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¿Dónde está hoy el Ángel que le reveló a Juan el Apocalipsis?
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¿Dónde está hoy el Ángel que le reveló a Juan el Apocalipsis?

Muy buenas tardes, amados amigos y hermanos presentes. Es para mí una bendición grande estar con ustedes en esta ocasión, para compartir con ustedes unos momentos de compañerismo alrededor de la Palabra de Dios y Su Programa correspondiente a este tiempo final.

Quiero leer en el libro del Apocalipsis, en el capítulo 22, verso 16, donde el mismo Jesús habla y dice:

“Yo Jesús he enviado mi ángel para daros testimonio de estas cosas en las iglesias. Yo soy la raíz y el linaje de David, la estrella resplandeciente de la mañana”.

Nuestro tema para esta ocasión es “¿DÓNDE ESTÁ HOY EL ÁNGEL QUE LE REVELÓ EL MISTERIO A JUAN?”, o sea, el Ángel que le reveló a Juan el libro del Apocalipsis. Así sería: “EL ÁNGEL QUE LE REVELÓ A JUAN EL LIBRO DEL APOCALIPSIS o LA REVELACIÓN APOCALÍPTICA DE PARTE DE JESÚS”.

Vamos a leer también al principio aquí el capítulo 1:

“La revelación de Jesucristo, que Dios le dio, para manifestar a sus siervos las cosas que deben suceder pronto; y la declaró enviándola por medio de su ángel a su siervo Juan,

que ha dado testimonio de la palabra de Dios, y del testimonio de Jesucristo, y de todas las cosas que ha visto.

Bienaventurado el que lee, y los que oyen las palabras de esta profecía, y guardan las cosas en ella escritas; porque el tiempo está cerca”.

“¿DÓNDE ESTÁ HOY EL ÁNGEL QUE LE REVELÓ A JUAN EL APOCALIPSIS?”. Esa es una buena pregunta para hoy.

Para poder comprender este misterio, de dónde está el Ángel del Señor Jesucristo que le reveló a Juan el libro del Apocalipsis, vamos a ver lo que dijo el reverendo William Branham con relación a ese Ángel, y entonces veremos dónde está en este tiempo final ese Ángel del Señor Jesucristo. En la página 41 nos dice, del libro de Citas, verso 330, dice:

330 – “Y fue enviado… ‘Y significó esto (significó esto, o sea, declaró esto) por Su ángel a Juan’. No sabemos quién era el ángel. La Biblia no dice quién era el ángel. Pero sabemos que era un profeta (o sea que ese Ángel del Señor Jesucristo es un profeta), porque la Biblia enseguida dice: ‘Yo Jesús he enviado mi ángel para testificar de las cosas que han de acontecer brevemente’. Luego vemos que cuando Juan comenzó a adorar al ángel, el ángel dijo: ‘Mira, no lo hagas’. Revelación 22 (o sea, Apocalipsis 22), creo que es. Y él dijo: ‘Porque yo soy siervo juntamente con los profetas’. Podía haber sido Elías, podía haber sido uno de los profetas… Juan era un apóstol, pero este profeta fue enviado. Y Juan siendo un apóstol… Mire la naturaleza de sus demás epístolas: prueba que Juan no lo escribió…”.

O sea, que la forma de escribir de Juan era diferente a la forma en que fue escrito el libro del Apocalipsis. Eso prueba que no era algo que vino de Juan, sino que vino de otra persona, el cual le reveló a Juan toda esta revelación apocalíptica, y Juan la escribió de acuerdo a como le fue revelada por el Ángel del Señor Jesucristo; o sea que fue escrita no al estilo que Juan escribía, sino al estilo del Ángel de Jesucristo.

Sigue diciendo:

“Mire la naturaleza de sus demás epístolas: prueba que Juan no lo escribió, porque no tiene la naturaleza de Juan (o sea, no tiene la naturaleza como Juan, la forma de escribir de Juan). Tome Primera de Juan y Segunda de Juan, y etcétera, y léalo; y mire la naturaleza de ellos. Luego mire la naturaleza de esto. Juan era un escritor y un apóstol, pero este es un espíritu de profeta. Es enteramente una persona diferente”.

Este pasaje aquí está tomado (de este libro de Citas) de la página 151; vamos a ver cómo dice ahí, dice:

[109] Pudo haber sido Elías; pudo haber sido uno de los profetas. Juan era un apóstol, pero este profeta fue enviado”.

Y más abajo dice:

[110] Juan era un escritor, era un apóstol, pero este es el espíritu de un profeta”.

Y ahora, veamos lo que nos dice en el libro de Los Sellos el reverendo William Branham… Ya tenemos el cuadro claro de quién es ese profeta, o sea, de quién es ese Ángel del Señor Jesucristo: es un profeta, y es un profeta mayor, es un profeta dispensacional.

Juan fue transportado al Día del Señor2. Ese es un profeta que en el Día del Señor estará en la Tierra, ese espíritu de profeta estará en la Tierra en carne humana; y por eso es enviado a la Iglesia del Señor Jesucristo, para dar testimonio de todas estas cosas que deben suceder pronto:

“Yo Jesús he enviado mi ángel para daros testimonio de estas cosas en las iglesias”.

Veamos aquí también, en el mensaje de Los Siete Sellos, la página 301; dice el reverendo William Branham:

“106. Noten bien: En el tiempo cuando Dios iba a librar al mundo antes del diluvio, Él mandó un águila (¿Qué significa eso? Mandó un profeta, al profeta Noé; un águila, un águila mayor, un profeta mensajero dispensacional). Cuando decidió librar a Israel (o sea, de la esclavitud en Egipto), también mandó un águila (¿A quién? Al profeta Moisés, un mensajero dispensacional). ¿No cree usted que cuando Juan estaba en la Isla de Patmos, este Mensaje era tan perfecto que aun no podía ser confiado a un ángel (a un ángel literal)? Ahora, un ángel es un mensajero, pero ¿sabía usted que aquel mensajero era un profeta? ¿Lo creen? Vamos a probarlo. Veamos Apocalipsis 22:9 para ver si fue un águila. Él era un ángel, un mensajero, pero era un profeta, el cual reveló a Juan completamente este libro de Apocalipsis. Ahora veamos lo que Juan vio:

‘Yo Juan soy el que ha oído y visto estas cosas. Y después que hube oído y visto, me postré para adorar delante de los pies del ángel que me mostraba estas cosas.

