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Sellando a los elegidos
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Sellando a los elegidos

Muy buenas noches, amados amigos y hermanos presentes. Es para mí un privilegio muy grande estar entre ustedes en esta ocasión, para verles, saludarles y para hablarles la Palabra de Dios en este tiempo en que vivimos, en el cual entendemos que cosas grandes estarán y están aconteciendo en todos los sentidos en medio de los seres humanos.

Este es un tiempo para muchas cosas grandes, muchas cosas importantes acontecer conforme a la Escritura, cosas buenas y cosas malas también; pero que usted y yo tenemos que entender cómo colocarnos en la posición correcta para recibir todas las cosas buenas que hay en este tiempo.

Quiero inmediatamente leer una Escritura en el Evangelio según San Mateo, capítulo 24 y verso 31; dice el mismo Señor Jesucristo de la siguiente manera:

“Y enviará sus ángeles con gran voz de trompeta, y juntarán a sus escogidos, de los cuatro vientos, desde un extremo del cielo hasta el otro”.

Que Dios bendiga Su Palabra en nuestros corazones y nos permita entenderla.

Para comprender esta Escritura, usted y yo tenemos que ver otros lugares de la Biblia que nos habla de cosas las cuales para la mente humana en muchas ocasiones no son entendidas.

Aquí nos presenta el mismo Señor Jesucristo el tiempo en que los elegidos serán juntados, serán recogidos…; y dice que serán llamados y recogidos, juntados, con la Gran Voz de Trompeta que sonará en el tiempo final a través de Sus Ángeles.

Para que usted y yo podamos entender estas cosas, tenemos que escudriñar bien la Escritura. Por ejemplo, en el capítulo 9 del libro del profeta Ezequiel, nos dice de la siguiente manera:

“Clamó en mis oídos con gran voz, diciendo: Los verdugos de la ciudad han llegado, y cada uno trae en su mano su instrumento para destruir.

Y he aquí que seis varones venían del camino de la puerta de arriba que mira hacia el norte, y cada uno traía en su mano su instrumento para destruir. Y entre ellos había un varón vestido de lino, el cual traía a su cintura un tintero de escribano; y entrados, se pararon junto al altar de bronce.

Y la gloria del Dios de Israel se elevó de encima del querubín, sobre el cual había estado, al umbral de la casa; y llamó Jehová al varón vestido de lino, que tenía a su cintura el tintero de escribano,

y le dijo Jehová: Pasa por en medio de la ciudad, por en medio de Jerusalén, y ponles una señal en la frente a los hombres que gimen y que claman a causa de todas las abominaciones que se hacen en medio de ella.

Y a los otros dijo, oyéndolo yo: Pasad por la ciudad en pos de él, y matad; no perdone vuestro ojo, ni tengáis misericordia”.

Ahora, leyendo esta Escritura podemos ver aquí (en otra dimensión) cosas que se mueven y que afectan directamente a los seres humanos. Aquí podemos ver algo que iba a acontecer para bendición de unos y para juicio y maldición de otros.

Aquí estaba el Ángel que traía en su mano el instrumento para sellar a los hijos de Dios en la frente, colocarles un sello; y luego venían (después de él) los instrumentos que destruirían a aquellos que no iban a tener el Sello de Dios.

Todo esto, este profeta Ezequiel lo vio en otra dimensión; vio lo que iba a acontecer en esta Tierra en medio de los seres humanos.

Y sabiendo nosotros que para los seres humanos que viven en esta Tierra hay muchas cosas grandes anunciadas, tanto bendiciones como también juicios y maldiciones (como dice el libro del Apocalipsis), juicios que vendrán sobre los seres humanos en el tiempo final; usted y yo entonces tenemos que ver cuál es la forma para recibir el Sello de Dios, la bendición divina.

Porque el ser humano, esté de acuerdo o no esté de acuerdo con lo que va a suceder, nada puede hacer, porque ha de acontecer; pero sí, él puede escudriñar la Escritura, ver cuáles son las promesas de bendición que hay para el ser humano en el tiempo en que vive, y entonces recibir de parte de Dios esa bendición y recibir el Sello de Dios: ser sellado en el tiempo en que se estará sellando a todas las personas que han de recibir esas grandes bendiciones; y así estar seguros de la vida eterna, estar seguros de su futuro que ha de tener, el cual será de acuerdo a las promesas divinas.

