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Los Pensamientos de Dios expresados en el Día Postrero
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Los Pensamientos de Dios expresados en el Día Postrero

Muy buenos días, amados amigos y hermanos presentes. Es para mí una bendición grande estar con ustedes nuevamente, para compartir unos momentos y también unos días de compañerismo alrededor del Programa Divino correspondiente a nuestro tiempo; y así ver todas las bendiciones que Dios tiene para nosotros, para este tiempo final, y ser preparados para pronto ser transformados, conforme a la promesa de Cristo; y así luego poder ir a la Cena de las Bodas del Cordero.

Pues para ir a la Cena de las Bodas del Cordero, primeramente tenemos que ser transformados; y antes de ser transformados tenemos que estar escuchando la Trompeta Final o Gran Voz de Trompeta, que es la Trompeta de Dios, el Evangelio del Reino, dándonos a conocer todas las cosas que deben suceder pronto, en este tiempo final. Esa es la Voz de Cristo hablándonos en este tiempo final y dándonos a conocer todas estas cosas que deben suceder pronto.

Y para que sepamos todas estas cosas, Jesucristo dice:

“Yo Jesús he enviado mi ángel para daros testimonio de estas cosas en las iglesias” (Apocalipsis, capítulo 22, verso 16).

Y ahora, en Isaías, capítulo 55, versos 6 en adelante, nos habla… vamos a ver, Isaías, capítulo 55, para tener el cuadro claro vamos a comenzar más – antes de ahí, de ese lugar: verso 1 en adelante dice:

“A todos los sedientos: Venid a las aguas; y los que no tienen dinero, venid, comprad y comed. Venid, comprad sin dinero y sin precio, vino y leche.

¿Por qué gastáis el dinero en lo que no es pan, y vuestro trabajo en lo que no sacia? Oídme atentamente, y comed del bien, y se deleitará vuestra alma con grosura.

Inclinad vuestro oído, y venid a mí; oíd, y vivirá vuestra alma; y haré con vosotros pacto eterno, las misericordias firmes a David.

He aquí que yo lo di por testigo a los pueblos, por jefe y por maestro a las naciones.

He aquí, llamarás a gente que no conociste, y gentes que no te conocieron correrán a ti, por causa de Jehová tu Dios, y del Santo de Israel que te ha honrado.

Buscad a Jehová mientras puede ser hallado, llamadle en tanto que está cercano.

Deje el impío su camino, y el hombre inicuo sus pensamientos, y vuélvase a Jehová, el cual tendrá de él misericordia, y al Dios nuestro, el cual será amplio en perdonar.

Porque mis pensamientos no son vuestros pensamientos, ni vuestros caminos mis caminos, dijo Jehová.

Como son más altos los cielos que la tierra, así son mis caminos más altos que vuestros caminos, y mis pensamientos más que vuestros pensamientos.

Porque como desciende de los cielos la lluvia y la nieve, y no vuelve allá, sino que riega la tierra, y la hace germinar y producir, y da semilla al que siembra, y pan al que come,

así será mi palabra que sale de mi boca; no volverá a mí vacía, sino que hará lo que yo quiero, y será prosperada en aquello para que la envié.

Porque con alegría saldréis, y con paz seréis vueltos; los montes y los collados levantarán canción delante de vosotros, y todos los árboles del campo darán palmadas de aplauso.

En lugar de la zarza crecerá ciprés, y en lugar de la ortiga crecerá arrayán; y será a Jehová por nombre, por señal eterna que nunca será raída”.

Que Dios bendiga nuestras almas con Su Palabra y nos permita entenderla.

Nuestro tema para esta ocasión es: “LOS PENSAMIENTOS DE DIOS EXPRESADOS EN EL DÍA POSTRERO”.

Hablándonos el apóstol San Pablo de los pensamientos divinos, nos dijo en el capítulo 2 de Primera de Corintios algo muy importante que nosotros no podemos dejar pasar por alto; nos dice San Pablo, capítulo 2 de Primera de Corintios, verso 9 en adelante, vamos a ver… Verso 6 en adelante, de Primera de Corintios, capítulo 2, dice:

“Sin embargo, hablamos sabiduría entre los que han alcanzado madurez; y sabiduría, no de este siglo, ni de los príncipes de este siglo, que perecen.

Mas hablamos sabiduría de Dios en misterio, la sabiduría oculta, la cual Dios predestinó antes de los siglos para nuestra gloria,

la que ninguno de los príncipes de este siglo conoció; porque si la hubieran conocido, nunca habrían crucificado al Señor de gloria.

Antes bien, como está escrito:

Cosas que ojo no vio, ni oído oyó,

Ni han subido en corazón de hombre,

Son las que Dios ha preparado para los que le aman.

Pero Dios nos las reveló a nosotros por el Espíritu; porque el Espíritu todo lo escudriña, aun lo profundo de Dios”.

¿Qué es lo que escudriña aun lo profundo de Dios?, ¿quién es el que escudriña los pensamientos del Corazón de Dios? El Espíritu de Dios. Sigue diciendo:

“Porque ¿quién de los hombres sabe las cosas del hombre, sino el espíritu del hombre que está en él? Así tampoco nadie conoció las cosas de Dios, sino el Espíritu de Dios.

Y nosotros no hemos recibido el espíritu del mundo, sino el Espíritu que proviene de Dios, para que sepamos lo que Dios nos ha concedido…”.

Podemos ver que para poder conocer las cosas de la Mente de Dios, del pensamiento de Dios, los pensamientos del Corazón de Dios, se requiere que el Espíritu de Dios las revele en el tiempo correspondiente.

¿Y cómo lo hace Él? En Zacarías, capítulo 7, verso 11 en adelante, hablándonos acerca del pueblo hebreo, que no quiso escuchar la Voz de Dios, dice:

“Pero no quisieron escuchar, antes volvieron la espalda, y taparon sus oídos para no oír;

y pusieron su corazón como diamante, para no oír la ley ni las palabras que Jehová de los ejércitos enviaba por su Espíritu, por medio de los profetas primeros; vino, por tanto, gran enojo de parte de Jehová de los ejércitos”.

Ahora vean que es el Espíritu Santo, el Espíritu de Dios, el que por medio de los profetas de Dios estuvo hablando y estuvo revelando (el Espíritu de Dios) los pensamientos del Corazón de Dios, de la Mente de Dios.

En Primera de Pedro, capítulo 1, nos dice, verso 10 en adelante:

“Los profetas que profetizaron de la gracia destinada a vosotros, inquirieron y diligentemente indagaron acerca de esta salvación,

escudriñando qué persona y qué tiempo indicaba el Espíritu de Cristo que estaba en ellos (escudriñando qué persona y qué tiempo indicaba el Espíritu de Cristo ¿que estaba dónde? En ellos), el cual anunciaba de antemano los sufrimientos de Cristo, y las glorias que vendrían tras ellos.

A estos se les reveló que no para sí mismos, sino para nosotros, administraban las cosas que ahora os son anunciadas por los que os han predicado el evangelio por el Espíritu Santo enviado del cielo; cosas en las cuales anhelan mirar los ángeles”.

El Espíritu de Cristo, que estaba en los profetas del Antiguo Testamento, estaba anunciando la Primera y Segunda Venida de Cristo, y los sufrimientos que le vendrían en la Primera Venida, y las glorias que vendrían después de esos sufrimientos.

Y ahora, en Segunda de Pedro, capítulo 1, verso 19 al 21, también nos habla diciendo:

“Tenemos también la palabra profética más segura, a la cual hacéis bien en estar atentos como a una antorcha que alumbra en lugar oscuro, hasta que el día esclarezca y el lucero de la mañana salga en vuestros corazones;

entendiendo primero esto, que ninguna profecía de la Escritura es de interpretación privada,

porque nunca la profecía fue traída por voluntad humana, sino que los santos hombres de Dios hablaron siendo inspirados por el Espíritu Santo”.

Ahora, podemos ver cómo los pensamientos del Corazón y la Mente de Dios han sido revelados a los seres humanos por medio del Espíritu Santo a través de Sus profetas en el Antiguo Testamento, y también por medio de Jesús y los apóstoles, y los siete ángeles mensajeros de las siete edades de la Iglesia gentil.

Y para este tiempo, los pensamientos del Corazón y la Mente de Dios son revelados, conforme a la profecía, por medio del Ángel del Señor Jesucristo. El Espíritu Santo en Su Ángel Mensajero estará revelando a Su Iglesia los pensamientos y las intenciones de la Mente y el Corazón de Dios para este Día Postrero.

Ya esos pensamientos del Corazón y la Mente de Dios están expresados en la Palabra profética; y esas profecías serán abiertas en este tiempo final por medio del Espíritu Santo revelándole a Su Iglesia, a través de Su Ángel Mensajero, todas estas cosas que deben suceder pronto, en este tiempo final.

Por eso es que en Apocalipsis, capítulo 1, verso 1 al 3, nos dice:

“La revelación de Jesucristo, que Dios le dio, para manifestar a sus siervos las cosas que deben suceder pronto; y la declaró enviándola por medio de su ángel a su siervo Juan…”.

