es Cristo, el Mesías. Sigue diciendo:

“Porque he aquí que tinieblas cubrirán la tierra, y oscuridad las naciones; mas sobre ti amanecerá Jehová, y sobre ti será vista su gloria.

Y andarán las naciones a tu luz, y los reyes al resplandor de tu nacimiento.

Alza tus ojos alrededor y mira, todos éstos se han juntado, vinieron a ti; tus hijos vendrán de lejos, y tus hijas serán llevadas en brazos.

Entonces verás, y resplandecerás; se maravillará y ensanchará tu corazón, porque se haya vuelto a ti la multitud del mar, y las riquezas de las naciones hayan venido a ti.”

Para las naciones, durante la Dispensación de la Gracia se ha estado viviendo de noche. El tiempo de noche, como en los días encontramos que comienzan en la tarde, hay un poco de luz al comienzo, y eso fue lo que sucedió en los días de Jesús y en los días de los apóstoles, hubo luz allí, pero después más adelante entró la noche y por eso es que Cristo habla de vigilias, y vamos a ver lo que nos dice Cristo acerca de las vigilias de la noche. Vamos a ver en San Lucas, capítulo 12, verso 38, dice:

“Y aunque venga a la segunda vigilia, y aunque venga a la tercera vigilia, si los hallare así, bienaventurados son aquellos siervos.

Pero sabed esto, que si supiese el padre de familia a qué hora el ladrón había de venir, velaría ciertamente, y no dejaría minar su casa.

Vosotros, pues, también, estad preparados, porque a la hora que no penséis, el Hijo del Hombre vendrá.”

Y ahora, aquí nos habla:

“Y aunque venga a la segunda vigilia, y aunque venga a la tercera vigilia, si los hallare así, bienaventurados son aquellos siervos.”

¿Ven? Es que durante el tiempo de las diferentes etapas de la Iglesia, el mundo, el reino de los gentiles ha estado viviendo en la etapa de noche. Recuerden que la noche es primero y después viene la parte clara del día.

Y ahora, durante la noche de estos dos mil años de Dispensación de la Gracia que han transcurrido, se requiere luz, como durante la noche usted necesita lámparas en su hogar. En los tiempos pasados eran candeleros colocados en candelabros, diferentes lámparas, pero ahora ya tenemos electricidad y entonces se usan bombillos, luz eléctrica. Y ahora, así es durante la noche.

Ahora, ¿qué Dios tenía para Su pueblo durante esa etapa, durante la etapa donde siete edades de la Iglesia se llevarían a cabo? Dice que Él tiene en Su diestra siete estrellas y que Él está en medio de los siete candeleros (Apocalipsis, capítulo 1, verso 12 en adelante).

Se usa el candelero o candelabro con sus lámparas, se encienden de noche para alumbrar; siendo que la Iglesia del Señor Jesucristo es un Templo espiritual, tiene Atrio, Lugar Santo y Lugar Santísimo; el Atrio corresponde desde el tiempo de Adán hasta el tiempo de Jesús, de ahí en adelante hasta este tiempo del séptimo mensajero corresponde el Lugar Santo, y en el Lugar Santísimo era que estaba el candelero o candelabro con sus siete lámparas. Eso es también lo que nos muestra Zacarías, capítulo 4, verso 1 al 14.

Y es en el Lugar Santo donde están esas lámparas en el candelabro y son encendidas, cada una es encendida en forma progresiva, o sea, una, después la otra, después la otra y así por el estilo; y esas lámparas del candelero o candelabro, representa a cada mensajero que Cristo envió para cada una de las etapas de Su Iglesia, a través de los cuales Cristo en Espíritu Santo en cada uno de esos mensajeros estuvo alumbrando a Su Iglesia en cada etapa, cada edad.

Son siete estrellas en la diestra del Señor, son los siete mensajeros las siete estrellas alumbrando durante el tiempo de la noche . Pero, ¿saben ustedes una cosa? Que cuando vemos al Hijo del Hombre con siete estrellas en su diestra en Apocalipsis, capítulo 1, verso 12 en adelante, 12 al 20, si usted tiene entendimiento claro de estas cosas, usted verá no solamente siete estrellas, sino ocho estrellas, porque Cristo es la estrella resplandeciente de la mañana, conforme a Apocalipsis, capítulo 22, verso 16. Él dice:

“Yo Jesús he enviado mi ángel para daros testimonio de estas cosas en las iglesias. Yo soy la raíz y el linaje de David, la estrella resplandeciente de la mañana.”