Y él (el ángel) me dijo: Mira que no lo hagas (ningún verdadero profeta recibiría adoración, o mensajero alguno): porque yo soy siervo contigo, y con tus hermanos los profetas, y con los que guardan las palabras de este libro. Adora a Dios’.

Apocalipsis 22:8-9

107. Ahora, el Libro era tan importante, y es la Palabra de Dios. ¡Cuidado! Cuando la Palabra de Dios es revelada, tiene que ser traída por el profeta, porque solamente a él llega la Palabra de Dios”.

Cuando el pueblo está esperando una manifestación de Dios para una edad o para una dispensación, en donde Dios tiene que revelarse y revelarle al pueblo algo, pues tiene que enviar un profeta para ese tiempo, el cual tiene las dos consciencias juntas; y puede Dios hablar con él y darle el Mensaje para ese tiempo, darle la revelación divina, y ese profeta dar esa revelación divina al pueblo.

Por eso es que encontramos que la Biblia ha sido dada por Dios a través de Sus mensajeros, de Sus profetas.

Y ahora, para el tiempo final la Iglesia estará esperando la revelación del rapto, la fe para el rapto; y para eso tiene que enviar a Su Ángel Mensajero, el cual es un profeta dispensacional, para que a él venga esa revelación y él la pase al pueblo de Dios, a la Iglesia del Señor Jesucristo, y le dé testimonio de todas estas cosas que deben suceder pronto, en este tiempo final.

Ahora, Cristo, vean ustedes, siendo la manifestación de Dios en toda Su plenitud, cumplió la Primera Venida del Mesías. ¿Y qué fue la Primera Venida del Mesías? Fue la Venida del Ángel del Pacto, del Dios de Abraham, de Isaac y de Jacob, que libertó al pueblo hebreo; el Ángel del Pacto vestido de un cuerpo de carne humana llamado Jesús, viniendo en toda Su plenitud en un cuerpo de carne que Él mismo creó en el vientre de María; y ese fue Su Trono humano aquí en la Tierra en aquellos días.

El primer Trono, en el Cielo: el Trono de Dios en el Cielo. El segundo Trono: Jesús, el Trono humano de Dios. Y el tercer Trono corresponde a este tiempo final.

Y ahora, para este tiempo final, así como el Padre estuvo en Su Trono humano en el cumplimiento de la Primera Venida del Mesías, el Ángel del Pacto, el Ángel de Jehová en Su Trono humano, Su Trono de misericordia: Jesús…; por medio de ese Trono, vean ustedes, llevó a cabo la Obra de Redención y trajo misericordia para la raza humana.

Ahora, podemos ver cómo luego Cristo ascendió al Cielo y se sentó en el Trono de Dios en el Cielo, el Trono del Padre; y ha estado haciendo intercesión desde el Trono del Padre por cada persona que tiene su nombre escrito en el Cielo, en el Libro de la Vida del Cordero, desde antes de la fundación del mundo. Todos tienen sus nombres escritos ahí (¿dónde?): en el Libro de los Siete Sellos, que es el Libro de la Vida del Cordero.

Pero Cristo va a dejar el Trono de Intercesión allá en el Cielo, el Trono del Padre, porque Él va a reclamar Su Trono, el Trono de David, en el cual se sentará y reinará por el Milenio y por toda la eternidad. Y Él dice3: “Al que venciere, yo le daré que se siente conmigo en mi trono, así como yo he vencido, y me he sentado con mi Padre en su trono”.

Esa promesa será cumplida a este Ángel del Señor Jesucristo en el Día Postrero; y vendrá a ser, ese Ángel del Señor Jesucristo, el instrumento de Jesucristo del Día Postrero.

Ahora, vamos a ver a Jesucristo, el Ángel del Pacto, en medio de Su Iglesia de etapa en etapa.

Lo encontramos en el capítulo 1 en medio de los candeleros de oro, en medio de los siete candeleros de oro; y ahí, en Apocalipsis, capítulo 1, lo encontramos con Su cinto de oro sobre Su pecho y vestido de una túnica, de una vestidura larga; Sus ojos como llama de fuego, de Su boca sale una espada aguda, Su rostro como el sol, Su cabello blanco como blanca lana, y Sus pies como columnas de fuego, y Su voz como estruendo de muchas aguas. Todos esos son los símbolos, los atributos que Cristo estará manifestando en el Día Postrero cuando Él cambie de Sacerdote a Juez, y de Cordero a León, a Rey.

Ahora, Cristo ha estado de etapa en etapa en Espíritu Santo; y Cristo es el Ángel del Pacto, el Ángel de Jehová, que libertó al pueblo hebreo. Por eso le dijo al pueblo hebreo: “Antes que Abraham fuese, yo soy”. Les había dicho: “Abraham deseó ver mi día; lo vio y se gozó”. Y ahora, le dicen: “No tienes cincuenta años, ¿y dices que has visto a Abraham?”. Les dice: “Antes que Abraham fuese, yo soy”. Eso está en San Juan, capítulo 8, versos 56 al 58.

Y ahora, ¿cómo era antes que Abraham, si había nacido Su cuerpo físico en Belén de Judea? Su cuerpo físico tenía de 30 a 33 años, pero el que estaba dentro de aquel cuerpo había estado con el pueblo hebreo, había libertado al pueblo hebreo, y había estado con Abraham, había visitado a Abraham, había comido con Abraham el día antes de la destrucción de Sodoma y Gomorra; y fue llamado por Abraham: Elohim4.

Apareció a Abraham con Sus Arcángeles Gabriel y Miguel; se hicieron…, se materializaron: Dios creó para Gabriel y para Miguel un cuerpo del polvo de la tierra, y para Sí mismo creó uno, para esa visita temporal a Abraham.

Y eso es tipo y figura de lo que estará pasando en este tiempo final, en la Venida del Hijo del Hombre con Sus Ángeles. Así como vino el Hijo del Hombre con Sus Ángeles a Abraham, a la simiente de Abraham, también le viene esta bendición de la Venida del Hijo del Hombre con Sus Ángeles en el Día Postrero.

Y ahora, vean ustedes que con esa visita de Elohim marcó el fin de los gentiles de Sodoma y de Gomorra. Y cuando fueron hacia Sodoma y Gomorra los Arcángeles Gabriel y Miguel en forma visible, encontramos que ya no había misericordia para ellos; encontramos que aunque ellos estuvieron allí, no había ya oportunidad para ellos: la puerta ya estaba cerrada.

