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El misterio del Árbol de la Vida y del árbol de ciencia del bien y del mal
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El misterio del Árbol de la Vida y del árbol de ciencia del bien y del mal

Muy buenas tardes, amados amigos y hermanos presentes. Es para mí un privilegio muy grande estar con ustedes en esta ocasión, para compartir con ustedes unos momentos de compañerismo alrededor de la Palabra de Dios, aquí en Agua Dulce, en la República Mexicana.

Para eso quiero leer en el libro del Génesis, capítulo 2, versos 7 al 9, donde dice:

“Entonces Jehová Dios formó al hombre del polvo de la tierra, y sopló en su nariz aliento de vida, y fue el hombre un ser viviente.

Y Jehová Dios plantó un huerto en Edén, al oriente; y puso allí al hombre que había formado.

Y Jehová Dios hizo nacer de la tierra todo árbol delicioso a la vista, y bueno para comer; también el árbol de vida en medio del huerto, y el árbol de la ciencia del bien y del mal”.

Que Dios bendiga nuestros corazones con Su Palabra y nos permita entenderla.

Hemos leído aquí, lo relacionado al principio del ser humano aquí en la Tierra en un cuerpo humano, y podemos ver que Dios colocó al ser humano en el Huerto del Edén, en donde dice que hubo un árbol llamado “el Árbol de la Vida” y hubo otro árbol llamado “el árbol de ciencia del bien y del mal”.

Para poder comprender este misterio del Árbol de la Vida, vean ustedes, este es el tema que tenemos para esta ocasión: “EL ÁRBOL DE LA VIDA Y EL ÁRBOL DE CIENCIA DEL BIEN Y DEL MAL”.

Para poder comprender este misterio de estos árboles que estaban allí en el Huerto del Edén, vayamos por la Escritura y también vayamos por los mensajes predicados por el reverendo William Marrion Branham, para que así podamos comprender este misterio del Árbol de la Vida y del árbol de ciencia del bien y del mal.

Aparece el Árbol de la Vida tres veces en el libro del Génesis y tres veces en el libro del Apocalipsis.

Y ahora, vean lo que dice el reverendo William Marrion Branham de este árbol. Dice en la página 102 del libro de Las Siete (etapas o) Edades de la Iglesia gentil, dice:

“97. ‘El Árbol de la Vida’. ¿No es esa una expresión hermosa? Se menciona tres veces en Génesis y tres veces en Apocalipsis. Es el mismo árbol y simboliza la misma cosa en cada una de las seis Escrituras (simboliza la misma cosa y es la misma cosa. Sigue diciendo).

98. Pero ¿qué es el Árbol de la Vida? Ahora, en primer lugar tenemos que saber qué es lo que significa el árbol. En Números 24:6, cuando Balaam describía a Israel, dijo que eran ‘como lináloes plantados por Jehová’. Árboles, a través de las Escrituras, se refieren a personas – como dice en el primer Salmo. Así que el Árbol de la Vida tiene que ser la Persona de la Vida, que es Jesús.

99. Ahora, había dos árboles en medio del Huerto del Edén. Uno era el Árbol de la Vida, y el otro era el Árbol de Ciencia de Bien y del Mal. El hombre habría de vivir por medio del Árbol de la Vida; y no habría de tocar el otro árbol porque moriría; pero el hombre tomó del otro árbol, y cuando lo hizo, la muerte entro en él por medio de su pecado, y él fue separado de Dios.

100. Ahora, aquel Árbol allá en el Edén, aquel Árbol que era el origen de Vida, era Jesús. En San Juan, capítulos 6 al 8, Jesús se presenta como el origen de la Vida Eterna. Él mismo dijo que era el Pan del Cielo. Él habló del ofrecimiento de Sí mismo diciendo que si algún hombre comiere de Él, nunca moriría. Él proclamó que conocía a Abraham, y que antes de que Abraham fuera, Él era. Él profetizó que Él mismo les daría agua viva y que todo aquel que bebiere de esta agua, nunca jamás tendría sed, sino que viviría eternamente. Él se mostró como el Gran ‘Yo Soy’. Él es el Pan de Vida, el Pozo de Vida, el Ser Eterno, el Árbol de la Vida. Él estuvo allá en medio del Huerto del Edén así como también estará en medio del Paraíso de Dios”.