Siendo que estamos en un estudio bíblico de domingo, estamos en un estudio de astronomía espiritual, ¿y qué es astronomía espiritual? La astronomía estudia todo el Universo, todas esas galaxias con sus estrellas, y ahora, siendo que Cristo es la estrella resplandeciente de la mañana y que los mensajeros, los ángeles mensajeros de cada edad son estrellas, ¿y de dónde se ha sacado todo eso? Vamos a ver de dónde es que ha salido esa enseñanza de gente siendo estrellas. En Génesis, capítulo 15, verso 5 dice, Dios hablándole a Abraham… leemos desde el verso 4, capítulo 15, verso 4 al 5, dice:

“Luego vino a él palabra de Jehová, diciendo: No te heredará éste, sino un hijo tuyo será el que te heredará.

Y lo llevó fuera, y le dijo: Mira ahora los cielos, y cuenta las estrellas, si las puedes contar. Y le dijo: Así será tu descendencia.

Y creyó a Jehová, y le fue contado por justicia.”

Ahí podemos ver de dónde sale la enseñanza de seres humanos siendo estrellas. Luego también lo encontramos en el capítulo 22 del Génesis, donde nos dice en el verso 17.

“De cierto (le dice Dios a Abraham) te bendeciré, y multiplicaré tu descendencia como las estrellas del cielo y como la arena que está a la orilla del mar; y tu descendencia poseerá las puertas de sus enemigos.”

Y luego en el capítulo 37, verso 9 vamos a ver… vamos a ver aquí lo que nos dice Dios en este pasaje, esto fue José el hijo de Jacob, que tuvo un sueño muy hermoso, pero lo más importante de ese sueño no es que fuera hermoso, es su significado:

“Soñó aun otro sueño, y lo contó a sus hermanos, diciendo: He aquí que he soñado otro sueño, y he aquí que el sol y la luna y once estrellas se inclinaban a mí.

Y lo contó a su padre y a sus hermanos; y su padre le reprendió, y le dijo: ¿Qué sueño es este que soñaste? ¿Acaso vendremos yo y tu madre y tus hermanos a postrarnos en tierra ante ti?

Y sus hermanos le tenían envidia, mas su padre meditaba en esto.”

Once estrellas, el sol y la luna; el sol tipifica a Jacob, o sea, Israel, y la luna a su madre, y las once estrellas son sus once hermanos, once patriarcas, y ahí él ve once estrellas, pero cuando leemos la Biblia con entendimiento entonces nosotros vemos doce estrellas, porque José era la estrella mayor, José tipifica al Mesías, a la estrella mayor.

Y ahora, ya vimos de dónde salió la enseñanza de estrellas como seres humanos. En el libro de Números, capítulo 24, verso 17:

“Lo veré (esto fue Balaam hablando), mas no ahora;

Lo miraré, mas no de cerca;

Saldrá ESTRELLA de Jacob,

Y se levantará cetro de Israel,

Y herirá las sienes de Moab,

Y destruirá a todos los hijos de Set.”

De Jacob, Israel, saldría estrella. No es una estrella literal, es el Mesías que es la estrella resplandeciente de la mañana.

Y ahora, hemos visto que hay estrellas literales en el cielo, y hay estrellas espirituales que con seres humanos, y a los descendientes de Abraham Dios le dijo que su descendencia sería como las estrellas del cielo, y por consiguiente yo soy uno de ellos, yo soy una de esas estrellas, soy uno de esas estrellas y por consiguiente ¿quién más? Cada uno de ustedes son una de esas estrellas que Dios le dijo a Abraham.

O sea, no es que somos estrellas literales, sino que somos como las estrellas del cielo, y el Mesías es como la estrella resplandeciente de la mañana, y si Él es la estrella resplandeciente de la mañana, veamos lo que nos dice aquí Job para que tengamos aquí claro, capítulo 38, verso 6 al 7 para no leer mucho, dice:

“¿Sobre qué están fundadas sus bases? (O sea, las del planeta Tierra, las de la Tierra)

¿O quién puso su piedra angular,

Cuando alababan todas las estrellas del alba,

Y se regocijaban todos los hijos de Dios?”

