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El misterio de la Espada en la boca y en la Mano del Hijo del Hombre
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El misterio de la Espada en la boca y en la Mano del Hijo del Hombre

Muy buenas noches, ministros, compañeros en el Cuerpo Místico de Cristo; es una bendición grande estar con ustedes en esta ocasión, para compartir con ustedes unos momentos de compañerismo alrededor de la Palabra de Dios y Su Programa correspondiente a este tiempo final.

Dice en Apocalipsis, capítulo 1, versos 10 al 20:

Yo estaba en el Espíritu en el día del Señor, y oí detrás de mí una gran voz como de trompeta,

que decía: Yo soy el Alfa y la Omega, el primero y el último. Escribe en un libro lo que ves, y envíalo a las siete iglesias que están en Asia: a Éfeso, Esmirna, Pérgamo, Tiatira, Sardis, Filadelfia y Laodicea.

Y me volví para ver la voz que hablaba conmigo; y vuelto, vi siete candeleros de oro,

y en medio de los siete candeleros, a uno semejante al Hijo del Hombre, vestido de una ropa que llegaba hasta los pies, y ceñido por el pecho con un cinto de oro.

Su cabeza y sus cabellos eran blancos como blanca lana, como nieve; sus ojos como llama de fuego;

y sus pies semejantes al bronce bruñido, refulgente como en un horno; y su voz como estruendo de muchas aguas.

Tenía en su diestra siete estrellas; de su boca salía una espada aguda de dos filos; y su rostro era como el sol cuando resplandece en su fuerza.

Cuando le vi, caí como muerto a sus pies. Y él puso su diestra sobre mí, diciéndome: No temas; yo soy el primero y el último;

y el que vivo, y estuve muerto; mas he aquí que vivo por los siglos de los siglos, amén. Y tengo las llaves de la muerte y del Hades.

Escribe las cosas que has visto, y las que son, y las que han de ser después de estas.

El misterio de las siete estrellas que has visto en mi diestra, y de los siete candeleros de oro: las siete estrellas son los ángeles de las siete iglesias, y los siete candeleros que has visto, son las siete iglesias”.

Que Dios bendiga nuestras almas con Su Palabra y nos permita entenderla.

Nuestro tema es: “EL MISTERIO DE LA ESPADA EN LA BOCA Y EN LA MANO DEL HIJO DEL HOMBRE”.

Que Dios nos abra las Escrituras, y el alma y la mente para oír, creer, entender y recibir de todo corazón Su Palabra para esta ocasión.

Aquí en nuestro tema: “EL MISTERIO DE LA ESPADA EN LA BOCA Y EN LA MANO DEL HIJO DEL HOMBRE”, nos muestra aquí cuatro cosas muy importantes en este misterio.

Un misterio pues es una verdad que está oculta a la mente del ser humano, a los ojos espirituales del ser humano.

La Espada es la Palabra de Dios.

La boca es el profeta de Dios, que Dios tiene para cada tiempo.

La Mano es el poder de Dios; y por consiguiente, Su Mano es una Mano de fe.

El Hijo del Hombre: Cristo, el cual se vela y se revela en cada etapa de Su Iglesia, y el cual estuvo en el Antiguo Testamento como el Ángel de Jehová, y luego en el Nuevo Testamento vino en carne humana y fue conocido por el Nombre de Jesús. Y luego, de etapa en etapa, ha estado Cristo en Espíritu Santo en medio de Su Iglesia. Y tuvo, en el séptimo ángel mensajero, una manifestación grande el Hijo del Hombre en gracia, en misericordia, como dice el reverendo William Branham en la página 22 y 23 del libro de Citas, en el párrafo 183, donde dice:

183 – El Hijo del Hombre está ahora siendo revelado desde el cielo. ¿Vendrá después de un tiempo, hermano Branham? Es ahora; y yo deseo no hacer esto tan personal en esta reunión, espero que su espíritu dentro de usted, que es dado por Dios, pueda leer lo que estoy hablando. El Hijo del Hombre ya ha venido de Su gloria y se está revelando a Sí mismo por los cuantos años pasados, a Su Iglesia en Su misericordia; enseñándoles Su gran presencia, haciendo las mismas cosas que Él hizo cuando Él estuvo aquí en la Tierra, revelándose a Sí mismo como Él lo hizo a Abraham antes de la destrucción. Él ha venido ahora en misericordia revelándose a Sí mismo a la Iglesia; se han reído y lo han escarnecido. La siguiente vez que Él se revele a Sí mismo, será en el juicio al mundo y las naciones que se olvidaron de Dios y pecaron Su manera de gracia… Su Día de Gracia, más bien”.

Aquí podemos ver que Cristo en Espíritu Santo, Cristo siendo el Hijo del Hombre, y Cristo estando en Espíritu Santo en medio de Su Iglesia, estuvo manifestado en medio de Su Iglesia en el reverendo William Branham en esa etapa de Gracia para la Iglesia en esa séptima edad de la Iglesia. Y dice que se rieron, esto fue cuando vieron la manifestación de Cristo en Espíritu Santo en el reverendo William Branham, se rieron de esa manifestación.

Ahora, dice que volverá a revelarse el Hijo del Hombre, y dice que se revelará en juicio y en el juicio; o sea que después que termina la séptima edad de la Iglesia, viene una manifestación del Hijo del Hombre, pero ya no habrá tiempo para la séptima edad de la Iglesia y para las edades anteriores tampoco, porque ya han terminado esas edades.

Ahora, siendo que Cristo —el Hijo del Hombre— en Espíritu Santo ha estado en medio de Su Iglesia y se ha revelado – se ha velado y se ha revelado por medio de Sus diferentes mensajeros; en los apóstoles allá en medio del pueblo hebreo, en San Pedro; en los diferentes ángeles mensajeros entre los gentiles; y luego para el Día Postrero lo único que le quedará para revelarse es bajo el ministerio de los Dos Olivos, los ministerios de Moisés y Elías. Y ahí es donde la manifestación grande del Hijo del Hombre, de Cristo, estará en medio de Su Iglesia y luego en medio del pueblo hebreo.

Y todas las cosas que Él ha prometido revelar, primero tienen que estar veladas en el instrumento que Él tendrá para este tiempo final; porque toda revelación viene al profeta que Dios tiene para el tiempo en que Él va a revelar algo de Su Palabra.

Recuerden que la Palabra de Dios son los pensamientos de Dios que Él ha tenido eternamente, pero hasta que los coloca en un hombre, y luego ese hombre los habla, hasta que sucede eso, no es la Palabra de Dios todavía. Pero cuando son comunicados a ese profeta que Dios tiene para ese tiempo, Él los capta y los habla, entonces eso es la Palabra de Dios siendo hablada.