¿Por medio de quién vino la revelación de Jesucristo de todas las cosas que deben suceder? Por medio de Su Ángel Mensajero. Es por medio de Su Ángel Mensajero que son reveladas todas estas cosas que deben suceder pronto; y a Juan, el Ángel del Señor Jesucristo se las reveló en forma simbólica. Juan vio todos los símbolos de todas estas cosas que deben suceder pronto, aunque él no entendió el significado de esos símbolos, en la mayor parte de las ocasiones en que vio esos símbolos; pero esos símbolos serían dados a conocer a la Iglesia del Señor Jesucristo.

Y ahora, sabemos que este Ángel del Señor Jesucristo es un profeta que viene dando a conocer, o sea, profetizando, todas las cosas que han de suceder; y le dio a Juan el apóstol esta profecía de todas estas cosas que deben suceder desde los tiempos de Juan hasta este tiempo final, y hasta el Milenio, y hasta la eternidad. O sea que las cosas de Jesucristo hacia acá, y hacia la eternidad, fueron reveladas por el Ángel del Señor Jesucristo, enviado por Jesucristo y ungido por Jesucristo para dar testimonio de todas estas cosas.

En Apocalipsis, capítulo 1, verso 10 al 11, Juan fue transportado al Día del Señor, que es el día para el ministerio del Ángel del Señor Jesucristo. Dice:

“Yo estaba en el Espíritu en el día del Señor, y oí detrás de mí una gran voz como de trompeta…”.

¿En qué día estaba? En el Día del Señor, que es el séptimo milenio o Día Postrero; porque “un día delante del Señor es como mil años, y mil años como un día”1. Y los días postreros pues son el quinto milenio, sexto milenio y séptimo milenio. El último de esos días postreros es el séptimo milenio, o sea, ese es el Día Postrero; para el cual Cristo resucitará a los muertos creyentes en Él de las edades pasadas (y algunos de los nuestros que han partido), y luego nos transformará a nosotros los que estamos viviendo, y nos llevará a la Cena de las Bodas del Cordero.

Ahora, ¿en qué año del Día Postrero?, ¿en qué año del séptimo milenio? No sabemos, pero cuando ocurra la resurrección de los muertos en Cristo y la transformación de nosotros los que vivimos, hemos de ver el año en que esa promesa sería cumplida.

Y así veremos que ese misterio del Día Postrero: la resurrección de los muertos en Cristo y la transformación de nosotros los que vivimos, que estaremos escuchando la Gran Voz de Trompeta, o sea, la Trompeta Final, la Trompeta del Año del Jubileo actualizado, esa Trompeta de Dios…; la cual es la Trompeta del Evangelio del Reino, revelando el misterio del Séptimo Sello, el misterio de la Segunda Venida de Cristo como el León de la tribu de Judá, como Rey de reyes y Señor de señores, en Su Obra de Reclamo…

Nosotros los que vivimos, al estar escuchando esa Trompeta Final, el Evangelio del Reino dándonos esa revelación…; la revelación de la Segunda Venida de Cristo como el León de la tribu de Judá, como Rey de reyes y Señor de señores; los escogidos con esa Gran Voz de Trompeta son llamados y juntados, como dice el Señor Jesucristo en San Mateo, capítulo 24, verso 31:

“Y enviará sus ángeles con gran voz de trompeta, y juntarán a sus escogidos”.

Y hay escogidos de entre los gentiles, los escogidos de la Iglesia gentil para el Día Postrero, así como hubo para cada edad; y están también los escogidos de las siete etapas o edades de la Iglesia gentil.

Ahora, vean algo muy importante. Cristo, el cual dijo: “Yo soy el Buen Pastor”, Él dijo también… Dice, San Juan, capítulo 10, verso 14 al 16:

“Yo soy el buen pastor; y conozco mis ovejas, y las mías me conocen,

así como el Padre me conoce, y yo conozco al Padre; y pongo mi vida por las ovejas.

También tengo otras ovejas que no son de este redil; aquellas también debo traer, y oirán mi voz; y habrá un rebaño, y un pastor”.

¿Y cómo Cristo va a estar llamando y juntando a Sus ovejas, si Cristo murió, resucitó y ascendió al Cielo? Conforme a Su Programa, Él ha estado llamando y juntando a Sus ovejas.

Del Día de Pentecostés en adelante, vean ustedes, estuvo llamando Sus ovejas de entre los hebreos2; y después, más adelante, comenzó en la casa de Cornelio usando a San Pedro3; y luego a San Pablo entre los gentiles4, comenzó Dios también a llamar las otras ovejas que no son del redil hebreo, que son los escogidos de Dios de entre los gentiles, para colocarlos en el Cuerpo Místico de Cristo, donde también ha colocado los escogidos de entre los hebreos pertenecientes al Cuerpo Místico de Cristo.

Y ahora, la Iglesia de Jesucristo: Tenemos aquí (en esta parte) el tiempo de los apóstoles (esta parte pequeña). Y después tenemos la primera edad de la Iglesia de Jesucristo entre los gentiles; y San Pablo fue su mensajero, a través del cual Cristo estuvo manifestado.

San Pablo decía: “No vivo ya yo, vive Cristo en mí”5. Y por medio de San Pablo, Cristo estuvo llamando y juntando a Sus ovejas en esa primera etapa o edad de la Iglesia de Jesucristo entre los gentiles; y todos estaban bajo ese ministerio del Espíritu Santo a través de San Pablo. Y Dios le dio muchos buenos colaboradores a San Pablo, los cuales vinieron a ser ministros en esa primera etapa o edad de la Iglesia gentil, los cuales trabajaron brazo a brazo con el apóstol San Pablo en la Iglesia del Señor Jesucristo.

Y así fueron llamados y juntados los escogidos de la primera etapa o edad de la Iglesia de Jesucristo entre los gentiles allá en Asia Menor. Ese fue el territorio donde se cumplió la primera etapa o edad de la Iglesia de Jesucristo entre los gentiles. Y así Cristo como el Buen Pastor por medio de San Pablo, ungiendo a San Pablo con Su Espíritu Santo, llamó y juntó a Sus escogidos de esa primera edad de la Iglesia entre los gentiles.

Y luego pasó, más adelante, a la segunda etapa o edad entre los gentiles allá en Francia, el Mensaje llegó hasta Francia; y allá Dios levantó a Ireneo, al cual ungió con Su Espíritu Santo y usó en la segunda etapa de la Iglesia de Jesucristo entre los gentiles; y por medio de Ireneo llamó y juntó a Sus escogidos de la segunda etapa o edad de Su Iglesia entre los gentiles.

Y así fue de etapa en etapa, de edad en edad, llamando y juntando a Sus escogidos de entre los gentiles, hasta llegar a Norteamérica.

Vean, tuvo una etapa en Asia Menor: la primera etapa entre los gentiles; la segunda en Francia, la tercera en Francia y en Hungría, la cuarta en Irlanda y en Escocia, la quinta en Alemania, la sexta en Inglaterra y la séptima en Norteamérica.

Los mensajeros fueron: para la primera edad, San Pablo; para la segunda edad, Ireneo; para la tercera edad, Martín; para la cuarta edad, Colombo; para la quinta edad, Lutero; para la sexta edad, Wesley; y para la séptima edad, el reverendo William Branham.

Y ahora, hemos visto que hubo diferentes territorios donde se cumplieron esas edades, y donde Dios llamó y juntó a Sus escogidos de esas diferentes etapas; y de cada uno de esos territorios se extendió el Mensaje para otros territorios, para otras naciones.

Y ahora, podemos ver que en la Iglesia hay escogidos de Dios, es formada por los escogidos, por los nacidos de nuevo; pero en el cristianismo en general encontramos que hay elegidos, o sea, las ovejas, los escogidos de Dios, los que tienen sus nombres escritos en el Cielo, en el Libro de la Vida del Cordero; y también están las otras personas que tienen sus nombres escritos en la otra sección, en la sección llamada el Libro de la Vida; y también encontramos en medio del cristianismo a la cizaña metida.

Conforme a la parábola del trigo y de la cizaña, Cristo enseñó que la cizaña, que son los hijos del malo, también se meterían en medio del cristianismo; porque el Reino de los Cielos es semejante a un hombre que sembró buena simiente, y luego vino un enemigo de él (que es el diablo)… El que sembró buena simiente es el Hijo del Hombre; y la buena simiente, que es el trigo, son los hijos del Reino; y el enemigo, que es el diablo, sembró mala simiente, que son los hijos del malo, los hijos del maligno; y crecieron en el mismo campo el trigo y la cizaña.

Por lo tanto, así como en este mundo han crecido juntos los hijos de Dios y los hijos del maligno, también entrarían al cristianismo (entrarían a ese campo espiritual) y crecerían juntos; pero Cristo dijo que para el fin del siglo, para el tiempo de la Siega, Él enviará Sus Ángeles, y entonces hará la separación.

Él no permitió que fueran sacados del cristianismo los hijos del maligno, o sea, la cizaña. Cristo dijo: “Porque no sea que, arrancando la cizaña, arranquéis también el trigo” (San Mateo, capítulo 13, verso [29] al 43).

Y también en la parábola de la red dice que el Hijo del Hombre enviará Sus Ángeles, y entonces se llevará a cabo (¿qué?) el recogimiento de los buenos peces; y lo malo será echado al agua, al mar6. Dice: “Y allí será el lloro y el crujir de dientes”, porque serán echados al horno de fuego, que es la gran tribulación; como también la cizaña, que son los hijos del malo, serán echados al horno de fuego, que es la gran tribulación.