Y la página 103, vamos a leer por ahí por la mitad; dice:

“103. Bien. Si el Árbol de la Vida es una persona, entonces el Árbol de Ciencia del Bien y del Mal es también una persona (o sea, otra persona). No puede ser de otra manera. Así que el Ser Justo y el ser maligno estaban allí lado a lado en medio del Huerto del Edén.

(Dice Ezequiel, capítulo 28, verso 13, dice):

‘En Edén, en el huerto de Dios estuviste’ (¿hablando de quién?, de) (Satanás). Ezequiel 28:13

104. Aquí es donde recibimos la verdadera revelación de la simiente de la serpiente. Aquí está lo que verdaderamente sucedió en el Huerto del Edén. La Palabra dice que Eva fue engañada por la serpiente. Ella en realidad fue seducida por la serpiente. Dice en Génesis 3:1:

‘Empero la serpiente era astuta, más que todos los animales del campo que Jehová Dios había hecho…’.

105. Esta bestia era tan semejante a un ser humano (empero era totalmente animal) hasta el punto que podía razonar y hablar. Él era una criatura que se paraba erecta y se hallaba entre el chimpancé y el hombre, pero más semejante al hombre. Y era tan semejante al ser humano que su simiente se unió con la (simiente) de la mujer e hizo que ella concibiera. Cuando esto sucedió, Dios maldijo la serpiente. Él cambió todos los huesos en el cuerpo de la serpiente, de manera que ella tuvo que arrastrarse como una víbora. La ciencia puede esforzarse hasta lo sumo y nunca hallará el eslabón perdido. Dios tomó cuidado de eso. El hombre es sabio, y puede ver alguna relación entre el hombre y el animal, y procura probarlo por medio de la evolución. No hay tal evolución, pero el hombre y el animal sí se mezclaron. Ese es uno de los misterios de Dios que ha permanecido escondido, pero aquí está revelado. Sucedió allá en medio del Edén cuando Eva rechazó la Vida para aceptar la muerte”.

Ahora, vean cómo el Árbol de la Vida era Cristo, y el árbol de ciencia del bien y del mal era el maligno. Y vean cómo el árbol de ciencia del bien y del mal se manifestó —el diablo, el maligno— por medio de la serpiente, y engañó a Eva.

Ahora, el ser humano todavía no podía comer del Árbol de la Vida, porque el Árbol de la Vida tenía que manifestarse en carne humana; y el Árbol de la Vida, que es Cristo, estaba todavía en Su cuerpo teofánico; por lo tanto, el ser humano todavía no podía comer del Árbol de la Vida y vivir eternamente.

Ahora, cuando el hombre pecó fue sacado del Huerto del Edén para que no alargara su mano y comiera del Árbol de la Vida y viviera eternamente como un pecador1, y fuera instrumento del diablo, y destruyera así la Obra de Dios.

Ahora, podemos ver cuál es el Árbol de la Vida y cuál es el árbol de ciencia del bien y del mal.

Y ahora, continuemos. Vamos a ver… Miren, en la página 108 del libro Las Edades, dice nuestro hermano Branham, el precursor de la Segunda Venida de Cristo, dice:

“[115]. Empezamos con el hecho de que hay dos árboles en medio del huerto. El Árbol de la Vida era Jesús. El otro árbol definitivamente era Satanás, por causa de lo que vino como fruto de aquel árbol”.

Ahora, vean cómo allí estaban los dos árboles: estaban ellos en espíritu. Jesús estaba en espíritu, el diablo también estaba en espíritu. Pero el diablo tomó un cuerpo de carne…, no pudo crear un cuerpo humano y tomó un cuerpo de carne de un animal que era muy semejante al ser humano: la serpiente. Y entre esa raza de la serpiente hubo serpientes hembras y serpientes machos; y encontramos que el diablo se encarnó en una serpiente macho, y ahí trajo el problema a la raza humana.

Ahora, vean ustedes cómo también Cristo algún día se haría carne, se encarnaría, y entonces el ser humano podría comer del Árbol de la Vida.

Y cuando vino en Su Primera Venida en carne humana, vean ustedes cómo Él dijo: “Yo soy el Pan de Vida que he descendido del Cielo; y el que come de este Pan vivirá eternamente”2.

Y también Él dijo: “Mis palabras son espíritu y son vida”3. “Y el que oye mi Palabra, y cree al que me envió, tiene vida eterna; y no vendrá a condenación, mas pasó de muerte a vida”4.