“Y no solamente de Pan vivirá el hombre, sino de toda Palabra que sale de la boca de Dios”. Vean cómo viene la Palabra de Dios al pueblo de Dios. “Porque no hará nada el Señor Jehová, sin que antes revele Sus secretos a Sus Siervos Sus profetas”. Amós, capítulo 3, verso 7. Y Deuteronomio, capítulo 18, verso 15 en adelante, donde dice:

… profeta de en medio de ti, de tus hermanos, como yo, te levantará Jehová tu Dios; a él oiréis”.

Y luego en ese mismo capítulo 18, verso 18 al 19, dice:

… profeta les levantaré de en medio de sus hermanos, como tú; y pondré mis palabras en su boca, y él les hablará todo lo que yo le mandare”.

¿Dónde Dios coloca Sus palabras? En la boca del profeta que Él envía. Él coloca en el alma, en la mente y en el cuerpo, la boca de ese hombre, de ese profeta, Él coloca Su Palabra; y por consiguiente, viene saliendo del alma al espíritu, y del espíritu al cuerpo, a la boca de ese profeta, esa Palabra siendo hablada al pueblo; y eso es la Palabra de Dios para el tiempo en que las personas están viviendo.

Y cualquier otra cosa que sea contraria a esa Palabra de Dios para ese tiempo, hay que dejarlo a un lado. Hay que agarrarse de la Palabra de Dios correspondiente al tiempo que le toca vivir a la persona; porque de otra forma la persona estaría perdiendo su tiempo.

Vean lo que dijo el reverendo William Branham aquí en el libro de Citas, página 150, párrafo 1342, dice:

1342 – “Si es contrario a la vindicada Palabra de Dios, la hora, el tiempo, el Mensaje, y así sucesivamente, olvídenlo. ¡Quédense lejos de ello, de eso!”.

Si es contrario a la Palabra de Dios para esa hora, para ese tiempo, y si es contrario al Mensaje para ese tiempo: quédese apartado de esas cosas. Pero agárrese de la Palabra de Dios correspondiente al tiempo que le toca vivir.

Dice también en la página 44, párrafo 370, dice:

370 – “Ya no es usted sino Dios en usted. Luego usted toma la Palabra, es una promesa y dice: ‘Padre, es Tu promesa’. Algo tiene que moverse. ¿Ve? Ahora, no puede hacer eso hasta que Dios lo ha revelado entonces lo que sea el caso. ¿Ve? Entonces cuando sepa lo que sea el caso, entonces puede decir como Jesús. Él era la Palabra. ¿Es correcto? Y aun Jesús, el hombre, el tabernáculo, dijo: ‘Yo no hago nada, excepto lo que el Padre me enseña primero’. Entonces no es la Palabra, hasta que es manifestado a usted”.

Ahora vean, primero viene la revelación de Dios al mensajero de Dios para el tiempo en que la persona está viviendo, y esos son los pensamientos de Dios viniendo al hombre de Dios correspondiente a ese tiempo. Y él capta esos pensamientos divinos, y eso es la revelación de Dios al mensajero. Y luego el mensajero los habla, y eso es: suena la Trompeta, el Mensaje para ese tiempo, se abre un Sello, y viene la Palabra de Dios para el pueblo correspondiente a ese tiempo.

Vean aquí, en el libro de Los Sellos, página 254, dice:

“106. Ahora, anoche vimos que venía con su grande espada para matar, y también vimos que él será muerto con la Espada (o sea, que el diablo viene con una espada para matar, pero también el diablo, el anticristo, será muerto con una espada, con la Espada que sale de la boca de Cristo) —la Espada de la Palabra. La Palabra de Dios es una espada de dos filos que lo matará. Espere usted hasta que esos Siete Truenos pronuncien sus voces; y aquel grupo que en verdad puede tomar la Palabra de Dios y colocarla bien, entonces cortará y partirá; podrán cerrar el cielo, podrán hacer esto o aquello o lo que les plazca”.

¿Y quiénes, cuáles son los ministerios que hacen eso? Los ministerios de los Dos Olivos. Y ahora, hablando del anticristo, dice:

107. El será aniquilado con la Palabra que procede de Su boca (o sea, con la Palabra que procede de la boca de Cristo), la cual es más aguda que toda espada de dos filos. Ellos podrán llamar cien billones de toneladas de moscas si así lo desean. ¡AMÉN! Lo que ellos digan así sucederá, porque será la Palabra de Dios procediendo de la boca de Dios. Es la Palabra de Dios, pero Él siempre usa al hombre para ponerla por obra”.

Y ahora, el hombre de Dios para el tiempo, para la edad o dispensación, trayendo la Palabra de Dios para ese tiempo, es Dios poniendo por Obra Su Palabra; y por medio de ese hombre siendo hablada la Palabra de Dios para ese tiempo, los pensamientos divinos para ese tiempo.

Dios pudo haber llamado las moscas allá en Egipto, pero Él dijo: ‘Moisés esto te corresponde a ti. Yo te digo lo que debes hacer, y tu anda y hazlo’. Así lo hizo. Pudo haber escogido el sol para esa obra, o la luna o el viento, pero dijo: ‘Moisés’. Él escogió Su hombre”.

Ahora, podemos ver la forma establecida por Dios para venir la Palabra de Dios al pueblo. Estábamos leyendo acá en Deuteronomio también, donde dice:

… profeta les levantaré de en medio de sus hermanos, como tú; y pondré mis palabras en su boca (¿ven dónde Dios coloca Su Palabra? En la boca del profeta que Él ha enviado), y él les hablará todo lo que yo le mandare.

Mas a cualquiera que no oyere mis palabras que él hablare en mi nombre, yo le pediré cuenta”.

Esta es la forma establecida por Dios para Él traer Su Palabra al pueblo.

Ahora, veamos lo que dijo el reverendo William Branham en la página 301 y 302 del libro de Los Sellos:

106. Noten bien: En el tiempo cuando Dios iba a librar al mundo (sería a destruir al mundo y librar a Noé) antes del diluvio, Él mandó un águila (o sea, a un profeta, a Noé). Cuando decidió librar a Israel, también mandó un águila. ¿No cree usted que cuando Juan estaba en la Isla de Patmos, este Mensaje era tan perfecto que aun no podía ser confiado a un Ángel? Ahora, un ángel es un mensajero, pero ¿sabía usted que aquel mensajero era un profeta? ¿Lo creen? Vamos a probarlo. Veamos Apocalipsis 22:9 para ver si no (era) un águila. Él era un ángel, un mensajero, pero era un profeta, el cual reveló a Juan completamente este libro de Apocalipsis. Ahora veamos lo que Juan vio:

Yo Juan soy el que ha oído y visto estas cosas. Y después que hube oído y visto, me postré para adorar delante de los pies del ángel que me mostraba estas cosas.