Ahora, tenemos que comprender que en cada edad y en cada dispensación Dios ha sellado a Sus elegidos, los ha llamado y los has sellado conforme a Su Programa; y después ha caído sobre la Tierra una plaga, el juicio divino, para todos aquellos que habían oído acerca de ese Mensaje que trajo ese mensajero y no le prestaron atención; luego cae esa plaga sobre la raza humana. Así ha sido en todos los tiempos.

Por ejemplo, tenemos el caso del tiempo de Noé: Dios envió al profeta Noé, Dios le reveló lo que iba a acontecer y le dijo cómo hacer en ese tiempo para escapar del juicio divino que vendría sobre la raza humana.

Noé conociendo el secreto del Programa Divino para ese tiempo, siendo el ángel mensajero de Dios para ese tiempo (un ángel es un mensajero, un ser humano con el Mensaje de Dios para el tiempo en que vive), él dando a conocer ese Mensaje dio a conocer la única forma de escape que había en ese tiempo para el ser humano.

Pero parecía algo raro, parecía algo extraño aquello que él decía, porque habían pasado muchos siglos y la raza humana estaba viviendo y no había desaparecido; pero la gente no comprenden que Dios tiene un Programa y tiene etapas en la vida de las generaciones; y hay etapas en donde vienen grandes bendiciones sobre la raza humana y viene abundancia de bienes materiales y adelantos científicos grandes, pero también vienen etapas en donde Dios llama a los seres humanos a juicio y luego cae el juicio divino sobre la raza humana.

Así fue en el tiempo de Noé. Noé lo conoció porque Dios se lo dio a conocer. Lo dio a conocer Noé a la humanidad. Y ellos no comprendieron, no entendieron, hasta que vino el diluvio y se los llevó a todos1; excepto Noé y los que habían creído su Mensaje; o sea, un Mensaje raro, pero esas personas habían sido selladas en sus frentes, en su mente, con el Mensaje de Dios y con la única solución a los juicios divinos que vendrían en esos días.

Y ellos tenían ese Sello, ese Mensaje sellándoles en sus mentes todo; y ellos entonces estaban bajo el conocimiento de las cosas que habrían de acontecer.

Y cuando el arca estuvo lista y Dios le reveló a Noé el momento de entrar, entraron todos al arca; y vino el diluvio y no los destruyó a ellos, sino que los levantó en alto2. Y las aguas que fueron de juicio y maldición para aquella generación, fueron las mismas aguas que hicieron que el arca flotase y que allí, los que estaban, no perecieran con las demás personas. Esa era la única forma, el único medio de salvación en aquellos días, porque era el medio de Dios dado a los seres humanos.

Ahora, así ha acontecido en todas las edades y dispensaciones. Dios ha dado a conocer Su Mensaje, Su Programa para cada edad o dispensación, a través de un hombre, de un mensajero; y con ese Mensaje ese mensajero ha sellado en la frente a los elegidos, a los escogidos en cada edad.

Y luego, cuando se le ha terminado el tiempo, Dios ha llamado al mensajero y al pueblo, a la gente que han escuchado su Mensaje, y los ha mandado a descansar al Paraíso hasta la resurrección, la cual está muy cerca.

Ahora, luego del Mensaje de cada edad, ha caído sobre la raza humana una plaga, un juicio divino; y los que han estado recibiendo el Mensaje, ellos han recibido la bendición divina; los que han rechazado, entonces han quedado listos para recibir el juicio divino.

Ahora, para nuestro tiempo, conforme al libro del Apocalipsis, han de caer sobre la raza humana plagas grandes, que han de afectar esta civilización a tal grado que han de producir tantos y tantos problemas que la raza humana se verá al borde de la desaparición. Eso está señalado en la Escritura. No podemos hacer nada en cuanto a eso porque eso tiene que venir, porque es lo que Dios ha dicho que ha de acontecer.