Y aun, vean, en tipo y figura, cuando los Ángeles tomaron a Lot y lo metieron dentro de la casa y cerraron la puerta, ya la puerta no la podían encontrar los de Sodoma y Gomorra; estaban ciegos buscando la puerta y no la encontraban5.

Y ahora, la Puerta para los gentiles se va a cerrar de un momento a otro. Y cuando la manifestación del poder de Dios en toda Su plenitud esté llevando a cabo las maravillas y milagros grandes, que están prometidos bajo la Visión de la Carpa que le fue dada al reverendo William Branham, para ese tiempo la Puerta para los gentiles estará cerrada; y si no se ha cerrado por completo, se cerrará en esos días. Para ese tiempo Cristo adoptará a Su Ángel, y por medio de Su Ángel llevará a cabo grandes milagros y maravillas, y operará los ministerios de Moisés y Elías en Su Ángel, y el ministerio de Jesús.

Y ahora, para ese tiempo los gentiles verán esos ministerios llevando a cabo esas maravillas, pero ya será demasiado tarde; eso será la Tercera Etapa para los perdidos. Pero esa Tercera Etapa también es para las vírgenes insensatas; y ahí vendrá una bendición para ellas, aunque sabrán que tendrán que pasar por la gran tribulación. Pero esa Tercera Etapa también será para los escogidos de Dios, la Iglesia-Novia, los primogénitos de Dios, los cuales reciben su adopción: reciben su transformación los que están vivos, y los muertos en Cristo su resurrección.

Y ahora, para este tiempo final, el Ángel que le reveló a Juan la revelación de este libro apocalíptico en esta forma simbólica, es el mismo Ángel que Jesucristo dice: “Yo Jesús he enviado mi Ángel para dar testimonio de estas cosas en las iglesias”.

El mismo Ángel es enviado al cristianismo para dar testimonio de todas estas cosas y revelarle al Cuerpo Místico de Cristo todas estas cosas que deben suceder pronto, en este tiempo final.

En este tiempo final aparece este Ángel del Señor Jesucristo en el cual estará Cristo, el Ángel del Pacto, manifestado en la Edad de la Piedra Angular.

Cristo, el Ángel del Pacto, vean, ha estado de edad en edad en el mensajero de cada edad, en la porción correspondiente a cada edad, y ha estado reflejándose; y ha estado reflejando lo que será Su manifestación acá, en la Edad de la Piedra Angular, a través del Ángel del Señor Jesucristo. O sea que todas esas manifestaciones que hemos visto en los siete ángeles mensajeros son una muestra de lo que Cristo hará por medio de Su Ángel Mensajero en el Día Postrero.

La revelación para cada edad vino al ángel mensajero de cada edad, y con el ángel mensajero se identificó Cristo en cada edad (el ángel mensajero de cada edad); y a él vino la revelación de Cristo para cada edad, y la manifestación de Cristo para cada edad. Y esa fue la revelación de Jesucristo: Cristo velado y revelado en cada edad, en el ángel mensajero de cada edad.

Y eso muestra lo que Él hará en la Edad de la Piedra Angular, en donde estará velado y revelado en Su Ángel Mensajero, dándonos a conocer todas estas cosas que deben suceder pronto, en este tiempo final; a tal grado que llegará el momento en que lo adoptará, luego que se haya completado el número de los escogidos de Dios bajo la labor de Cristo a través de Su Ángel Mensajero. Y luego lo adoptará. Y de ahí en adelante es que se verán en grande escala las grandes maravillas y milagros; pero la Puerta ya se habrá cerrado, porque ya habrá entrado hasta el último de los escogidos de Dios.

También Dios llamará a los escogidos del pueblo hebreo; de lo cual no hemos querido hablar mucho, para que no se interrumpa el Programa que Dios tiene con el pueblo hebreo, en donde llamará 144.000 hebreos; y que solamente el Ángel que viene con el Sello del Dios vivo en Apocalipsis, capítulo 7, que es el mismo Ángel del Señor Jesucristo que viene con el Espíritu Santo, con el Ángel del Pacto en él manifestado, es el único que conoce la mecánica, y también la dinámica, para el llamado de esos 144.000 hebreos.

Y él se estará reservando ese secreto divino para que nadie trate de imitar lo que él ha de hacer cuando se complete el número de los escogidos de la Iglesia del Señor Jesucristo.

Lo primero es con la Iglesia de Jesucristo; y por eso es que estamos trabajando entre los gentiles, entre los latinoamericanos y caribeños, y llevando el Mensaje; y están siendo llamados y juntados los escogidos latinoamericanos y caribeños del Día Postrero, en el Cuerpo Místico de Cristo, en la Edad de la Piedra Angular.

Y ahora, el Ángel del Pacto, el cual ha estado de edad en edad, el cual es Cristo en Espíritu Santo, ha estado de edad en edad en el mensajero de cada edad llevando a cabo Su Obra; ahora se encuentra en la Edad de la Piedra Angular; y por medio de Su Ángel Mensajero lleva a cabo Su Obra correspondiente a la Edad de la Piedra Angular, y llama y junta a los escogidos del Día Postrero.

Y ahora, ¿DÓNDE ESTÁ HOY EL ÁNGEL QUE LE REVELÓ A JUAN EL LIBRO DEL APOCALIPSIS?

[CORTE EN ORIGEN]

… es enviado un mensajero dispensacional para todo el cristianismo. Y los escogidos lo estarán viendo y lo estarán recibiendo, y estarán recibiendo el Mensaje de Cristo a través de él; y estarán viendo la manifestación de Cristo a través de él, en este tiempo final, dándonos a conocer por medio de Su Ángel todas estas cosas que deben suceder pronto.

Porque estas cosas que estará dando a conocer a la Iglesia de Jesucristo, el Ángel de Jesucristo, ningún hombre las puede conocer; excepto Cristo, el Ángel del Pacto; y Él las revela a Su Ángel Mensajero, y por medio de Su Ángel Mensajero las da a conocer a Su Iglesia.

Y ahora, hemos visto dónde está el Ángel del Señor Jesucristo en el Día Postrero: en la Edad de la Piedra Angular, en el Cuerpo Místico de Cristo, en la Edad de Oro de la Iglesia de Jesucristo.