Y él (el ángel) me dijo: Mira que no lo hagas (ningún verdadero profeta recibiría adoración, o mensajero (alguno)): porque yo soy siervo contigo, y con tus hermanos los profetas, y con los que guardan las palabras de este libro. Adora a Dios’.

Apocalipsis 22:8-9.

107. Ahora, el Libro era tan importante, y es la Palabra de Dios. ¡Cuidado! Cuando la Palabra de Dios es revelada, tiene que ser traída por el profeta porque solamente a él llega la Palabra de Dios”.

Por lo tanto, si solamente al profeta llega la Palabra de Dios, ¿dónde vamos a buscar la Palabra de Dios para nuestro tiempo? En el profeta que Él tenga para nuestro tiempo.

¿Dónde había que buscar la Palabra de Dios para la séptima edad de la Iglesia? En el profeta que Él tuvo para ese tiempo. ¿Dónde había que buscar la Palabra de Dios para la sexta edad? En el mensajero que Dios tuvo para esa sexta edad, que fue John Wesley; y así por el estilo. En cada mensajero correspondiente a cada edad estaba la Palabra de Dios para esa edad.

Y ahora, para le Edad de la Piedra Angular luego de las siete edades, tenemos que buscar la Palabra de Dios en la Edad de la Piedra Angular, en el mensajero correspondiente a la Edad de la Piedra Angular.

No puede ser buscada en otro lugar la Palabra de Dios, porque siempre es en el mensajero correspondiente a cada edad donde está el Espíritu Santo colocando esa Palabra, revelando esa Palabra al mensajero, y colocándola ahí en su alma, en su mente y en su boca; y por medio de ese mensajero el Espíritu Santo habla a Su pueblo, a Su Iglesia; y esa Palabra es la Palabra creadora de Dios siendo hablada, esa es la Palabra de Dios para el pueblo de Dios.

Siempre la Palabra de Dios ha venido por medio de los profetas de Dios, por esa causa encontramos en Zacarías, capítulo 7, verso 11 al 12, donde dice Dios:

Pero no quisieron escuchar, antes volvieron la espalda, y taparon sus oídos para no oír;

y pusieron su corazón como diamante, para no oír la ley ni las palabras que Jehová de los ejércitos enviaba por su Espíritu, por medio de los profetas primeros; vino, por tanto, gran enojo de parte de Jehová de los ejércitos”.

Vean, ¿cómo venía la Palabra de Dios? Por medio del Espíritu de Dios a través de los profetas de Dios. “Pero no quisieron escuchar”.

Vean, también en el libro o carta a los Hebreos del apóstol San Pablo en el capítulo 1, verso 1 en adelante, dice:

Dios, habiendo hablado muchas veces y de muchas maneras en otro tiempo a los padres por los profetas (¿ven? Esa es la forma de Dios hablar),

en estos postreros días nos ha hablado por el Hijo (o sea, por Jesucristo), a quien constituyó heredero de todo, y por quien asimismo hizo el universo”.

Ahora, podemos ver que es el Espíritu de Dios a través siempre de un hombre; habló por los profetas del Antiguo Testamento, luego habló por Jesucristo, el Hijo de Dios, por medio de ese velo de carne; y luego habló por San Pedro y demás apóstoles; luego habló por cada ángel mensajero en cada edad; y para el Día Postrero dice: Yo Jesús he enviado mi ángel para daros testimonio de estas cosas en las iglesias”.

Para el Día Postrero, por el Ángel del Señor Jesucristo es que estaríamos escuchando la Voz de Dios, la Palabra de Dios, la Voz que estremecerá los Cielos y la Tierra. Esa es la Voz de Dios para la Iglesia y para todo el Programa que Dios llevará a cabo en este tiempo final.

Cuando es hablada esa Palabra, es la Palabra de Dios. Por lo tanto en cada uno de los temas correspondiente a las promesas correspondientes al Día Postrero, estaremos escuchando la Voz de Dios hablándonos esas cosas correspondientes a este tiempo final; y al ser habladas, esa es la Palabra creadora de Dios hablando todas estas cosas que deben suceder pronto; esa es la espada que sale de Su boca, del mensajero que Él tendrá en el Día Postrero, que es la boca de Dios, como los profetas han sido la boca de Dios tanto en el Antiguo Testamento como en el Nuevo Testamento.

Ahora, hemos visto EL MISTERIO DE LA ESPADA, que es la Palabra de Dios, porque la Palabra de Dios es la Espada del Espíritu; esa Palabra de Dios es la Espada del Rey, la cual cayó en la mano del séptimo ángel mensajero en una ocasión; y él la vio y le fue dicho que era la Espada del Rey.

Él dijo: “¿La espada de un rey?” Le fue dicho: “No, la Espada del Rey”. Y ahí dice él: “Y solamente hay una Espada del Rey, y solamente hay un Rey; ese Rey es Dios”. Vamos a verlo aquí en el libro de Los Sellos, en la página 470, dice:

157. Tenía las manos así alzadas, y de repente algo me cayó en la mano. Ahora, yo no sé, no puedo decir. ¿Sería que estaba dormido? Yo no sé. ¿Estaba como fuera de mí? Yo no sé. ¿Fue una visión? No les puedo decir. Lo único que puedo decir es que fue igual a como cuando llegaron esos ángeles (fue igual): Entonces esto cayó en mis manos y alcé la vista para ver, y era una espada. Tenía el puño de marfil, muy bello y la guarnición era de oro puro; y la espada misma era como de cromo, como plata, pero muy brillante, y tenía un filo tan tremendo. Y pensé: ‘Eso es muy hermoso’. Y me cabía perfectamente en la mano. Entonces me di cuenta y dije: ‘Pero yo siempre he tenido un temor de estas cosas’ —una espada. Pensé: ‘¿Qué haré con esto?’

158. En ese momento una Voz tronó por todo el cañón e hizo rodar las piedras, y dijo: ‘ESTA ES LA ESPADA DEL REY’. Entonces volví en mí (o sea, si volvió en él, pues estaba fuera de él, o fuera de sí, fuera de la conciencia humana; estaba en espíritu experimentando esa gran bendición). Ahora, si hubiera dicho: ‘La espada de un rey’, entonces sería otra cosa. Pero dijo: ‘La espada del Rey’. Hay un solo Rey; ese es Dios. Él tiene una sola Espada. ¡Su Palabra, por la cual yo vivo! ¡Que Dios me ayude a traer Su santa vestidura y con Su Palabra abierta aquí, ES LA PALABRA! AMÉN”.

Y ahora, vamos a ver algo aquí muy importante. La página 477, dice en el penúltimo párrafo, dice:

“[182]. Dije: ‘Señor, tiene que haber una manera correcta’. Algo me habló y dijo: ‘Es la Palabra, me he quedado con la Palabra’”.