Podemos también ver cómo Él se identificó como la Luz del mundo: “Yo soy la Luz del mundo”5, dijo Jesucristo. También Él dijo: “Yo soy el camino, la verdad, y la vida; y nadie viene al Padre, sino por mí”6. Ahora vean cómo Cristo se identificó como el Ser Eterno.

Y ahora, Cristo le ofrece la oportunidad al ser humano de comer de Él. Por eso Él dijo: “El que no coma mi carne y beba mi sangre, no tiene vida permaneciente en sí mismo; pero el que come mi carne y bebe mi sangre…”. Vamos a ver cómo nos dice. Esto está por aquí por el capítulo… vamos a ver qué capítulo es… debe estar por ahí por el capítulo 10 o el 6… Capítulo 6, vean cómo nos dice; capítulo 6, verso 47 en adelante, dice [San Juan]:

“De cierto, de cierto os digo: El que cree en mí, tiene vida eterna.

Yo soy el pan de vida.

Vuestros padres comieron el maná en el desierto, y murieron.

Este es el pan que desciende del cielo, para que el que de él come, no muera.

Yo soy el pan vivo que descendió del cielo; si alguno comiere de este pan, vivirá para siempre; y el pan que yo daré es mi carne, la cual yo daré por la vida del mundo.

Entonces los judíos contendían entre sí, diciendo: ¿Cómo puede este darnos a comer su carne?

Jesús les dijo: De cierto, de cierto os digo: Si no coméis la carne del Hijo del Hombre, y bebéis su sangre, no tenéis vida en vosotros.

El que come mi carne y bebe mi sangre, tiene vida eterna; y yo le resucitaré en el día postrero.

Porque mi carne es verdadera comida, y mi sangre es verdadera bebida.

El que come mi carne y bebe mi sangre, en mí permanece, y yo en él.

Como me envió el Padre viviente, y yo vivo por el Padre, asimismo el que me come, él también vivirá por mí.

Este es el pan que descendió del cielo; no como vuestros padres comieron el maná, y murieron; el que come de este pan, vivirá eternamente”.

¿Por qué? Porque Cristo es el Árbol de la Vida. Y Cristo viniendo en carne humana, el Árbol de la Vida viniendo en carne humana, y muriendo en la Cruz del Calvario, encontramos que llevó a cabo nuestra redención: tomó nuestros pecados, murió por ellos.

Y ahora cuando nosotros creemos en Cristo, y le recibimos como nuestro Salvador, y lavamos nuestros pecados en la Sangre de Jesucristo, y recibimos Su Espíritu Santo: estamos comiendo de Cristo y estamos recibiendo vida eterna, y entramos a la vida eterna; así ha sido de edad en edad.

Vean ustedes cómo Cristo les ha dado a Sus hijos de Sí mismo, y hemos estado comiendo del Árbol de la Vida de edad en edad, comiéndonos la Palabra en cada edad, y recibiendo así a Cristo como nuestro Salvador, y lavando nuestros pecados en la Sangre de Jesucristo, el Cordero de Dios.

Y ahora, para el Día Postrero, los que han partido tienen la promesa que (si han comido la Carne de Cristo y han bebido Su Sangre, han recibido a Cristo como su Salvador, han creído en Su Sacrificio en la Cruz del Calvario y han lavado sus pecados en la Sangre de Jesucristo, y han recibido Su Espíritu Santo), para el Día Postrero tienen la promesa, si han muerto: que serán resucitados en cuerpos eternos.

Y los que estamos vivos: cuando veamos a los muertos en Cristo resucitados, seremos transformados. ¿Quiénes? Los que estaremos comiendo la Carne de Cristo y bebiendo Su Sangre en este Día Postrero.

Y así hemos recibido a Cristo como nuestro Salvador, hemos lavado nuestros pecados en la Sangre de Jesucristo y hemos recibido Su Espíritu Santo; y tenemos la promesa de una transformación para este Día Postrero.

Ahora, si alguno de los nuestros se va antes, no hay ningún problema: él es de nuestra edad y él regresará a nuestra edad, y será un testigo de la resurrección.

Y ahora, para el Día Postrero, vean ustedes, Cristo sigue siendo el Árbol de la Vida. En Apocalipsis, capítulo 2 y verso 7, hay una promesa muy importante aquí, la cual no podemos dejar pasar por alto; dice:

“El que tiene oído, oiga lo que el Espíritu dice a las iglesias. Al que venciere, le daré a comer del árbol de la vida, el cual está en medio del paraíso de Dios”.