Ahora, podemos ver que todo esto está señalado para el fin del siglo.

Y la señal para la humanidad, de que ha llegado al fin del siglo, será la presencia de los Ángeles del Hijo del Hombre con la Gran Voz de Trompeta llamando y juntando a los escogidos de Dios, llamando y juntando el trigo, y preparándolos para ser transformados y llevados a la Casa de nuestro Padre celestial; y eso es, en la parábola de la red, recogiendo los buenos peces.

Y en la pesca milagrosa de Cristo, luego que resucitó, eso es los 153 peces grandes que fueron tomados en la red; y la red casi se rompía por la cantidad de peces grandes que fueron tomados7. 153 peces en una red grande no es mucho si son peces pequeños, pero si son peces grandes, con muy pocos peces se llena la red.

Y ahora, podemos ver que son muchos los llamados, pero pocos los escogidos8.

Para el Día Postrero son llamados y juntados todos los escogidos de Dios con el Mensaje de la Gran Voz de Trompeta del Evangelio del Reino; y así son llamados y juntados los buenos peces, porque son tomados del mar, de las aguas, que representa naciones, pueblos y lenguas. Se echa la red y son recogidos los peces grandes y buenos, que son los escogidos de Dios, primeramente de entre los gentiles, que vendrán a formar parte del Cuerpo Místico de Cristo en la Edad de la Piedra Angular; ellos son los que componen la Edad de la Piedra Angular.

Y vean ustedes, cuando al reverendo William Branham Dios le mostró cómo pescar, y él no hizo exactamente en la forma que el Ángel le dijo (luego le enseñó a otras personas a pescar), ¿qué sucedió? Otros aprendieron a pescar. ¿Y qué hacían? Estaban pescando también y metiendo muchos peces, pero no todos eran escogidos9.

Ahora, podemos ver que es muy importante saber pescar buenos peces; o ser un pescador que pesca cualquier clase de peces: chiquitos y grandes y de toda clase. Pero un buen pescador sabe seleccionar lo que va a pescar, porque sabe dónde pescar y sabe a qué hora pescar y sabe con qué pescar.

Ahora, podemos ver que para pescar los peces grandes que le fueron mostrados al reverendo William Branham en la visión que tuvo, se requiere seguir un orden divino, dado por el Ángel que le apareció al reverendo William Branham, que le fue enviado de parte de Dios. Y esa parte de pescar los peces grandes para el Día Postrero, será cumplida en la Edad de la Piedra Angular, donde serán pescados los elegidos de Dios, los escogidos de Dios de entre los gentiles, y serán colocados en el Redil del Señor: en la Edad de la Piedra Angular; porque los peces representan a los cristianos.

Por eso Cristo dijo a Sus discípulos, que eran pescadores: “Venid en pos de mí, y yo os haré pescadores de hombres”10. Por eso la dispensación del cristianismo y la era está representada en la Era de Piscis; y por eso también encontramos que en el tiempo de las persecuciones, en las cuales se escondían los cristianos en las catacumbas, ellos dibujaban un pececito, representando el cristianismo y mostrando así que eran cristianos.

Y ahora, vean ustedes cómo en diferentes ocasiones, cuando los discípulos iban de pesca y no pescaban nada, Jesucristo les decía: “Tiren ustedes la red, y encontrarán”11. Cristo creaba peces para ellos, y ellos pescaban. Porque por medio de la Palabra hablada de Cristo, donde no había peces luego aparecían peces, y ellos pescaban.

Ahora, podemos ver cómo por medio de la Palabra creadora siendo hablada, y luego siendo obedecida esa Palabra creadora, los apóstoles que eran – de entre ellos, los que eran pescadores, obtenían la pesca que ellos necesitaban; y siempre obtenían más de lo que habían obtenido en otras ocasiones. En algunas ocasiones tenían que pedir ayuda a los demás que estaban en otras embarcaciones para poder sacar la red, que estaba llena de muchos peces12.

Y así es como ha sucedido en el campo espiritual, pues Cristo estuvo representando o reflejando en esas pescas, las pescas abundantes que se llevarían a cabo en medio de la humanidad, en donde serían pescados —con la predicación del Evangelio— muchas personas, muchas almas, muchos peces, para Cristo. Y así podemos ver que, a medida que han ido pasando las edades, se ha visto la gran cantidad de peces que han sido tomados de las aguas, o sea, de pueblos, naciones y lenguas.

Y ahora, para el Día Postrero en medio del cristianismo, conforme al Programa Divino, serían llamados los escogidos de Dios con Gran Voz de Trompeta; y eso es la pesca final en medio del cristianismo, la pesca final de las personas que están escritas en el Cielo, en el Libro de la Vida del Cordero, desde antes de la fundación del mundo. Esos son buenos peces, esos son los elegidos de Dios, los escogidos de Dios, representados para el Día Postrero en aquellos 153 peces que fueron tomados en la red que San Pedro y los otros apóstoles echaron al mar, luego que ya Cristo había resucitado.

Y ahora, también podemos ver que para el Día Postrero serán tomados, en la red de la predicación del Evangelio del Reino, 144.000 escogidos de entre los hebreos, 12.000 de cada tribu.

“Enviará Sus Ángeles con Gran Voz de Trompeta, y juntarán a Sus escogidos”. Ese es el Mensaje del Evangelio del Reino, esa es la red que se echa en el Día Postrero.

¿Y quién, en la parábola de la red, echa la red y la saca en el fin del siglo, en el Día Postrero, en el tiempo final? Conforme a la parábola de Jesucristo, veamos quiénes son los que hacen esa labor. Capítulo 13, verso 47 al 50, dice Jesucristo [San Mateo]:

“Asimismo el reino de los cielos es semejante a una red, que echada en el mar, recoge de toda clase de peces;

y una vez llena, la sacan a la orilla; y sentados, recogen lo bueno en cestas, y lo malo echan fuera.

Así será al fin del siglo: saldrán los ángeles, y apartarán a los malos de entre (los buenos),

y los echarán en el horno de fuego; allí será el lloro y el crujir de dientes”.

A los malos, los echarán en el horno de fuego; y a los buenos, los hijos del Reino, los colocarán (¿dónde?) en el Reino de Dios, en el Alfolí de Dios. Son, esos peces buenos, son el trigo en la parábola del trigo y de la cizaña; y los peces malos son los que están representados en la cizaña13.

Y esos son los que para el Día Postrero, dice el profeta Malaquías, los peces malos (que son, en la parábola del trigo y la cizaña, la cizaña), en el libro del profeta Malaquías dice lo que será de ellos; lo cual no será muy bueno, pues serán echados en el horno de fuego. Y ahora vean lo que será el horno de fuego: capítulo 4 de Malaquías, verso 1 en adelante, dice:

“Porque he aquí, viene el día ardiente como un horno, y todos los soberbios y todos los que hacen maldad serán estopa; aquel día que vendrá los abrasará, ha dicho Jehová de los ejércitos, y no les dejará ni raíz ni rama”.

Eso es lo que dice para la cizaña, para los peces malos, que son los hijos del malo, los malignos.

Pero para el trigo, que son los peces buenos, que son los hijos del Reino, dice:

“Mas a vosotros los que teméis mi nombre, nacerá el Sol de justicia, y en sus alas traerá salvación; y saldréis, y saltaréis como becerros de la manada.

Hollaréis a los malos, los cuales serán ceniza bajo las plantas de vuestros pies, en el día en que yo actúe, ha dicho Jehová de los ejércitos.

Acordaos de la ley de Moisés mi siervo, al cual encargué en Horeb ordenanzas y leyes para todo Israel.

He aquí, yo os envío el profeta Elías, antes que venga el día de Jehová, grande y terrible.

Él hará volver el corazón de los padres hacia los hijos, y el corazón de los hijos hacia los padres, no sea que yo venga y hiera la tierra con maldición”.

Ahora, vean las cosas que estarán sucediendo en el Día Postrero: será llevada a cabo la Cosecha, que también es el recogimiento de los buenos peces y de los malos peces. Los malos peces serán luego echados al horno de fuego, que es la gran tribulación.

Y en la parábola del trigo: el trigo son los escogidos de Dios, los cuales son llamados y juntados y colocados en el Cuerpo Místico de Cristo, en la Edad de la Piedra Angular, para ser preparados para ser transformados y llevados a la Cena de las Bodas del Cordero; y así es como son colocados en el Alfolí de Dios.

Y los malos, que son la cizaña, serán echados en el horno de fuego, o sea, en la gran tribulación, en donde la radioactividad será suelta a causa de una Tercera Guerra Mundial, que será atómica; y vendrá ese tiempo “ardiente como un horno”.

Ahora, podemos ver que esto es algo inevitable, pero no es algo que nos asusta a nosotros; pues si estamos escuchando la Voz de Cristo, no hay motivo para tener miedo, para tener temor, no hay motivo; porque “a los que temen mi Nombre, nacerá el Sol de Justicia, y en Sus Alas traerá salvación”.

Y, miren ustedes, Cristo dos mil años atrás nos dijo: “Yo soy la Luz del mundo; el que me sigue, no andará en tinieblas, mas tendrá la Luz de la Vida”14.