Y ahora, en la página 479, dice, orando dice:

“[188]. Santifícanos en Tu Palabra. Concédelo, Señor. Luego, Señor, ruego que me ayudes. Estoy comenzando a decaer. Sé que mis días sobre esta Tierra ya no pueden ser muchos. Ruego que me ayudes y me concedas ser sincero, honesto y verdadero para que así pueda llevar el Mensaje hasta donde me es ordenado llevarlo. Luego, cuando me llegue el tiempo de descanso, cuando llegue allá al río y me lleguen las olas, oh Dios, concede que pueda entregar esta Espada a otro que sea honrado y que lleve la verdad. Concédelo Señor”.

Ahora, siendo que él tenía la Espada del Rey, la Palabra, la Palabra de Dios para su tiempo, así como la tenía San Pedro, como la tenía San Pablo y cada uno de los mensajeros de Jesucristo de cada etapa…; vean, de uno pasó al otro, del otro pasó al otro que vino más adelante, hasta llegar al séptimo ángel mensajero; y del séptimo ángel mensajero, cuando termine sus días aquí en la Tierra, tiene que pasar a alguien; y el ministerio que le sigue al ministerio del séptimo ángel mensajero, el ministerio que le sigue al cuarto Elías, es el ministerio del quinto Elías.

Por lo tanto, la Espada pasa del cuarto Elías al quinto Elías y a Moisés, pasa del cuarto Elías a los Dos Olivos y Dos Candeleros que están delante de la presencia de Dios, que son los Dos Ungidos que están delante de la presencia de Dios. No hay nada intermedio, no hay un cuarto y medio de Elías; sino un cuarto Elías y luego un quinto Elías.

Por lo tanto, esa Espada pasa al que Dios ordenó desde antes de la fundación del mundo para recibir esa Espada; o sea que no es por el deseo humano que él tenga de pasarla a alguno que él desee, sino pasa al que Dios predestinó, destinó, eligió desde antes de la fundación del mundo, y está señalado en la Escritura que es a los Dos Olivos; por eso es que viene la Palabra de Dios.

Y luego dice: “Cortará, partirá; podrán ordenar que vengan plagas, podrán cerrar el cielo, que no llueva; podrán hablar lo que deseen, y sucederá”. Y nos dio una muestra Dios por medio del cuarto Elías en esas cinco muestras que Él da de la Tercera Etapa; y dice que lo que hemos visto en parte manifestado, lo veremos plenamente manifestado en todo Su poder.

Ahora, él dice: “Cuando venga la apretura vamos a ver lo que hemos visto en parte, esa Tercera Etapa, ese poder pleno de Dios, lo vamos a ver manifestado en toda su plenitud”. Pero mientras tanto, ¿qué vamos a estar viendo en la manifestación del poder de la Palabra de Dios, de la Espada del Rey? El poder de la revelación divina abriéndonos las Escrituras es una manifestación del poder de Dios por medio de Su Palabra, por medio de Su Espada, abriéndonos las Escrituras; y eso es Tercera Etapa también.

Él dijo que los Sellos es la Tercera Etapa. ¿Ven? No solamente los milagros físicos. Es un milagro más grande abrir las Escrituras que sanar a un enfermo.

Por lo tanto, es por medio del poder de la revelación divina que es abierta la Escritura; y eso viene por medio de la Palabra velada y revelada de Dios. Primero tiene que velarse en el mensajero correspondiente al tiempo en que va a ser revelada la Palabra, y luego el mensajero habla esa Palabra; y eso es la Palabra de Dios, esa es la revelación de Dios para ese tiempo. Y lo que sea dicho como profecía para ser cumplido, se cumplirá, porque ya es la Palabra de Dios creadora hablada, tiene que materializarse en el cumplimiento de lo que fue hablado.

¿Se habrán materializado las palabras que Dios habló por medio del precursor de Su Segunda Venida, y no nos habremos dado cuenta? Esa es una buena pregunta para muchas personas.

Siempre que Dios cumple Su Palabra, Su promesa, la cumple en simplicidad; por lo tanto, no vamos a buscar el cumplimiento de las promesas divinas sino en simplicidad. Por lo tanto, hay cosas que se han cumplido y hay cosas que faltan por ser cumplidas.

Entre la séptima edad de la Iglesia y el arrebatamiento de la Iglesia del Señor Jesucristo, hay cosas que fueron prometidas para ser cumplidas; y hay un llamado de Dios con la Gran Voz de Trompeta llamando y juntando todos los escogidos y preparándonos para ser transformados y llevados con Cristo a la Cena de las Bodas del Cordero; y eso es la Voz de Cristo, la Voz de nuestro amado Señor Jesucristo hablándonos y abriéndonos los misterios correspondientes a este tiempo final.

Por lo tanto, todas las cosas que Dios hará en este tiempo será por medio de Su Palabra hablada, que es la Espada que sale de la boca de Cristo, el Hijo del Hombre. Para que entendamos mejor, vean, la peluca y la barba que aparece aquí es tipo y figura de los ángeles mensajeros del Señor Jesucristo, de las diferentes edades de la Iglesia. Y la parte de la peluca blanca representa el Ángel que era diferente a los demás.

Por lo tanto, todo el simbolismo ahí mostrado en el Hijo del Hombre ha estado cumpliéndose en medio de la Iglesia del Señor Jesucristo.

Y ahora nos encontramos en la etapa más gloriosa de todas las etapas: la etapa en y para la cual Él ha prometido que estaría dándonos Su Palabra revelada, en la cual nos estará dando la fe para ser transformados y raptados, la fe, la revelación del Séptimo Sello, la revelación de la Segunda Venida de Cristo como León de la tribu de Judá, como Rey de reyes y Señor de señores en Su Obra de Reclamo.

El Séptimo Sello y la Séptima Trompeta es la Venida del Señor. Tocará, sonará la Séptima Trompeta, esa Séptima Trompeta que toca Moisés y Elías; y los muertos en Cristo resucitarán primero, y nosotros los que vivimos seremos transformados. Hay un misterio ahí todavía, pero recuerden que “sonar la Trompeta” es hablar la Palabra creadora de Dios; y eso corresponde al ministerio de los Dos Ungidos que están delante de la presencia de Dios.

Quizás algunas personas pensaron que cuando el séptimo ángel mensajero de la Iglesia, correspondiente a la edad de Laodicea, se fue, se acabaron los mensajeros; pero vean, la Biblia dice que después vienen los Dos Olivos, los Dos Candeleros, los Dos Ungidos que están delante de la presencia de Dios. Por lo tanto, habrá un ministerio doble siendo operado por el Espíritu Santo en este tiempo final, en la etapa de la Edad de la Piedra Angular.

Y la Palabra tiene que velarse; porque dondequiera que esté la Palabra, estará velada en carne humana para poderse revelar, y poder dar así el Mensaje correspondiente a ese tiempo.