De edad en edad hemos tenido el Árbol de la Vida, que es Cristo en medio de Su Iglesia; pero también hemos visto que ha estado el árbol de ciencia del bien y del mal, ha estado el anticristo en medio del cristianismo manifestado; y aparece, vean ustedes, aparece en los Sellos: uno, dos, tres y cuatro, viniendo en un caballo, el cual en cada uno de esos Sellos cambia de color.

Y los que han recibido al anticristo, encontramos que han estado comiendo ¿de qué? Del árbol de ciencia del bien y del mal. Pero los que han recibido a Cristo y han estado recibiendo Su Palabra para cada edad: han estado comiendo de Cristo, el Árbol de la Vida.

Ahora, así como Eva fue engañada, y pecó, y comió del árbol de ciencia del bien y del mal, miren lo que dice el precursor de la Segunda Venida de Cristo hablando acerca del cristianismo. Dice, en la página 186 del libro de Las Siete Edades, 186 y 187 dice:

“54. Cualquiera que fuera la vida que estaba en la simiente, vino en la planta y luego en el fruto”.

Esto es de acuerdo a Génesis, capítulo 1, verso 11, donde Dios dijo:

“‘Y dijo Dios: Produzca la tierra hierba verde, hierba que dé simiente; árbol de fruto que dé fruto según su género, que su simiente esté en él, sobre la tierra: y fue así’.

54. Cualquiera que fuera la vida que estaba en la simiente, vino en la planta y luego en el fruto. La misma ley se aplica a la iglesia hoy día. Cualquier simiente que empezó en la iglesia, vendrá y será igual a la simiente original, porque es la misma simiente. En estos últimos días la verdadera Novia-Iglesia (la Simiente de Cristo) llegará a la piedra fundamental (o sea, a la Piedra Angular), y ella será la súper iglesia, una súper raza, a medida que se acerca a Él. Ellos, que están en la Novia, serán tan igual a Él que reflejarán Su misma imagen. Esta es la manera para ser unidos con Él. Ellos serán uno. Ellos serán la mera manifestación de la Palabra del Dios viviente. Denominaciones (simiente falsa) no pueden producir esto. Ellos producirán sus credos y dogmas mezclados con la Palabra. Este cruzamiento produce un producto híbrido.

55. El primer hijo (Adán) era la Palabra-simiente hablada de Dios. Le fue dada una esposa para reproducirse. Para eso le fue dada la esposa, para reproducirse; para producir otro hijo de Dios. Pero ella cayó. Ella cayó por mezclarse. Ella hizo que él muriera.

56. Al segundo Hijo (Jesús) (que es el segundo Adán), también una Palabra–Simiente hablada de Dios, le fue dado una novia así como fue (con) Adán. Pero antes de que Él se pudiera casar con ella, ella también había caído. Ella, como la esposa de Adán, fue puesta a prueba para ver si creería la Palabra de Dios y tendría Vida, o dudar la Palabra y morir. Ella dudó, dejó la Palabra; y por eso murió.

57. De un grupo pequeño de la verdadera simiente de la Palabra, Dios presentará a Cristo una Novia amada. Ella es una virgen de Su Palabra. Ella es una virgen porque no conoce ningún credo ni dogma hecho por el hombre. Por y a través de los miembros de la Novia será cumplido todo lo prometido por Dios que habría de ser manifestado en la virgen.

58. La palabra de promesa vino a la virgen María, y esa Palabra prometida era Él mismo, Quien habría de ser manifestado. Dios fue manifestado. Él mismo actuó en ese tiempo y cumplió Su propia Palabra de promesa en la virgen. Fue un ángel quien le había traído el mensaje, y el mensaje de ese ángel fue la Palabra de Dios (Isaías 9:6). Él cumplió en ese tiempo todo lo que estaba escrito acerca de Él, porque ella aceptó Su Palabra.

59. Los miembros de la Novia–Virgen Le amarán y ellos tendrán Sus virtudes, porque Él es su cabeza y todo poder le pertenece. Ellos están sujetos a Él, así como los miembros de nuestro cuerpo están sujetos a nuestra cabeza.