Aquí nuevamente encontramos las estrellas del alba, de la mañana; los creyentes en Cristo del tiempo de los apóstoles, eran las estrellas de la tarde allí donde estaba comenzando un nuevo día dispensacional, luego vienen los de la primera etapa de la Iglesia entre los gentiles con el apóstol San Pablo, ya ahí se entra ya en la etapa del oscurecer, de esa etapa de noche por la cual pasaría la Iglesia.

Y a medida que van pasando las edades, van pasando por una etapa de la noche. Los discípulos del Señor del tiempo de San Pablo, eran estrellas de esa etapa de la noche que estaba comenzando, y así cada una de las siete edades tiene el lucero, mensajero de su edad, a través del cual Cristo se vela y se revela y da la luz que necesitan para caminar en el programa de Dios, caminar en la Dispensación de la Gracia para la Iglesia.

Las personas de cada edad con su mensajero fueron las estrellas de la noche, a medida que iba pasando la noche, pero tienen que venir las estrellas de la mañana, con el lucero de la mañana que cuando está para rayar el alba se está viendo el lucero de la mañana y esas personas que están con el lucero de la mañana, son las estrellas de la mañana.

Vean, Job habló cuando alababan todas las estrellas del alba, todas las estrellas de la mañana y se regocijaban todos los hijos de Dios. En Oseas también nos habla de la mañana, Oseas, capítulo 6 nos dice:

“Venid y volvamos a Jehová; porque él arrebató, y nos curará; hirió, y nos vendará.

Nos dará vida después de dos días; en el tercer día nos resucitará, y viviremos delante de él.

Y conoceremos, y proseguiremos en conocer a Jehová; como el alba está dispuesta su salida…”

Como el alba, o sea, que para Dios revelarse al pueblo hebreo tiene que ser el tiempo en que esté rayando el alba, en ese tiempo que está tipificado en la ocasión en que el Ángel le apareció a Jacob. Jacob estuvo toda la noche luchando con el Ángel, pero fue cuando rayaba el alba que el Ángel tenía que irse, y le dice a Jacob: “Suéltame que raya el alba,” y por consiguiente tenía que irse, Jacob le dijo: “No te soltaré hasta que me bendigas.”

Y ahí cuando estaba rayando el alba fue que recibió Jacob la bendición, y le dijo: “No se dirá más tu nombre Jacob, sino Israel, porque has luchado con Dios y con los hombres y has vencido.”

Es ese evento allá con Jacob el que tipifica el encuentro del Ángel del Señor con el pueblo hebreo en el tiempo final, pero será en el tiempo en que el Ángel tendrá que irse:

“…y vendrá a nosotros como la lluvia, como la lluvia tardía y temprana a la tierra.”

Ya sabemos que la Lluvia Tardía y Temprana, es la Lluvia Temprana el Evangelio de la Gracia, y la Lluvia Tardía el Evangelio del Reino.

Ahora, hay otro lugar muy importante del cual se habla y está en Malaquías, capítulo 4, verso 2 que dice:

“Mas a vosotros los que teméis mi nombre, nacerá el Sol de justicia, y en sus alas traerá salvación; y saldréis, y saltaréis como becerros de la manada.”

Y ahora, para Israel la Venida del Señor, la Venida del Mesías será como el alba, por lo tanto será amaneciendo, rayando el alba, un nuevo amanecer para Israel y un nuevo amanecer para los creyentes en Cristo. Cristo dijo: “Velad, porque no sabéis porque no ha sabéis a qué hora ha de venir, si a la segunda vigilia o a la tercera vigilia.” Las vigilias romanas son diferentes a las vigilias hebreas.

Ahora, unas tienen una cantidad de horas, y otras tienen otra cantidad de horas, o sea, para unos son tres vigilias y para otros son cuatro vigilias.

Y ahora, recuerden que cuando los pastores allí en el capítulo 1 de San Lucas, recibieron… capítulo 2 de San Lucas, recibieron los Ángeles, el Ángel con el ejército que cantaba, que había nacido en Belén, un Salvador que es Cristo el Señor, Cristo Jesús, hubo pastores que velaban, vigilaban las vigilias de la noche, durante toda la noche estaban vigilando sus ganados, eran pastores y ovejas; y durante todo el tiempo de la noche desde los días de los apóstoles para acá, y sobre de los días de San Pablo para acá, pero también desde los días del pentecostés para acá que comenzó un nuevo día dispensacional, y comienza la noche primero y luego más adelante viene el día.