Por lo tanto, bajo EL MISTERIO DE LA ESPADA EN LA BOCA Y EN LA MANO DEL HIJO DEL HOMBRE estará Cristo en Espíritu Santo en medio de Su Iglesia colocando Su Palabra en Su boca (Su mensajero correspondiente al Día Postrero), y estará hablándonos por medio de ese mensajero todas las cosas que deben suceder pronto.

Y ese Mensaje, esa Palabra que estará saliendo, es la Espada saliendo de la boca de Dios, del mensajero de Dios para el Día Postrero; y eso será la Palabra de Dios para este tiempo final; a la cual no se le puede añadir ni se le puede quitar, porque esa Palabra es enviada para que haga aquello para lo cual Dios la ha enviado.

Cualquiera que le quite o le añada está interrumpiendo el Programa de Dios y está interrumpiendo el cumplimiento de lo que Dios ha prometido hacer en este tiempo final; por lo cual hay dos consecuencias graves ahí: el que le quite, su nombre será quitado del Libro de la Vida; y el que le añada, le serán añadidas plagas. Esa es la recompensa para los que le quiten o le añadan a la Palabra de Dios correspondiente al tiempo que les ha tocado vivir.

“No solamente de pan vivirá el hombre, sino de toda Palabra que sale de la boca de Dios”. Y tiene que permanecer pura esa Palabra para que haga aquello para lo cual Dios la envió.

Por lo tanto, este es el tiempo más grande y glorioso de todos los tiempos; un tiempo como el tiempo de Moisés, como el tiempo de Noé, como el tiempo de Abraham, como el tiempo de Adán también, y como el tiempo de Jesús también. Este es el tiempo en que se estará repitiendo todo lo que sucedió en tiempos pasados.

Por lo tanto, estemos con nuestros ojos espirituales bien abiertos, nuestros oídos bien abiertos y nuestro corazón abierto para oír – para ver, oír y recibir la Palabra de Dios para nuestro tiempo acá en nuestras almas; y con todo nuestro corazón creerla para que se materialice en nosotros; y venga nuestra transformación luego que los muertos en Cristo sean resucitados.

El que añada o le quite está estorbando la Obra que Dios quiere hacer con la persona; y no podrá ser transformada si le quita o le añade a la Palabra de Dios, porque la habrá adulterado, la habrá alterado.

Por lo tanto, tenemos que dejar la Palabra de Dios como es. No le podemos añadir otro sentido al sentido que Dios da y revela en y por medio de Su Palabra correspondiente al tiempo en que la persona está viviendo. Así es para nuestro tiempo también.

Si es contrario a la Palabra de la hora: apártese de eso, porque no le va a llevar a ningún lugar bueno, no le va a llevar a la transformación de su cuerpo.

Por lo tanto, ¿para qué recibir otra cosa que no sea la Palabra de Dios para nuestro tiempo? Si alguien le añade a la Palabra de Dios para nuestro tiempo, apártese también de esas interpretaciones, y apártese de esa persona también. Si la puede ayudar, lo ayuda; pero no vaya a recibir lo que él quiere darle a usted, porque le va a hacer daño a usted.

La Palabra de Dios para venir al pueblo tiene un orden: viene por la boca de Dios, que son los mensajeros de Dios correspondientes a cada tiempo. Ese es el canal de Dios para traer Su Palabra, la Espada que sale de la boca del Hijo del Hombre.

Por lo tanto, todos estemos alerta siempre, y agarrados siempre del Mensaje de Dios, de la Palabra de Dios para nuestro tiempo; y teniendo nuestras congregaciones firmes en la Palabra de Dios para nuestro tiempo también; y teniéndoles siempre alimento espiritual en abundancia, en folletos, en tomos, en videos, y así por el estilo, en todas las formas en que la Palabra esté colocada en forma completa; o sea, sin añadirle y sin quitarle, sin interpretación humana; como ha venido, así la recibimos; y eso hará la Obra acá, para lo cual Dios ha enviado esa Palabra. Y lo que no entendemos de momento en un mensaje, lo entenderemos en otro mensaje.

En una ocasión hubo una persona (oí decir) que le daban un mensaje a una persona, y decía: “Ya lo leí, pero tengo una pregunta”. —“Pues toma este otro mensaje, que ahí la puedes encontrar”. Y cuando volvía la persona, había encontrado su respuesta, pero tenía otra pregunta: “Pues toma otro mensaje, que ahí debe estar”. Y así pues la persona iba recibiendo la Palabra, iba alimentándose, y Dios iba abriéndole el entendimiento a la persona, y se iba haciendo carne en la persona la Palabra pura, la Espada de Dios; porque esa es la que tiene que hacerse carne acá en nuestra alma, para que produzca aquello para lo cual ha sido enviada.

Siempre que Dios va a hacer algo, dice: “Porque no hará nada el Señor Jehová, sin que antes revele Sus secretos a Sus Siervos Sus profetas”. Por lo tanto, siempre que Dios va a hacer algo, tendrá en la Tierra un profeta al cual viene la Palabra; y luego ese profeta la habla y se cumple esa Palabra; entonces Dios comienza a obrar con esa Palabra creadora y comienza a cumplir lo que es hablado por esa Palabra creadora.

Esa Palabra creadora es la Espada que sale de la boca de Dios, que sale de la boca del Hijo del Hombre, que es visto aquí en Apocalipsis, capítulo 1, verso 10 al 20, y que es visto también en el Apocalipsis, capítulo 19, versos 11 en adelante, donde dice:

Entonces vi el cielo abierto; y he aquí un caballo blanco, y el que lo montaba se llamaba Fiel y Verdadero, y con justicia juzga y pelea.

Sus ojos eran como llama de fuego, y había en su cabeza muchas diademas; y tenía un nombre escrito que ninguno conocía sino él mismo.

Estaba vestido de una ropa teñida en sangre; y su nombre es: el Verbo de Dios.

Y los ejércitos celestiales, vestidos de lino finísimo, blanco y limpio, le seguían en caballos blancos.

De su boca sale una espada aguda, para herir con ella a las naciones, y él las regirá con vara de hierro; y él pisa el lagar del vino del furor y de la ira del Dios Todopoderoso.

Y en su vestidura y en su muslo tiene escrito este nombre: Rey de reyes y Señor de señores”.

Y ahora, aquí vemos a Cristo con una Espada que sale de Su boca. También encontramos que esta promesa, vean:

De su boca sale una espada aguda, para herir con ella a las naciones, y él las regirá con vara de hierro; y él pisa el lagar del vino del furor y de la ira del Dios Todopoderoso”.

Ahora vean, en Apocalipsis, capítulo 2, versos 26 en adelante, dice:

Al que venciere y guardare mis obras hasta el fin, yo le daré autoridad sobre las naciones,

y las regirá con vara de hierro…”.