Ahora, los que quieran escapar de los juicios que han de venir, dijo el Señor Jesucristo… Y ellos vendrán, esos juicios vendrán en toda su plenitud (conforme la Escritura) en el tiempo llamado la gran tribulación o la apretura de Jacob; esos juicios vendrán luego del Mensaje Final que aparecerá sobre la Tierra para llamar y recoger a todos los elegidos. Eso acontecerá en este tiempo final.

Pero el Señor dijo3: “Orad que seáis tenidos por dignos de evitar todas estas cosas que sobrevendrán, y estar en pie delante del Hijo del Hombre”.

Para evitar las plagas que han de venir en la gran tribulación es necesario ser tenidos por dignos de evitar esas plagas y estar en pie delante del Hijo del Hombre; porque el Hijo del Hombre, conforme a la promesa divina, vendrá en el tiempo final como un relámpago, como el relámpago que salió del oriente y se muestra, se manifiesta, se revela, en el occidente, en la tierra de América.

Por lo tanto, todas las personas que han de ser tenidas por dignas de evitar los juicios que han de venir, estarán en pie delante del Hijo del Hombre recibiendo la revelación divina, el Mensaje Divino para los días finales; y verán la Venida del Hijo del Hombre con Sus Ángeles, con ese ministerio de Gran Voz de Trompeta, ese ministerio que tocará la Gran Voz de Trompeta y llamará a todos los elegidos que estarán viviendo aquí en esta Tierra, y a los que están también en el Paraíso descansando; los llamarán con esa Gran Voz de Trompeta, porque el tiempo de la resurrección y de la transformación de los vivos ha llegado.

Ha llegado ese ciclo divino en este tiempo final, y por eso, la Gran Voz de Trompeta en la Venida del Hijo del Hombre con Sus Ángeles en Su Reino, será oída para ser tenidos por dignos de evitar los juicios divinos que han de venir. No hay otra forma de escapar de los juicios divinos conforme a la Escritura.

En el tiempo de Noé era entrando al arca; en este tiempo, dice la Escritura: “Orad que seáis tenidos por dignos de evitar estas cosas que vendrán, y estar en pie delante del Hijo del Hombre”, estar en pie delante de la Venida del Señor en los días finales con Sus Ángeles, que vendrán con Gran Voz de Trompeta llamando y recogiendo a todos los elegidos, como dijo el Señor Jesucristo.

Ahora, muchas personas esperan ver literalmente al Señor Jesucristo, el cual estuvo dos mil años atrás sobre la Tierra, en Israel; esto fue el relámpago que salió del oriente, así fue que se manifestó allá en el oriente. Pero muy pocas personas saben que para el tiempo final, y para cumplir estas profecías y para dar a conocer el cumplimiento de estas profecías, y para llamar y reunir con Gran Voz de Trompeta a todos los elegidos, el Señor Jesucristo enviará a un mensajero en el cual estará el ministerio de Moisés y Elías, que es el ministerio de los Ángeles que enviará el Señor con Gran Voz de Trompeta para llamar y recoger a todos los elegidos; y el ministerio del Hijo del Hombre, el ministerio del Señor Jesucristo estará también manifestándose en Su Ángel Mensajero, para traerle el Mensaje a todos los elegidos que estarán sobre la Tierra.

Y en el libro del Apocalipsis, dice el Señor Jesucristo en el capítulo 22 y verso 16: “Yo Jesús he enviado mi ángel para daros testimonio de estas cosas en las iglesias”.

Así que para el tiempo final tendremos el privilegio de recibir la visita del Ángel Mensajero que el Señor Jesucristo enviará para dar testimonio de estas cosas en las iglesias.

Será un mensajero para todas las iglesias, será un mensajero para todos los seres humanos, para darle a conocer todas estas cosas que han sido tan misteriosas para los seres humanos a través de los siglos pasados, estos grandes misterios de la Venida del Hijo del Hombre, de la Venida de los Ángeles del Señor con Gran Voz de Trompeta, y el recogimiento de los elegidos, y la resurrección de los muertos en Cristo y la transformación de los vivos.

Todo esto será lo que este Ángel Mensajero estará explicándole al pueblo en estos días finales, para que todos puedan recibir la gran bendición divina de la transformación de sus cuerpos, para así evitar estas cosas, estos juicios apocalípticos que vendrán después del llamado y recogimiento y transformación de los vivos y resurrección de los muertos.