Y ahora, el Ángel del Pacto, ¿dónde está? En Su Ángel Mensajero, así como estuvo en el ángel mensajero de cada edad.

Y ahora, el Ángel del Pacto estuvo en cada territorio donde se cumplió cada edad, ¿y estuvo dónde? En el mensajero de cada edad; porque al mensajero de cada edad llegó la revelación de Dios, de Cristo, y por medio del mensajero Cristo se reveló en cada edad. Y esa fue la revelación de Jesucristo para cada edad.

Y para el Día Postrero, la revelación de Jesucristo en la Edad de la Piedra Angular es a través de Su Ángel Mensajero, y por medio de él nos da a conocer todas las cosas que deben suceder en este tiempo que nosotros necesitamos conocer, para obtener así la fe para ser transformados y raptados en este tiempo final.

Y ahora, ¿cuál es el territorio correspondiente a la revelación de Jesucristo del Día Postrero por medio de Su Ángel Mensajero? Pues la América Latina y el Caribe; porque ya para Norteamérica, Europa y Asia Menor la revelación de Jesucristo por medio de Sus siete ángeles mensajeros se llevó a cabo; y ahora solamente queda la revelación de Jesucristo por medio de Su Ángel Mensajero en el Día Postrero, en la Edad de la Piedra Angular, en el Cuerpo Místico de Cristo, en el territorio latinoamericano y caribeño.

Cristo, el Ángel del Pacto, el Espíritu Santo, el Jinete del caballo blanco de Apocalipsis 19, verso 11 al 21, viene velado y revelado en Su Ángel Mensajero en el Día Postrero. El Verbo, la Palabra, el Ángel del Pacto, Jesucristo en Espíritu Santo, velado y revelado en Su Ángel Mensajero y a través de Su Ángel Mensajero en la Edad de la Piedra Angular en el Cuerpo Místico de Jesucristo.

¿Vieron lo que es la revelación de Jesucristo para este tiempo final? Es la manifestación de Jesucristo en Espíritu Santo a través de Su Ángel Mensajero en este tiempo final.

Y el conocimiento de esa revelación, de esa manifestación de Cristo por medio de Su Ángel Mensajero, solamente la puede dar a conocer Cristo, el Espíritu Santo a través de Su Ángel Mensajero. Porque nadie conocerá quién sea el Ángel del Señor Jesucristo, sino Jesucristo, el que lo envió; y nadie conocerá quién sea Jesucristo revelado en el Día Postrero, sino Su Ángel Mensajero, en quien estará velado y revelado en el Día Postrero dándonos a conocer todas estas cosas que deben suceder pronto.

Así como en la Primera Venida de Cristo, en la Venida del Ángel del Pacto dos mil años atrás, nadie conocía quién era el Hijo, sino el Padre; y nadie conocía quién era el Padre, sino el Hijo, y aquel a quien el Hijo lo quisiera revelar. ¿Y a quién lo reveló? A aquellas personas sencillas.

Y ahora, vean ustedes, por eso Cristo en San Mateo, capítulo 11, verso 25 en adelante, dijo lleno de gozo, muy gozoso… Vamos a leer lo que dijo aquí, porque esto se repite para este tiempo final. Capítulo 11, verso 25 en adelante, dice:

“En aquel tiempo, respondiendo Jesús, dijo: Te alabo, Padre, Señor del cielo y de la tierra, porque escondiste estas cosas de los sabios y de los entendidos, y las revelaste a los niños.

Sí, Padre, porque así te agradó.

Todas las cosas me fueron entregadas por mi Padre; y nadie conoce al Hijo, sino el Padre, ni al Padre conoce alguno, sino el Hijo, y aquel a quien el Hijo lo quiera revelar”.

Y para este tiempo final nadie conocerá al Ángel del Señor Jesucristo, sino el Señor Jesucristo; y nadie conocerá al Señor Jesucristo velado y revelado en el Día Postrero, revelado en Su Iglesia en el Día Postrero, sino Su Ángel Mensajero, y aquel a quien Su Ángel Mensajero lo quiera revelar; y lo estará revelando a los escogidos de Dios del Día Postrero en la Edad de la Piedra Angular, en el territorio latinoamericano y caribeño.

Así está en el Programa Divino; y está representado en el templo que construyó Moisés y el templo que construyó Salomón.

Encontramos que el Atrio está en el este. Y el Lugar Santo comienza en el este, sigue por ahí por la tierra de Israel, Asia Menor, Europa y Norteamérica, donde se cumplen las diferentes edades de la Iglesia, que corresponden al Lugar Santo de ese Templo espiritual, que es la Iglesia. Y luego, en la América Latina y el Caribe se cumple la Edad de la Piedra Angular, que es el Lugar Santísimo de ese Templo espiritual.

¿Dónde estaba el lugar santísimo en el tabernáculo que construyó Moisés y el templo que construyó Salomón? En el oeste. ¿Dónde está la América Latina y el Caribe? En el oeste; pertenece al continente occidental, al continente del oeste: pertenece al continente americano.

Ahora vean la bendición tan grande que Cristo nos ha dado a nosotros en la América Latina y el Caribe.

Por eso es que los Siete Truenos emiten sus voces en un idioma desconocido a los siete ángeles mensajeros; un idioma desconocido al séptimo ángel mensajero6, porque el idioma que él hablaba era inglés.

Y ahora, las voces de los Siete Truenos, la Voz de Cristo clamando como cuando ruge un león y siete truenos emitiendo sus voces, hablan en el idioma latinoamericano y caribeño principal, que es el español. Ese es el idioma que Él usa en la Edad de la Piedra Angular, en el Lugar Santísimo del Templo espiritual de Jesucristo nuestro Salvador.

Y estará hablando por medio de Su Ángel Mensajero en ese idioma, a todos los escogidos de Dios del Día Postrero; y los llamará y los juntará con el Mensaje de la Gran Voz de Trompeta del Evangelio del Reino, que gira alrededor de la Segunda Venida de Cristo como el León de la tribu de Judá, como Rey de reyes y Señor de señores en Su Obra de Reclamo.

Y ahora podemos ver que es en el Cuerpo Místico de Cristo que el Ángel del Señor Jesucristo estará; y en la edad correspondiente a este tiempo, que es la Edad de la Piedra Angular, y el territorio correspondiente a este tiempo, que es la América Latina y el Caribe; y con el idioma correspondiente a la Edad de la Piedra Angular y a la Dispensación del Reino, que es el español, el idioma correspondiente a toda la revelación divina de Cristo para la Edad de la Piedra Angular.