¿Con qué las va a regir? Con vara de hierro, con la Espada que sale de la boca del Hijo del Hombre.

y las regirá con vara de hierro, y serán quebrantadas como vaso de alfarero; como yo también la he recibido de mi Padre;

y le daré la estrella de la mañana.

El que tiene oído, oiga lo que el Espíritu dice a las iglesias”.

Vean, todo el Mensaje apocalíptico es el Mensaje del Espíritu Santo a las iglesias. Por lo tanto, es Cristo en Espíritu Santo hablando por Su Ángel y revelándole a Juan todas estas cosas para que las dé a conocer a la Iglesia del Señor Jesucristo, que de edad en edad está distribuida, y que en cada edad está compuesta por todas las congregaciones que reciben la Palabra de Dios para cada edad.

EL MISTERIO DE LA ESPADA EN LA BOCA Y EN LA MANO DEL HIJO DEL HOMBRE”.

Por lo tanto, es en la Espada, la Palabra, que está en el poder de Dios y viene con el poder de Dios.

Por lo tanto, el poder de Dios está en esa Palabra, y esa Palabra está en el poder de Dios; por lo tanto viene con el poder de Dios para hacer aquello para lo cual Dios la ha enviado.

Y por consiguiente, así como la peluca con la cual aparece el Hijo del Hombre, en donde aparece con Su cabello blanco…; lo cual es formada esa peluca, ese cabello blanco, por los Ángeles del Hijo del Hombre, por los Ángeles de Jesucristo, los siete ángeles de las siete edades y el Ángel del Señor Jesucristo del Día Postrero.

Ahora, así también la manifestación de la diestra de Jesucristo… Vean ustedes, siendo que tiene en Su diestra también las siete estrellas, vean, esos mensajeros están en el poder de Cristo; y el poder de Cristo se manifiesta a través de ellos en cada una de las edades en que aparecen esos mensajeros. Pero ahora acá, luego de las siete edades, le va a dar autoridad sobre todas las naciones al Vencedor; por lo tanto, la diestra de Cristo estará manifestada en el mensajero del Día Postrero.

Por lo tanto, estará manifestada la diestra de Cristo en el Día Postrero, así como Cristo es la diestra de Dios; y Cristo se sentó a la diestra de Dios también. Por lo tanto, cuando Cristo dice: “Al que venciere, yo le daré que se siente conmigo en mi Trono; así como yo he vencido y me he sentado con mi Padre en Su Trono”, vean, lo mismo que el Padre hizo: sentar con Él a Jesús, porque venció, ahora Cristo sentará en Su Trono al Vencedor; por lo tanto, se sentará a la diestra de Cristo en el Trono de Cristo.

Vean que la madre de Santiago y Juan quiso que Jesús en Su Reino venidero colocara a la derecha y a la izquierda de Su Trono y de Cristo, a sus hijos: uno a la derecha y el otro a la izquierda. Y Cristo dijo que no era de Él darlo, sino a aquellos para quienes está preparado, para el que recibe autoridad sobre todas las naciones. ¿Para quién? ¿Cuál es el ministerio que viene en el libro del Apocalipsis con poder sobre todas las naciones? El ministerio del que se come el Librito y luego le es dicho: “Profetiza sobre muchos pueblos, naciones y lenguas”.

Y luego, en Apocalipsis, capítulo 11, está el ministerio en acción, el ministerio profético que profetiza los juicios divinos que han de caer sobre el reino de los gentiles, que ha de caer sobre el reino de la bestia, que ha de caer sobre el reino del anticristo.

Y vean ustedes, ese es un ministerio que estará manifestado en el cumplimiento del ministerio de los Dos Olivos y de los Dos Candeleros de Oro y de los Dos Ungidos que están delante de la presencia de Dios; se habrá comido el Título de Propiedad, y por consiguiente le habrá sido dado autoridad, le habrá sido dada autoridad sobre pueblos, naciones y lenguas; por lo tanto, tendrá la Espada del Rey, la Espada de Dios, la Espada de Cristo, la Palabra creadora de Cristo, con la cual hablará y las cosas sucederán.

Y luego de los ministerios que hemos vistos manifestados a través de la historia bíblica, veremos y encontramos que será la primera ocasión en que un hombre estará profetizando luego de haberse comido el Título de Propiedad; y por consiguiente, será la primera ocasión en que un hombre se come el Título de Propiedad, el Libro de los Siete Sellos; y por consiguiente, eso es para la restauración de todas las cosas, para la restauración de todo lo que perdió Adán y Eva en la caída.

Tiene que regresar el Título de Propiedad, el Libro de los Siete Sellos abierto, para que sea entregado a un hombre para que se lo coma y profetice sobre muchos pueblos, naciones y lenguas; y se cumplan las profecías divinas, se cumpla todo el Programa Divino correspondiente a este tiempo final.

Por lo tanto, estará viniendo la Palabra de Dios a la Iglesia del Señor Jesucristo, para Cristo cumplir todo Su Programa correspondiente a este tiempo final. Así como por medio de la Palabra creadora que fue colocada en el mensajero de cada edad, Cristo trajo esa revelación a cada mensajero, y él la habló, ¿y qué pasó? Fueron llamados los escogidos de esa edad, y se cumplió esa edad, fueron recogidos en la Iglesia, en el Cuerpo Místico de Cristo. ¿Ven? Se convirtió en una realidad el Programa de Dios para esa edad. Así fue de edad en edad, y así es para nuestro tiempo, la Edad de la Piedra Angular.

Por lo tanto, el misterio de la Espada en la boca y en la Mano del Hijo del Hombre, hemos visto que es algo sencillo, es la Espada la Palabra de Dios, la Espada del Rey, la Palabra del Rey, de Dios, de Cristo, saliendo de Su boca, del mensajero correspondiente a este tiempo final. Y estará en la boca de Cristo, el Hijo del Hombre, y en Su Mano también; eso significa que estará la Palabra de Dios en medio del pueblo de Dios, la Iglesia del Señor Jesucristo, en este tiempo final, en la etapa de la Edad de la Piedra Angular.

EL MISTERIO DE LA ESPADA EN LA BOCA Y EN LA MANO DEL HIJO DEL HOMBRE”.

Ha sido una bendición grande para mí estar con ustedes en esta ocasión, dándoles testimonio de: “EL MISTERIO DE LA ESPADA EN LA BOCA Y EN LA MANO DEL HIJO DEL HOMBRE”.

Esa Espada, que es la Palabra de Dios, es la que estremecerá no solamente la Tierra sino también los Cielos. La Voz que estremeció la Tierra, estremecerá no solamente la Tierra sino los Cielos también. Es la Voz de Dios, la Palabra de Dios, la Espada del Rey, la Voz de Dios hablándonos en este tiempo final; y de acuerdo a como nos hable, así se estará cumpliendo; de acuerdo a como nos hable, así estará Dios trabajando.