60. Note la armonía entre el Padre y el Hijo. Jesús nunca hizo nada sin que primeramente le fuese mostrado del Padre (Juan 5:19). Esta armonía ahora habría de existir entre el Novio y la Novia. Él le enseña a ella Su Palabra de Vida, ella la recibe y nunca la duda. Así que nada la puede dañar, ni aun la muerte. Porque si la simiente fuere sembrada, el agua la hará brotar de nuevo. Aquí está el secreto de esta cosa: la Palabra está en la Novia (así como estuvo en María). La Novia tiene la mente de Cristo porque ella sabe lo que Él quiere que se haga con la Palabra. Ella lleva a cabo el mandamiento de la Palabra en Su Nombre porque ella tiene un ASÍ DICE EL SEÑOR. Entonces la Palabra es vivificada por el Espíritu, y llega a suceder. Así como una simiente que es sembrada y regada, llega a la cosecha madura, cumpliendo su propósito.

61. Aquellos que están en la Novia hacen solamente Su Voluntad; nadie puede hacer que procedan de otra manera. Si no tienen un ASÍ DICE EL SEÑOR, se quedan callados. Ellos saben que tiene que ser Dios en ellos haciendo las obras, cumpliendo Su propia Palabra. Él no completó toda Su Obra cuando estuvo aquí en Su ministerio terrenal, así que ahora obra en y por medio de la Novia. Ella sabe eso, porque no era el tiempo para hacer ciertas cosas que ahora tiene que hacer; pero Él ahora a través de la Novia dará cumplimiento a esa Obra que dejó para este tiempo en particular”.

Ahora, vean cómo Cristo ha colocado en Su Novia diferentes ministerios: ha colocado siete ministerios para Su Iglesia, durante y para las siete etapas o edades de la Iglesia gentil; y por medio de esos ministerios Cristo obró en Su Novia, en Su Iglesia. Y para la Edad de la Piedra Angular: coloca el ministerio de Su Ángel Mensajero, en donde manifiesta, opera, los ministerios de Moisés y Elías.

Y así es como la Novia de Jesucristo, la Iglesia-Novia de Jesucristo, tendrá el cumplimiento de todas estas promesas que corresponden al Día Postrero. Así es como Cristo estará manifestado en Su Iglesia, el Árbol de la Vida: Cristo en Su Iglesia llevando a cumplimiento todo lo que Él ha prometido.

Y vean ustedes que por medio de los miembros del Cuerpo Místico de Cristo es que Él ha cumplido Sus promesas para cada edad; y para cada edad ha tenido un miembro del Cuerpo Místico de Cristo como mensajero de esa edad, en cada edad de la Iglesia gentil.

Y para el Día Postrero tendrá, de los miembros del Cuerpo Místico de Cristo, un mensajero también, en el cual Cristo cumplirá Sus promesas correspondientes al Día Postrero. Y por eso será por medio del Cuerpo Místico de Cristo; porque ese Ángel Mensajero de Jesucristo será parte del Cuerpo Místico de Jesucristo. Y por medio de ese mensajero, Cristo el Árbol de la Vida, en el Día Postrero estará dándonos del fruto del Árbol de la Vida, para comer del Árbol de la Vida en este Día Postrero.

Y en Apocalipsis, capítulo 10, verso 1 al 11, aparece Cristo, el Ángel Fuerte, descendiendo del Cielo: el Árbol de la Vida viniendo. Y ahora viene con el Libro abierto de los Siete Sellos.

Y en Apocalipsis, capítulo 10, vean ustedes, le da ese Librito a Juan el apóstol, el cual es tipo y figura de la Iglesia de Jesucristo en el Día Postrero; encabezada, la Iglesia de Jesucristo, en Jesucristo manifestado en Su Ángel Mensajero.

Por lo tanto, estará en la Tierra en el Día Postrero, no Juan el apóstol, sino la Iglesia de Jesucristo bajo el ministerio del Ángel de Jesucristo.

Y por cuanto la Palabra viene siempre al mensajero de la Iglesia de Jesucristo en cada edad: la Palabra, Cristo, vendrá a Su Ángel Mensajero en el Día Postrero; y él es el que recibe el Libro de los Siete Sellos abierto, y él es el que se lo come en el Día Postrero, y el que profetiza en el Día Postrero.

Y él es el que comparte con nosotros ese alimento espiritual; él es el siervo fiel y prudente que nos da ese alimento espiritual que nuestro Señor Jesucristo le da para él y para todos nosotros. Y así estamos comiendo, en este Día Postrero, del Árbol de la Vida, para pronto ser transformados y raptados, conforme a la promesa de Jesucristo.