Y este es el tiempo para que este misterio esté revelado a la Iglesia de Jesucristo, y obtenga así el conocimiento de todas esas cosas que deben suceder pronto, y sea preparada para ser transformada y raptada en este tiempo final.

La Venida del Ángel del Pacto en carne humana dos mil años atrás fue en el este: la tierra de Israel. La Venida del Ángel del Pacto, Jesucristo en Espíritu Santo, en el Día Postrero, es en el occidente: la tierra latinoamericana y caribeña, entre los latinoamericanos y caribeños.

Y ahora, esto concuerda con lo que dijo Jesús, que la Venida del Hijo del Hombre será como el relámpago que sale del oriente y se muestra (¿dónde?) en el occidente7. Primera Venida: en el oriente, la tierra de Israel; y la Segunda Venida del Hijo del Hombre: en el occidente, el continente americano.

Y solamente queda la parte de los latinoamericanos y caribeños para el cumplimiento de esa promesa, porque las otras partes: Norteamérica, Europa y Asia Menor, y la tierra de Israel, ya se cumplió lo que tenía que cumplirse en estas edades pasadas.

Y luego de esa manifestación grande de Cristo a través de Su Ángel Mensajero en el occidente, el Evangelio se tornará al pueblo hebreo; y ellos dirán… Vamos a ver lo que dice el reverendo William Branham que todo esto será. Página 57 del libro de Los Sellos, dice:

“‘Y vi otro ángel fuerte descender del cielo, cercado de una nube, y el arco celeste sobre su cabeza…’.

17. Ahora, si usted se fija bien, notará que esta persona es Cristo, porque aun en el Antiguo Testamento Él fue llamado el Ángel del Pacto; y Él ahora viene directamente a los judíos porque la Iglesia ha llegado a su fin. Bien, ahora continuando:

‘… y su rostro era como el sol, y sus pies como columnas de fuego’.

18. ¿Recuerdan el Ángel de Apocalipsis capítulo 1? Este es el mismo. Un ángel es un mensajero, y él es un mensajero a Israel. ¿Ve usted? La Iglesia está a punto de ser raptada, Él viene por Su Iglesia”.

Ahora, la Iglesia está a punto de ser raptada porque ha llegado al Día Postrero, y Él viene por Su Iglesia.

Y ahora, siendo el Mensajero a Israel, el Ángel del Pacto, el que libertó al pueblo hebreo, y que estuvo también en carne humana en el velo de carne llamado Jesús, dos mil años atrás… Y ahora, Él viene para el pueblo hebreo; pero por cuanto Su Iglesia está en el tiempo en que tiene que ser raptada, y los muertos en Cristo resucitados, entonces Él viene por Su Iglesia; porque Él ha estado en medio de Su Iglesia de edad en edad, y sube a la Edad de la Piedra Angular; y ahí viene por Su Iglesia manifestado en este tiempo final.

Y Él es el Jinete también del caballo blanco de Apocalipsis 19, el cual tiene por nombre el Verbo de Dios. Es la Venida del Ángel del Pacto, el Espíritu Santo, viniendo manifestado en el Día Postrero en carne humana en Su Ángel Mensajero. Pero Su Ángel no es el Señor Jesucristo; él solamente es el instrumento de Cristo, para Cristo revelarse a través de él, y hablarle a Su Iglesia a través de él, y hablarle al pueblo hebreo a través de él también.

Y ahora, veamos lo que estará sucediendo en este tiempo final. En la página 22 del libro de Citas dice, en el párrafo 176, que es un extracto de “Preguntas y respuestas del libro de los Hebreos #3”, dice:

176 – “Y allí están esos dos testigos. Y cuando ellos atormenten al mundo con sus predicaciones (o sea, predicando los juicios divinos que han de venir), y reúnan otra vez a los judíos, trayéndolos a arrepentimiento, trayéndolos otra vez a que crean… cuando vean a Jesucristo viniendo por la Novia, ellos dirán: ‘Mirad, este es el Dios a quien esperábamos. ¡Este es Él!’. Pero Él no viene por ellos, viene por Su Novia”.

¿Y cómo viene por Su Novia? Viene como el Ángel Fuerte que desciende del Cielo; y viene velándose y revelándose en carne humana en Su Ángel Mensajero en el Día Postrero, y manifestándose por medio de Su Ángel Mensajero, y dándonos a conocer todas estas cosas que deben suceder pronto, en este tiempo final; y llamando y juntando a los escogidos, y preparándonos para ser transformados y raptados, para ser adoptados.

Y cuando Cristo adopte Su Ángel, y luego también nos adoptará a todos nosotros, el pueblo hebreo verá esa manifestación; porque cuando esté adoptado el Ángel de Jesucristo, entonces es que van a suceder grandes maravillas y milagros. Y se cumplirá la Visión de la Carpa literalmente en ese tiempo, con grandes maravillas y milagros; y estremecerá al mundo entero, y al pueblo hebreo también, y al cristianismo completo. Porque la Tercera Etapa, que es la etapa del cumplimiento de la Visión de la Carpa, que es la etapa del cumplimiento del Séptimo Sello, de la Segunda Venida de Cristo, corresponde al Día Postrero, cuando seamos adoptados por Cristo y obtengamos nuestro nuevo cuerpo.

Así que esos días…, van a ser de 30 a 40 días cuando ya tengamos el nuevo cuerpo; tendremos de 30 a 40 días aquí en la Tierra con el nuevo cuerpo, y después nos iremos; pero en 30 o 40 días se podrá hacer lo que en miles de años no se pudo hacer. ¿Por qué? Porque en un cuerpo eterno, inmortal, incorruptible, que no tiene limitaciones, solamente con hablar la Palabra las cosas vendrán a existencia. Ahí está el secreto del misterio de la Visión de la Carpa, el misterio de la Tercera Etapa. Eso será cuando Cristo adopte a Su Ángel Mensajero.

Y miren aquí; nos dice, en la página 9, verso 72, dice:

72 – “Cuando usted se queda en el Reino, se queda en el Evangelio, y hace bien, entonces uno de estos días Dios lo llamará afuera y lo pondrá a un lado, y lo adoptará como Su hijo ante la gente, y le dará alguna cosa que estremecerá las naciones con ello”.

Ahora vean cómo será en esos días.