Los pastores vigilando sus ovejas, cuidando sus ovejas, velando en las vigilias de la noche, las diferentes vigilias, vean son los ministros junto al mensajero de cada edad, velando por la Venida del Señor, y están cuidando Sus ovejas.

Fueron bienaventurados esos pastores que velaban las vigilias de la noche y son bienaventurados todos los ministros, los pastores que a través de las diferentes etapas de la Iglesia han estado velando, vigilando ¿por qué? Por la Venida del Señor con sus ovejas que Dios le dio para pastorear, porque están velando por la Venida del Príncipe de los pastores, están velando por el Príncipe de todas esas ovejas, están velando por el Pastor de los pastores que es el Mesías.

Y ahora, vieron cuáles son las vigilias de la noche en el campo espiritual, son las diferentes etapas o edades de la Iglesia, y los pastores que velan esas vigilias son los ministros, los pastores de la Iglesia del Señor Jesucristo junto al mensajero de cada edad.

Y ahora, estamos viviendo en el tiempo más glorioso de todos los tiempos, en donde también habrá pastores con sus rebaños velando, vigilando por la Venida del Señor; allá lo vieron naciendo en Belén de Judea que era el lugar, ya nacido lo vieron, que era el lugar que estaba prometido que tendría esa bendición.

Y Belén es Cristo, el Mesías, y Belén también es la Iglesia del Señor Jesucristo porque es la Casa del Pan de Dios, Cristo es la Casa del Pan de Dios, y la Iglesia es la Casa del Pan de Dios, donde Cristo colocó siervos fieles y prudentes para darle el alimento a tiempo a las ovejas del Señor, a los creyentes en Cristo.

Y ahora, ¿para el Día Postrero quién es el siervo fiel y prudente al cual su Señor puso sobre Su casa (Su casa es Su Iglesia), para que les dé el alimento a tiempo (o sea, el mensaje de Dios para el tiempo final)? Cada mensajero de cada edad fue el mensajero fiel y prudente de su edad, dando el alimento correspondiente a la Iglesia.

Y ahora, ¿para el Día Postrero quién es el siervo fiel y prudente al cual Su Señor puso sobre Su casa, Su Iglesia, para que les dé el alimento a tiempo? De cierto os digo que cuando su Señor venga y le halle haciendo así (le halle ¿qué? Dándole el alimento a tiempo, el mensaje correspondiente al Día Postrero, el Evangelio del Reino y el Evangelio de la Gracia), de cierto os digo que sobre todos sus bienes le pondrá.”

¿Y qué significa eso? Pues que será el segundo en el Reino del Señor, para economizar tiempo, ya se los dije de una vez, y en palabras más claras, será el primer ministro del Reino del Señor con el Señor, y será aquel que conquistará la bendición que dice Cristo:

“Al que venciere , le daré que se siente conmigo en mi trono, así como yo he vencido, y me he sentado con mi Padre en su trono.”

Él es el que lo dice, y ese siervo fiel y prudente lo va a creer, y por consiguiente lo va a recibir, va a recibir esa bendición y va a recibir la estrella resplandeciente de la mañana que es Cristo, el Espíritu Santo, el Ángel del Pacto, es la estrella resplandeciente de la mañana, va a recibir la estrella, el Espíritu Santo, va a tener el Sello del Dios Vivo y por eso va a llamar y a juntar ciento cuarenta y cuatro mil hebreos, doce mil de cada tribu.

Él tendrá que ver con gentiles y con judíos, y a ambos los tratará bien, los tratará como deben ser tratados y les dará el alimento que deben recibir. Dice… la lectura que les dí es Apocalipsis, capítulo 3, verso 20 al 21, y hay otro pasaje que dice: “Al que venciere, le daré autoridad sobre las naciones.”