Cristo siendo la Luz del mundo y teniendo más testimonio que Juan…, pues Jesús dijo de Juan el Bautista que Juan era antorcha que ardía, y dijo: “Y ustedes quisieron caminar a su Luz. Mas yo tengo mayor testimonio que Juan”15.

Siendo Cristo no la Luz de la séptima edad de la Iglesia hebrea bajo la Ley, no siendo Jesús el séptimo candelero o mecha que estaba dando Luz, la Luz de Dios en el candelero (que es la séptima edad de la Iglesia hebrea bajo la Ley)… Ahora, Cristo tenía mayor testimonio que Juan, por lo tanto tenía mayor Luz que Juan.

Ahora, Cristo no es la mecha encendida de la séptima lámpara de la Iglesia hebrea bajo la Ley en el candelabro, sino que Cristo es la Luz de la Shekinah, que está dentro del lugar santísimo.

Y también Él es… Vean ustedes, cada mensajero es representado en una estrella; y ahora Cristo es la Estrella resplandeciente de la Mañana y también Él es el Sol. Por lo tanto, el sol tiene mayor luz que una estrella. Con una estrella que esté alumbrando, la Tierra no se alumbra, pero con la luz del sol sí se alumbra.

Y ahora, encontramos que el sol, siendo una estrella gigante que alumbra a la Tierra, representa a Cristo. Cristo es la Estrella resplandeciente de la Mañana, que aparece en la mañana, y también Él es el Sol, que sale en la mañana.

Y ahora, vean ustedes, ahí son dos estrellas: la estrella resplandeciente de la mañana, que es (¿cuál?) Venus; y luego es también esa otra estrella, que es el sol.

Y ahora, Cristo para el Día Postrero se encontrará en el occidente; porque Cristo, el cual apareció dos mil años atrás manifestado en carne humana en el oriente (o sea, en la tierra de Israel): así como el sol nace en el este, en el oriente, y recorre su trayectoria hasta el occidente… y ahí termina su recorrido, y luego va de regreso al este nuevamente.

Y ahora, siempre para el recorrido del sol, que nace en el este (allá nació), y termina su recorrido de ese día en el oeste… Y a la caída del sol terminó ese recorrido del sol, y a la caída del sol comienza un nuevo día; porque los días comienzan en la tarde.

Por eso en el Génesis, capítulo 1, nos dice: “Y fue la tarde y la mañana un día”. Y luego, después, dice: “Y fue la tarde y la mañana el segundo día; y fue la tarde y la mañana el tercer día”. Y así sigue hablándonos de la tarde primero y la mañana después.

Por eso, para el pueblo hebreo, los días terminan en la tarde y comienza el nuevo día en la tarde. Por eso para los hebreos, para el pueblo hebreo, el sábado comienza a la caída del sol: el día viernes a la caída del sol comienza el sábado, y termina a la caída del sol del día sábado en la tarde.

Y así es en el Programa Divino: Y el Sol nace en el este y termina su recorrido en el oeste. En el este nace, se levanta, y en el oeste se pone, ahí muere; para dar luego el recorrido en un nuevo día: y eso nos habla de días de edades y de dispensaciones.

Cuando nos habla de un nuevo día dispensacional, por cuanto “un día delante del Señor es como mil años”, entonces se trata de una nueva dispensación, donde el Sol —que es Cristo— saldrá en una nueva dispensación con un nuevo Mensaje dispensacional, en donde tendrá un profeta dispensacional.

Ahora, miren, la Primera Venida de Cristo, encontramos que fue en el este.

Y ahora, el este, cuando usted se coloca de frente al norte, el este queda a su mano derecha; y el recorrido del sol es del este, de la derecha, hacia la izquierda. ¿Y cómo escribía y leía Jesús, y el pueblo hebreo? Escriben de la derecha hacia la izquierda, y leen de la derecha hacia la izquierda; así escribía y leía Jesús.

Y el Evangelio de la Gracia, el Evangelio de la Dispensación de la Gracia, que gira alrededor de la Primera Venida de Cristo, ¿cómo viene? De derecha a izquierda, del este al oeste; de la tierra de Israel, pasando por Asia Menor, Europa y Norteamérica (y de ahí extendiéndose para todos los lugares), llegando hasta el continente americano, que es el oeste. O sea que Cristo en la Dispensación de la Gracia, como la Luz del mundo, viene dando Su recorrido de derecha a izquierda bajo la Dispensación de la Gracia.

Y ahora, para el Día Postrero tenemos la promesa de la Venida del Hijo del Hombre. Y la Venida del Hijo del Hombre es la Venida del Jinete del caballo blanco de Apocalipsis 19, y del Ángel que desciende del Cielo envuelto en una nube, con el arco iris alrededor de Su cabeza, y Su rostro como el sol, y Sus ojos como llama de fuego, de Apocalipsis, capítulo 10, verso 1 en adelante; y con un Librito abierto en Su mano: con el Libro de los Siete Sellos, que es el Libro de la Redención, abierto en Su mano, el cual contiene los pensamientos de Dios.

Y ahora, en el Día Postrero, en el occidente, es que encontramos que ocurre siempre el cambio de día. El cambio de día, vean ustedes, no ocurre en el este, sino que ocurre siempre en el oeste para el pueblo hebreo. El sol sale en el este y luego se termina su recorrido en el oeste, se pone en el oeste. A cierta hora de la tarde termina su recorrido, y de ahí en adelante (aunque todavía se vea claridad) esa luz pertenece a un nuevo día: al día que está comenzando ahí en la tarde.

Y ahora, vean cómo la dispensación a la cual entrarían los gentiles, y Dios llamaría de entre los gentiles un pueblo para Su Nombre16, de entre los gentiles, donde encontramos que comenzó…: comenzó al final del ministerio de Jesús. Y encontramos que con esa manifestación de Cristo allá, comenzó Cristo un recorrido luego entre los gentiles llamando un pueblo para Su Nombre; y termina ese recorrido entre los gentiles (¿dónde?) en el oeste, ese recorrido perteneciente a la Dispensación de la Gracia.

Y es en el oeste en donde viene el Jinete del caballo blanco de Apocalipsis 19, el Rey de reyes y Señor de señores, el Verbo: viene en el Día Postrero, en el oeste, manifestado para ese entrelace dispensacional. Y es en el oeste donde se escribe de izquierda a derecha. Y es en el oeste donde el Mensaje del Evangelio del Reino es proclamado en el Día Postrero con la Venida del Jinete del caballo blanco de Apocalipsis 19, que vendrá hablando, escribiendo y leyendo de izquierda a derecha, y Su Mensaje será de izquierda a derecha; esto es: de izquierda, o sea, de oeste, a este.

Por eso es que del continente americano… el cual consta de Norteamérica, Centroamérica, Suramérica y el Caribe. Y ya en Norteamérica se cumplió la séptima edad de la Iglesia gentil, por lo tanto solo queda Centroamérica, Suramérica y el Caribe; o sea, la América Latina y el Caribe (o sea, los latinoamericanos).

De esa parte del continente del oeste es que Cristo, el Sol de Justicia, y Su Mensaje, el Mensaje del Evangelio del Reino, volará del oeste al este y llegará al pueblo hebreo.

O sea que en la Venida del Jinete del caballo blanco de Apocalipsis 19, que es la Venida de Cristo…; y Su Mensaje del Evangelio del Reino, esa Gran Voz de Trompeta o Trompeta Final: la Gran Voz de Trompeta de Isaías, capítulo 27 y verso 13, que se sonará, se tocará, en Israel… Vean ustedes, esa Trompeta es del oeste, que va hacia el este, para ser sonada allá:

“Acontecerá también en aquel día, que se tocará con gran trompeta, y vendrán los que habían sido esparcidos en la tierra de Asiria, y los que habían sido desterrados a Egipto, y adorarán a Jehová en el monte santo, en Jerusalén”.

Y ahora, veamos lo que nos dice el precursor de la Segunda Venida de Cristo con relación a esta Trompeta: en la página 129 del libro de Citas, verso 1150, dice:

1150 – Ahora, tan pronto como esta Iglesia… / … el misterio del Séptimo Sello es conocido. Y los judíos son llamados por el misterio de la Séptima Trompeta, que son dos profetas, Elías y Moisés…”.

Ahora, ¿qué es el misterio de la Séptima Trompeta? Moisés y Elías. ¿Cuál es el misterio del Séptimo Sello? La Segunda Venida de Cristo.

Y ahora, para la Iglesia gentil: el Séptimo Sello; para el pueblo hebreo: la Séptima Trompeta.

Y ahora vamos a ver un poquito más acerca de ese misterio. En la página 128, verso 1143, del libro de Citas, dice:

1143 – “Debajo de la Séptima Trompeta es para Israel lo mismo que el Séptimo Sello fue para la Iglesia”.

¿Y qué es para la Iglesia el Séptimo Sello? La Segunda Venida de Cristo como el León de la tribu de Judá, como Rey de reyes y Señor de señores, en Su Obra de Reclamo; y eso es para el pueblo hebreo la Séptima Trompeta.

Y ahora, en la misma página 128, 1141, dice:

1141 – “La Palabra hecha carne es la Luz de la edad cuando la ven…”.

¿Qué es la Luz de una edad o de una dispensación? La Palabra hecha carne en el mensajero de esa edad o de esa dispensación.