Pero antes de la adopción hay que estar en la etapa de preadopción, donde hay que estar trabajando en la Obra de Cristo; como Jesús decía8: “En los negocios de mi Padre me conviene estar”, en los negocios de Aquel que lo iba a adoptar; y lo adoptó cuando tenía unos 32 años y medio; para, luego, en un lapso de tiempo de 6 meses, llevar a cabo la Obra correspondiente a esa etapa de un Hijo ya adoptado. Y en esa etapa fue que llevó a cabo la Obra de Redención, en esa etapa fue que también entró a Jerusalén montado en el burrito; y llevó a cabo unas cuantas cosas en esa etapa.

Y ahora, en esa etapa de adopción, cuando ya estemos transformados, nosotros tendremos de 30 a 40 días aquí en la Tierra. Y no habrá limitaciones en cuanto a lo que Cristo, el Ángel del Pacto, hará a través de Su Iglesia y en medio de Su Iglesia en este tiempo final, por medio del ministerio que tendrá en medio de Su Iglesia, que será el ministerio del Ángel del Pacto a través de Su Ángel Mensajero en este tiempo final.

Y ahora, vean ustedes dónde está el Ángel del Señor Jesucristo: pues tiene que estar en la Edad de la Piedra Angular, porque es la edad en donde él va a ser adoptado; porque la Edad de la Piedra Angular es la Edad de Adopción.

Cristo en Su Primera Venida, ¿dónde estuvo? Pues en la Edad de la Piedra Angular de Su tiempo. Juan el Bautista fue el séptimo mensajero de la séptima edad de la Iglesia hebrea bajo la Ley, como también lo ha sido el reverendo William Branham, séptimo mensajero de la séptima edad de la Iglesia bajo la Dispensación de la Gracia; y después viene la Edad de la Piedra Angular, la Edad de la Adopción.

Nadie puede ser adoptado fuera de la Edad de la Piedra Angular, y nadie puede ser adoptado fuera del Cuerpo Místico de Cristo.

Por lo tanto, toda persona que será adoptada en este tiempo final —todos los hijos e hijas de Dios— estarán en el Cuerpo Místico de Cristo, en la Edad de la Piedra Angular, los que están viviendo.

Y los muertos en Cristo fueron los que vivieron en sus edades y recibieron la Palabra por medio de la manifestación del Espíritu Santo, del Ángel del Pacto, a través del mensajero de cada edad; pero ellos vendrán a la Edad de la Piedra Angular con sus cuerpos eternos. Y ellos escuchan en el Paraíso lo que se habla acá, en la Edad de la Piedra Angular, porque ellos pueden mirar para acá y pueden ver y pueden escuchar también.

Por lo tanto, ellos pueden escuchar la Gran Voz de Trompeta sonando en este tiempo final; la Voz del Hijo del Hombre, la Voz del Ángel del Pacto, de Jesucristo por medio de Su Ángel Mensajero dándonos Su Mensaje Final: el Mensaje de la Gran Voz de Trompeta del Evangelio del Reino revelando el misterio del Séptimo Sello, el misterio de la Segunda Venida de Cristo como el León de la tribu de Judá, como Rey de reyes y Señor de señores en Su Obra de Reclamo.

Y la Trompeta Final o Gran Voz de Trompeta o Séptima Trompeta, así como el Séptimo Sello, es la Venida del Señor; o sea que la Séptima Trompeta, de Apocalipsis, capítulo 11, verso 15 en adelante, y el Séptimo Sello, es la Venida del Señor. Lo que es la Séptima Trompeta para el pueblo hebreo es el Séptimo Sello para la Iglesia de Jesucristo, que es la Venida del Señor.

Ahora miren algo más; algo más en la página 130 del libro de Citas, donde nos dice… Vamos a buscar este lugar aquí… En la 130, verso 1153, dice el reverendo William Branham:

1153 – “… el ministerio será Moisés y Elías, cambiando y llamando a Israel de la tradición judía (escuchen), de las tradiciones judías en que habían estado confundidos. Siendo profetas, ellos le creerán, llamándolos a la Fiesta de la Expiación (Cristo), dejándolos que reconozcan a Cristo. Ellos dirán: ‘Él viene. Él estará aquí’. Los judíos estarán reuniéndose, cosas así; y entonces cuando Él venga, dirá: ‘Aquí estoy’”.

Cuando Cristo venga en toda Su plenitud manifestado en el Día Postrero, cuando adopte a Sus escogidos de este tiempo final en la Edad de la Piedra Angular, cuando nos adopte y adopte a Su Ángel Mensajero, ahí Cristo se revelará al pueblo hebreo; y ahí la revelación de la Segunda Venida de Cristo pasará al pueblo hebreo.

Ahora podemos ver ese misterio, que corresponde a este tiempo final; y podemos ver por medio de quién Cristo estará revelándose a Su Iglesia en el Día Postrero, en la Edad de la Piedra Angular y Dispensación del Reino. ¿Dónde?, ¿qué territorio? El territorio latinoamericano y caribeño; en donde se construye – en donde Cristo construye el Lugar Santísimo de Su Templo espiritual con seres humanos, con piedras vivas.

Y cuando se complete esa construcción del Lugar Santísimo se habrá completado la Iglesia de Jesucristo, y entonces Él habrá terminado Su Obra de Intercesión en el Cielo; y por consiguiente, saldrá del Trono de Intercesión y hará Su reclamo; tomará el Libro de la diestra del que está sentado en el Trono y lo abrirá, hará Su reclamo: resucitará a los muertos en Cristo y a nosotros nos transformará.

Y entonces ya vamos a trabajar más libres. Ya no vamos a estar sudando así; porque en el nuevo cuerpo – de seguro el nuevo cuerpo traerá todo el equipo, en cuanto a eso también; en donde ni el calor, ni el frío, ni la falta de comida, ni la falta de sueño, ni la falta de transportación nos estorbarán la labor; porque no estaremos limitados a esta dimensión terrenal, sino que tendremos un cuerpo glorificado igual al cuerpo de Jesucristo.

Y vean, cuando Él tuvo que entrar a donde estaban los discípulos reunidos, entró sin que le abrieran la puerta9. Y cuando tuvo que irse, no les dijo: “Búsquenme un taxi para que me lleven al aeropuerto, que tengo que irme”. Si le llegan a buscar un taxi, sería un taxi de un caballo de fuerza o de un burro de fuerza, que eran los carritos que usaban en aquellos tiempos, de cuatro ruedas o de cuatro patas.