Ahora, podemos ver que luego de haber creído en Cristo como nuestro Salvador y haber recibido Su Espíritu, y haber nacido en el Cuerpo Místico de Cristo, para este Día Postrero Cristo nos daría ese Título de Propiedad para que lo comamos. Y eso lo haría dándole a Su Ángel Mensajero, y él tomándolo y comiéndoselo, y dándonos a nosotros el Mensaje del Evangelio del Reino, que es el contenido de ese Título de Propiedad. Y así es como nosotros en este Día Postrero recibimos a Cristo, el Árbol de la Vida, y comemos de Él.

Recuerden que Él es el Árbol de la Vida. Cristo en Su Primera Venida y Cristo en Su Segunda Venida es el Árbol de la Vida. Y Él estuvo en el Huerto del Edén en Su cuerpo teofánico, pero en Su Primera Venida estuvo en carne humana.

Y en Su Segunda Venida estaría en carne humana en Su Ángel Mensajero manifestado, para darnos ese Título de Propiedad siendo hablado, siendo predicado, y recibido por cada uno de nosotros; y así nos comemos a Cristo, el Árbol de la Vida y Su fruto, en este Día Postrero.

Así que estamos comiendo del Árbol de la Vida para ser restaurados a la vida eterna, para tener un cuerpo restaurado a la vida eterna, un cuerpo eterno; y para así vivir por toda la eternidad con nuestro amado Señor Jesucristo, y reinar con Cristo por mil años y luego por toda la eternidad.

Vean cómo viene Cristo en el Día Postrero: viene (conforme a Apocalipsis, capítulo 10) como el Ángel Fuerte; y viene en Apocalipsis 19 como el Jinete del caballo blanco de Apocalipsis, capítulo 19, el cual tiene un nombre escrito que ninguno conocía. Vamos a ver…

Miren, la gente se pregunta: “Bueno, ¿y qué nombre tendría ese Árbol de la Vida?”; porque todo el mundo quisiera buscar…, saber si es árbol de manzana, o es árbol de melocotón, o apricot, para comer de él y vivir eternamente.

¿Saben cuál es el nombre de ese Árbol? Jesús. Jesucristo nuestro Salvador, vean ustedes, es el nombre de ese Árbol; el cual se hizo carne, y ahí estaba dos mil años atrás el Árbol de la Vida, el cual había estado en el Huerto del Edén.

Por eso Él decía: “Antes que Abraham fuera, yo soy”7: había estado en el Huerto del Edén, en Su cuerpo teofánico.

Y ahora, vean ustedes, para Su Segunda Venida, para la Venida del Árbol de la Vida en carne humana en el Día Postrero, vean ustedes cómo también el árbol de ciencia del bien y del mal ha estado manifestado.

Miren, el Árbol de la Vida viene en Apocalipsis 19 en un caballo blanco como la nieve. Dice el precursor de la Segunda Venida de Cristo:

“[121]. … cuando nuestro Señor aparezca sobre la Tierra, Él vendrá sobre un caballo blanco como la nieve, y será completamente Emmanuel —la Palabra de Dios encarnada en un hombre”.

Eso está en el libro de Los Sellos en español, en la página 256.

Es la Venida de Jesucristo en Espíritu Santo manifestado en carne humana en Su Ángel Mensajero. Esa es la Venida del Árbol de la Vida en el Día Postrero, para darnos el Título de Propiedad para nuestra restauración a la vida eterna; y para nosotros comer del Árbol de la Vida, comer del fruto del Árbol de la Vida, comernos ese Título de Propiedad.

Y ahora, el anticristo, por otro lado, lo encontramos a través de las diferentes etapas, sus diferentes etapas. Lo encontramos primero manifestado en un caballo… Vean ustedes, en el capítulo 6 del Apocalipsis, dice…, cuando estos Sellos fueron abiertos, dice:

“Vi cuando el Cordero abrió uno de los sellos, y oí a uno de los cuatro seres vivientes decir como con voz de trueno: Ven y mira.

Y miré, y he aquí un caballo blanco; y el que lo montaba tenía un arco; y le fue dada una corona, y salió venciendo, y para vencer”.

Ese es el anticristo, ese es el diablo manifestado en el anticristo; es ahí donde esa doctrina aparece, y luego se hará carne en un hombre más adelante.