No hay otra forma para evitar esos juicios que han de caer sobre la Tierra.

Aun con lo que estamos viendo en la actualidad: guerras, rumores de guerras, temblores de tierra, terremotos y todas estas cosas, nosotros nos sentimos llenos de terror cuando vemos que estas cosas ocurren sobre la Tierra, como en el día de hoy en México4; y nos ponemos muy tristes porque no queremos que nada ocurra sobre la Tierra, que vaya a afectar a los seres humanos; ni nos gustan las guerras, ni nos gustan los problemas que afectan al ser humano.

No desearíamos que vengan tormentas, terremotos, maremotos y cosas así, porque producen grandes problemas en medio de la raza humana; pero usted y yo nada podemos evitar que vengan estos problemas sobre la raza humana; son la profecía bíblica cumpliéndose.

Pero sí podemos hacer una cosa: los juicios más grandes que han de venir están señalados para lo que se llama la gran tribulación o apretura de Jacob, los cuales usted y yo podemos evitar que vengan sobre nosotros estando en pie delante del Hijo del Hombre en Su Venida como un relámpago, cuando Él en el occidente (en la tierra de América) resplandezca. Y entonces escucharemos la Gran Voz de Trompeta bajo el ministerio profético de los Ángeles del Señor, que son el ministerio de Moisés y Elías, para llamar y recoger a todos los elegidos que estarán sobre la Tierra, y para luego llamar y recoger a todos los elegidos que están en el Paraíso, para todos aquí sobre la Tierra tener una gran reunión y luego ser, pertenecer y pasar a una dimensión eterna.

Y así las cosas que acontezcan sobre la Tierra, los juicios que han de venir, no podrán tocarnos a nosotros, como tampoco podían tocar a Noé y su familia, que estaban dentro del arca, en el lugar seguro que Dios les había señalado.

Para hoy tenemos, conforme a la Escritura, un lugar seguro señalado por Dios para todos los elegidos, los cuales escucharán la Gran Voz de Trompeta, los cuales estarán en pie delante del Hijo del Hombre en Su Venida en los días finales; y escucharán la Gran Voz de Trompeta y se reunirán con la Gran Voz de Trompeta, para ser preparados para la transformación de sus cuerpos y para recibir a los muertos en Cristo que han de resucitar.

Eso es lo que está señalado para este tiempo final, y es la única puerta de escape que tiene el ser humano en este tiempo final, y es la forma en que Dios estará sellando a Sus elegidos.

El Ángel del Señor Jesucristo, que será un hombre… porque un ángel es un hombre enviado de Dios con un Mensaje para llamar y sellar a los elegidos de Dios que viven en ese tiempo. Ese Ángel del Señor, ese mensajero del Señor, ese profeta del Señor Jesucristo, vendrá en el Nombre del Señor y vendrá revelando estas cosas, dando testimonio de estas cosas apocalípticas, y sellando en la frente, en la mente, con la revelación de Jesucristo, la revelación apocalíptica, a todos los elegidos.

Y serán todos llamados y recogidos y sellados en sus frentes, que es en sus mentes, con la revelación apocalíptica de Jesucristo, para los días finales; y entonces habrán sido sellados los elegidos en el tiempo final. Él con su Mensaje estará sellando los elegidos.

Así que estemos alerta, estemos a la expectativa. Los días de esta generación ya están contados, no falta mucho para esta generación entrar a una etapa de juicios divinos que han de azotar esta generación y la han de destruir casi totalmente. Esto será así; pero para los elegidos todas las cosas obrarán a bien.

Y usted me dirá: “¿Y qué bien habrá para los elegidos en esos juicios que han de caer sobre la Tierra?”. Lo que estará aconteciendo será que los elegidos han sido tomados y colocados en el Alfolí de Dios; y la cizaña estará siendo quemada conforme a la profecía bíblica; y explotarán los volcanes que hay sobre la Tierra, echarán lava alrededor de la Tierra, y eso renovará este planeta Tierra para prepararlo para el glorioso Reino Milenial del Señor Jesucristo con Sus elegidos.