Pero, vean ustedes, Él no pidió que le buscaran un animalito para irse a la Casa del Padre celestial; y tampoco nosotros para irnos a la Casa de nuestro Padre celestial con Cristo, para la Cena de las Bodas del Cordero. Nos iremos en la misma forma, con Cristo, como Él se fue. Esa es una promesa para cada uno de ustedes y para mí también; porque seremos arrebatados al Cielo, y nos iremos con Cristo para la Cena de las Bodas del Cordero en el Cielo.

Ahora, antes tenemos que estar en la etapa de preadopción.

Hay personas, quizás, que han leído las profecías del reverendo William Branham, y han leído la profecía de la Visión de la Carpa; y quizás alguno puede decir: “Cuando yo vea esos milagros, yo voy a creer”. Pues cuando vea esos milagros, si no creyó antes y no estuvo en la etapa de preadopción… Ya para ese tiempo, ya los que van a ser adoptados han estado en la etapa de preadopción: creyendo y oyendo la Voz de Cristo hablando por medio de Su Ángel Mensajero todas estas cosas que deben suceder pronto, y estarán preparados para ser adoptados, ¡y serán adoptados! Y el que no fue preparado, no estuvo preparado, pues no estuvo en la edad, en la etapa de preadopción, pues no puede estar esperando adopción.

Así que esperar ver el cumplimiento de esos grandes milagros en la Visión de la Carpa para entonces creer, es esperar creer cuando ya la Puerta esté cerrada. Ya para transformación y rapto no habrá oportunidad; pero sí habrá oportunidad para agarrarse bien de Cristo y decir: “Aunque pasemos por la gran tribulación daremos nuestras vidas por Cristo en la gran tribulación”, y entonces ya tendrán esa oportunidad ahí.

Porque la Tercera Etapa, en donde se cumplirá la Visión de la Carpa, será para la Novia (los escogidos), pero también será para las vírgenes insensatas y también será para el mundo, para los perdidos, que ya no pueden arrepentirse; y aunque se arrepientan, no hay Sangre en el Cielo, en el Trono de Dios, para ser lavados sus pecados y Cristo hacer intercesión por ellos, porque ya Cristo habrá salido del Trono de Intercesión y estará manifestado en toda Su plenitud en Su Ángel Mensajero en el Día Postrero. Y ya eso será una nueva etapa en el Programa Divino. Y estaremos solamente de 30 a 40 días aquí, y después nos iremos con Cristo a la Cena de las Bodas del Cordero.

Y no podremos decir otra cosa, sino (a los que se quedan): “Nos vemos dentro de algunos años (para los 144.000); pero dentro de 1000 años, y 3 años y medio más, nos veremos de nuevo”. Eso será cuando resuciten para ser juzgados por Cristo y Su Iglesia, por Cristo y nosotros.

O sea que todas esas cosas estarán sucediendo. Y lo importante para nosotros es que estamos escuchando la Voz de Cristo; y estamos siendo preparados en esa etapa de preadopción, para así tener la fe, la revelación: la revelación, la fe de rapto, que es la revelación del Séptimo Sello, la revelación de la Segunda Venida de Cristo como el León de la tribu de Judá, como Rey de reyes y Señor de señores de señores en Su Obra de Reclamo.

Esa es la revelación alrededor de la cual gira el Mensaje del Evangelio del Reino, el Mensaje de la Gran Voz de Trompeta; y ese es el Mensaje que Cristo, el Ángel del Pacto, por medio de Su Ángel Mensajero nos da a nosotros, con el cual nos revela todas estas cosas que deben suceder pronto, en este tiempo final.

Hemos visto dónde Él nos revela todas estas cosas. ¿Dónde? En Su Iglesia. ¿En qué etapa de Su Iglesia? En la etapa de la Edad de la Piedra Angular. ¿En qué territorio? En la América Latina y el Caribe. ¿En qué idioma? En español. ¿Por medio de quién? Por medio de Su Ángel Mensajero, a los latinoamericanos y caribeños; y eso incluye todos los que viven en ese territorio y aun los que se han ido a otros territorios, pero que sus raíces son latinoamericanas o caribeñas.

Y de entre todos los latinoamericanos y caribeños, encontramos que hay raíces hebreas también; y no se sabe si la mitad o más de la mitad de los que estarán recibiendo el Mensaje en el Día Postrero sean personas con raíces hebreas.

Así que… Recuerden que la Iglesia, el Día de Pentecostés, comenzó con hebreos, esa primera fase de la Iglesia; y comenzó en medio del pueblo hebreo; pero el pueblo hebreo ha sido esparcido por el mundo entero. Y la América Latina y el Caribe tiene muchos hebreos; algunos que sí saben que son hebreos, y otros que no saben que son hebreos, pero son hebreos, sus raíces son hebreas.

Pero por causa de las persecuciones por las cuales pasaron, hasta se cambiaron el nombre, y se fueron moviendo de lugar en lugar para salvar sus vidas, y hasta se convirtieron al cristianismo, para protegerse.

Y vean ustedes, y otros pues creyeron de verdad; pero algunos lo hacían para proteger sus vidas y sus familias, y así por el estilo. Y nunca le decían a nadie que eran hebreos; porque si lo decían, los iban a matar, les quitaban todo y los mandaban a matar.

Así que miren, la América Latina y el Caribe es un semillero de hijos e hijas de Dios; y es un semillero también de hebreos, que ni saben que son hebreos algunos, y otros sí saben que son hebreos. Así que Dios sí sabe cuántos son hebreos en sus raíces en medio de los latinoamericanos y caribeños.

Y recuerde que la raíz y el linaje de David, que es Cristo, recuerden que por algún lado Cristo va a manifestar todo eso; se va a manifestar y le va a dar la Estrella resplandeciente de la Mañana; por lo tanto, alguien recibirá la Estrella resplandeciente de la Mañana y también toda esa bendición del Trono, sentarse en el Trono con Cristo; y Cristo estará manifestando Su raíz, raíz y linaje de David. En alguna forma Él lo va a hacer, para que el pueblo hebreo pueda decir: “Este es el que nosotros estamos esperando”.

Ahora, eso hay que dejarlo quietecito, ya que eso corresponde para el pueblo hebreo; y ellos verán a Cristo en Su Trono humano, el Trono de Cristo; y luego, en el Reino Milenial nosotros veremos a Cristo y al Vencedor en el Trono del Reino Milenial.