Y ahora, vamos a ver un poquito más. En la página 129, verso 1152, nos dice:

1152 – “Él dijo que ‘la Gran Trompeta tocaría’. ¡La Gran Trompeta! No Trompetas ahora, Fiesta de las Trompetas; hay dos de ellos, Moisés y Elías, para llamar las Trompetas. Sino que debajo de ‘la Gran Trompeta’, la Venida del Señor, para anunciar a José volviendo…”.

Anunciar a José volviendo es anunciar la Segunda Venida de Cristo, o sea, Cristo volviendo. ¿Y eso es bajo qué? Bajo la Gran Trompeta de Isaías, capítulo 27, verso 13. Dice:

1152 – “… ¿ven? Todas las naciones se reunirán en Jerusalén. Amén. Se encuentra eso en el libro de Isaías. Solo les di eso hace poco, uno de esos capítulos que leímos; eso está en Isaías 27:13. Es donde Él toca esa ‘Trompeta’, y todas las naciones reconocerán que Israel está en su patria, Dios con ella. Entonces la Novia vendrá para estar con el Novio, y el Novio con la Novia; y entonces el Gran Milenio, después que el mundo entero sea destruido por poder atómico. Y habrá ‘nuevos cielos y un nuevo mundo’, vivirán para siempre”.

Ahí podemos ver que bajo esa Gran Trompeta es que le es revelado al pueblo hebreo la Venida de Cristo, a José volviendo.

José, el hijo de Jacob, representa a Cristo en Su Primera Venida y a Cristo en Su Segunda Venida; o sea, en José se reflejó la Primera y Segunda Venida de Cristo.

Y también en José, el hijo del reverendo William Branham, se reflejó la Segunda Venida de Cristo. Por eso cuando leyó el reverendo William Branham la historia de José, Dios le dijo que iba a tener un hijo y le pondría por nombre José; pues nuestro hermano Branham, en su corazón, cuando leyó la historia de José…, y vio un tipo y figura de Cristo tan perfecto para la Primera y Segunda Venida que dijo que si tenía un hijo le pondría por nombre José17.

Y ahora vean a quién tipificó José el hijo de Jacob y a quién tipifica José el hijo del reverendo William Branham; o sea, se reflejó la Primera Venida de Cristo y Segunda Venida de Cristo en José el hijo de Jacob, y se reflejó en José el hijo del reverendo William Branham la Segunda Venida de Cristo.

Ahora, ni José el hijo de Jacob, ni José el hijo del reverendo William Branham, son, ni se cumplió en ellos, la Segunda Venida de Cristo: solamente se reflejó en ellos. Por eso ambos han sido profetas, aunque no en escalas de ser un mensajero de una edad y menos de una dispensación.

Ni José fue mensajero dispensacional, el hijo de Jacob, ni tampoco José el hijo del reverendo William Branham; ni tampoco de una edad. Pero el que ellos representan es el que viene en la Edad de la Piedra Angular en un caballo blanco; y eso es la Palabra manifestada en el Día Postrero: la Palabra viniendo en carne humana en el Día Postrero.

Y ahora, vean, en la página 130 del libro de Citas en español, verso 1164, dice:

1164 – “Recuerden que ‘los que están vivos y queden, no impedirán a los que están durmiendo; porque la Trompeta de Dios, esa última Trompeta…’. La sexta acaba de tocar. Y esa última Trompeta, como el último Sello, será la Venida del Señor. ‘Tocará, y los muertos en Cristo se levantarán primero’”.

¿La Séptima Trompeta y el Séptimo Sello son qué? La Venida del Señor. “Tocará, y los muertos en Cristo se levantarán primero, y nosotros los que vivimos seremos transformados”18, y luego seremos llevados a la Cena de las Bodas del Cordero. Esa es la promesa para los escogidos de Dios para este tiempo final, que estarán obteniendo la apertura del Séptimo Sello, la revelación del Séptimo Sello; y para el pueblo hebreo, que escuchará la Trompeta Séptima, la cual es también para la Iglesia del Señor Jesucristo el Séptimo Sello; y el Séptimo Sello es la Trompeta Final o Gran Voz de Trompeta, que suena en este tiempo final.

Y ahora vamos a ver esa Trompeta. En Apocalipsis, capítulo 1, verso 10, encontramos que Juan estaba en el Día del Señor en el espíritu; dice:

“Yo estaba en el Espíritu en el día del Señor, y oí detrás de mí una gran voz como de trompeta (ahí tenemos esa Gran Voz de Trompeta en el Día del Señor, o sea, en el séptimo milenio),

que decía: Yo soy el Alfa y la Omega, el primero y el último”.

¿Quién es el Alfa y Omega, el primero y el último? Nuestro amado Señor Jesucristo. Él es el que, en el Día del Señor, en el Día Postrero, habla con esa Gran Voz de Trompeta.

Y en Apocalipsis, capítulo 4, verso 1 en adelante, dice:

“Después de esto miré, y he aquí una puerta abierta en el cielo; y la primera voz que oí, como de trompeta, hablando conmigo (ahí tenemos nuevamente esa misma voz como de trompeta, que es la Voz de Cristo), dijo: Sube acá, y yo te mostraré las cosas que sucederán después de estas”.

Cristo, hablándonos con esa Voz de Trompeta, nos promete darnos a conocer todas estas cosas que deben suceder pronto, las cosas que deben suceder después de las que ya han sucedido en las siete etapas o edades de la Iglesia gentil.

¿Y cómo nos va a dar a conocer todas estas cosas que han de suceder, pues Él está aquí en la Edad de la Piedra Angular? Él primero nos dice: “Sube acá”. Tenemos que subir a la Edad de la Piedra Angular, porque ya no podemos estar en ninguna de estas edades, porque en estas edades tenían que estar los escogidos de cada una de estas edades, con el mensajero de cada una de estas edades.

Pero hay que subir a la Edad de la Piedra Angular, para estar ahí con el mensajero de la Edad de la Piedra Angular. Y así como Dios habló en cada edad por medio del mensajero de cada edad (Cristo en Espíritu Santo estuvo en el mensajero de cada edad hablando las cosas que tenía que hablar en cada edad, y llamando a Sus escogidos), en la Edad de la Piedra Angular estará en el Ángel Mensajero Suyo, en Su Ángel Mensajero, hablándonos estas cosas que deben suceder, y así llamando y juntando a Sus escogidos en la Edad de la Piedra Angular.

Y ahora, vamos a ver dónde… En Apocalipsis, capítulo 22, verso 6 en adelante, nos dice que es por medio del Ángel de Jesucristo, del Ángel de Dios, que todas estas cosas son dadas a conocer. Dice, capítulo 22, verso 6:

“Y me dijo: Estas palabras son fieles y verdaderas. Y el Señor, el Dios de los espíritus de los profetas, ha enviado su ángel, para mostrar a sus siervos las cosas que deben suceder pronto”.

¿A quién ha enviado? A Su Ángel. ¿Para qué? Para mostrar a Sus siervos las cosas que deben suceder pronto.

Este Ángel Mensajero es el profeta que Jesucristo envía a Su Iglesia en el Día Postrero, para darle a conocer a Su Iglesia todas estas cosas que deben suceder pronto, y así obtener el conocimiento de todo el Programa Divino correspondiente al Día Postrero, y así obtener el conocimiento del pensamiento divino para este tiempo final; y así poder comprender todo el Programa de Dios, todo lo que Dios ha profetizado por medio de Sus profetas del Antiguo Testamento y del Nuevo Testamento; y así también comprender lo que Dios ha hablado por medio de Sus siete ángeles mensajeros; y sobre todo lo que habló por San Pablo y lo que habló por el séptimo ángel mensajero: el reverendo William Marrion Branham; y así obtener el conocimiento de los pensamientos de Dios expresados para el Día Postrero.

Y esos pensamientos de Dios expresados para el Día Postrero serán dados a conocer y serán expresados en el Día Postrero a través del Ángel Mensajero del Señor Jesucristo; o sea que serán abiertos esos pensamientos divinos, revelados esos pensamientos divinos que fueron hablados proféticamente, de lo que Dios pensó para el Día Postrero.

Apocalipsis, capítulo 22, verso 16 al 17, dice:

“Yo Jesús he enviado mi ángel para daros testimonio de estas cosas en las iglesias”.

¿A quién ha enviado Jesucristo? A Su Ángel Mensajero. ¿Para qué? Para dar testimonio de estas cosas en las iglesias.

Es, el Ángel de Jesucristo, enviado para dar a conocer todas estas cosas que deben suceder pronto, en este tiempo final; y así abrir estos misterios de estas profecías del Antiguo Testamento y del Nuevo Testamento correspondientes al Día Postrero, correspondientes a este tiempo final, correspondientes a la Edad de la Piedra Angular y Dispensación del Reino.

Y ese Ángel Mensajero viene con el Sello del Dios vivo en Apocalipsis, capítulo 7, verso 2 en adelante. Y el Sello del Dios vivo es el Espíritu Santo; por lo tanto, viene ungido con el Espíritu Santo. Y el Espíritu Santo pone en la boca de Su Ángel Mensajero todas estas palabras que él debe hablar; pone en la boca de Su Ángel Mensajero, en el corazón de Su Ángel Mensajero, todas estas cosas que han de suceder pronto: se las revela, y él las da a conocer a la Iglesia del Señor Jesucristo.