¿Y quién es el que tiene autoridad en un reino? Pues el que se sienta en el trono, por lo tanto, va a estar con Cristo en Su Trono:

“Yo le daré autoridad sobre las naciones,

y las regirá con vara de hierro, y serán quebradas como vaso de alfarero (dice); como yo también la he recibido de mi Padre (Apocalipsis, capítulo 2, verso 26 al 28);

y le daré la estrella de la mañana.”

Y en Apocalipsis, capítulo 2, verso 17, nos dice Cristo:

“El que tiene oído, oiga lo que el Espíritu dice a las iglesias. Al que venciere, daré a comer del maná escondido, y le daré una piedrecita blanca, y en la piedrecita escrito un nombre nuevo, el cual ninguno conoce sino aquel que lo recibe.”

Un Nombre nuevo va a recibir el vencedor, que solamente lo va a conocer él, pero él lo podrá dar a conocer cuando sea necesario; y en Apocalipsis, capítulo 3, verso 12 dice:

“Al que venciere , yo lo haré columna en el templo de mi Dios, y nunca más saldrá de allí; y escribiré sobre él el nombre de mi Dios, y el nombre de la ciudad de mi Dios, la nueva Jerusalén, la cual desciende del cielo, de mi Dios, y mi nombre nuevo.

El que tiene oído, oiga lo que el Espíritu dice a las iglesias.”

Es el Espíritu Santo, Cristo en Espíritu Santo el que está diciendo estas cosas, habrá un vencedor sobre el cual Cristo escribirá el Nombre de nuestro Dios, el Nombre eterno de Dios, el Nombre de la Ciudad de nuestro Dios, el Nombre de la nueva Jerusalén o de la Jerusalén celestial, de la Jerusalén de Dios, dice:

“La nueva Jerusalén, la cual desciende del cielo, de mi Dios, y mi nombre nuevo.”

Es Cristo es el que dice que Él tiene un Nombre nuevo, ese lo recibió cuando recibió al Cielo victorioso y se sentó en el Trono de Dios; y el que lo recibirá, ese Nombre nuevo del Señor y el Nombre de Dios, y el Nombre de la Ciudad de nuestro Dios, la nueva Jerusalén, será el que se sentará con Cristo en Su Trono, así como Cristo recibió un Nombre nuevo cuando se sentó en el Cielo, en el Trono celestial.

Todo eso está dentro del Programa Divino de la Venida del Señor a Su Iglesia como ladrón en la noche. ¿Y cómo será en la madrugada y llegará el momento hasta que rayará el alba y luego se verá mejor todo? Pero antes de que amanezca completamente, algunos dirán: “Ese es un falso profeta,” lo mismo que decían de Jesús y de los demás profetas, pues mataron a muchos profetas en los tiempos de los profetas del Antiguo Testamento. Pero los entendidos entenderán.

Las estrellas de la mañana que estarán con la estrella de la mañana, el lucero de la mañana que es Cristo, el cual estará en el mensajero, dirán: “No es lo que el mundo dice, es Cristo, la estrella de la mañana a través de él manifestándose y alumbrándonos y enseñándonos que estamos ya en un nuevo amanecer, el cual está naciendo, y en una nueva dispensación que está naciendo y un nuevo Reino que está para surgir: el Reino del Mesías, y un nuevo mensaje dispensacional que está naciendo: el Evangelio del Reino.”

Por lo tanto, los entendidos entenderán estas cosas y serán preparados para ser transformados y llevados con Cristo a la Cena de las Bodas del Cordero, esos son los que van a entender estos misterios. Recuerden que Cristo dijo: “A vosotros es concedido conocer los misterios del Reino de los Cielos, mas a ellos no es concedido.” O sea, a los otros que no eran los creyentes en Cristo.

Así será para nuestro tiempo también: a unos les abrirá los ojos espirituales y verán, y ese es un milagro más grande que un ciego físico recibir la vista, la vista espiritual es más importante que la vista física, y el milagro para poder ver es más grande para poder ver el Programa Divino, el tiempo en que uno está viviendo y las cosas que están sucediendo en el Programa Divino, eso es más grande que ver físicamente.

Por lo tanto, los milagros espirituales se estarán llevando a cabo en este tiempo final en una escala mayor, y cuando sea el tiempo de milagros físicos, pues ahí estarán los ministerios de moisés Y Elías para llevar a cabo esos milagros.

“LA VENIDA DEL SEÑOR A SU IGLESIA COMO LADRÓN EN LA NOCHE.”