Luego en el capítulo 6, verso 3 en adelante, encontramos al anticristo de nuevo cambiando su caballo, cambiando de color. Aquí lo encontramos sobre un caballo blanco; luego en el capítulo 6, verso 3 en adelante, dice:

“Cuando abrió el segundo sello, oí al segundo ser viviente, que decía: Ven y mira.

Y salió otro caballo, bermejo; y al que lo montaba le fue dado poder de quitar de la tierra la paz, y que se matasen unos a otros; y se le dio una gran espada (ahí tenemos de nuevo al anticristo, al árbol de ciencia del bien y del mal, que es el diablo manifestado en sus diferentes etapas).

Cuando abrió el tercer sello, oí al tercer ser viviente, que decía: Ven y mira. Y miré, y he aquí un caballo negro; y el que lo montaba tenía una balanza en la mano.

Y oí una voz de en medio de los cuatro seres vivientes, que decía: Dos libras de trigo por un denario, y seis libras de cebada por un denario; pero no dañes el aceite ni el vino (o sea, no dañéis a Mis escogidos, los cuales tienen el Aceite, o sea, tienen el Espíritu Santo; y tienen el Vino, tienen el estímulo de la revelación divina correspondiente a su edad).

Cuando abrió el cuarto sello, oí la voz del cuarto ser viviente, que decía: Ven y mira (o ‘ven y ve’).

Miré, y he aquí un caballo amarillo, y el que lo montaba tenía por nombre Muerte, y el Hades le seguía…”.

Aquí, vean ustedes, en la cuarta manifestación del árbol de ciencia del bien y del mal, del diablo, encontramos que tiene por nombre Muerte, y el infierno le seguía, el Hades le seguía.

“… y le fue dada potestad sobre la cuarta parte de la tierra, para matar con espada, con hambre, con mortandad, y con las fieras de la tierra”.

Ahora, hemos visto esas cuatro manifestaciones del árbol de ciencia del bien y del mal a través de la historia del cristianismo. Y vean ustedes cómo la Iglesia que nació el Día de Pentecostés fue contaminada allí, pero siempre hubo un pequeño grupo de escogidos que permaneció fiel a Jesucristo.

Y ahora, para el Día Postrero, nos dice el precursor de la Segunda Venida de Cristo que, de un grupo pequeño, Dios le presenta – presenta una Novia a Cristo; y por medio de esta Novia, la cual no caerá, todas las cosas prometidas para el Día Postrero serán cumplidas; y Cristo obrará en medio de esa Novia escogida.

Y esa Novia estará comiendo del Árbol de la Vida, estará comiendo la Palabra de vida eterna de Cristo, estará recibiendo la Palabra de Cristo en este tiempo final; y por medio de Ella Cristo estará manifestado.

Y vean lo que estará sucediendo en medio de esa Novia, de esa Iglesia. En la página 368 del libro de Los Sellos en español, dice:

“[188]. Todo está contaminado, el mundo, toda la naturaleza. ¡Dios tenga misericordia! El mundo entero está con dolores de parto. El mundo está haciendo el esfuerzo, está en angustias, como dijo Isaías. Pero ¿por qué? Es que está tratando de dar a luz un mundo nuevo para el Milenio, donde no existirá el pecado; está tratando de dar a luz un mundo nuevo para un pueblo nuevo que no pecará ni lo corromperá. Correcto. Todo está en angustias.

189. Por eso nosotros también estamos en angustias. La Novia está en angustia para dar a luz a Cristo Jesús. Todo está en angustia gimiendo, porque algo está a punto de acontecer. Y este Sexto Sello da lugar a todo eso. ¡Oh, hermano! Será un tiempo cuando acontecerán todos los terremotos, las estrellas caerán del cielo, habrá erupciones volcánicas (como las que estamos escuchando que hay en estos días en una isla por aquí cerca), y en eso la Tierra se renovará. La lava volcánica brotará del centro de la Tierra y entonces se regará por todos lados mientras la Tierra gira.

190. Y les aseguro esto: Un amanecer de estos, cuando Jesús y Su Novia vengan de nuevo a la Tierra, encontrarán un Paraíso de Dios, tan perfecto. Los guerreros de la batalla de la fe caminarán por todo eso juntamente con sus amigos y sus seres queridos; se oirán por todos lados los dulces cánticos de las huestes celestiales. Entonces Él dirá: ‘¡Oh, bien, buen siervo y fiel! Entrad pues en el gozo de tu Señor que ha sido preparado para ti, desde allá, antes de que Eva, por el pecado, echara a perder este asunto’. Amén.