Y los reinos de este mundo vendrán a ser los reinos del Señor; porque todo el dominio, el control completo, pasará a las manos del Señor; y ya entonces se vivirá en esta Tierra en paz, en amor y en seguridad, y se vivirá una vida llena de alegría y de felicidad, sin los problemas que aquejan a la humanidad en este tiempo; y eso sí que es una gran bendición para los que han de vivir en el Reino Milenial.

Así que conscientes de estos juicios que han de venir, que lo que han de hacer es limpiar esta Tierra, lo que han de hacer es renovar esta Tierra, entonces estemos preparados para evitar estos juicios en la escala apocalíptica que ha de venir más adelante.

Actualmente, lo que hoy en día podemos ver son más bien los primeros vientos huracanados de los juicios divinos, pero todavía no estamos en esa etapa final de los juicios de Dios; esto es más bien en una forma temporera y en una forma parcial, pero han de venir en una forma consecutiva, hasta que el Reino de los gentiles desaparezca.

Porque dice la Escritura que luego que la Piedra no cortada de manos, esa Piedra pequeña cortada del monte, que es el Monte de Dios, apareció, dice que hirió a la imagen (que es el reino de los gentiles), la hirió en los pies, y desmenuzó los pies de barro y de hierro cocido; y desmenuzó también la estatua completa, y no quedó nada absolutamente; el viento sopló y se la llevó5.

Eso es lo que acontecerá con el reino terrenal, con el reino de los gentiles; pero dice: “Y aquella Piedra creció, y fue hecha (esa piedra) un monte muy alto”, que representa, conforme a la profecía, un reino muy grande, que es el Reino del Señor Jesucristo, el Reino Milenial que comenzará aquí en la Tierra.

Así que mirando las cosas desde el punto de vista positivo, podemos entonces ver que los juicios que han de venir, los problemas que han de venir, han de anteceder a las grandes bendiciones del Reino Milenial que estará sobre la Tierra muy pero que muy pronto; y para arreglar los problemas que hay sobre la Tierra, entonces viene el juicio divino sobre la cizaña; y la cizaña será quemada para luego el trigo reinar con aquel Grano de Trigo que murió por todos los hijos de Dios.

Ahora, a eso le antecede – a esos juicios divinos le antecede la visita de un mensajero del Señor Jesucristo que vendrá con Gran Voz de Trompeta, porque vendrá con el ministerio de Moisés y de Elías, y vendrá llamando a todos los elegidos; y vendrá hablándoles de los juicios que han de venir y cómo evitar esos juicios, y vendrá mostrándole al pueblo cómo prepararse para la transformación de sus cuerpos, que ha de ocurrir en estos días finales.

Todo eso será dicho, será anunciado en el Mensaje del tiempo final, por el mensajero final del Señor Jesucristo. Por eso el libro del Apocalipsis, que es la revelación de Jesucristo, dice que fue enviada por el Ángel del Señor Jesucristo.

Ese será el que también a nosotros en este tiempo nos dará a conocer el significado de todos esos símbolos apocalípticos, que tienen mucho valor para los seres humanos que viven en la Tierra; porque conociendo a través del Mensaje que él traerá, conociendo estas cosas, podremos escapar de las cosas que sobrevendrán sobre la Tierra… [CORTE EN LA CINTA DE ORIGEN]

Dios les bendiga, Dios les guarde; y Dios nos ayude en este tiempo final para estar preparados para evitar las cosas que sobrevendrán sobre esta Tierra, y estar siempre en pie delante… [CORTE DE AUDIO]

Dios nos bendiga, Dios nos guarde; y recuerden que en este tiempo se estará sellando los elegidos; y ya vimos la forma en que serán sellados.

Que pasen todos muy buenas noches, y será hasta la próxima ocasión en que nuevamente les veré a todos ustedes.

Dios les bendiga y Dios les guarde a todos.

“SELLANDO A LOS ELEGIDOS”.

[Revisión enero 2020]

1 San Mateo 24:39, San Lucas 17:27

2 Génesis 7:1-24

3 San Lucas 21:36

4 [El jueves 19 de septiembre de 1985, a las 7:17:49 de la mañana, se registró un terremoto en México de 8.1 con epicentro en Michoacán –Editor]

5 Daniel 2:34-35

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