Y recuerden que Él tiene un Nombre nuevo, el mundo religioso que no entiende que Él tiene un Nombre nuevo, quizás lo esté esperando con el nombre que usó en Su primera Venida, pero Él tiene un Nombre nuevo.

Así que, ese va a ser con el cual lo vamos a ver viniendo a Su Iglesia y al pueblo hebreo, y a todas las naciones, no quiere decir que todas las naciones lo van a entender ni que el pueblo hebreo lo va a entender ni que todo el Cristianismo lo va a entender, pero los entendidos sí lo van a entender.

“LA VENIDA DEL SEÑOR A SU IGLESIA COMO LADRÓN EN LA NOCHE.”

Ya vimos lo que es la noche, el mundo está en oscuridad, en tinieblas, está de noche, así ha estado todo el tiempo, pero viene el día del Reino Milenial donde “la Tierra será llena del conocimiento de la gloria de Dios como las aguas cubren el mar,” eso está en Habacuc, capítulo 2, verso 14 y también en Isaías, capítulo 11, verso 9; y entonces será de día, de tiempo de luz para Israel y para todas las naciones, en el Reino del Mesías será tiempo de luz, de conocimiento, de entendimiento y de conocimiento del Dios Creador de los Cielos y de la Tierra.

Por lo tanto, vigilando, Él dijo que vigilemos, vigilando, dijo: “Porque no sabéis a qué hora (¿cuál de las horas de las vigilias?), en qué hora el Hijo del Hombre ha de venir.” Recuerden que las diferentes edades corresponden a diferentes horarios de las vigilias, pero vendrá a la hora gloriosa de la Venida del Señor, que corresponde a la Edad de la Piedra Angular, y ahí ya será un tiempo que corresponde al día, a la luz, en donde todos vamos a ver cara a cara todas estas profecías correspondientes al Día Postrero.

Y lo que veíamos como en espejo en oscuridad, veíamos en la Biblia que es el espejo divino, pero en oscuridad, en tiempo de noche, en tiempo de las diferentes etapas o edades de la Iglesia, en donde la humanidad, el reino de los gentiles está de noche, está en tinieblas, pues veíamos aquí en la Biblia lo que decía, pero estando de noche, no habiendo luz, entonces se está viendo como en espejo en oscuridad.

Mírese usted en el espejo en su casa de noche, cuando esté la luz apagada, no va a ver bien, todo lo va a ver oscuro; pero ahora al salir la luz del día para el Día Postrero, vamos a ver cara a cara lo que antes veíamos como en espejo en oscuridad y entonces vamos a ver lo que realmente significan esas profecías de la Venida del Mesías, la Venida del Señor, la venida de los Ángeles del Hijo del Hombre, la venida de los dos Olivos, la venida de las estrellas de la mañana, de las cuales yo soy uno de ellas, ¿y quién más? Cada uno de ustedes, ¿ven?

Y luego la venida del sol: “A los que temen mi Nombre, nacerá el sol de justicia,” es la Venida del Mesías, ¿ven? Pero primero se ve la estrella de la mañana que es el Mesías, pero cuando está para rayar el alba. O sea, que lo que estarán viendo primero es la estrella de la mañana, después más adelante verán el sol.

“LA VENIDA DEL SEÑOR A SU IGLESIA COMO LADRÓN EN LA NOCHE.”

Ha sido para mí un privilegio grande estar con ustedes en esta ocasión, dándoles testimonio en este estudio bíblico, de la Venida del Señor a Su Iglesia como ladrón en la noche. Él dijo que estemos vigilando, y a los ministros, los pastores vigilando, sobre sus rebaños vigilando por la Venida del Señor, y reuniendo las ovejas en el redil del Señor, con las labores de evangelismo y obra misionera en todos los países, llevando el Evangelio de Cristo y esperando la Venida del Pastor de los pastores, del Príncipe de los pastores, del Obispo de nuestras almas: Cristo, el Mesías, preparándonos para nuestra transformación y arrebatamiento al Cielo para ir a la Cena de las Bodas del Cordero.

Si hay alguna persona que todavía no ha recibido a Cristo como Salvador, lo puede hacer en estos momentos y estaremos orando por usted para que Cristo le reciba en Su Reino, y así esté preparado para ser transformado y llevado con Cristo a la Cena de las Bodas del Cordero.