Y así obtenemos el conocimiento de lo que Dios ha pensado para este tiempo final, lo cual ya Él lo ha hablado por los profetas del Antiguo Testamento y del Nuevo Testamento en las profecías correspondientes al Día Postrero; las cuales estarían selladas y cerradas, como le dijo el Arcángel Gabriel al profeta Daniel. Cuando él quiso saber acerca de estas cosas, el Arcángel Gabriel le dijo: “Estas palabras están cerradas y selladas hasta el tiempo del fin”19. Y estas son las palabras que son abiertas en el tiempo del fin, y son dadas a conocer primeramente a la Iglesia del Señor Jesucristo y después al pueblo hebreo.

Y así todo el Programa Divino correspondiente al Día Postrero, conforme a los pensamientos de Dios, serán cumplidos; porque Dios lo que hace es lo que Él pensó desde antes de la fundación del mundo, lo cual Él ha estado hablando de etapa en etapa por medio de Sus profetas en el Antiguo Testamento y también en el Nuevo Testamento.

Y ahora, vean cómo lo que Él pensó para el tiempo final…; por ejemplo, la Venida del Hijo del Hombre con Sus Ángeles corresponde al occidente, o sea, al continente americano. Y en la parte norte del continente americano se cumplió la séptima edad, entre los norteamericanos; y ahora solamente queda la parte de los latinoamericanos y caribeños, que es de México hacia abajo.

Ahora, podemos ver todo este Programa Divino correspondiente al Día Postrero, y cómo la Segunda Venida de Cristo…, que es la apertura del Séptimo Sello en cuanto a su cumplimiento; y luego, serle abierto al pueblo el Séptimo Sello es darle conocer al pueblo lo que es el Séptimo Sello; pero en cuanto al cumplimiento del Séptimo Sello, eso es la apertura del Séptimo Sello en cuanto a su cumplimiento.

Y ahora, ese misterio del Séptimo Sello, que corresponde al tiempo del fin… Miren, el Séptimo Sello es para el tiempo del fin, y por consiguiente corresponde al occidente.

Los Sellos, encontramos que comenzaron a cumplirse del este hacia el oeste; y encontramos que el Séptimo Sello corresponde a la Edad de la Piedra Angular. Y ahí estará el Séptimo Sello siendo cumplido, en el cumplimiento de la Venida del Hijo del Hombre con Sus Ángeles.

Lo cual fue representado en el templo que construyó Salomón y en el tabernáculo que construyó Moisés; pues en el templo que construyó Salomón y el que construyó Moisés encontramos el atrio, encontramos el lugar santo… el cual corresponde a las siete etapas o edades de la Iglesia gentil y a la Dispensación de la Gracia. Y todo eso viene del este hacia el oeste. Y luego la Edad de la Piedra Angular, que corresponde al oeste.

¿Dónde estaba el lugar santísimo del tabernáculo que construyó Moisés y del templo que construyó Salomón? Estaba en el oeste. Y ahí estaba el arca del pacto con las tablas de la Ley, la vara de Aarón que reverdeció y el maná en una vasija de oro. Y sobre el arca estaba el propiciatorio, que era la tapa, de oro puro, con dos querubines de oro como parte de esa pieza (no eran dos querubines de oro que fueron hechos aparte y colocados ahí, sino que fueron fundidos cuando se fundió esa tapa, que es el propiciatorio); y en medio de los dos querubines de oro estaba la Shekinah, o sea, la Columna de Fuego, la presencia de Dios, allí manifestada.

En Levítico nos dice. Dios, en el capítulo 16, dice a Moisés:

“Habló Jehová a Moisés después de la muerte de los dos hijos de Aarón, cuando se acercaron delante de Jehová, y murieron (ellos no eran sumos sacerdotes, y tampoco estaban entrando con la sangre del sacrificio correspondiente, ni con el fuego y el incienso correspondiente).

Y Jehová dijo a Moisés: Di a Aarón tu hermano, que no en todo tiempo entre en el santuario detrás del velo, delante del propiciatorio que está sobre el arca, para que no muera; porque yo apareceré en la nube sobre el propiciatorio”.

¿Dónde aparecería Dios? Aparecería sobre el propiciatorio, en la nube, en esa Columna de Fuego, en medio de los dos querubines de oro.

Aquí les leí en Levítico, capítulo 16, verso 1 al 2; y ahora en el Éxodo, capítulo 25, verso 21 en adelante, dice:

“Y pondrás el propiciatorio encima del arca, y en el arca pondrás el testimonio que yo te daré.

Y de allí me declararé a ti, y hablaré contigo de sobre el propiciatorio, de entre los dos querubines que están sobre el arca del testimonio, todo lo que yo te mandare para los hijos de Israel”.

¿Desde dónde Dios le hablaría al profeta Moisés todo lo que le mandare para el pueblo hebreo? Desde el propiciatorio, de en medio de los dos querubines de oro.

Y Dios estará hablándole al pueblo hebreo por medio del ministerio de los Dos Olivos. Por medio del ministerio de Moisés le estará hablando Dios al pueblo hebreo el Mensaje de una nueva dispensación: el Mensaje de la Dispensación del Reino.

¿Y desde dónde le estará hablando Dios al pueblo hebreo? Le estará hablando desde Su Templo, que es Su Iglesia, desde el Lugar Santísimo, de en medio de los Dos Querubines de Oro.

Y esos dos querubines de oro representan los dos olivos de Apocalipsis, capítulo 11 (que son los ministerios de Moisés y Elías), y los dos olivos y dos ramas de olivo de Zacarías, capítulo 4, verso 10 al 14.

Ahora, podemos ver que así como en el tabernáculo que construyó Moisés y el templo que construyó Salomón hubo un lugar llamado el lugar santísimo, donde estaba el arca del pacto, y donde estaba el propiciatorio y los dos querubines de oro, y la presencia de Dios… Y luego, en el templo que construyó Salomón, también estaban dos querubines gigantes de madera de olivo cubiertos de oro; y debajo de sus alas estaba el arca del pacto con el propiciatorio y los dos querubines de oro, y la presencia de Dios allí en la Columna de Fuego; y dentro del arca del pacto estaban las tablas de la Ley.

Y ahora, para el Día Postrero Cristo colocará el Título de Propiedad dentro de Su Iglesia, en el Lugar Santísimo, dentro del Arca del Pacto; y estarán allí los Dos Querubines de Oro, y también los Dos Querubines de madera de olivo cubiertos de oro, que son los ministerios de los Ángeles del Hijo del Hombre, los cuales son los Dos Ungidos que están delante de la presencia de Dios.

Y en el tabernáculo que construyó Moisés y el que construyó Salomón, ¿quiénes estaban ahí delante de la presencia de Dios? ¿Dónde estaba la presencia de Dios? Sobre el propiciatorio. Y delante de la presencia de Dios, a un lado estaba un querubín y al otro lado estaba el otro querubín. Esos son los Dos Ungidos que están delante de la presencia de Dios.

Y en el Cielo, en el Templo de Dios en el Cielo, esos son Gabriel y Miguel; y en el Tabernáculo o Templo de Jesucristo, esos son los ministerios de Moisés y de Elías.

Y donde esté la presencia de la Columna de Fuego en el Día Postrero, después de las siete edades de la Iglesia gentil y los siete ángeles mensajeros, ahí estarán también los ministerios de Moisés y Elías, los ministerios de los Dos Olivos. Y desde ahí, desde esa parte del Templo espiritual de Cristo, es que Él le hablará a Su Iglesia: llamará y juntará los miembros de Su Iglesia correspondientes al Lugar Santísimo, y desde ahí luego también le hablará al pueblo hebreo.

Y así los pensamientos de Dios —expresados por medio de los profetas del Antiguo Testamento y Nuevo Testamento— correspondientes al Día Postrero, serán cumplidos; y serán expresados esos pensamientos, abiertos esos pensamientos divinos, en el Día Postrero, para ser comprendidos por todos los hijos e hijas de Dios.

Y por la revelación de Dios, la revelación de Jesucristo a través de Su Ángel Mensajero, dando a conocer todas estas cosas que deben suceder pronto, nuestro entendimiento será abierto, y nuestro corazón y nuestra mente será abierta, para poder comprender todas estas cosas que deben suceder pronto, en este tiempo final.

Ahora, ¿vieron dónde estaba la presencia de Dios en el templo? En el occidente, en el lugar santísimo, sobre el propiciatorio. Y en el Templo de Jesucristo, ¿dónde estará la presencia de Jesucristo en la Columna de Fuego en Espíritu Santo en el Día Postrero? Estará en el occidente, donde estará siendo construido el Lugar Santísimo de Su Templo espiritual con latinoamericanos y caribeños.

Y así será que el Séptimo Sello será cumplido entre los latinoamericanos y caribeños: el Séptimo Sello y la Obra del Séptimo Sello es llevada a cabo en el occidente, en el Lugar Santísimo del Templo espiritual de Cristo; y eso es de izquierda a derecha. Por eso es que en el occidente se escribe de izquierda a derecha y se lee de izquierda a derecha.