Recuerden que Cristo decía: “Yo no hago nada de mí mismo; como yo veo al Padre hacer, así es como yo hago”. Y también decía: “Yo no hablo nada de mí mismo; como yo oigo al Padre hablar, así es como yo hablo”. Eso es en palabras – en un resumen de las palabras de Cristo.

Ahora, hay muchas cosas que Dios ha prometido hacer en este tiempo final. ¿Cómo lo va a hacer? Por la Espada que sale de Su boca, por la Palabra creadora siendo hablada.

Eso fue lo que fue visto en la Visión de la Carpa, y por eso dio cinco muestras de la Mano poderosa de Dios, ¿ven? Dijo: “Yo he visto cinco veces la Mano poderosa de Dios obrar”. Y mostró cinco; aunque haya visto más veces la Mano de Dios obrando, nos dio cinco muestras. Y en esas cinco muestras fue por la Palabra hablada que las cosas sucedieron: un hombre hablando y las cosas sucediendo. Dios colocó la Espada en la mano y la boca de ese mensajero de la séptima edad.

Y ahora, nos dio una muestra, a través de él, de lo que Dios va a hacer en este tiempo final, en la etapa de la Edad de la Piedra Angular, para estremecer no solamente la Tierra sino los Cielos también.

Por eso es que él habla que el Espíritu de Dios va a venir, dice que va a haber una manifestación grande del Espíritu de Dios en la Iglesia de Jesucristo; y van a ser estremecidas todas las naciones.

Espere usted hasta que Cristo complete Su Iglesia. Mientras tanto, Él con esa Palabra creadora está llamando y juntando Sus escogidos en forma sencilla: abriéndonos las Escrituras y llamándonos por Su Palabra, con esa Voz de Trompeta correspondiente a este tiempo final. Luego, cuando se complete el grupo de escogidos de y en la Iglesia de Jesucristo, entonces Cristo se levantará del Trono del Padre y hará Su Obra de Reclamo; y ahí la bendición será mayor para la Iglesia del Señor Jesucristo.

Estemos con nuestros ojos bien abiertos, ojos espirituales y oídos espirituales, porque cosas grandes pueden pasar en este tiempo antes que termine este año y en el próximo año.

El que el Mensaje esté yendo al África y a todos esos territorios es una señal muy grande, porque así como vino el Mensaje del Evangelio de la Gracia del este rumbo al oeste, de etapa en etapa, miren, ahora el Mensaje está yendo del oeste rumbo al este. Esa es la trayectoria, y por eso es el éxito que ustedes han tenido en estos viajes misioneros.

Ahora, de un momento a otro llegará a los hebreos. Es la Palabra creadora de Dios la que tiene que llegar a ellos, es la Espada del Rey saliendo de Su boca. Hay muchas bocas, pero tiene que ser de la boca de Dios.

Por lo tanto, la Palabra que sale de la boca de Dios es la Palabra que irá de oeste a este, y es la Palabra que recibirá el pueblo hebreo también.

Ahora, ¿cómo lo va a hacer Dios? Eso lo dejamos quietecito para que nadie vaya a interrumpir el Programa de Dios. El Espíritu de Dios, Cristo en Espíritu, estará guiando todo lo que hay que hacer para que el pueblo hebreo reciba el Mensaje; y eso es entre la… Vamos a dejar eso quietecito ahí, no hablemos de eso ahora. Vamos a seguir con los gentiles, en lo que se completa el grupo de los gentiles, y luego Dios abrirá la Puerta para los judíos, con la Llave de la revelación divina para que ellos entren; y verán que aunque fueron duros durante dos mil años, vendrán con el corazón rendido a Dios.

Todo va a ser sencillo, no va a ser una cosa complicada. En la misma forma que hemos recibido nosotros la Palabra, ellos la van a recibir. ¿Ven qué sencillo fue?

Así que oremos para que Dios complete Su Iglesia y que llame también a los 144.000 hebreos. Dios va a colocar las Palabras correspondientes para el llamado de los 144.000 hebreos. Por eso es que los que han tratado de convertir el pueblo hebreo a Cristo no han podido: es que Dios no ha colocado en la boca de ellos la Palabra que tiene que ser hablada y en la forma que tiene que ser hablada.

Pero Dios la va a colocar en el corazón, en la mente y en la boca que Él tendrá en este tiempo final para ese propósito, que será el Ángel del Señor Jesucristo. Él es el que en el Día Postrero estará con la Espada, la Palabra del Rey. De él, que es la boca de Dios para el Día Postrero en medio de Su Iglesia, será que saldrá la Espada del Rey, la Palabra creadora de Dios.

Tiene que ser creada una nueva edad. Vean, eso es lo que ha estado pasando, ¿cómo? Por la Palabra creadora de Dios siendo hablada.

Todas las cosas que Dios va a hacer son habladas, y Dios las hace por medio de Su Palabra creadora; son habladas y aparecen a la vista de nosotros. ¿Qué fue eso? Una Obra de Creación. No fue una obra humana, fue una Obra de Creación por medio de la Palabra creadora de Dios, por medio de la Espada de dos filos, que es la Palabra de Dios; esa es la Espada del Espíritu, esa es la Espada con la cual el Espíritu Santo estará obrando en este tiempo final.

Por lo tanto, estemos bien atentos y orando también, y con nuestras vidas arregladas delante de Dios, para que estemos listos para el momento de nuestra transformación. Él quiere que todos estemos listos, Él quiere llevarnos a la Cena de las Bodas del Cordero, al Cielo.

Por lo tanto, estemos listos esperando nuestra transformación; y esperamos trabajando en la Obra del Señor Jesucristo, y teniéndoles el Alimento a tiempo a nuestras congregaciones. No descuiden esa parte, no piensen ustedes solamente en ser alimentados ustedes y que la congregación no esté bien alimentada; debe estar bien alimentada con la Palabra que sale de la boca de Dios.

Ha sido para mí una bendición y privilegio grande estar con ustedes en esta ocasión, dándoles testimonio de nuestro tema: “EL MISTERIO DE LA ESPADA EN LA BOCA Y EN LA MANO DEL HIJO DEL HOMBRE”.

Muchas gracias por vuestra amable atención, y continúen pasando una noche llena de las bendiciones de Jesucristo nuestro Salvador. Dejo nuevamente al reverendo Miguel Bermúdez Marín para continuar. Y oren mucho por la actividad de mañana, Dios mediante, en la que esperamos grandes bendiciones de parte de Dios por medio de la Palabra creadora.

Nos veremos mañana, Dios mediante; y luego nos veremos en el mes ¿de qué?, ¿de agosto será? El mes de agosto, que estaremos nuevamente con ustedes acá en la República de Guatemala.