191. Sí señor, el Sexto Sello va a hacer algo. Ciertamente el mundo entero está en angustias y dolor, ansioso de ver la Edad del Milenio”.

Bueno, hemos visto todas estas cosas que han sido habladas.

Y ahora, vean ustedes cómo es que estaría el Árbol de la Vida en medio de la Iglesia de Jesucristo en este Día Postrero, dándonos Su fruto, Su Palabra correspondiente a este Día Postrero. Y nosotros comiendo del Árbol de la Vida, de Cristo; porque para el Árbol de la Vida darnos de Su fruto tiene que estar manifestado (¿cómo?) en carne humana.

Y ahora, hemos visto dónde nos encontramos en este Día Postrero: comiendo del Árbol de la Vida.

Hemos visto este MISTERIO DEL ÁRBOL DE LA VIDA Y DEL ÁRBOL DE CIENCIA DEL BIEN Y DEL MAL. Y hasta aquí nada más es suficiente llegar, porque nos tomaría bastante tiempo si comenzamos a hablar cómo será en el Milenio, y cómo será luego en la eternidad.

Cualquier persona pensará que cuando se habla del Árbol de la Vida, allá en el Milenio o en la eternidad, o en el Génesis, se está hablando de un árbol literal; pero el Árbol de la Vida representa a Jesucristo. El Árbol de la Vida es Jesucristo mismo.

Jesucristo en Su Primera Venida y Jesucristo en Su Segunda Venida es el Árbol de la Vida.

Ha sido para mí un privilegio muy grande estar con ustedes en esta tarde, dándoles testimonio del Árbol de la Vida y del árbol de ciencia del bien y del mal.

Y nosotros hemos visto dónde estamos en este Día Postrero: estamos comiendo del Árbol de la Vida en medio de la Iglesia del Señor Jesucristo; porque Él viene a Su Iglesia para que nosotros podamos comer de Él, y así ser restaurados a la vida eterna.

Que las bendiciones de Jesucristo, el Árbol de la Vida, sean sobre cada uno de ustedes y sobre mí también; y nos dé todos los días de nuestra vida a comer —Él—, hasta que todos seamos transformados y regresemos a la vida eterna con Jesucristo nuestro amado Salvador.

Muchas gracias por vuestra amable atención, y ¡adelante comiendo! ¿de qué? Del Árbol de la Vida.

Comer del árbol de ciencia del bien y del mal, ya ustedes vieron que es comer dogmas, credos y tradiciones humanas; ese es el fruto del árbol de ciencia del bien y del mal.

Y vean ustedes cómo en este Día Postrero tenemos el privilegio de estar comiendo del Árbol de la Vida, que es Cristo manifestado en este Día Postrero, en la Edad de la Piedra Angular y Dispensación del Reino; porque estamos comiendo de Su Palabra, que es el fruto de Cristo, el Árbol de la Vida.

¿Y dónde están los que estarían comiendo del Árbol de la Vida en el Día Postrero? ¡Aquí estamos! Aquí estamos en Agua Dulce, en la República Mexicana, y en diferentes lugares de la República Mexicana, y en diferentes lugares de la América Latina y del Caribe; comiendo del Árbol de la Vida, Jesucristo; del Árbol de la Vida: Jesucristo manifestado en este Día Postrero, en la Edad de la Piedra Angular y Dispensación del Reino.

Que las bendiciones de Jesucristo, el Ángel del Pacto, el Árbol de la Vida, sean sobre cada uno de ustedes y sobre mí también; y pronto todos seamos transformados y raptados, y vayamos a la Cena de las Bodas del Cordero. En el Nombre Eterno de nuestro amado Señor Jesucristo. Amén y amén.

Que Dios les bendiga y les guarde a todos. Muchas gracias.

“EL MISTERIO DEL ÁRBOL DE LA VIDA Y DEL ÁRBOL DE CIENCIA DEL BIEN Y DEL MAL”.

[Revisión julio 2022]

1 Génesis 3:22-24

2 San Juan 6:51 y 58

3 San Juan 6:63

4 San Juan 5:24

5 San Juan 8:12

6 San Juan 14:6

7 San Juan 8:58

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