Y por eso es que el Ángel que era diferente a los demás, en la nube formada por ángeles, que apareció en febrero 28 de 1963: el Ángel que era diferente a los demás está volando de oeste a este (eso es de izquierda a derecha); porque Su ministerio para ser manifestado en la Tierra en el Día Postrero, en donde Él estará manifestado en carne humana en Su Ángel Mensajero, será del oeste hacia el este; y eso es el Evangelio regresando a los hebreos, eso es del oeste al este. Por eso el Ángel que era diferente a los demás, lo encontramos volando de oeste a este.

Y por eso es que el Ángel de Apocalipsis, capítulo 10, verso 1 en adelante, nos dice el precursor de la Segunda Venida de Cristo que ese Ángel Fuerte que desciende el Cielo es Cristo; y vean quién es: dice, libro de Los Sellos, página 57, dice:

“‘Y vi otro ángel fuerte descender del cielo, cercado de una nube, y el arco celeste sobre su cabeza…’.

17. Ahora, si usted se fija bien, notará que esta persona es Cristo, porque aun en el Antiguo Testamento Él fue llamado el Ángel del Pacto…”.

¿Quién es este Ángel que desciende del Cielo? El Ángel del Pacto, que le apareció a Moisés y que libertó al pueblo hebreo usando al profeta Moisés. ¿Y esa liberación se llevó a cabo dónde? Se llevó a cabo al oeste de Israel, porque al oeste de Israel está Egipto.

“… y Él ahora viene directamente a los judíos porque la Iglesia ha llegado a su fin.

‘… y su rostro era como el sol, y sus pies como columnas de fuego’.

18. ¿Recuerdan el Ángel de Apocalipsis capítulo 1? Este es el mismo. Un ángel es un mensajero, y él es un mensajero a Israel. ¿Ve usted? La Iglesia está a punto de ser raptada, Él viene por Su Iglesia”.

El Ángel de Apocalipsis, capítulo 10, el Ángel Fuerte que desciende del Cielo clamando como ruge un león y siete truenos emitiendo sus voces, es el Mensajero a Israel. Él es el Séptimo Sello para la Iglesia gentil, y es la Séptima Trompeta para el pueblo hebreo.

Bajo la Séptima Trompeta se abre el misterio de la Segunda Venida de Cristo, de la Venida del Ángel del Pacto; y bajo la manifestación del Séptimo Sello se cumple el Séptimo Sello en forma progresiva; y se abre a la Iglesia de Jesucristo en el Día Postrero el Séptimo Sello por medio del ministerio de Cristo en Espíritu Santo a través de Su Ángel Mensajero, al cual envía a Su Iglesia para dar testimonio de todas estas cosas que deben suceder pronto. Ese Ángel Mensajero es el profeta de la Dispensación del Reino.

Es la primera ocasión en que Jesucristo envía a Su Iglesia un profeta dispensacional; y tiene que hacerlo así porque estamos en el tiempo de un entrelace dispensacional; y un entrelace dispensacional solamente puede ser efectuado por el Ángel del Pacto, Jesucristo en Espíritu Santo, a través de un profeta dispensacional.

Es la primera ocasión en que Jesucristo envía un profeta dispensacional, y es el último profeta; y por eso estará manifestado por medio de ese profeta dispensacional, en medio de Su Iglesia (¿quién estará en él?), el Ángel del Pacto, el Ángel de Jehová, el Ángel Fuerte que desciende del Cielo en Apocalipsis, capítulo 10. Estará en medio de Su Iglesia, a través de Su Ángel manifestado, para revelarle el misterio de Su Venida, y prepararnos para ser transformados y raptados; y luego irá con los hebreos: se revelará a los hebreos, y llamará y juntará 144.000 hebreos (12.000 de cada tribu); y así cumplirá Su Programa.

Ahora miren cómo el Mensajero a los hebreos, el Ángel del Pacto, el Ángel de Jehová, que es Cristo, primeramente aparece en medio de Su Iglesia gentil; pues Él ha estado en medio de Su Iglesia gentil de edad en edad, como el relámpago resplandeciendo desde el este hasta llegar al oeste, donde resplandecerá como el relámpago20; y cuando resplandece, ahí es donde suenan los Siete Truenos; porque primero es el relámpago resplandeciendo, y luego se escuchan los Truenos.

Y es en el occidente donde el Hijo del Hombre resplandece, y los Siete Truenos del Hijo del Hombre, de Jesucristo, del Ángel que desciende del Cielo en Apocalipsis, capítulo 10, hablan sus voces y nos revelan el misterio de Su Venida, y nos revelan todo Su Programa correspondiente a este tiempo final, y todas las cosas que deben suceder pronto, en este tiempo final.

Y así es como la Iglesia de Jesucristo en este tiempo final conoce los pensamientos de Dios —expresados por medio de los profetas del Antiguo Testamento y Nuevo Testamento, y los apóstoles— correspondientes al Día Postrero, los cuales son expresados en forma abierta en el Día Postrero por el Espíritu Santo a través de Su Ángel Mensajero:

“Yo Jesús he enviado mi ángel para daros testimonio de estas cosas en las iglesias”.

“LOS PENSAMIENTOS DE DIOS EXPRESADOS EN EL DÍA POSTRERO”.

Cuando toda esta bendición y toda esta labor del Séptimo Sello llegue a su final, entonces se habrá llegado al final del Séptimo Sello, y se habrá llegado al final de las Trompetas, de las Copas, del mundo y de la introducción al Milenio21.

Estamos en la etapa de la introducción; pero cuando termine la Obra del Séptimo Sello, entonces… Cuando termine toda la labor que Él estará llevando a cabo, en donde está llamando y juntando a Sus escogidos, y colocándolos en la Edad de la Piedra Angular, en el Lugar Santísimo de Su Templo espiritual; y cuando se complete el Cuerpo Místico de Cristo, y sea llamado y juntado hasta el último de los escogidos de Dios; entonces Cristo, el Sumo Sacerdote y Cordero de Dios, saldrá del Trono de Intercesión en el Cielo y del Cielo (del Templo que está en el Cielo, del Lugar Santísimo); y entonces tomará el Libro de los Siete Sellos, el cual se ha estado cumpliendo de edad en edad, y en este tiempo pues se está cumpliendo el Séptimo Sello.

Y ahora… y también el Sexto Sello.

Y luego Cristo tomará el Título de Propiedad, el Libro de la Redención, los derechos de la redención, y reclamará todo lo que Él ha redimido con Su Sangre preciosa. Y así reclamará a Su Iglesia, los redimidos con Su Sangre preciosa; y los que ya han partido, los resucitará en cuerpos eternos; y los que estamos vivos seremos transformados. Y todos estaremos nuevamente aquí en la Tierra juntos, como un solo Cuerpo Místico de creyentes, en cuerpos eternos, inmortales, incorruptibles y glorificados; cuerpos iguales al cuerpo de nuestro amado Señor Jesucristo. Y estaremos aquí de 30 a 40 días, y después nos iremos con Cristo a la Cena de las Bodas del Cordero, a la Casa de nuestro Padre celestial.

Cuando Cristo salga del Trono de Intercesión en el Cielo, del Cielo, y reclame todo lo que Él ha redimido con Su Sangre preciosa, Él se manifestará en toda Su plenitud en Su Ángel Mensajero: adoptará a Su Ángel Mensajero, a través del cual Él en este Día Postrero estará manifestado llevando a cabo las cosas correspondientes al Séptimo Sello; y lo adoptará; y entonces es que la gente verá las grandes maravillas y señales que llamarán la atención del pueblo hebreo.

Para ese tiempo también la apretura sobre la Iglesia de Jesucristo estará manifestada; pero ahí veremos la Tercera Etapa manifestada para la Novia de Jesucristo, Su Iglesia; y para las vírgenes insensatas, que no tenían aceite; y también para el mundo, o sea, para los perdidos, que ya se les habrá pasado el tiempo para recibir a Cristo como su Salvador y lavar sus pecados en la Sangre de Cristo y recibir Su Espíritu Santo22.

Para ese tiempo, vean ustedes, habrá una manifestación en toda la plenitud de Dios; como fue vista en nuestro amado Señor Jesucristo, pero a una escala mundial. Eso es lo que va a ocurrir cuando Cristo adopte a Su Ángel Mensajero, y también adopte a todos los que han partido y a todos nosotros los que estamos viviendo en este tiempo final.

Esa es la manifestación de los hijos e hijas de Dios en cuerpos eternos; esa es la adopción, o sea, la redención de nuestro cuerpo físico23, en donde Él nos dará el cuerpo eterno; y entonces todos seremos iguales a nuestro amado Señor Jesucristo, a Su imagen y a Su semejanza, con un cuerpo teofánico dentro del cuerpo físico y eterno y glorificado.

Por eso es tan importante conocer LOS PENSAMIENTOS DE DIOS EXPRESADOS PARA EL DÍA POSTRERO, y abiertos, revelados, en el Día Postrero, por el Espíritu Santo a través de Su Ángel Mensajero.

“LOS PENSAMIENTOS DE DIOS EXPRESADOS EN EL DÍA POSTRERO”.