“Al que venciere, yo le daré que se siente conmigo en mi trono; así como yo he vencido, y me he sentado con mi Padre en su trono”.

Por lo tanto, en el Trono humano también estarán los dos. Y ahí lo vamos a dejar.

Hemos visto dónde estaría el Ángel de Jesucristo: estaría en ese Trono humano. Y, miren ustedes, la Edad de la Piedra Angular es la Edad del Trono también; por lo tanto, tiene que ser en la Edad del Trono donde Cristo tenga un Trono humano, donde sea colocado también ese espíritu de profeta que le reveló a Juan toda esa revelación apocalíptica. Y luego todo pasará al Trono literal de Cristo, el Trono de David allá en Israel.

Ahora vean, pasará de la Edad del Trono de la Iglesia de Jesucristo a la Edad del Trono del Reino Milenial.

Hemos visto DÓNDE ESTÁ HOY EL ÁNGEL QUE LE REVELÓ A JUAN EL APOCALIPSIS.

Ha sido para mí un privilegio grande estar con ustedes en esta tarde, dándoles testimonio de: “¿DÓNDE ESTÁ HOY EL ÁNGEL QUE LE REVELÓ A JUAN EL APOCALIPSIS?”.

Que las bendiciones de Jesucristo, el Ángel del Pacto, sean sobre todos ustedes y sobre mí también; y pronto Cristo complete el número de Sus escogidos en Su Cuerpo Místico, en Su Iglesia; y resucite a los muertos en Cristo y nos transforme a nosotros, y nos lleve con Él a la Cena de las Bodas del Cordero en el Cielo. En el Nombre Eterno del Señor Jesucristo. Amén y amén.

Muchas gracias por vuestra amable atención, amados amigos y hermanos presentes; y continúen pasando una tarde llena de las bendiciones de Jesucristo nuestro Salvador, el Ángel del Pacto, el cual para este tiempo final estaría bendiciéndonos con Su Palabra, revelándonos todas estas cosas por medio de Su Ángel Mensajero.

Recuerden, estas cosas no surgen así porque sí, sino que son el Programa de Cristo correspondiente a este tiempo final. Y a nosotros nos ha tocado la bendición de ser las personas donde Él manifestaría, revelaría, todas estas cosas que deben suceder; y nos daría la bendición del Día Postrero, la bendición más grande. Porque si grande es la bendición para los hebreos, ¡más grande es la bendición para nosotros! Más grande es la bendición para los que serán adoptados en este tiempo final; porque seremos como Cristo nuestro Salvador: seremos a imagen y semejanza de nuestro amado Señor Jesucristo.

Así que el Programa de Cristo es que nosotros seamos como Él. “Ser como Cristo”. Ese es el Programa para el cual nosotros hemos sido llamados: para ser adoptados en este tiempo final y ser como Cristo nuestro Salvador.

Y no solamente es porque anhelamos ser como Cristo que vamos a ser como Cristo, sino porque hemos sido elegidos por Dios desde antes de la fundación del mundo para ser como Él. O sea que no es cosa del que quiere ni del que corre, sino de Dios que tiene misericordia10.

Él fue el que así lo determinó. Y por eso hemos venido nosotros de la eternidad, de la Casa de nuestro Padre celestial, de la séptima dimensión; de ahí ha venido nuestra alma; y ha venido a esta dimensión terrenal para hacer contacto con la vida eterna y ser adoptados en este tiempo final.

Bueno, ser como Cristo. Eso es ser adoptados: ser transformados nosotros los que vivimos y los muertos en Cristo ser resucitados en cuerpos eternos, y así ser a imagen y semejanza de Jesucristo nuestro Salvador. Ser como Cristo, lo cual está muy cerca.

Ya tenemos las primicias de la adopción, que es el bautismo del Espíritu Santo, al creer en Cristo como nuestro Salvador, lavar nuestros pecados en Su Sangre y recibir Su Espíritu Santo; y así recibir un espíritu, un cuerpo teofánico de la sexta dimensión, un cuerpo angelical.

Ya tenemos el cuerpo angelical de la sexta dimensión, y ahora nos falta el cuerpo físico y eterno, para tener toda la adopción completa. La plenitud de la adopción es esa: tener la plenitud de Dios.

Ya tenemos las primicias, que es el pronto pago, como dice el reverendo William Branham11. El pronto pago son las primicias; y luego tendremos la plenitud, al recibir el nuevo cuerpo.

Por eso estamos en esta etapa de preadopción escuchando la Voz de Cristo, el Ángel del Pacto, dándonos a conocer todas estas cosas que deben suceder en este tiempo final, y estamos siguiendo a Cristo; y lo seguimos con la fe puesta en Él, puesta en Cristo.

Sigo, sigo a Jesucristo, al Ángel del Pacto. Él es el que nos colocará en la tierra prometida del nuevo cuerpo y en la tierra prometida del Reino Milenial; y nos llevará antes del Reino Milenial a una cena, a una gran fiesta; porque es que cuando se coloca a un rey para reinar, se lleva a cabo primero una fiesta, antes de comenzar a reinar. Y ahora, esa es la fiesta celestial: la Cena de las Bodas del Cordero.

Que Dios les continúe bendiciendo a todos, que Dios les guarde; y adelante sirviendo a Jesucristo, siguiendo a Cristo, con toda nuestra alma, porque pronto vamos a ser adoptados, ¡pronto vamos a ser transformados!, y vamos a ser a imagen y semejanza de Jesucristo nuestro Salvador; y seremos jovencitos para toda la eternidad.

Que Dios les bendiga y les guarde a todos, y muchas gracias por vuestra amable atención. Dios les bendiga.

“¿DÓNDE ESTÁ HOY EL ÁNGEL QUE LE REVELÓ A JUAN EL APOCALIPSIS?”.

[Revisión agosto 2020]

1 Las Edades sin editar: SPN60-1204M “La revelación de Jesucristo”, pág. 15, párrs. 109-110

2 Apocalipsis 1:10

3 Apocalipsis 3:21

4 Génesis 18

5 Génesis 19:1-11

6 Los Sellos, pág. 471, párr. 162

7 San Mateo 24:27

8 San Lucas 2:49

9 San Juan 20:19

10 Romanos 9:16

11 SPN60-1211M “Las diez vírgenes y los 144.000 judíos”, pág. 3, párr. 11

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