Miguel, es bueno que los anuncios de las actividades, al ponerlos en la prensa, lo que sea para viernes y domingo, siempre aparezcan en ese viernes; puede aparecer el viernes, y anuncia la actividad del viernes y del domingo también. ¿Lo tienen así? Anunciarlos una semana antes no es tan efectivo como anunciarlo la misma semana.

Puede aparecer viernes anunciando la actividad del viernes y del domingo; o puede aparecer desde el miércoles si quieren. Todos los días anunciando: el miércoles, el jueves y el viernes, anunciando esa actividad que vamos a tener; y aun anunciando también las otras actividades que se van a tener en esa semana, las pueden anunciar ya desde… Si vamos a comenzar actividades, ¿qué día? ¿Martes, Miguel? Ya el fin de la semana anterior sí se puede poner, pero poniendo todo el itinerario; y ahí sí es efectivo, porque ya las personas ven que hay una serie de actividades en diferentes lugares.

Y luego, para cuando llega la actividad de viernes y domingo, entonces también se puede poner, ese viernes repetir el anuncio, pero ya con la actividad de viernes y sábado, para que así pues sea de mucha bendición; y si hay jueves también actividad aquí mismo en la Ciudad de Guatemala y en San Lucas, también entonces ya se puede comenzar desde el jueves, para que también estén la actividad de San Lucas; y así pues hace un buen trabajo. Una publicación de periódico de una actividad, una sola publicación equivale a repartir, ¿cuántos tratados, Miguel? Pues equivale a repartir 170.000. Esa era la pregunta. Miguel está bien al tanto.

Así que vean cuántos tratados pueden repartir, cuántas invitaciones pueden repartir en un solo día, con una sola publicación. Así que se hace un buen trabajo. Es mucho mejor que hasta la televisión, porque la televisión se ve en un momentito, y el que no la tenía encendida en ese momento, pues ya no la vuelve a ver; o sea que la prensa es ¿cuántas veces? Cien veces más efectiva que la televisión.

Sí, a menos que se pase el anuncio en televisión en una hora, digamos, de las 7:00 de la noche u 8:00 de la noche, que las personas están en la casa y están viendo las noticias ahí; en los noticieros ahí funciona bien un anuncio de televisión.

Pero, digamos, a las 10:00 de la mañana, la gente está trabajando o viajando en autobuses, porque tienen que trabajar y luchar, y hacer compras también; y casi nadie lo ve. Entonces, con eso mismo se paga un anuncio de prensa, y todos los que compraron el periódico lo van a tener ahí, lo sacan y lo tienen al otro día también; y lo colocan en cierto sitio para recordarse que hay esa actividad para estar en esa actividad, y llaman a sus amistades también para llevar amistades también a esa actividad; o sea que es un porciento muy alto, más del 75%, más efectivo la prensa que la misma televisión.

Un programa de televisión funciona bien si uno lo anuncia por la prensa; si no lo anuncia por la prensa, que va a tener ese programa de televisión, casi nadie va a saber que hay un programa de televisión o que se va a pasar ese programa de televisión. O sea que tienen que trabajar juntos: la prensa con la televisión, porque la televisión sola, si no se anuncia que va a haber una transmisión especial, la gente no lo sabe.

Bueno, esas son recomendaciones para que vean cómo uno puede trabajar más efectivamente; y el dinero que gasta, invertirlo en una forma bien efectiva. También repartir las invitaciones y tratados, es una forma muy efectiva también.

Bueno, que Dios les bendiga y les guarde… Eso le toca a Miguel explicarles cómo trabajar, porque Miguel tiene mucha experiencia en cómo trabajar en toda la América Latina y el Caribe.

No vamos a trabajar al estilo europeo, sino al estilo nuestro; porque si uno trabaja al estilo de otra nación, si pasa uno de esa otra nación es que va a entender, dice: “Míralos, igualito a como tenemos allá”. Pero pasa uno de acá, y ni entienden bien; y se les pasa por encima, por alto, todo lo que se está haciendo.

Bueno, que Dios les continúe bendiciendo a todos, que Dios les guarde, y les use grandemente en vuestras congregaciones y en toda la nación, y en otras naciones también. En el Nombre del Señor Jesucristo. Amén y amén.

Con nosotros nuevamente el misionero, reverendo Miguel Bermúdez Marín.

EL MISTERIO DE LA ESPADA EN LA BOCA Y EN LA MANO DEL HIJO DEL HOMBRE”.

En lo que llega por completo, Miguel y Tirzo van a viajar este mes que viene, van por África y otros lugares también, así que todos los que desean tener parte con sus congregaciones en esa labor misionera, pueden ayudar a Miguel y a Tirzo económicamente; y con vuestras oraciones también, ustedes con vuestras congregaciones, para que Dios los use grandemente en estos viajes misioneros que están realizando en el África y en Europa también; y también en los que se realizan en la América Latina y el Caribe, y en Norteamérica también.

El clamor allá en el África y todos esos lugares es grande, por la Palabra creadora de Dios de este tiempo, por la Espada del Rey. Y como el varón macedónico clamó a Pablo diciéndole: “Pasa a Macedonia y ayúdanos”, han estado clamando en el África y en otros lugares; por lo tanto, hay que compartir la bendición que Dios nos ha dado; y algún día llegará a Israel; y está bien cerquita, está ya colindando con Israel.

Y también hay inquietud entre los hebreos. Yo no sé si Miguel les contó también. En Ciudad México estuvieron también personas que son hebreos mesiánicos (ya Miguel les contará en alguna ocasión), y también Dios les está abriendo los ojos. Así que hay de parte de Dios un movimiento espiritual, tanto para Su Iglesia-Novia, como también para los hebreos.

Cuando se habla algo de los hebreos y del plan que Dios tiene con ellos, si hay alguno, ¿ven? Dios los estremece, porque tiene que ser por la Palabra creadora siendo hablada. Si se habla algo, Dios va a obrar con eso, con esa Palabra. Si no se habla nada, pues Dios no tiene con qué obrar. Si se habla solamente para la Iglesia, pues con eso que se habla es que Dios va a obrar con Su Iglesia; pero si se habla algo también, que tiene que ver con el pueblo hebreo, con eso Dios va a obrar para los hebreos.

Bueno, vamos a dejar eso quietecito, esos son mecanismos de Dios, y tiene que ser hablado para Dios obrar por la boca de Dios; y eso es el Espíritu Santo hablando por la boca de Dios.

Bueno, que Dios les continúe bendiciendo a todos, y con nosotros nuevamente el Misionero, reverendo Miguel Bermúdez Marín.

EL MISTERIO DE LA ESPADA EN LA BOCA Y EN LA MANO DEL HIJO DEL HOMBRE”.

[Revisión julio 2020]

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