Vamos a dar unos minutos mientras vienen a los Pies de Cristo, pueden pasar acá al frente y en las demás naciones también pueden pasar al frente donde ustedes se encuentran en los diferentes auditorios e Iglesias, para recibir a Cristo como único y suficiente Salvador.

Cristo nos dijo que estemos preparados para la Venida del Hijo del Hombre, preparados dentro del nuevo Pacto en el Cuerpo Místico de Cristo nuestro Salvador. El mismo Cristo dijo:

“Mirad también por vosotros mismos, que vuestros corazones no se carguen de glotonería y embriaguez y de los afanes de esta vida, y venga de repente sobre vosotros aquel día.

Porque como un lazo vendrá sobre todos los que habitan sobre la faz de toda la tierra.” [San Lucas 21: 34 – 35].

Ahora, Él dice: “Orad que seáis tenidos por dignos de estar en pie delante del Hijo del Hombre,” San Lucas, capítulo 21, versos 34 al 36.

La Venida del Hijo del Hombre, la Venida del Señor es el evento más importante prometido para ser llevado a cabo en este tiempo final, de eso depende el futuro de todas las naciones, por lo cual todas las naciones con sus gobernantes deben estar interesados en la Venida del Hijo del Hombre con Sus Ángeles, porque de la Venida del Señor depende el futuro de todas las naciones, y recuerden que habrá naciones que en el juicio del Mesías, el juicio que llevará a cabo el Mesías al sentarse en el Trono de David, a unas las… luego de juzgarlas las echará en el lago de fuego, en el infierno dice la Escritura, en San Mateo, capítulo 25, versos 31 al 46. Esas son las que están representadas en los cabritos.

Y a otras representadas en las ovejas las cuales son colocadas a su derecha, les dirá: “Benditos de mi padre, entrad al Reino preparado para vosotros desde la fundación del mundo.” habrá naciones que entrarán al Reino del Mesías, y oramos por todas las naciones latinoamericanas para que Cristo las tenga en cuenta para colocarlas en Su Reino Milenial. Deseamos que todas las naciones latinoamericanas sean parte del Reino del Mesías, y es posible. Esperamos ver a nuestras naciones latinoamericanas en el Reino del Mesías.

En las diferentes naciones pueden continuar viniendo a los Pies de Cristo, y los niños de diez años en adelante también pueden venir a los Pies de Cristo nuestro Salvador, pues Cristo dijo: “Dejad a los niños venir a mi, y no se lo impidáis, porque de los tales es el Reino de los Cielos.”

Dios tiene mucho pueblo en esta hermosa ciudad de Cali, y los está llamando en este tiempo final, y en toda la República de Colombia tiene muchos hijos, y los está llamando en este tiempo final, y el Reino de Cristo se está llenando de colombianos y también de brasileros, y también de venezolanos, y también de ecuatorianos, y también de peruanos y de paraguayos y de bolivianos y de argentinos, se está llenando el Reino de Cristo de mexicanos también, de uruguayos también, de guatemaltecos también, se está llenando de salvadoreños también, se está llenando de hondureños, de costarricenses, de panameños, se está llenando de ciudadanos de todos los pueblos de la América Latina incluyendo todo el Caribe, se está llenando de personas que están recibiendo a Cristo como único y suficiente Salvador.

Cristo está llamando: “Si oyes hoy Su Voz, no endurezcas tu corazón,” Él por medio de Su Espíritu a través de Su Evangelio te está llamando directamente a tu corazón, a tu alma. Nicaragüenses también están entrando al Reino de Cristo, se me había pasado el nombre de Nicaragua, había mencionado el nombre de Guatemala, guatemaltecos están entrando también, y así de todas las islas del Caribe y de otras naciones, de Norteamérica, de Canadá, de Alaska, de África, de Japón, de China, de todos los lugares donde están los hijos de Dios, Cristo los está llamando, el Ángel del Pacto los está llamando en este tiempo final.

Por lo cual si oyes hoy Su Voz, no endurezcas tu corazón, tu nombre está escrito en el Cielo, en el Libro de la Vida, aunque tu no lo sabías, pero ahora si lo sabes. Por eso estás escuchando la predicación del Evangelio de Cristo, y Cristo dijo: “Mis ovejas oyen mi Voz y yo las conozco y me siguen, y yo les doy Vida eterna.”