Que las bendiciones de Cristo sean sobre todos ustedes, los cuales son pensamientos de Dios expresados, atributos de Dios expresados en este Día Postrero, y yo también. Y que pronto todos los que faltan por llegar sean llamados y juntados; y se complete el número de esos pensamientos, de esos atributos divinos prometidos para ser manifestados en este Día Postrero; y se complete así el número de los escogidos de Dios en Su Cuerpo Místico de creyentes. Y los muertos en Cristo resuciten, y nosotros los que vivimos seamos transformados; y todos juntos, luego de tener esa manifestación de 30 a 40 días aquí en cuerpos eternos, seamos arrebatados al Cielo y llevados a la Cena de las Bodas del Cordero. En el Nombre Eterno del Señor Jesucristo. Amén y amén.

Muchas gracias por vuestra amable atención, amados amigos y hermanos presentes, y los que están a través de la línea telefónica o de la televisión y también a través de internet.

(Y ahora, cortamos).

La noticia que les di acerca del terreno que obtendríamos, ya lo hemos obtenido; y esto nos indica que hay una bendición espiritual muy grande para todos nosotros.

La bendición no es el terreno, sino lo que Dios tiene de Su parte para ser manifestado; pero necesitamos terreno para estacionar los autos, para lo que Dios tiene más adelante. Y no sabemos si con la adopción todo será en un solo lugar, o si será en diferentes lugares, donde el ministerio del Día Postrero estará siendo llevado a cabo; o si solamente desde un lugar cubrirá todos los demás lugares a través de la televisión, de la radio, de los satélites.

Así que, como eso está todavía para más adelante, nos conviene tener el máximo de terreno; porque, si todo llega a ser cumplido en un lugar y desde ahí no hay que moverse, pues, yo debo tener todo listo por si es en este lugar, tener suficiente espacio; y si es en otro lugar, pues Dios nos proveerá; o si es en este lugar y en otros lugares también, unos días en un lugar y otros días en otro lugar, pues debemos tener lugar donde podamos tener esas actividades.

Así que mientras nosotros estamos aquí pues tenemos que estar preparándonos para lo que viene de parte de Dios, que es la adopción: la manifestación de los hijos e hijas de Dios, que es la resurrección de los muertos en Cristo y la transformación de nosotros los que vivimos, en donde la manifestación de Jesucristo en Espíritu Santo será en toda Su plenitud.

Ahora, podemos ver que para una manifestación así, en donde miles de personas serán bendecidas, se necesita espacio para acomodar gente y también para acomodar automóviles y también autobuses que van a venir.

Y ahora, como no sabemos exactamente dónde será la manifestación, si es en un solo lugar o en muchos lugares, pues nosotros lo que tenemos que hacer es decir: “Señor, aquí ya nosotros te tenemos un lugar”.

Ahora, ¿por dónde comenzará? Ya pronto lo vamos a ver, por dónde comenzará; y será para bendición de todos los escogidos de Dios. Será la manifestación de la Tercera Etapa en esa fase de resurrección, transformación, y grandes maravillas y milagros, cuando los hijos de Dios sean adoptados.

Bueno, ya hemos visto por qué Dios nos trajo hasta acá: nos ha dado este lugar, este terreno; y también ya nos ha dado más terreno; y si necesitamos más terreno, pues nos va a dar más terreno también. Y también en todos los lugares donde Dios vaya a manifestar esa etapa y que tenga que estar el ministerio allí presente en persona, pues habrá lugar que Dios tendrá para usar, ya sea en sitio público o en algún lugar de los hermanos.

Así que no nos preocupamos en esa parte; nos preocupamos ahora aquí nosotros por tener lugar para que nuestro Señor Jesucristo llame y junte gente, escogidos, para oír Su Voz y para Él hablarle directamente al alma.

Ahora, todos tenemos la oportunidad (los que así lo deseen) de tomar parte en un abono al principal, que será hecho en este mes de diciembre. Para el pronto, no se le dio oportunidad a ninguno; pero estuvimos hablando Miguel y yo, y para que no se queden tristes (ningunos aquí en Puerto Rico ni en otras naciones), para que no queden tristes, entonces se les ha dado la oportunidad de tener parte en ese abono que se va a hacer en este mes de diciembre.

Ya Miguel llega en estos días también; y así, pues, de otras naciones a las cuales también se les ha dado la oportunidad de tener parte en ese abono, Miguel entonces traerá también lo que conforme al deseo del corazón de personas de otras naciones han dedicado para ese propósito.

Agradecemos grandemente lo que están haciendo las personas de otras naciones para este propósito: que Dios los bendiga grandemente; y también lo que ustedes están haciendo para ese propósito; y que será para beneficio de ustedes mismos, y también de todas las personas de toda la América Latina y del Caribe, y también para otras naciones.

En la forma en que lo están haciendo continúen haciéndolo, y ya se usará en la forma que se les ha hecho saber. El que desea hacerlo de todo corazón, tiene la libertad de hacerlo; el que no desee, pues no está obligado; es algo voluntario, que tiene que salir de lo profundo del alma de la persona.

Que Dios les bendiga, que Dios les guarde; y adelante sirviendo a nuestro amado Señor Jesucristo, y obteniendo el conocimiento de los pensamientos de Dios expresados y revelados en el Día Postrero.

Porque los pensamientos de Dios, que Él ya habló por medio de Sus profetas, están siendo expresados en cuanto a su cumplimiento; porque cada uno de ustedes y yo somos un pensamiento divino en la Mente de Dios, un atributo divino que ha sido expresado en este tiempo final, como también el resto de las cosas que Él está cumpliendo en este Día Postrero.

Y están siendo revelados estos pensamientos de Dios que están siendo cumplidos en este tiempo final; y los que serán cumplidos también están siendo revelados en este Día Postrero.

Que Dios les continúe bendiciendo a todos, que Dios les guarde; y nos vemos nuevamente en la próxima actividad.

El tema será: “La bendición de obedecer al Ángel del Señor Jesucristo”. Ese fue el tema que Miguel colocó ahí, pero vamos a arreglarlo un poquito mejor (este tema), y le pondremos: “LA BENDICIÓN DE OBEDECER AL ÁNGEL DEL PACTO, AL ÁNGEL DE JEHOVÁ (QUE ESTARÁ MANIFESTADO A TRAVÉS DEL ÁNGEL DEL SEÑOR JESUCRISTO)”.

Que Dios les bendiga, que Dios les guarde; y con nosotros nuevamente dejo a nuestro hermano y amigo Félix Caro para continuar, y así tener algún cántico.

Y luego de tener todo lo que falta (el cántico)… (Ya los anuncios se hicieron, creo). Si hay algún anuncio para los que llegaron un poquito atrasados, también se puede repetir el anuncio. Y ya nos veremos en la próxima actividad de ¿las qué? (¿Qué hora tenemos, Benjie?). A las 3:00 de la tarde, Dios mediante, estaré nuevamente con ustedes, para continuar y ver lo que Dios quiere mostrarnos en esta ocasión.

Anoche, pues, disfruté mucho (o ayer, más bien ayer), disfruté mucho esto que les dije del este y del oeste, y escribiendo en el este de derecha a izquierda, y en el oeste de izquierda a derecha. Todo eso pues me llegó en la mañana del sábado, y lo quise compartir con ustedes en esta ocasión, para que así veamos que ya Dios tiene todo reflejado en los tipos y figuras, y que todo está en el pensamiento de Dios; y todo lo que Él estará haciendo es lo que Él pensó desde antes de la fundación del mundo.

Cuando uno conoce lo que Dios está haciendo, está conociendo lo que Él pensó y habló por medio de Sus profetas del Antiguo Testamento y del Nuevo Testamento.

Bueno, a las 3:00 de la tarde continuaremos y veremos la bendición que hay en obedecer al Ángel de Jehová; el cual es Cristo, el cual en el Día Postrero estará manifestado por medio de Su Ángel Mensajero, como estuvo manifestado por medio de Sus siete ángeles mensajeros; y el cual estuvo hecho carne dos mil años atrás en el joven carpintero de Nazaret, Jesús.

Bueno, que Dios les bendiga y les guarde a todos.

“LOS PENSAMIENTOS DE DIOS EXPRESADOS EN EL DÍA POSTRERO”.

[Revisión octubre 2021]

1 2 Pedro 3:8, Salmos 90:4

2 Hechos 2:1-41

3 Hechos 10:1-48

4 Romanos 15:15-21

5 Gálatas 2:20

6 San Mateo 13:47-50

7 San Juan 21:1-11

8 San Mateo 20:16, 22:14

9 VISIÓN DE LA CARPA EXPLICADA, “La introducción de la Segunda Venida de Cristo a Su Iglesia”, pág. 306 / Citas, pág. 12, párr. 97

10 San Mateo 4:19, San Marcos 1:17

11 San Juan 21:6

12 San Lucas 5:5-7

13 San Mateo 13:38

14 San Juan 8:12

15 San Juan 5:35-36

16 Hechos 15:14

17 SPN62-0527 “Preguntas y respuestas”, pág. 644, párrs. 69-70

18 1 Corintios 15:51-52, 1 Tesalonicenses 4:16-17

19 Daniel 12:9

20 San Mateo 24:27

21 Los Sellos, págs. 464-465, párr. 139

22 “La introducción de la Segunda Venida de Cristo a Su Iglesia” (“Apartando la mirada hacia Jesús” [63-1229E]), págs. 286-287 / Citas, pág. 119, párr. 1057

23 Romanos 8:23

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