Es para darte Vida eterna que Cristo te está llamando, para que puedas vivir eternamente con Cristo en Su Reino. Vamos a estar puestos en pie para orar por las personas que han venido a los Pies de Cristo.

Puerto Rico también tiene muchas ovejas, almas del Señor, muchos puertorriqueños también han estado entrando, y continúan entrando al Reino de Cristo, y muchos dominicanos también y haitianos también, y cubanos también. Dios está llamando Sus ovejas.

Con nuestras manos levantadas al Cielo, a Cristo y nuestros ojos cerrados los que han venido a los Pies de Cristo repitan conmigo esta oración:

Señor Jesucristo, escuché la predicación de Tu Evangelio y nació Tu fe en mi corazón, creo en Ti con toda mi alma, creo en Tu primera Venida, creo en Tu Nombre como el único Nombre bajo el Cielo dado a los hombres en que podemos ser salvos, creo en Tu muerte en la Cruz del Calvario como el Sacrificio de Expiación por nuestros pecados.

Reconozco que soy pecador y necesito un Salvador, doy testimonio público de mi fe en Ti y Te recibo como mi único y suficiente Salvador, Te ruego perdones mis pecados y con Tu Sangre me limpies de todo pecado, y me bautices con Espíritu Santo y Fuego luego que yo sea bautizado en agua en Tu Nombre y produzcas en mi el nuevo nacimiento.

Quiero nacer en Tu Reino, quiero vivir eternamente, sálvame Señor, Te lo ruego en Tu Nombre eterno y glorioso, Señor Jesucristo. Amén.

Y con nuestras manos levantadas al Cielo, a Cristo, todos decimos: ¡La Sangre del Señor Jesucristo me limpió de todo pecado! ¡La Sangre del Señor Jesucristo me limpió de todo pecado! ¡La Sangre del Señor Jesucristo me limpió de todo pecado! Amén.

Cristo les ha recibido en Su Reino, ha perdonado vuestros pecados y con Su Sangre les ha limpiado de todo pecado, porque ustedes le han recibido como vuestro único y suficiente Salvador.

Por lo tanto, ustedes me dirán: “Quiero ser bautizado en agua en el Nombre del Señor lo más pronto posible, porque Él dijo: ‘El que creyere y fuere bautizado, será salvo; mas el que no creyere, será condenado.”

El mismo Cristo ordenó el bautismo en agua en Su Nombre, por lo tanto, el bautismo es un mandamiento del Señor Jesucristo, el mismo Cristo fue bautizado por Juan el Bautista en el Río Jordán. Y si Cristo fue bautizado, cuánto más nosotros necesitamos ser bautizados.

Ahora, el agua no quita los pecados, es la Sangre de Cristo la que nos limpia de todo pecado. En el bautismo en agua nos identificamos con Cristo en Su muerte, sepultura y resurrección. Cuando la persona recibe a Cristo como Salvador, muere al mundo. Y cuando el ministro lo sumerge en las aguas bautismales, tipológicamente está siendo sepultado. Y cuando lo levanta de las aguas bautismales, está resucitando a una nueva vida: a la Vida eterna con Cristo en Su Reino eterno.

Por lo tanto, conscientes del significado del bautismo en agua, bien pueden ser bautizados, y que Cristo les bautice con Espíritu Santo y Fuego y produzca en ustedes el nuevo nacimiento, y nos continuaremos viendo por toda la eternidad en el glorioso Reino del Mesías, del Señor Jesucristo, y eso será por el milenio y por toda la eternidad.

Continúen pasando todos una tarde feliz, llena de las bendiciones de Cristo nuestro Salvador. Dejo al ministro, reverendo Mauricio Vivas para que les indique cómo hacer para ser bautizados en agua en el Nombre del Señor Jesucristo, y que Cristo les bautice con Espíritu Santo y Fuego y nos continuaremos viendo por toda la eternidad.

Y en cada país dejo al ministro correspondiente para que haga en la misma forma en que hará el reverendo Mauricio Vivas.

“LA VENIDA DEL SEÑOR A SU IGLESIA COMO LADRÓN EN LA NOCHE.”

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